NO ERES TUS EX

Presumir de haber sido algo en la vida como si eso bastara para definir quién eres hoy habla más de nostalgia que de identidad. Ya sea ex pareja, ex político, ex directiva o ex cualquier cosa, quedarse anclado en ese título solo indica que no has soltado del todo lo que fue.

Ser “ex” es haber cerrado una etapa, pero vivir desde ahí es habitar el recuerdo en lugar del presente. Es caminar mirando hacia atrás sin avanzar, o avanzar arrastrando un peso que no te deja cruzar con libertad hacia lo que sí puede ser.

Cuando hombres y mujeres no pueden evitar hablar de quienes fueron o de lo que tuvieron, sin asumir el presente, lo único que consiguen es quedarse atrapados en una orilla donde no suman y no construyen.

Opinar desde el pasado, sin responsabilidad actual ni implicación en lo que viene, es una forma de estancarse y de negar la oportunidad de construir algo nuevo y real.

Libérate de tus ex, deja que hablen por ti los hechos, no los títulos antiguos. Deja constancia de lo vivido, sí, pero no conviertas tu currículum en una lista de glorias pasadas.

Solo así te harás espacio para escribir un futuro que no se parezca a lo que ya fue.

A pesar de que vivas económicamente de ello y de que creas que no puedes hacer nada más, bloquea.

Bloquea ese pensamiento, bloquea ese patrón, bloquea ese relato que no te deja crecer.

Porque el pasado no debe ser una excusa para no reescribirte.

Deja un comentario