YO BIEN, TODO BIEN 

En las primeras sesiones de mis procesos de coaching siempre pregunto ¿te cuidas? Pocas personas me cuestionan a qué me refiero y se lanzan a enumerar las cosas que hacen por su cuerpo o a justificar las que no hacen buscando miles de excusas. 

Pero cuidarse uno mismo no es solo cuidar del cuerpo, sino también del interior, la mente y el corazón. Desde un enfoque holístico, significa escuchar nuestras necesidades más profundas y atenderlas sin culpa. No se trata solo de ir al gimnasio o comer saludable, aunque eso es esencial. Cuidarse también es tomarse el tiempo para estar en silencio, para reflexionar, para respirar profundamente, para permitirnos sentir sin juicio.

Es aprender a decir “no” cuando algo no nos hace bien y “sí” a aquello que nos nutre. Significa rodearse de personas que nos llenen de energía positiva y soltar aquellas que nos drenan. Cuidarse es crear un espacio en nuestras vidas para la creatividad, la alegría y el descanso. Es saber cuándo parar, cuándo pedir ayuda y cuándo darnos permiso para ser vulnerables.

A menudo, pensamos que cuidarnos es egoísta, pero en realidad es el acto más generoso. Cuando nos cuidamos de manera integral, nos fortalecemos para estar presentes y apoyar a los demás de manera genuina. Si tú estás bien, todo está bien.

Así que, empieza hoy, con un pequeño paso: párate, escúchate y hazte caso, conócete. Porque cuidarte a ti es el primer y fundamental paso para poder cuidar el mundo que te rodea.

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