No hace falta que te guste el fútbol americano ni el reguetón ni que seas fan de Bad Bunny. Tampoco que seas latino o hables español para entender la importancia de plantar cara al poder cuando actúa con crueldad y desprecio por la dignidad.
Cuando el poder en lugar de conectar separa y enfrenta. Cuando deja cicatrices en niños en mayores en familias enteras y lo hace con todo el despliegue de su frialdad eso exige una respuesta a la altura de la humanidad que defendemos.
Hay momentos en los que alguien encarna todo aquello que fue un sueño. Ese sueño americano que muchos persiguen convertido en realidad en uno de los escenarios más vistos del mundo. Ese maravilloso gesto cargado de simbolismo que compartió con el pequeño Liam Conejo en un tiempo donde el autoritarismo y el miedo vuelven a instalarse como si fuesen necesarios para ordenar el caos, arroja esperanza.
Y también, poderoso resulta el mensaje cuando elige presentarse ante el mundo con ropa de Zara pudiendo permitirse cualquier marca. Porque hay decisiones que gritan más fuerte que cualquier discurso. Esa elección abraza el poder de la enclothed cognition. La ropa que eliges no solo comunica estilo también cuenta de dónde vienes qué valores defiendes y cómo eliges estar en el mundo.
Cuando todo se alinea en una sola frase “lo único más poderoso que el odio es el amor”,solo queda recordar parte de su letra y no lamentar que” debí tirar más fotos de cuando te tuve y debí darte más besos y abrazos las veces que pude”. Esto es lo urgente mientras todavía podemos hacerlo sin miedo.



















