AÑO DE LA SERPIENTE: DEJA ATRÁS, APRENDE Y RENACE. 

Esta mañana me felicitaba el Año Nuevo Chino mi  acupuntora, terapia en la que me acabo de iniciar y que ya os contaré. Eso me hizo indagar qué año era y reflexionar sobre ello.

Este Año Nuevo Chino trae consigo la energía de la Serpiente, un símbolo que en principio nos puede producir todo tipo de escalofríos pero que significa transformación, intuición y resiliencia. La serpiente no se aferra a su piel vieja, la deja atrás cuando ya no le sirve. Este año nos invita a hacer lo mismo, soltar el pasado, aprender de él y avanzar con mayor sabiduría.

En inteligencia emocional, este proceso es clave para nuestro bienestar. Aferrarnos a experiencias pasadas, errores o resentimientos solo nos limita. La Serpiente nos recuerda que cada vivencia, incluso la más difícil, es una oportunidad de crecimiento si sabemos integrarla en nuestro aprendizaje. No se trata de olvidar, sino de transformar el significado de lo vivido para impulsarnos hacia adelante.

También  sabemos que la resiliencia no es innata, sino que se entrena. Nuestro cerebro es plástico y se adapta a nuevas formas de interpretar la realidad. Cada vez que elegimos dejar atrás lo que nos pesa y enfocarnos en lo que nos fortalece, reforzamos circuitos neuronales que nos hacen más resistentes y flexibles ante la adversidad.

Este año, inspírate en la Serpiente: deja atrás lo que ya no suma, aprende de cada experiencia y renueva tu mentalidad. El cambio no es una amenaza, sino una oportunidad para evolucionar. ¿Qué es lo primero que vas a soltar?

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