A MÍ NO ME PASARÁ 

El sesgo de invulnerabilidad, esa creencia de “a mí no me pasará”, es un fenómeno común en situaciones de emergencia. Durante la pandemia de COVID-19, muchos políticos y personas ignoraron las advertencias iniciales, subestimando el riesgo. 

Lo mismo ocurre en fenómenos como la DANA, cuando, pese a las alertas de la AEMET, que recogieron incluso en Japón, algunos no creen que sea importante advertir a su población sobre el peligro  dejándoles tomar decisiones imprudentes, como cruzar zonas inundadas.

Este sesgo puede ser entendible en los ciudadanos, pero no en las administraciones. Según el experto en gestión de riesgos, Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía, “la mente humana tiende a minimizar los riesgos hasta que los percibe como inminentes”. 

Sin embargo, las autoridades tienen el deber de actuar antes de que esto ocurra, anticipándose a los peligros con infraestructura, planes de evacuación y mensajes contundentes y no se lo exigimos. 

La desconexión entre las advertencias y las acciones genera tragedias evitables. “Los desastres no se producen por la emergencia en sí, sino por la falta de preparación” como advierten los especialistas. Esto demuestra que un aviso, por sí solo, no basta si no está respaldado por medidas efectivas y claras.

Superar este desafío exige trabajo conjunto. Los ciudadanos debemos educarnos y confiar en las fuentes oficiales algo que ahora mismo es casi imposible. Las administraciones, por su parte, deben comunicar con precisión y ejecutar planes preventivos sólidos.

No podemos esperar que ocurra otra desgracia para prepararnos, no somos invencibles y establecer una coordinación nacional efectiva es esencial. Una base de voluntarios con su habilidades, maquinaria disponible, expertos y planes establecidos con datos actualizados y simulacros. 

Como dijo Benjamin Franklin: “Un gramo de prevención vale más que un kilo de curas”. Porque no somos invencibles y a veces lo material es insalvable pero está claro que juntos podemos evitar el desastre irreparable de perder vidas humanas. 

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