La opinión sobre una persona, te la pide o se la das. Ese ha sido mi debate con varias personas en distintas conversaciones y me han sorprendido muchos sus argumentos.
No estoy hablando de la opinión sobre algún asunto en concreto, sobre una acción o sobre algo en abstracto. Me refiero a la opinión sobre alguien, su físico, su comportamiento o su carácter sin ser el tema de la conversación.
Sostengo que se da solo cuando se pide, con respecto al tema en concreto y teniendo en cuenta la actitud y la necesidad de quien la pide, a veces nuestra cara lo dice todo cuando la pedimos, otros mantenían que se da.
El que defiende que se da, resulta que es sin paliativos, casi siempre en cosas obvias que ya la persona ha tenido en cuenta porque tiene espejo o rasgos de su persona que ya han tendido su calificativo previo. Es tan obvia como innecesaria.
Muchas de estas personas lo confunden con la confianza. Creen que decir la opinión con su criterio y sin que se la pidan es un rasgo de amistad, familiaridad y ayuda.
A mí me parece que es innecesario, se circunscribe a los gustos y experiencias de una persona con la que puede que no nos identifiquemos y la manera de exponerlo no suele ser muy educada.
Cambia totalmente el humor de la persona y a pesar de que no le importe demasiado lo que esa persona le diga a veces le deja esa sensación desagradable durante tiempo y a partir de entonces se relaciona a esa persona con rechazo.
Este tipo de personas va más allá y asocia decir cosas agradables con hacer la pelota o agradar con un interés más allá de poner de relieve algo positivo de la persona, por lo que no es de extrañar su comportamiento.
Creo que merece la pena cambiar ese comportamiento. Empezar las afirmaciones con “en mi opinión”. Saber que las opiniones no son universales, ni parecidas, y esa otra persona también puede tener una de ti que no te gustaría oír.
Si la educación no te parece suficiente para guardarte esa opinión negativa sobre esa persona piensa al menos que las personas no recuerdan lo que dijiste, a veces tampoco lo que hiciste pero sí cómo les hiciste sentir.
Mejor sigue haciendo amigos. Si no te la piden, no la des.
Tú, ¿qué opinas?


