LA TORTURA DEL SOFÁ

“La tortura de sofá”. Debería ser la zona de relax más deseada después de un día duro para disfrutar de un buen libro, una peli o serie, una buen charla o unos juegos con los peques y sin embargo a veces se convierte en una auténtica pesadilla.

Cuando nada más ponernos en horizontal recordamos que nuestro cuerpo no ha recibido una buen dosis de ejercicio. Ese lugar que es el único que tenemos para vivir y anteponemos todo tipo de actividades y deberes a mantenerlo más o menos ágil.

Es cierto que en este país nos cuesta a veces entender lo del mantenimiento y preferimos el deterioro hasta sustituirlo por lo nuevo pero en este caso es casi imposible esa solución.

Todos los pensamientos negativos que acumulamos mientras estamos en el sofá posponiendo el ejercicio se convierten en combustible para nuestro estrés, nos sentimos perdedores y perdemos autoestima y autocontrol.

Si nos levantamos y hacemos el más mínimo ejercicio, solo unos minutos, esto ya será un mínimo cambio que revertirá ese desagradable sentimiento hacia nosotros mismos y la recompensa nos hará evolucionar hacia un reconfortante triunfo sobre nuestra desmotivación.

La próxima vez que estés sometiéndote a esta tortura, ponte la ropa de hacer ejercicio cuando llegues a casa, te será más difícil no hacerlo y piensa en la persona en la que te vas a convertir cuando sea tu hábito con todo detalle. Una pequeña victoria sobre ti mismo lo cambiará todo. No te irás a torturar más por un burpee o una sentadilla.

Deja un comentario