APRENDIENDO DE 2021

Sin dejar el balance de 2021 para cinco minutos antes de la cuenta atrás te propongo que no sea solo sobre lo bueno y malo. Que te sirva para algo.

Todo lo que nos ha ocurrido en 2021 que consideramos negativo puede tener lectura desde otros variados prismas. Prismas que no has contemplado porque en el momento del evento solo has podido encontrar la que te ayudó a pasar página con las emociones que te embargaban en ese momento.

Almacenarlo como negativo e intentar seguir adelante sin recurrir a pensar en malas rachas o continuidad en estos episodios es un trabajo demasiado arduo para cualquiera.

Te invito a que escribamos en un papel, aunque sé que da pereza hazlo o en tus notas de móvil, las cuatro cosas que consideres más negativas de tu 2021. Cuando las tengas trata de pensar sobre cada una de ellas y busca qué has aprendido de ellas y para qué te pueden servir para mejorar tu 2022. Apúntalo al lado.Date tiempo, es importante que empieces a ver lo que a todos nos pasa en la vida de otra manera.

Si no aprendes de ellas estarás condenado a repetirlo y entonces formarán parte de esa supuesta racha gafe que te persigue. Considerarlo así hará que te sientas a merced del tiempo y de los eventos sin ningún control cuando lo que ocurre es que a veces simplemente renunciamos a crecer refugiándonos en ser víctimas.

Tienes la opción de elegir. Una cosa son las cosas que nos pasan y otra es cómo nos las contamos. Ahí está la diferencia entre crecer con ellas o a pesar de ellas o rendirse. Algunas puede que sean traumáticas. Pide ayuda. No te dejes invadir por esa sensación de no poder hacer nada para remediarlo.

Empieza el 2022 haciendo que las cosas que pasen, lo hagan a tu manera.
¡Feliz Nochevieja y feliz comienzo de un gran 2022!

Navidad por puntos

Deberíamos acordar un carné por puntos para tener acceso a poder disfrutar de la Navidad. No son aptas para todos los públicos.

Recuerda a ese capítulo de Black Mirror en el que los demás te quitan y te dan puntos en función de tu amabilidad y actitud. Algo que los chinos han trasladado rápidamente a su app de urbanidad.

Hay a gente que le va mal desde el turrón hasta el misterio que se cierne sobre los Reyes Magos pasando por lo secos que están los polvorones, el gasto que son las luces, lo pesados que son los familiares por no hablar de lo insufrible de los villancicos.

A otros les invade una terrible nostalgia que no dudan no solo en compartir sino que lo manifiestan constantemente, incapaces de remontar en aras de mejorar el ambiente en el que además de la paz reine la fraternidad.

Estamos muy poco acostumbrados a hacer esfuerzos con nuestro estado de ánimo y a pensar en el efecto que este tiene en nosotros, en nuestro entorno y en las personas que queremos. Sin embargo solo debemos recordar cómo nuestras familias siempre hicieron lo posible para que nuestras Navidades fuesen felices y en qué consistía conseguirlo.

Os propongo que pongamos en marcha estos días nuestro carné Navideño propio y sumemos puntos. Tanto por acción como por omisión. Si somos capaces de evitar una queja o crítica que no sume, apuntamos y cada gesto amable, generoso y detallista que tengamos, apuntamos.

A ver quién tiene el suyo lleno cuando comencemos el año. No esperemos a que lo mejor esté por llegar, formemos parte de ello. ¡Feliz Navidad!
Gracias por estar siempre ahí! ♥️

FORQUÉ O EL VALOR DE LA SENSIBILIDAD

Sigo con el corazón encogido desde que este país y este mundo ha perdido de esta forma a Verónica Forqué con su eterna sonrisa, talento y sensibilidad.

Casualmente y estoy segura de que gracias a ella, seguí su reciente paso por Masterchef que por supuesto no me dejó indiferente. Sobre todo porque observé una deriva muy preocupante.

Su alta sensibilidad y su delicada situación anímica era palpables durante cada episodio del programa y aún así seguían haciéndola participar de cruentas críticas por parte del jurado mezcladas con la incomprensión de sus compañeros. Aunque todo eso ocurrió en el verano, en la actualidad la amplificación de su participación en las redes ha sido bestial. Incluso cuando ella misma dijo basta.

Acaso si estamos viviendo esos momentos tan difíciles dentro de nosotros mismos, nadie es capaz de darse cuenta y decidir que no todo vale para entretener y ganar audiencia. De ver igual que muchos que eso no formaba parte de ninguna actuación.

Siempre he pensado que todos y cada uno de nosotros vivimos continuamente luchas internas que nos hacen sufrir. No entro en si existen o no razones objetivas porque lo que importa es cómo lo vive uno mismo y las herramientas con las que cuenta para afrontarlo.

Ser de las personas que pueden suponer y evitar sufrimiento gratuito a los demás es una obligación en el propósito de hacer un mundo mejor. En algunos casos simplemente se trata de no echar leña al fuego o de no ser descarnado al expresar una queja o evaluación sobre el comportamiento o la obra de cualquiera.

Sobre todo no entiendo cómo unos cuantos días cocinando en prime time pueden acabar con lo que una persona ha estado sembrando maravillosamente en nuestras vidas durante años. Esa sensibilidad arrolladora que fue su mayor fortaleza para llegarnos con sus emociones, ha sido su talón de Aquiles para enfrentarse a una sociedad que nos cree a todos replicantes.

Humanicémonos.

SALUD, DINERO Y AMOR

Salud, dinero y amor son las tres cosas que cantan que hay en la vida. A día de hoy sigue respondiendo al orden de prioridades que los españoles tenemos para una vida plena según el último estudio del Pew Research Center.

Sin embargo creo que el orden no es exactamente el idóneo y merece una reflexión. Creo que la salud depende tanto del amor como del dinero por lo tanto su cuidado depende más de nosotros de lo que creemos.

Que la soledad mata a más personas que cualquier evento o enfermedad por sí solo es la muestra de que el amor lo es todo aunque a veces el de la familia o el de los amigos lo damos por hecho y no lo valoramos con la decisiva importancia que tiene.

Que el dinero no da la felicidad aunque definitivamente ayuda hasta superar el nivel de subsistencia es algo a tener en cuenta pero insisto en que el amor- compañía supera con creces esa otra necesidad. Sentirse querido y apreciado es lo que los seres humanos ansiamos y lo que nos da salud y éxito.

Nos hemos vuelto cada vez más, no solo individualistas sino materialistas y egoístas creyendo que la panacea es la acumulación y nuestro bienestar personal. Lo que en realidad nos hace cada vez más miedosos. Lo que nos hará felices es dar y compartir.

No hace falta que los que tengas alrededor lo hagan. Esperar a que otro dé el primer paso no trabaja tu felicidad sino que da el control a los demás sobre tu comportamiento.

La búsqueda de la felicidad es un viaje, no un fin o una sola cosa. Comparte, disfruta, vive y haz felices a los que tienes cerca. Reorganiza tus prioridades para el viaje. Aunque no rimen igual, disfruta.

RENDIRSE NO ES UNA OPCIÓN

Hay quien se rinde y se baja pronto de las cosas. Empieza a pensar en todas las cosas que empeñó, en todo el esfuerzo que dedicó y se siente poco reconocido, nada apreciado y se encierra en sí mismo, haciéndose más vulnerable. Además se contagia.

Lo he visto y comprobado en numerosas ocasiones, sabiendo que justo al momento siguiente, con otra actitud, se hubiese abierto una oportunidad nueva. Yo misma lo he vivido.

Al principio creí que era parte de impaciencia, hija de la ira y de la cantidad de emociones negativas que esta produce y la cantidad de acciones en caliente que esta demanda.

Después comprobé que se suman otros muchos componentes que hacen que con malos consejeros y una situación estresante se produzca una voladura incontrolada en la que haces que parte de tu vida salte por los aires.

La vida está llena de dificultades y retos a los que todos nos enfrentamos antes o después. Desarrollar una capacidad que nos haga resistentes y persistentes es una necesidad que ayuda para poder, adaptándose, seguir adelante.

No supone ser inmune o impermeable a los traumas pero sí que consiste en la capacidad de recuperarse de las experiencias que nos cuestan y crecer.

Estoy segura de que no sería la misma persona si no hubiese trabajado esa capacidad durante años. Decía Shakespeare que no hay nada bueno o malo, que es el pensamiento el que lo hace así. Hagamos que el nuestro trabaje en nuestro favor.

VIVIR CON EMOCIONES

En nuestra educación tradicional hemos entendido que lo correcto era reducir nuestras emociones al ámbito privado.

Que la alegría o la tristeza invadiese otros espacios no era aceptado con normalidad. De hecho había que dejar todas las emociones en la entrada del trabajo y recogerlas a la salida como si hubiese taquillas o ropero al efecto.

La definición del hombre como un animal racional nos ha llevado a tener estas creencias, sin reparar en que compartimentar el cerebro o cortocircuitar las sensaciones que percibe nuestro cuerpo y que envía a nuestro cerebro es poco realista.

Una vez que entendemos que nuestra mente no tiene un interruptor que pausa el caudal de las emociones somos más conscientes de que muchas de las decisiones que tomamos son guiadas en gran parte por ellas.

Admitir esto hace que seamos más concienzudos a la hora de analizar las situaciones puesto que entendemos que serán afectadas de alguna forma por la tristeza, sorpresa, miedo, asco, alegría o ira que sintamos.

Incluso aprender a reconocerlas en nosotros mismos nos hará ser más conscientes de nuestro carácter y más poderosos con nuestro autocontrol.

Reducir la alegría y el amor al ámbito privado hace que seamos menos entregados y entusiastas en nuestro trabajo creyendo que por ser un castigo divino no es digno de ser disfrutado pero nada más lejos de la realidad.

Nada importante se hizo sin entusiasmo así que hagamos el firme propósito de llevar siempre con nosotros emociones positivas y como decía Tennessee Williams el entusiasmo, que es de las cosas más importantes en la vida.

FUERA DE MÍ

Me encanta la gente que habla en primera persona del singular de los logros y éxitos y sin embargo socializa los fallos o errores con la primera persona del plural.

Dice mucho de ellos. Del sentido que tiene del equipo que solo les sirve para esconder sus errores y minimizar su responsabilidad. De la confianza que puede inspirar alguien que hace algo así, puedes esperar poca diferencia en la ejecución. Además a la hora de las medallas, no hay mucha intención de compartir.

Tenemos la suerte de que la mayoría de las personas no reparan en todas estas cosas que os cuento porque están tan ensimismadas y ocupadas en su yo particular que no son capaces de escuchar a los demás con la intención de entender cómo piensan.

Si fuésemos capaces de salir más de nosotros y de nuestro mundo podríamos advertir muchos de estos comportamientos. Saber más de quienes nos rodean para poder, no sólo ayudarles con sus luchas internas, sino inspirarles pasión y entusiasmo por ayudar a los demás. La vida compartida siempre es mejor.

DETERMINA TUS HÁBITOS

Tan importante como donde nacemos es de quien o de quienes nos rodeamos durante nuestra vida.

Hay personas que siempre suman, animan y te hacen creer en ti mismo y otras que solo ven la parte quejosa y triste de cualquier evento que ocurra en ella y a pesar de no ser su intención, acaban con la poca esperanza que te queda para seguir.

Personas que son capaces de levantarse a pesar de todo y de todos sin rendirse, ni lamentarse y encima insuflarte ánimo. Otras que cualquier eventualidad les hace desfallecer y sentirse víctima, no solo de un mal momento sino de una racha implacable.

Ser de una u otra forma, de alguna manera es un hábito. Ya no recordamos cuándo decidimos ser así, qué experiencias vivimos o qué objetivos queríamos conseguir cuando creímos que esa estrategia sería la mejor y de repente nos convertimos en ello.

Todos los días es una nueva oportunidad para ser quien tú quieres ser. No será fácil aunque es posible. Piensa en esa persona con la que te gusta estar y en los rasgos que te gustan de su personalidad y conviértete en ella.

Entre quien eres hoy y quien puedes ser después de un tiempo cambiando de hábitos media determinación y entrenamiento. Todos queremos estar rodeados de gente inspiradora y positiva pero también podemos serlo.

UN INTERESANTE DESACUERDO

Comparto con Popper que la existencia del desacuerdo es parte indispensable del conocimiento y que es fundamental en el seno de las organizaciones para crecer.

Si no existe debate interno en cuanto al fondo y a la forma de las cuestiones que interesan a sus componentes, las personas no se involucran y su desafección acaba siendo un reclamo para quienes desde fuera pretenden dinamitarlas.

Por eso encuentro francamente definitivo que los cauces tecnológicos y físicos para este intercambio de opiniones y pareceres sea una realidad accesible para llegar a conclusiones que se compartan, respeten y lleven a cabo.

No es lo mismo que existan distintas posiciones en liza y que se escuche a todos, a que te tengan que dar la razón o a qué se haga y diga lo que una persona o varias sin ser argumentadas, ni estén alineadas, ni sean mayoritarias. El acuerdo debe ser un equilibrio compartido por las partes con el compromiso de aportar y crecer.

La inmadurez que resulta de quien sigue insistiendo en sus planteamientos estáticos personales creyéndose poseedor de la razón, a pesar de dañar su propia organización, no tiene cabida en tiempos en los que el dinamismo y el cambio son continuos y siempre existe información que nos puede mejorar la posición .

Incluso cuando alguien es experto en el caso, escuchar y enriquecer su propuesta con las ideas y propuestas de los demás puede llevarnos a que la innovación y el avance sea más productivo y útil.

Decía Lippmann que donde todos piensan igual, nadie piensa. Que este pensamiento sea la base para avanzar y no para dinamitar, depende de todos.

UN EQUIPO ESTRELLADO

Cristiano Ronaldo y Messi y sus respectivos equipos han protagonizado, en los últimos tiempos, dos de las revoluciones principales de nuestra Liga de fútbol. Algo que me ha hecho reflexionar sobre dos cuestiones.

Cuántas estrellas puede soportar un equipo y cuánto puede este soportarlas. Ambas respuestas son aplicables a cualquiera que quiera que funcione tanto un equipo como una organización.

Estas preguntas surgen principalmente por la dicotomía entre individuo/ equipo. Y si lo que debería ser colaboración se convierte en una continua competición en la que las estrellas dejan poco espacio a los demás. Prefieren brillar en solitario en lugar de repartir juego y motivar a los demás, involucrándoles y haciéndoles sentirse importantes.

Algún entrenador de éxito exige que el equipo y el jugador que mete un gol, agradezcan y reconozcan tanto que le dio el pase como al que lo marcó para así tener en cuenta cómo se gestan los grandes logros.

Cuando alguien cosecha éxitos partido tras partido, empieza a creer que es imprescindible. Su ego le precede y a veces permitir más de uno hace que aquello no funcione. Este creerá que el equipo le necesita. Que no podrán prescindir de él y que, ahora o nunca, tiene que aprovechar esa oportunidad, ya sea económica o deportivamente en su favor.

Sin embargo ese es el mismo momento en el que la propia organización, el propio Club, no puede permitirse pulsos más allá de lo razonable. El efecto que produce en el resto del equipo por agravio comparativo y el desafío a la organización se sostienen lo imprescindible para que el aficionado crea que se hizo lo que se pudo.

Las organizaciones que crean incentivos e incluyen en la misión y en la visión la importancia de la colaboración, del equipo y el honor de pertenecer a él aseguran el éxito de tener un “Dream team” que pueda ganar cualquier “All-star”.

La importancia además de tener un buen entrenador que entienda esta parte del juego y reciba permanente feedback del equipo es imprescindible. Piense en cualquier organización empresarial o familiar que quiera que funcione y tome nota.

Ningún tiempo pasado fue mejor

Las encuestas no son más que fotos fijas de estados dinámicos de ánimo y de opinión. Cada vez que se publica una, a continuación se suceden incesantemente las interesadas lecturas por parte de las diferentes parroquias.

Hay que manifestarse radicalmente a favor o en contra para no desentonar con la polarización reinante, eliminar a quien nos viene bien, resaltar el dato con la relación causa- efecto que nos conviene o denostar a quien nos parece, todo es uno.

Al margen de la supuesta cocina que lleven y que nos preguntemos si fue antes el huevo o la gallina, hay datos que me preocupan cada vez más.

Parece que alimentar la polarización es
una gracieta de la que participar es condición indispensable aunque a mí me parezca una de
las cuestiones más graves que pueden plantear partidos que en otros momentos trabajaban
por mejorar la convivencia y que ahora son incapaces de mantenerse al margen de este fenómeno.

Más del 50 % del discurso de algunos líderes en absoluto tiene que ver con plantear medidas
para asumir responsabilidad sobre la crisis sanitaria y económica que vivimos y sin embargo sí lo es para avivar el fuego de la división con invectivas contra el enemigo para reunir su rebaño.

Además de contra el político, cada extremo contra su molino, unos contra los ricos y otros contra los inmigrantes, lo importante es mover el miedo para rentabilizarlo en votos con facilidad.

Hay dos noticias hoy que sumadas me ponen los pelos de punta, la subida que experimentan tanto en España, como en Francia, los extremos en concreto los de la derecha. Señalando que en el caso francés, la mitad de los obreros tienen la intención de votar a candidatos de la extrema derecha en las presidenciales del próximo otoño.

Mientras el mundo va hacia las sociedades diversas y abiertas, precedido por la interconexión de la economía sin atisbarse vuelta atrás en ningún caso, hay partidos políticos que todavía no dudan en alabar medidas autárquicas perjudicando preocupante y principalmente a aquellos que pretende proteger, veáse los resultados BREXIT. Verlo con normalidad, es ya un problema.

En lugar de hacer que el eje urbano-rural deje de contraponerse para equilibrarse con inversiones y opciones vitales acordes con los nuevos tiempos de teletrabajo, se potencia la división modernidad-tradición como si volver hacia atrás fuese una opción beneficiosa.

Es una pena que todo esto ocurra cuando los Fondos Europeos pueden ser el motor de esa nivelación tan necesaria como motivadora del trabajo conjunto y no tratar que todo salte por los aires envueltos en la ilusión mental de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Algo que no prueba ningún dato pero si pregona el populismo de ambos extremos.

DE LA NECESIDAD DE PEDIR AYUDA

No es nada nuevo que el ser humano es la ley del mínimo esfuerzo. Para cualquier cosa que hacemos elegimos el camino que suponemos nos consumirá menos energía.

Por eso no es fácil que cambiemos de hábitos que hemos automatizado, ni de creencias que hemos heredado. Todo para que nuestro sistema tenga su indicativo de batería en un alto porcentaje.

Si a esto le sumamos que nuestra concentración ahora es mínima, imagínense el análisis de los temas que se suceden a velocidad de vértigo en la actualidad. Superficial es poco. Es más, estoy segura de que solo leemos y escuchamos lo que nos interesa para nuestra posición. Por lo que albergar esperanzas de cambio es una quimera.

La cuestión es que hay personas cuyas creencias, pensamientos y estrategias no son demasiado ecológicas para ellos. Es decir, no les acercan para nada a sus objetivos y en algunos casos incluso no dimensionarlas bien hacen que trabajen en su contra indisponiendo a su entorno contra ellos.

Si no somos capaces de darnos cuenta por nosotros mismos y tampoco tenemos una persona de confianza cercana que nos pueda advertir, probablemente acabaremos cometiendo errores sin ni siquiera darnos cuenta.

La humildad que requiere pedir opinión sobre nuestro comportamiento a quienes nos pueden ayudar no está al alcance de quien no soporta sentirse vulnerable pero a veces es la única forma de crecer.

ELIGE TU LIDERAZGO, NO COPIES.

El carácter de las personas se revela en las adversidades. Cuando a uno le va bien puede adoptar miles de roles y actitudes diferentes sin que ninguna responda a su propia naturaleza.

Sin embargo cuando las cosas van mal, cuando la supervivencia asoma, cuando nuestro instinto animal nos precede, eso que vemos es lo que podemos esperar de esa persona, siendo su naturaleza el no vencerse o tener entrenadas otras opciones.

Hay quien requiere de un viento especial para ser un buen navegante y en cuando la nave zozobra prefiere encontrar un culpable ya sea en la propia nave o en la naturaleza del clima. Todo antes que asumir que incluso en aquellas circunstancias podía haber hecho algo.

Porque ocurre que si hace algo o asume responsabilidad ya no puede beneficiarse de esa actitud en la que el foco, la responsabilidad, la crítica y el escrutinio se vierten sin rebozo en el otro. Implicaría reconocer que a pesar de su escaso control sí podía hacer algo.

Hay personas que se quejan una y otra vez de las actitudes de otros y una vez llegan a ese lugar en el que se pueden cambiar las cosas, acaban replicando el modelo produciendo el mismo rechazo en los que habían albergado alguna esperanza en el relevo.

Es devastador para el grupo que no acostumbra de resiliencias, ni malos vientos puesto que si algo agota al ser humano es renovadas las expectativas, se vuelvan a frustrar.

Creerse poseedor de la solución por el mero hecho de creerse imprescindible o infalible no es más que el principio del fin de quien pudo cambiar más cosas y no escuchó.

Trabaja en equipo, sé responsable, contagia, convence, escucha, comparte, anima, halaga, involucra. Haz algo diferente de lo que te hicieron a ti. No repliques el modelo. Puedes elegir.

EL JUEGO DEL CALAMAR

Vaya por delante que no entiendo el desbordante éxito de la serie “El juego del calamar”. No hay nada en ella que no haya visto u oído antes. Nada original.

Sin embargo sí que es una serie que me ha recordado muchas en una sola. La película de “Ratas a la carrera” donde el capital se divierte con la plebe, en versión gore eso sí. Lo de la violencia y la sangre para mí gratuita y sin mucho sentido.

Dos magníficos ejemplos españoles: la genial comedia negra “La comunidad” de Álex de la Iglesia, donde todos hacen cualquier cosa por conseguir el ansiado parné o la cruda “El Hoyo” de Galder Gaztelu- Urrutia.

Parte de la estética de “Los juegos del hambre” con los uniformes, las pruebas y el boato en la ejecución y de “Tú eres el siguiente” con las máscaras de animales, por cierto bien elegidos, para encubrir a los verdaderos artífices de las desigualdades e injusticias. También me recuerda como metáfora a la gran “Rebelión en la granja” de Orwell.

Pero lo que creo que engancha de verdad son los dilemas morales que plantea. Las elecciones que cualquier ser humano tendría que hacer en situaciones extremas. Algo sobre lo que, si asistes al curso de Harvard “Justicia” del profesor Sandel, filósofo político, ya habrías pensado y meditado.

El trasfondo del dinero es una crítica dura a una sociedad egoísta donde los seres humanos, como escribe su compatriota el filosófo Byung-Chul Han, han perdido los valores porque viven de cara a sí mismos perdiendo los valores que nos hacían vivir para los demás.

Algunas de la enseñanzas de liderazgo que he podido observar que deja claras la trama son:

  • La importancia de las personas mayores, su sabiduría y experiencia.
  • La importancia del juego coordinado y en equipo.
  • Cuando todos se sienten responsables e iguales no necesitan ningún líder.
  • Cuando no sabes a qué te vas a enfrentar no sabes qué habilidades vas a necesitar. Todos tenemos habilidades que suman por diferentes que sean. Lo importante es el equipo.
  • Quien tiene buen fondo trata de vivir conforme a sus valores y quien no, se justifica en el estado de necesidad para ser como en realidad es.
  • Decides tu suerte eligiendo o no haciéndolo también
  • La de cosas importantes que perdemos en la vida persiguiendo la forma de tener más cosas materiales.
  • El dinero que se consigue contraviniendo los valores propios pocas veces se disfruta.

Parece que Corea del Sur está de moda y no solo por cierto por su modélica gestión de la pandemia. Una población de más de 51 millones de personas con una incidencia de fallecidos de 2.605. Algo digno de estudio y copia con un cribado masivo de 10.000 personas al día.

Ponte el foco

Cuando hablo de liderazgo, después de muchos años de lectura, aprendizaje y práctica, puedo resumir la clave en poner el foco en uno mismo.

Lejos de interpretar esto como anteponer nuestro beneficio al de los demás y creer que los mismos, solo por la autoridad o el puesto, deben pleitesía, para mí se refiere a que debe uno conocerse y gestionarse cada vez mejor.

Es entender que la actitud, las formas y el fondo deben exigirse antes y primero a uno mismo en su actuación con los demás y siempre que hay algo que no funciona, revisar nuestro propio comportamiento.

La mayoría de nosotros piensa que buscar una razón fuera de uno mismo, podría ayudar pero en realidad lo que hace es minorar nuestra responsabilidad sobre la situación, minimizar el control que podemos tener sobre ella y amplificar la sensación de que uno va a la deriva y cualquiera puede sacarle a uno de su ruta.

Puedes seguir insistiendo en buscar culpable y tratar de seguir adelante sin ser protagonista de tu vida. Seguir con tus elecciones u omisiones pendiente de la actitud de los demás o incluso hablando mal de ellos de forma reactiva. O puedes decidir que tanto para lo bueno como para lo malo tenemos mucho que aprender de todas las personas y situaciones.

Siempre será más fácil cuando entendamos que para eso hay que ampliar nuestro control asumiendo nuestra responsabilidad. A qué esperas para tomar los mandos.

ACLARANDO OBJETIVOS

Imagina que tu mente es como un ordenador en el que vas abriendo aplicación tras aplicación sin cerrar ninguna. Además en el buscador abres pestaña tras pestaña, todas con asuntos sobre los que tienes que tomar una decisión.

Cada vez tarda más en abrirse la siguiente, la batería se consume incesantemente y al final se puede incluso bloquear. Pues eso que vemos tan gráfico en el caso de una máquina es lo que ocurre en nuestra mente cuando tenemos muchas cosas que hacer o decidir y no somos capaces de sacarlos de ahí.

Una gran lista de cosas que hacer en la que las preocupaciones laborales se suman a las familiares, las personales y las de los demás para tejer una oscura madeja que no solo no nos deja descansar sino que magnifica la cantidad de tareas a las que debemos prestar atención amargándonos la existencia con un sentimiento de estar atrapado en esa maraña.

Además el funcionamiento del cerebro hace que como son procesos abiertos, automáticamente revise todos los que hay para no olvidarlos provocando una decepcionante sensación de no resolver apenas nada.

Si decidimos tomar cartas en el asunto, como mucho, hacemos una lista con palabras inconexas que nos recuerden el tema. Esto nos produce una relajación porque parece que ya pueden salir de nuestra mente pero si al lado de esas palabras no hay apuntada la siguiente acción para resolver e ir cerrando pantallas no habremos avanzado nada.
Recordad somos los que hacemos, no lo que pensamos, ni lo que sentimos. ¡A por ello! ¡Acción!

ALIMENTA TU SALUD MENTAL

Hace muchos años decidí que el ejercicio físico debía formar parte de mi rutina por mucho que me costase y muchos planes sustitutivos que me inventase o me surgiesen. Lo trabajé en un proceso de coaching y lo conseguí.

A pesar de hacer ejercicio la comida y su gestión seguía siendo un tema pendiente. Demasiadas comidas basura a destiempo que me acostumbraban a los potenciadores del sabor y todo aquello que era sano dejaba en la misma proporción de ser sabroso y atractivo.

Son numerosos los estudios que vinculan la famosa recomendación de comer cinco frutas o verduras a lo largo del día con la salud mental. En el caso de la University of East Anglia su estudio demuestra el impacto definitivo que tiene la alimentación en los niños sobre todo en su salud mental.

De hecho en el estudio señalan que contrariamente a lo que se piensa la alimentación es para los pequeños más importante que el ambiente familiar incluso en los casos de presenciar discusiones o violencia familiar. Por si alguien no dimensionaba hasta ahora la importancia.

Hace tiempo que pedimos en Tres Cantos que los quioscos de prensa y aquellos lugares a pie de calle ofreciesen, de acuerdo con las fruterías cercanas, accesibilidad a fruta fresca y hortalizas, vendida en unidades.

Mi nuevo objetivo es hacer realidad a través de la alimentación esta maxima budista “Mantener el cuerpo en buena salud es un deber; de lo contrario, no podremos mantener nuestra mente fuerte y clara.”
¿Te apuntas?

LOS SEIS SABIOS CIEGOS Y EL ELEFANTE

Me gustaría compartir con vosotros este cuento oriental para que saquéis vuestras propias conclusiones sobre para qué pueden servir la mayoría de la discusiones que habitualmente mantenemos.

Los seis sabios ciegos y el elefante
“En una ocasión había seis ancianos sabios que no gozaban del don de la vista, siendo ciegos y empleando el sentido del tacto para experimentar y conocer las diferentes realidades, seres y objetos del mundo. Ninguno de estos sabios había visto jamás un elefante, y tras conocer que su rey disponía de uno le solicitaron con humildad poder conocerlo. El monarca decidió concederles su petición y los llevó ante el paquidermo, permitiendo que los ancianos se acercaran y lo tocaran.
Los sabios se aproximaron al animal y, uno por uno, tocaron al elefante con el fin de saber cómo era dicho ser.

El primero le tocó un colmillo, y consideró que el elefante era liso y agudo cual lanza. El segundo sabio se aproximó y tocó la cola del elefante, respondiendo que en realidad era más bien como una cuerda. El tercero entraría en contacto con la trompa, refiriendo que el animal se parecía más a una serpiente. El cuarto indicaría que los demás debían estar errando, ya que tras tocar la rodilla del elefante llegó a la conclusión de que se trataba de algo semejante a un árbol. El quinto lo desmintió al tocar la oreja del ser, valorando que se parecía a un abanico. Por último el sexto sabio llegó a la conclusión de que en realidad el elefante era como una fuerte pared rugosa, al haber tocar su lomo.

Tras haber llegado a distintas conclusiones, los sabios empezaron a discutir respecto a quién poseía la verdad. Dado que todos defendían sus posiciones con ahínco, recurrieron a la ayuda de un séptimo sabio el cual podía ver. Este les hizo ver que en realidad todos ellos tenían parte de la razón, dado que habían estado describiendo una única parte del conjunto del animal, a la vez que aún sin equivocarse ninguno de ellos había podido conocerlo en su totalidad.“

LO IMPORTANTE DEL CIS

Cada vez que escucho hablar del CIS casi siempre es para aludir a encuestas sobre intención de voto, recuerdo de voto, grado de conocimiento o valoración de candidatos.

Sin embargo en esa encuesta también se específican otras cuestiones más interesantes e importantes, como por ejemplo, cuáles son los problemas que los ciudadanos ven en la sociedad. De manera espontánea estos son los 10 primeros:

• La crisis económica, los problemas de índole económica
• El paro
• Los peligros para la salud: COVID-19. El coronavirus. Falta de recursos suficientes para hacer frente a la pandemia
• El mal comportamiento de los/as políticos/as
• Los problemas políticos en general
• La sanidad
• La falta de acuerdos, unidad y capacidad de colaboración. Situación e inestabilidad política
• Los problemas de índole social
• Poca conciencia ciudadana (falta de civismo, de sentido espíritu cívico)
• El Gobierno y partidos o políticos/as concretos/as

Es un drama que de los diez, cinco, si contamos la falta de civismo que yo asumo que también refiere la actitud de algunos políticos, son achacables a quienes deberían formar parte de las soluciones y no ser el problema.

Quizá sea por habernos acostumbrado a la política espectáculo, al zasca gratuito e inoportuno entre parlamentarios y al no saber más que cuatro simples mantras sobre impuestos y desigualdad que cada uno lanza en forma de gancho desde su esquina del ring.

“Todos son iguales”, no es más que una forma de justificar que en las elecciones nosotros tampoco somos muchos mejores. Esto nos hace descansar de un análisis interesado por quienes deberíamos, en la medida de lo posible, separar la paja del grano y apurar con nuestro voto una elección lo suficiente buena como para encontrar soluciones y lo suficientemente responsable para acabar siendo un problema.

EN CASA O EN LA OFICINA

En casa o en la oficina, esa es la cuestión. El debate llegó con la cita ineludible con el trabajo remoto acelerada por un confinamiento estricto que trajo incluso una legislación bajo el brazo.

Una vez relajadas las normas de protección hay quien quiere que si sus empleados pasan tiempo en restaurantes y bares sin problema, vuelvan a ocupar también sus oficinas.

La cuestión no va entonces de mejorar la calidad de vida de los mismos. Algunos incluso que emplean casi hora y media o dos horas en llegar a su trabajo y otras tantas en volver.Tampoco es que estén en exceso preocupados por la huella de carbono del transporte que utilizan.

La excusa es la productividad. Esta depende en gran parte de que los objetivos de cada cual estén definidos y puedan ser revisados y evaluados por no contar las charlas y el café que a diario evitan.

Trabajar en equipo no es problema ya que grandes proyectos se están gestando en el mundo en coordenadas tan distantes como los idiomas que hablan.

Tener compañeros y relacionarse con ellos es importante. También lo es salir de casa y del pijama y acostumbrarse a deambular por el mundo de nuevo. Aunque todo esto se podría resolver con zonas de teletrabajo en nuestras ciudades, en nuestros parques.

Quizá el problema más importante sea adaptar el liderazgo. Hay quienes si no ven sobre lo que “mandan” y pueden dejarlo claro con la mera presencia o el tono o incluso la falta de él, no encuentran las herramientas para hacer equipo y ser el rey de la manada sin salir de sus casas.

Como decía Shakespeare, “el traje denota al hombre” y en casa este no se lleva demasiado. Sin embargo que en el modelo híbrido voluntario, tenga mayor peso en casa es algo que ha llegado para quedarse. Como se quedará el talento donde exista esa opción. Renovarse o morir.