
Hoy he intentado ver de nuevo unos minutos del pleno de la Asamblea de Madrid en el turno de preguntas. Ha sido imposible continuar con el show.
He recordado lo tedioso que es escuchar preguntas jabón desde el propio y mayoritario grupo dejando patente la no separación de legislativo y ejecutivo. Discursos vacíos de contenido interesante y útil y por contra, trufados de zascas inoportunos, cruzados entre gobiernos de diferente signo y administración e hilados forzadamente además de insultos. Todo ello acompañado de caras de satisfacción. ¿Me puede explicar alguien de qué?
Lo veo desde la lejanía ciudadana y es como si estuviese viviendo una pesadilla en la que ciento treinta y pico personas que deberían estar a nuestro servicio impulsando la modernidad de nuestra Comunidad y su desarrollo, se emplean y afanan en desprestigiarse unos a otros, porque es esto, no hay víctimas y verdugos.
Se mantiene la inflación, el precio de las casas es inasumible complicado por los intereses de las hipotecas mientras los productos básicos y suministros se llevan gran parte de los ingresos. Se tienen unos sueldos dramáticos por trabajos de demasiadas horas en algunos casos, eso los que los tienen y aun así su jueguito es el puyazo infantil continuo.
Los partidos políticos y su organización están tan pasadas como los floppies. La representación individual con su responsabilidad inherente y la participación ciudadana en los parlamentos por sorteo deben ser una innovación ya para que entre otras cosas, por lo menos, les dé algo de vergüenza no hablar de lo importante delante de ellos, de lo de comer.
Mientras que continúe el show.

