MÁS ALLÁ DEL TÍTULO

Me encantan las tajantes declaraciones en redes sobre las fortalezas de cada uno frente a las supuestas debilidades de otro en cuanto a la formación y experiencia requerida para desempeñar puestos directivos y políticos.

Hay quien cree que por el hecho de poseer un título en algo, está habilitado, no solo para pontificar sobre el asunto sin escuchar a nadie sino también para dirigir la política en ese ámbito de un país o un equipo de personas sin haber pasado antes por la dirección de nada.

Puede que tener esa especialidad incluso evite que escuche otras posiciones, que se tengan prejuicios y apriorismos y que se entre en los temas y en los grupos como elefante en cacharrería. Esto es lo que ya le ha ocurrido a algunas personas que teniendo bastante éxitos en su docencia o dedicación, patinan sobremanera en los asuntos de todos.

También es digno de señalar que como advierte Kyosaki una mayoría de las personas que tienen éxito montando negocios tampoco poseen esas titulaciones superiores que otros proclaman indispensables desde el sometimiento del trabajo por cuenta ajena.

Por lo tanto y como todo, no solo depende de un factor por mucho que cada uno defienda el suyo, sino que el éxito es un compendio de factores que tienen mucho más que ver con el factor humano y la ayuda a la resolución de problemas que con el currículo de unos cuantos.

Algo que contribuye decisivamente a tener éxito es no estancarse. Ni en lo público ni en lo privado. Las personas triunfadoras no dejan nunca de adquirir conocimientos sobre su dedicación, negocio o profesión, de ser curiosas y estar en la vanguardia que exigen los tiempos. El camino del conocimiento no acaba nunca.

Si dejásemos de tener prejuicios y poner etiquetas quizá empezaríamos a ver potencial en muchas personas a las que el sistema educativo no atrajo o las que su situación personal dificultó esa titulación pero que sin embargo sus experiencias, ganas, perseverancia, tesón, habilidades y capacidades les hace únicos, válidos e idóneos para cualquier reto disponible. Vayamos de una vez más allá de los obvio.

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