TU MEJOR CONTACTO

Siempre que escribo sobre alguien a quien quiero tantísimo me parece que hacerlo en días que otros señalan es poco para lo que merecen.

Pero pensando en ello, voy más allá, puesto que ahora puedo hablar con él en cualquier sitio y todos los días y lo que no puedo es tocarlo, eso es lo que os quiero transmitir. Mientras los tengáis y espero que cerca, abrazadles, besarles, entenderos, perdonaros, deciros todo eso que sentís porque llegará un día que no estén o no estéis. Se echan mucho de menos.

Ese día entenderéis muchas cosas que ahora dais por hecho. Ese día entenderás a echar de menos su voz, sus palabras, su música, ese jazz imprescindible en casa que eran esas alegres trompetas de Nueva Orleans. Ese barroco que te transportaba a lejanos castillos y ahora me deja nostálgica pensando en su recuerdo.

Todos esos deportes minoritarios que nadie veía entonces, lejos de gradas atestadas y hooligans.Toda aquella libertad llena de responsabilidad que aprendí a amar, tanto como a usar para defender y proteger las cosas que realmente importan.

Aprendí que cuidar el cuerpo no dependía de pócimas sencillas y recetas milagrosas sino de perseverancia y compromiso combinado con el disfrute consciente y comedido.

Todas esas enseñanzas quedaron y están en esos genes que viven en mí y que tan bien me recuerdan mis hermanos. Sobre todo con la suerte de tenerles y quererles. Y tocarles. Esa esa es la mejor celebración. De los mejores contactos que podemos tener, el humano.


Aprovechadlo hoy. Todos. ¡Feliz día del padre! Papá, gracias.

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