NO CONFUNDAS RESISTENCIA CON VALOR

Decía Nietzsche que “el mayor engaño es engañarse a uno mismo” y es que a veces, las personas más difíciles de convencer somos nosotros mismos. Nos encontramos atrapados en situaciones personales o laborales que nos hacen daño, pero en lugar de enfrentarlas, nos decimos que seguimos ahí porque “no rendirse” es lo correcto. 

Nos mentimos diciendo que debemos aguantar, que es una prueba de fortaleza. Sin embargo, lo que realmente estamos haciendo es prolongar nuestro sufrimiento y permanecer en una zona de confort que nos perjudica, sobre todo la salud y más tarde la autoestima. 

He visto y trabajado muchas veces en los demás cómo este autoengaño limita y aún así también me lo he intentado hacer más de una vez. Algo que en lugar de hacernos más fuertes, nos mantiene estancados. Es urgente salir  de esa trampa mental

Reconociendo que es una mentira que te estás contando y estás justificando. Pregúntate si es  realmente valentía lo que te mantiene en esa situación o es miedo a lo desconocido.Reconoce el verdadero coste de quedarte y cómo afecta esto a tu salud y a tu bienestar.

Imagina y visualiza lo que quieres lograr fuera de tu zona de confort. Encuentra tu  motivación para el cambio.Este cambio no ocurre de un día para otro. Empieza con acciones pequeñas y asequibles que te acerquen a una salida y rodéate de apoyo. 

Busca el consejo de personas que te impulsen a avanzar y te desafíen a crecer.No confundas resistencia con valor. A veces, la verdadera fuerza está en decir “basta” y dar un paso hacia lo desconocido. Eso es lo que te llevará al crecimiento y a una vida más plena.

Deja un comentario