arucagomez Diez minutos de telediario dedicados a la resaca del debate de aver y los insuitos lanzados, a los interesantes y educativos reproches sobre la autoría de citas y búsquedas en Google.
Un minuto de risas del ganador contra el perdedor en una tribuna parlamentaria a cuenta de no sumar apoyos. Provocar a otros partidos tratando de humillarles. Todo tipo de amenazas nacionalistas matonas resultado de tener que tragar con los únicos que suman. Viva el entretenimiento que sufragan nuestros impuestos.
Es tan lamentable que este sea nuestro panorama político que hasta empiezo a justificar que la gente no vea el telediario ni lea la prensa, sin negar el peligro que ello supone. La futilidad de la acción de esta gente es clara. Involucrar a la población en el proceso y no solo espolearla para la protesta, se hace imprescindible.
No me extraña que Albert Rivera e Inés Arrimadas sean recordados en este momento, aunque sea irónicamente por quiénes deberían haber salido de ahí mucho antes. Cualquiera que quiera a este país y su prosperidad y piense en la urgencia de reformar este corrupto sistema será expulsado del mismo por los interesados jugadores.
Agradecida de poder dedicarme a mi pasión. Nunca dejaré de ser política. Esté donde esté y haga lo que haga no me rendiré nunca en mi búsqueda de un mundo mejor para la mayoría de mis conciudadanos y sus proyectos de vida.
Un mundo en el que exista una opción fuerte que defienda la libertad y los derechos de las personas, moderna, basada en la evidencia de los datos v el método científico en la propuesta v ejecución de políticas en las que los polítologos vuelvan a ser la parte fundamental y la tecnología una forma de acercar y simplificar la participación lejos de la demagogia populista.
Una opción con sentido común y sentido de Estado que anteponga el futuro halagueño de todos a sus proyectos y egos personales y a sus miopes intereses partidistas para ostentar el poder y el botín a toda costa. Que ponga a estos dos mastodontes atávicos e inútiles en su sitio. Introduciendo razón, cordura y empuje en las reformas que necesitamos los ciudadanos necesitamos desde hace años.


