PIENSO, LUEGO KAHNEMAN

“La única cosa que realmente puedes controlar es tu atención” esa frase tan genial solo podía ser de Kahneman. Hoy mi post es mi homenaje a quien me enseñó, con sus libros, a pensar y a reflexionar.

En mi travesía hacia el aprendizaje del liderazgo, sus enseñanzas me guían como un faro de sabiduría. En su magistral obra, «Pensar rápido, pensar despacio», Kahneman me descubrió la dualidad de nuestra cognición: el Sistema 1, rápido e instintivo, y el Sistema 2, lento y razonado. Esta revelación no es solo un mapa del territorio mental; es una brújula para navegar las complejas aguas de la decisión y la acción.

Como coach, abrazar este conocimiento no solo como una teoría, sino como una herramienta práctica de transformación personal y profesional ha sido fundamental.

Reconocer cuándo estamos bajo el dominio del impulso rápido del Sistema 1 y cuándo nos movemos con la deliberación profunda del Sistema 2 es el primer paso hacia la maestría personal. Este discernimiento es el sello de los líderes excepcionales.

Para cultivar un equilibrio entre estos sistemas, te animo a desafiar tus intuiciones. Antes de tomar una decisión, haz una pausa. Pregúntate: ¿Es esta la reacción de mi intuición instantánea o el resultado de un pensamiento profundo? Este ejercicio simple pero poderoso puede transformar tu forma de liderar, decidir y vivir.

El viaje hacia el éxito está lleno de decisiones. Cada una es una oportunidad para ejercer la sabiduría, la comprensión y la empatía. Por eso te invito cada noche a pensar sobre algo. A ser valiente y reflexivo.

En cada momento de elección, recuerda: el poder de transformar tu vida y liderarla con excelencia reside en la sabiduría de pensar lento, para actuar rápido. Tu viaje hacia la grandeza comienza con un paso deliberado y consciente. ¡Piensa! Gracias Kahneman.

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