Una de las descripciones más acertadas respecto de mi trayectoria vital es ésta de Tony Robbins:
Una de las decisiones que han representado una diferencia tremenda en la calidad de mi vida es que, a una edad muy temprana, empecé a vincular un placer increíble con el hecho de aprender. Me di cuenta de que descubrir ideas y estrategias que pudieran ayudarme a configurar el comportamiento y la emoción humanos podía proporcionarme virtualmente todo aquello que deseaba en mi vida, y era capaz de sacarme del dolor y entrar en el placer.
Aprender a descifrar los secretos que se esconden detrás de nuestras acciones podía ayudarme
a convertirme en una persona más rica, a sentirme físicamente mejor, a conectar mas profundamente con las personas que me importaban. A prender me proporcionaba algo que dar, la oportunidad de aportar realmente algo de va lor a todos aquellos que me rodeaban. Eso me ofrecía una sensación de alegría y plena realiza
ción. Al mismo tiempo, descubrí una forma de placer aún más poderosa: la que obtenía de compartir de una forma apasionada aquello que había aprendido.

