EL JUEGO DEL CALAMAR

Vaya por delante que no entiendo el desbordante éxito de la serie “El juego del calamar”. No hay nada en ella que no haya visto u oído antes. Nada original.

Sin embargo sí que es una serie que me ha recordado muchas en una sola. La película de “Ratas a la carrera” donde el capital se divierte con la plebe, en versión gore eso sí. Lo de la violencia y la sangre para mí gratuita y sin mucho sentido.

Dos magníficos ejemplos españoles: la genial comedia negra “La comunidad” de Álex de la Iglesia, donde todos hacen cualquier cosa por conseguir el ansiado parné o la cruda “El Hoyo” de Galder Gaztelu- Urrutia.

Parte de la estética de “Los juegos del hambre” con los uniformes, las pruebas y el boato en la ejecución y de “Tú eres el siguiente” con las máscaras de animales, por cierto bien elegidos, para encubrir a los verdaderos artífices de las desigualdades e injusticias. También me recuerda como metáfora a la gran “Rebelión en la granja” de Orwell.

Pero lo que creo que engancha de verdad son los dilemas morales que plantea. Las elecciones que cualquier ser humano tendría que hacer en situaciones extremas. Algo sobre lo que, si asistes al curso de Harvard “Justicia” del profesor Sandel, filósofo político, ya habrías pensado y meditado.

El trasfondo del dinero es una crítica dura a una sociedad egoísta donde los seres humanos, como escribe su compatriota el filosófo Byung-Chul Han, han perdido los valores porque viven de cara a sí mismos perdiendo los valores que nos hacían vivir para los demás.

Algunas de la enseñanzas de liderazgo que he podido observar que deja claras la trama son:

  • La importancia de las personas mayores, su sabiduría y experiencia.
  • La importancia del juego coordinado y en equipo.
  • Cuando todos se sienten responsables e iguales no necesitan ningún líder.
  • Cuando no sabes a qué te vas a enfrentar no sabes qué habilidades vas a necesitar. Todos tenemos habilidades que suman por diferentes que sean. Lo importante es el equipo.
  • Quien tiene buen fondo trata de vivir conforme a sus valores y quien no, se justifica en el estado de necesidad para ser como en realidad es.
  • Decides tu suerte eligiendo o no haciéndolo también
  • La de cosas importantes que perdemos en la vida persiguiendo la forma de tener más cosas materiales.
  • El dinero que se consigue contraviniendo los valores propios pocas veces se disfruta.

Parece que Corea del Sur está de moda y no solo por cierto por su modélica gestión de la pandemia. Una población de más de 51 millones de personas con una incidencia de fallecidos de 2.605. Algo digno de estudio y copia con un cribado masivo de 10.000 personas al día.

Ponte el foco

Cuando hablo de liderazgo, después de muchos años de lectura, aprendizaje y práctica, puedo resumir la clave en poner el foco en uno mismo.

Lejos de interpretar esto como anteponer nuestro beneficio al de los demás y creer que los mismos, solo por la autoridad o el puesto, deben pleitesía, para mí se refiere a que debe uno conocerse y gestionarse cada vez mejor.

Es entender que la actitud, las formas y el fondo deben exigirse antes y primero a uno mismo en su actuación con los demás y siempre que hay algo que no funciona, revisar nuestro propio comportamiento.

La mayoría de nosotros piensa que buscar una razón fuera de uno mismo, podría ayudar pero en realidad lo que hace es minorar nuestra responsabilidad sobre la situación, minimizar el control que podemos tener sobre ella y amplificar la sensación de que uno va a la deriva y cualquiera puede sacarle a uno de su ruta.

Puedes seguir insistiendo en buscar culpable y tratar de seguir adelante sin ser protagonista de tu vida. Seguir con tus elecciones u omisiones pendiente de la actitud de los demás o incluso hablando mal de ellos de forma reactiva. O puedes decidir que tanto para lo bueno como para lo malo tenemos mucho que aprender de todas las personas y situaciones.

Siempre será más fácil cuando entendamos que para eso hay que ampliar nuestro control asumiendo nuestra responsabilidad. A qué esperas para tomar los mandos.

ACLARANDO OBJETIVOS

Imagina que tu mente es como un ordenador en el que vas abriendo aplicación tras aplicación sin cerrar ninguna. Además en el buscador abres pestaña tras pestaña, todas con asuntos sobre los que tienes que tomar una decisión.

Cada vez tarda más en abrirse la siguiente, la batería se consume incesantemente y al final se puede incluso bloquear. Pues eso que vemos tan gráfico en el caso de una máquina es lo que ocurre en nuestra mente cuando tenemos muchas cosas que hacer o decidir y no somos capaces de sacarlos de ahí.

Una gran lista de cosas que hacer en la que las preocupaciones laborales se suman a las familiares, las personales y las de los demás para tejer una oscura madeja que no solo no nos deja descansar sino que magnifica la cantidad de tareas a las que debemos prestar atención amargándonos la existencia con un sentimiento de estar atrapado en esa maraña.

Además el funcionamiento del cerebro hace que como son procesos abiertos, automáticamente revise todos los que hay para no olvidarlos provocando una decepcionante sensación de no resolver apenas nada.

Si decidimos tomar cartas en el asunto, como mucho, hacemos una lista con palabras inconexas que nos recuerden el tema. Esto nos produce una relajación porque parece que ya pueden salir de nuestra mente pero si al lado de esas palabras no hay apuntada la siguiente acción para resolver e ir cerrando pantallas no habremos avanzado nada.
Recordad somos los que hacemos, no lo que pensamos, ni lo que sentimos. ¡A por ello! ¡Acción!

ALIMENTA TU SALUD MENTAL

Hace muchos años decidí que el ejercicio físico debía formar parte de mi rutina por mucho que me costase y muchos planes sustitutivos que me inventase o me surgiesen. Lo trabajé en un proceso de coaching y lo conseguí.

A pesar de hacer ejercicio la comida y su gestión seguía siendo un tema pendiente. Demasiadas comidas basura a destiempo que me acostumbraban a los potenciadores del sabor y todo aquello que era sano dejaba en la misma proporción de ser sabroso y atractivo.

Son numerosos los estudios que vinculan la famosa recomendación de comer cinco frutas o verduras a lo largo del día con la salud mental. En el caso de la University of East Anglia su estudio demuestra el impacto definitivo que tiene la alimentación en los niños sobre todo en su salud mental.

De hecho en el estudio señalan que contrariamente a lo que se piensa la alimentación es para los pequeños más importante que el ambiente familiar incluso en los casos de presenciar discusiones o violencia familiar. Por si alguien no dimensionaba hasta ahora la importancia.

Hace tiempo que pedimos en Tres Cantos que los quioscos de prensa y aquellos lugares a pie de calle ofreciesen, de acuerdo con las fruterías cercanas, accesibilidad a fruta fresca y hortalizas, vendida en unidades.

Mi nuevo objetivo es hacer realidad a través de la alimentación esta maxima budista “Mantener el cuerpo en buena salud es un deber; de lo contrario, no podremos mantener nuestra mente fuerte y clara.”
¿Te apuntas?

LOS SEIS SABIOS CIEGOS Y EL ELEFANTE

Me gustaría compartir con vosotros este cuento oriental para que saquéis vuestras propias conclusiones sobre para qué pueden servir la mayoría de la discusiones que habitualmente mantenemos.

Los seis sabios ciegos y el elefante
“En una ocasión había seis ancianos sabios que no gozaban del don de la vista, siendo ciegos y empleando el sentido del tacto para experimentar y conocer las diferentes realidades, seres y objetos del mundo. Ninguno de estos sabios había visto jamás un elefante, y tras conocer que su rey disponía de uno le solicitaron con humildad poder conocerlo. El monarca decidió concederles su petición y los llevó ante el paquidermo, permitiendo que los ancianos se acercaran y lo tocaran.
Los sabios se aproximaron al animal y, uno por uno, tocaron al elefante con el fin de saber cómo era dicho ser.

El primero le tocó un colmillo, y consideró que el elefante era liso y agudo cual lanza. El segundo sabio se aproximó y tocó la cola del elefante, respondiendo que en realidad era más bien como una cuerda. El tercero entraría en contacto con la trompa, refiriendo que el animal se parecía más a una serpiente. El cuarto indicaría que los demás debían estar errando, ya que tras tocar la rodilla del elefante llegó a la conclusión de que se trataba de algo semejante a un árbol. El quinto lo desmintió al tocar la oreja del ser, valorando que se parecía a un abanico. Por último el sexto sabio llegó a la conclusión de que en realidad el elefante era como una fuerte pared rugosa, al haber tocar su lomo.

Tras haber llegado a distintas conclusiones, los sabios empezaron a discutir respecto a quién poseía la verdad. Dado que todos defendían sus posiciones con ahínco, recurrieron a la ayuda de un séptimo sabio el cual podía ver. Este les hizo ver que en realidad todos ellos tenían parte de la razón, dado que habían estado describiendo una única parte del conjunto del animal, a la vez que aún sin equivocarse ninguno de ellos había podido conocerlo en su totalidad.“

LO IMPORTANTE DEL CIS

Cada vez que escucho hablar del CIS casi siempre es para aludir a encuestas sobre intención de voto, recuerdo de voto, grado de conocimiento o valoración de candidatos.

Sin embargo en esa encuesta también se específican otras cuestiones más interesantes e importantes, como por ejemplo, cuáles son los problemas que los ciudadanos ven en la sociedad. De manera espontánea estos son los 10 primeros:

• La crisis económica, los problemas de índole económica
• El paro
• Los peligros para la salud: COVID-19. El coronavirus. Falta de recursos suficientes para hacer frente a la pandemia
• El mal comportamiento de los/as políticos/as
• Los problemas políticos en general
• La sanidad
• La falta de acuerdos, unidad y capacidad de colaboración. Situación e inestabilidad política
• Los problemas de índole social
• Poca conciencia ciudadana (falta de civismo, de sentido espíritu cívico)
• El Gobierno y partidos o políticos/as concretos/as

Es un drama que de los diez, cinco, si contamos la falta de civismo que yo asumo que también refiere la actitud de algunos políticos, son achacables a quienes deberían formar parte de las soluciones y no ser el problema.

Quizá sea por habernos acostumbrado a la política espectáculo, al zasca gratuito e inoportuno entre parlamentarios y al no saber más que cuatro simples mantras sobre impuestos y desigualdad que cada uno lanza en forma de gancho desde su esquina del ring.

“Todos son iguales”, no es más que una forma de justificar que en las elecciones nosotros tampoco somos muchos mejores. Esto nos hace descansar de un análisis interesado por quienes deberíamos, en la medida de lo posible, separar la paja del grano y apurar con nuestro voto una elección lo suficiente buena como para encontrar soluciones y lo suficientemente responsable para acabar siendo un problema.

EN CASA O EN LA OFICINA

En casa o en la oficina, esa es la cuestión. El debate llegó con la cita ineludible con el trabajo remoto acelerada por un confinamiento estricto que trajo incluso una legislación bajo el brazo.

Una vez relajadas las normas de protección hay quien quiere que si sus empleados pasan tiempo en restaurantes y bares sin problema, vuelvan a ocupar también sus oficinas.

La cuestión no va entonces de mejorar la calidad de vida de los mismos. Algunos incluso que emplean casi hora y media o dos horas en llegar a su trabajo y otras tantas en volver.Tampoco es que estén en exceso preocupados por la huella de carbono del transporte que utilizan.

La excusa es la productividad. Esta depende en gran parte de que los objetivos de cada cual estén definidos y puedan ser revisados y evaluados por no contar las charlas y el café que a diario evitan.

Trabajar en equipo no es problema ya que grandes proyectos se están gestando en el mundo en coordenadas tan distantes como los idiomas que hablan.

Tener compañeros y relacionarse con ellos es importante. También lo es salir de casa y del pijama y acostumbrarse a deambular por el mundo de nuevo. Aunque todo esto se podría resolver con zonas de teletrabajo en nuestras ciudades, en nuestros parques.

Quizá el problema más importante sea adaptar el liderazgo. Hay quienes si no ven sobre lo que “mandan” y pueden dejarlo claro con la mera presencia o el tono o incluso la falta de él, no encuentran las herramientas para hacer equipo y ser el rey de la manada sin salir de sus casas.

Como decía Shakespeare, “el traje denota al hombre” y en casa este no se lleva demasiado. Sin embargo que en el modelo híbrido voluntario, tenga mayor peso en casa es algo que ha llegado para quedarse. Como se quedará el talento donde exista esa opción. Renovarse o morir.