INTELIGENTEMENTE REVOLUCIONADOS

Será el epicentro de la próxima revolución,la Inteligencia Artificial. No solo despierta la curiosidad, sino que desafía los límites de lo posible.Richelle Mead dice que “puedes matar un revolucionario, pero nunca puedes matar la revolución», y esta revolución ya es una realidad.

Nos encontramos en un cruce de caminos donde la ética se entrelaza con la innovación. La IA, con sus avances increíbles, nos lleva a cuestionar cómo garantizar que este poderoso aliado no sacrifique la privacidad ni usurpe nuestras decisiones autónomas. En este viaje, nos enfrentamos al desafío de evitar la creación de algoritmos sesgados que perpetúen las sombras de la discriminación. Que la tecnología se centre en la persona para mejorar neutras vidas.

La IA, aunque maravillosamente competente en tareas específicas, anhela comprender el mundo que la rodea. Desafía la percepción y comprensión del contexto, recordándonos que, a veces, la verdadera inteligencia radica en el componente únicamente humano, la interpretación profunda y la conexión emocional.

¿Qué sería de una revolución sin su misterio? La transparencia emerge desbloqueando las «cajas negras» de la IA y construyendo puentes de confianza. La responsabilidad, entonces, se convierte en nuestro faro guía en la toma de decisiones fundamentadas.

En este emocionante viaje, la seguridad es nuestra compañera constante. Nuestros sistemas de IA, vulnerables a los embates maliciosos, nos desafían a fortalecer nuestras defensas y afrontar las consecuencias de lo inimaginable.

No obstante, entre estos desafíos titánicos, vislumbramos un futuro donde la IA nos llevará a las cimas más altas de la medicina, la investigación y la automatización. Los avances revolucionarios esperan ser dirigidos por mentes que fusionan la tecnología con la ética, abrazan la transparencia y construyen fortalezas de seguridad.

Este viaje no solo demanda conocimientos técnicos, sino también una transformación laboral y ajustes audaces en el mercado. Preparémonos para la revolución de la IA, donde cada desafío es una oportunidad y cada oportunidad es un paso hacia el futuro que estamos creando juntos.

No dejemos que nadie pierda ese tren.

SOBRE LA HUMILDAD

Os dejo un cuento oriental para reflexionar y conocernos mejor a nosotros mismos.¡Suerte!

“Había una vez en un pequeño pueblo oriental, un anciano sabio conocido por su humildad. Aunque poseía un profundo conocimiento y sabiduría, nunca presumía ni se jactaba de sus habilidades.

Un día, un joven ambicioso decidió poner a prueba la humildad del anciano. Se le ocurrió un plan y le preguntó al sabio: «Maestro, he escuchado que eres el más sabio de la región. ¿Puedes mostrarme tu sabiduría?»

El anciano asintió con una sonrisa y propuso darle una lección al joven. Le pidió que llevara un vaso vacío y caminara con él hasta un cercano arroyo. Una vez allí, le indicó que llenara el vaso con agua del arroyo.

El joven, intrigado pero sin comprender el propósito, hizo lo que se le pidió. Cuando regresó con el vaso lleno, el anciano le dijo: «Ahora, por favor, lléname este pequeño recipiente de barro que está junto al arroyo».

El joven pensó que era una tarea fácil y se apresuró a llenar el recipiente de barro con agua. Pero, al intentar verter el agua en él, se dio cuenta de que el agua simplemente se escurría por entre los agujeros del barro, dejándolo vacío.

El anciano, con calma, le dijo al joven: «Observa, mi querido amigo, así es la humildad. Cuanto más conocimiento y sabiduría acumules, más importante es mantener tu mente abierta y receptiva. Como este recipiente de barro, si te vuelves demasiado rígido y crees que ya lo sabes todo, la sabiduría se escapa y te quedas vacío».

El joven comprendió la lección sobre la humildad. Aprendió que el conocimiento verdadero no está en la vanidad, sino en la capacidad de aprender constantemente, incluso de las lecciones más simples. Desde ese día, llevó consigo la valiosa enseñanza del anciano sobre la humildad en su búsqueda de conocimiento y sabiduría.”

UN MUNDO PARA MENTES ABIERTAS

Corea del Sur lleva años ocupado en elevar su natalidad con bonificaciones y ayudas significativas. No lo han conseguido a pesar de ser todo lo family-friendly que pueden.

Eso debería ser una señal de que la demografía del mundo va hacia una regresión poblacional en la que muy pocos gobernantes están ocupados para saber en qué y cómo invertir inteligentemente.

Que sus políticas son erráticas en ese sentido tampoco quiere decir que no haya que aumentar la inversión actual para que las mujeres que ya tienen hijos y que deciden trabajar fuera de casa, tengan las ayudas necesarias. Cuando además su incorporación es más que necesaria, vital.

Con una población envejecida que no solo requerirá para su subsistencia una remuneración en forma de pensión sino que requerirá aumentar sus recursos a la dependencia, el reto está servido.

La necesidad de fuerza laboral en todos los países OCDE hará que el giro del interés por la inmigración y la tecnología cambie de rumbo en unos pocos años. Está en nuestra mano invertir en la educación y formación no solo para los de dentro de nuestras fronteras sino apostar por atraer talento y fuerza.

Justo cuando crecen los partidos que en lugar de inspirar, desesperan a costa de la incertidumbre con el miedo al “diferente” y ahondan entre el “ellos y nosotros” el mundo va en otra dirección.

Es ahora cuando nuestro empeño debe estar en gestionar el gusto y el beneficio por la sociedades diversas, los entornos laborales y las comunidades integradas que potencien el sentimiento de pertenencia que muchos países multirraciales no han sabido gestionar además de la sensación de ser escuchados, tenidos en cuenta y apreciados.

Justo cuando se requiere un compromiso unánime para atajar escenarios posibles poco halagüeños y que se imponga la negociación y el empeño de todos en salir adelante juntos. Los partidos protagonistas son los que separan, dividen y discriminan.

EX-TÍTULOS

Estaba viendo la salida de Canelo en su último combate del fin de semana en Las Vegas y además de la ceremonia que acompaña su aparición con rapero y estilismo italiano algo me llama la atención.

Su séquito porta, brazos en alto, como estandartes todos los títulos que tiene en su haber en su meteórica carrera con la clara intención de amedrentar al contrario y motivar a su público. Su contrincante llega solo. Sin alharacas. El efecto es total.

Dirán que dónde quiero llegar, pues van a alucinar.

Solo hay que echar un vistazo a algunas personas, muchos políticos en LinkedIn y todos portan sus títulos en el perfil de Ex. Hay algunos que son tan Ex en su anuncio y definición que parece que no sean sino que solo fueron. No entiendo qué necesidad hay cuando seguidamente uno puede enumerar todos su cargos con fechas y funciones. Los golpes se les presuponen.

Trabajar la diferencia entre ser, hacer y tener es un sano ejercicio que nos enfrenta a nuestras vulnerabilidades y miedos y nos hace acercarnos al ser. Llegando a ser más empáticos, algo imprescindible cuando se lideran personas. Sobre todo cuando gobiernan.

Tener la triple calificación de Ex no te hace mejor persona, ni mejor profesional, ni un producto de mejor calidad, la suerte en muchas ocasiones es gran parte de ese título. Estar preparado para cualquier revés implica conocerse para aceptarse y recuperarse.

La nostalgia de lo pasado solo nos llevará a la melancolía y al trabajo improductivo porque cualquier tiempo pasado fuer mejor. Recuperemos el presente hasta en el título y el buen relato para explicarnos después nuestro pasado.

Recuerda lo mejor puede estar por llegar.

ABRE EL ARMARIO DE LA DIVERSIDAD

Cuando hablamos sobre salir del armario, la mayoría tiene en mente el valor que tienen muchas personas para mostrar a los demás su condición sexual.

Pero deberíamos empezar a ampliar nuestra visión y usar esa metáfora para pensar en nosotros mismos que probablemente deberíamos salir de algún armario en el que también estamos atrapados. Pasando mucho de nuestro tiempo en nuestra lucha interna para salir de él.

Un armario no es un lugar para que nadie viva en él pero no solo es esta la razón para salir del nuestro y abrir nuestra mente al de los demás. Además para que aprendamos de nuestra diversidad y de lo importante que es ponerse en la situación de los demás y comprobar todos sus beneficios.

En algún momento de nuestra vida la mayoría tenemos algo que es difícil comunicar a los demás, difícil compartir. Necesitamos el mismo valor, la misma valentía en nosotros mismos que tienen quienes se enfrentan a esa lucha cada día una vez fuera. Al juicio, al cuestionamiento, a la intolerancia, a la agresividad.

Muchos llevan esas diferencias tan a flor de piel, a la vista de todos que no tienen que explicar nada, eso a veces tampoco ayuda. Las personas interpretamos, suponemos, acabamos sus frases, juzgamos sin saber y lo que es peor sin preguntar ni ponernos en la situación de la otra persona.

Si hiciésemos eso más a menudo no tendríamos planteamientos tan radicales sobre temas controvertidos y discriminatorios que afectan a la esencia de las personas solo porque no estamos en esa situación o creemos que es probable que nunca estemos.

Necesitamos personas que estén abiertas a acoger la diferencia como algo positivo. A escuchar sus historias, todas, como parte de la vida y conocer otras perspectivas que nos abran la mente. No siempre viajar lo hace.

Empecemos por recuperarnos unos a otros. Volvamos a las conversaciones de las de verdad, de las profundas, de las que acogen y ayudan, en las que se escucha sin juzgar, con paciencia y toda la atención. Humanicémonos fuera de nuestros propios armarios. Está claro que no son un lugar para vivir.

LA ARROGANCIA BIPARTIDISTA

Aunque parezca mentira esta noche en la opinión pública las celebraciones se suceden a ambos lados de las bancadas bipartidistas. Como siempre todos ganan y todos cumplen el objetivo. Como siempre los ciudadanos somos los que perdemos.

En ambos casos la arrogancia que sugiere y muestra una ceguera ante nuestros intereses y los de los avances de nuestra sociedad ha hecho de las suyas.

En un caso era Sófocles el que recordaba que “todos los hombres tienen equivocaciones, pero un hombre correcto cede cuando reconoce que su camino está mal y decide repararlo. El único crimen en el mundo es el orgullo.” Y a pesar de esta razonable y antigua recomendación él escenifica su derrota como un triunfo a pesar de no tener de antemano los votos, y saberlo imposible, pone el solfa al Jefe del Estado y se lanza a un sainete.

El libreto del sainete se basa en beber de su propia medicina, tanto acusar a los demás de no presentarse a las investiduras demonizando la lógica actitud si uno no reúne los votos, que desconociendo que nuestro parlamentarismo exige conseguirlos, organiza la pantomima de hoy acompañada de sacar a los españoles a pasear como si no tuvieran algo más importante y útil que hacer.

En la otra esquina del ring la arrogancia hace que esté celebrando la ideaca de sumir a su contendiente en una supuesta humillación histórica dejando que su más fiel y descarado sofista sea quien se mida como sparring para crear ese efecto estratega de “soy el puto amo”.

Da igual si la Institución no se lo merece e incluso si parece peligroso que incluso el máximo interesado se lo tome a guasa. Aunque bien cabe en su caso la gran y certera frase de Unamuno “refinada soberbia es abstenerse de obrar por no exponernos a la crítica.” Como siempre no sabría ni qué cara poner, encajar no es lo suyo.

Otro día escribiré sobre las nefastas consecuencias que la arrogancia de los líderes tiene en sus organizaciones y en sus países.

Hoy solo les diré lo que el sabio Loquillo “ser chulo es un arte” y les queda a ambos mucha mili.

COLABORAR EN LA DIVERSIDAD

Cuánto más leo y observo hacia dónde va el mundo, mayor veo la brecha entre el objetivo y el punto de partida en nuestros líderes.

Cuando los negocios que triunfan parten de la colaboración entre el máximo número de personas Waze, Airbnb, Blablacar, Uber, Cabify, Vinted, otros se dedican a impulsar la versión negativa del individuo y su desarrollo para que nos separemos, vivamos solo para nosotros mismos, no nos reconozcamos como iguales y partamos de las diferencias. Tanto de las que se ven como de las que no.

En un mundo donde las fronteras apenas son límites para los negocios y el dinero, siguen siéndolo en su máximo exponente para las personas que no disponen de recursos y de inclusión.

Sirven para que algunos políticos, cuyos límites no son solo los geográficos, traten de separar por el territorio, el idioma, la religión, el género, la condición sexual o cualquier excusa de la que puedan hacer bandera para conseguir un público sabiamente abandonado por machista, xenófobo, homófobo o intolerante.

Cualquier argumento de debe esgrimir para separar mientras el mundo para avanzar necesita que partamos de lo que nos complementa, del talento que cada uno sabemos o podemos aportar a un proyecto común que necesita ayuda y compromiso.

En el que los ambientes políticos y de trabajo sean de acuerdo o negociación con líderes que consideren que la diversidad y la inclusión son condición ineludible y beneficiosa que alcanzar en comunidad y que cualquier otra consideración que no sea progreso huelga en la arena política.

Decía Martin Luther King que “cada paso hacia la meta requiere sacrificio, sufrimiento y lucha, más los esfuerzos incansables y la preocupación apasionada de los individuos dedicados».

Sigamos siendo incansables y apasionados. No renunciemos a un mundo de abundancia en el que cabemos todos. Necesitamos también tu dedicación.

¿ALENTAR LA DISIDENCIA?

La comunicación efectiva es el corazón de cualquier organización exitosa. He presenciado una y otra vez el impacto positivo que tiene la creación de un ambiente donde las personas pueden hablar con tranquilidad para aportar ideas y sugerencias.

En un entorno donde se fomenta la comunicación abierta, las personas se sienten valoradas y escuchadas. Esto no solo aumenta su satisfacción en el trabajo, sino que también desencadena una mayor creatividad y productividad. Cuando las personas se sienten cómodas compartiendo sus ideas, se generan soluciones innovadoras y se abren nuevas perspectivas.

Además, una cultura de comunicación abierta fortalece las relaciones entre los equipos y los líderes. La confianza mutua crece cuando se permite la expresión libre de pensamientos y preocupaciones. Los líderes que alientan este tipo de comunicación también muestran empatía y disposición para adaptarse y mejorar.

En contraste, las organizaciones que carecen de esta apertura a menudo enfrentan problemas de comunicación y, en última instancia, pueden perder valiosas oportunidades de mejora y crecimiento.

Siempre que hablo sobre este tema recuerdo la Campaña China de las 100 flores con la que Mao Zedong alentó la expresión de críticas hacia su régimen para con ello deshacerse de los disidentes tras identificarlos.

Es el ejemplo llevado al extremo y sustentado por un dictatorial poder de los responsables de las organizaciones que no entienden los beneficios de encauzar la crítica y la participación en su organización.

Es importante desarrollar la paciencia y la escucha necesaria para entender que todo el mundo tiene algo que aportar. Que es definitivo que las personas hablen con tranquilidad y se sientan libres de aportar ideas y sugerencias. Es esencial para el éxito de una organización.

Es un catalizador para la innovación, la productividad y la construcción de relaciones sólidas. Los líderes que fomentan esta cultura son los que impulsan a sus equipos y organizaciones hacia el futuro con éxito.
Entendamos la disidencia como algo que suma y que debe encontrar su cauce para poder hacernos avanzar.

¿ESCASEZ O ABUNDANCIA?

Aquello de ver la botella medio llena o medio vacía parece antiguo pero es importante hacer una reflexión sobre ello.

En la vida, nuestra mentalidad moldea nuestra realidad. La elección entre una mentalidad de abundancia o escasez tiene un profundo impacto en nuestras experiencias.

Una mentalidad de abundancia, arraigada en la creencia de que los recursos y las oportunidades son abundantes, fomenta la positividad, la resiliencia y la colaboración. Quienes la adoptan están más abiertos a nuevas ideas, dispuestos a asumir riesgos y capaces de enfrentar contratiempos con gracia.

Por otro lado, una mentalidad de escasez, impulsada por el miedo a la carestía, puede generar ansiedad, envidia y un espíritu competitivo. Las personas con esta mentalidad a menudo se centran en lo que les falta en lugar de en lo que tienen.

Por ejemplo nuestra relación con la comida, con las amistades, con los trabajos tiene mucho que ver el éxito con la perspectiva que tengamos de la vida.

La clave radica en cambiar nuestra perspectiva. Al cultivar la gratitud, cuestionar creencias limitantes y rodearnos de positividad, podemos adoptar una mentalidad de abundancia. Esta elección puede transformar nuestras vidas, permitiéndonos ver oportunidades donde antes veíamos limitaciones. Entonces, ¿qué mentalidad elegirás para moldear tu realidad?
Busca ayuda y cambia. Te cambiará la vida.

POR LA DEPORTIVA SORORIDAD

En algún momento estoy segura de que podremos ubicar como histórico lo que estamos viviendo con las mujeres de la Selección de Fútbol Española.

Es envidiable la perseverancia en su objetivo de cambiar el sistema, a pesar de jugarse mucho, demasiado diría yo si pensamos en que es su sueño, siguen su pulso a uno más de los chiringuitos atávicos que siguen vivos en nuestro país. Aún son muchos, dirigidos por un tipo de persona que no casa con los tiempos y cuyas formas y fondo sobran en una sociedad moderna.

Ellas han tenido los ovarios de hacerlo con el fútbol pero hay otros muchos chiringuitos de partidos, entidades empresariales, sindicatos, asociaciones profesionales e instituciones de todo tipo en los que la única intención de estas personas es perpetuarse.

No solo a título personal sino como modelo de conducta también. Cueste lo que cueste. Algunas historias son tan básicas y previsibles que poseen los mismos ingredientes que las series con lo de siempre intrigas, sexo, drogas chantajes, expedientes y mucho nepotismo. Todo ello antiguo, soterrado y silenciado por la intención de muchos de alrededor de llegar y que les toque.

Me parece épico ganar un Mundial, siendo consciente y conocedora por desgracia de las muchas zancadillas e injusticias que se llevan a cabo a todos los niveles, políticos y deportivos, con los equipos femeninos de fútbol y las niñas que lo quieren jugar.

Pero aún me parece más alucinante que a pesar de ser su sueño el oro olímpico, no cedan un milímetro en lo que defienden. Creo firmemente que es una oportunidad también de oro. A veces si tragas, nunca vuelve a ser lo mismo, ni a ser la misma.

A pesar de que todo se precipitase por lo que algunos quieren colar como el “inocente beso” de un superior hasta que le toca a ella o a su hija. Me alegra saber que el éxito no les nubló el juicio y aparcó lo importante.

Vieron que era el momento idóneo para hacer de esa acción la bandera de su lucha. Estoy segura de que se les devolverá la posición que se merecen y que tantas veces han visto injustamente negada. A mí no solo me representan sino que me impulsan a no dar un paso atrás y a agradecerles las gestas. Solo juntas llegaremos. ¡Sororidad!

ESPÍRITU DE SERVICIO

Estamos demasiado ocupados en nosotros mismos, nuestros intereses y deseos. Hasta el punto de que no somos conscientes que desde fuera se nota y ve demasiado y tiene su impacto.

Se ve que solo queremos a los demás en función de nuestras deseos e intereses y que cuando estos cambian y no los “necesitamos” somos incapaces de mantener el interés por los que antes nos servían cumplidamente. Simplemente queremos quedar bien por si acaso o a veces ni eso.

Esta es una de las razones por las que fracasan organizaciones y empresas. El propósito final no solo tiene que cumplir un objetivo personal sino que tiene que tener en cuenta los deseos y los propósitos de los que van uniéndose al proyecto para que el objetivo sea común y la visión compartida.

Colaborar y servir a los que te sirven es la máxima que aplica para evitar que la competición absurda y que resta se imponga en ellas y cada uno trate de hacer la guerra por su cuenta. Esto hace que tengan los días contados pero es algo en lo que pocos reparan tratando de que su yo llegue el primero y ocupe todo el espacio.

Una base leal y justa del acuerdo con todos es imprescindible para fomentar la necesidad del amor por la humanidad que parte del reconocimiento del otro y del respeto, sabiendo que juntos llegaremos más lejos.

Todos seguro que podemos trabajar en equipo y poner algo de nuestra parte para empeñar nuestro esfuerzo y trabajo en no tratar de llegar el primero y brillar solos dejando a los demás atrás. No es tan difícil y hace que la aventura sea realmente apasionante.

LO QUE PASA EN LAS REDES… SE QUEDA EN LAS REDES

Antes de que apareciesen algunos personajes en escena y con su descaro y atrevimiento hicieran de la mala educación una manera de vivir que por cierto no es cuestionada por nadie porque sería cancelar la autenticidad, daba vergüenza decir algunas cosas.

Por ejemplo estar orgulloso de que uno solo pensaba en él mismo y en su vida, que no leía, que es normal vivir de contar intimidades de los demás, que no es necesario ser un petardo erudito porque ese no es el modelo sino ser lo que denominaban sincero.

Faltar por faltar en nombre de la verdad, eso sí cada uno la suya y sin ver la viga propia empezó una era de cruenta crítica furibunda para herir en el menor tiempo posible con la máxima crudeza. Envuelto en una supuesta libertad de expresión, la agresividad lo envolvió todo.

De manera que las jóvenes generaciones tienen que lidiar con un efecto viral con cualquier inocente foto que quieran postear de sus últimas vacaciones y que un internauta a miles de kilómetros le insulte, amenace y opine sin problema porque es lo normal.

No entiendo en qué momento nuestros ilustres prebostes han decidido no regular nada que no entiendan en aras de ser cool y que permitan que algo que está penado en la calle campe a sus anchas en redes que a veces parecen un aquelarre del medievo.

No solo en personas que están desarrollando su personalidad en estas peceras de pirañas sino en personas que tratando de no quedarse atrás emprenden sus perfiles para conocer gente o buscar trabajo y se encuentran con los verdugos que moran tras ocurrentes seudónimos.

Corren malos tiempos para la salud mental y los malos usos de algo tan bestial y útil como las redes y la inteligencia artificial pero no hacer nada con estas cuestiones además de ser dejación de funciones también hacen un flaco favor amnistiando delincuentes que bajo el normalizado título de haters y trolls, acosan personas y lo peor, niños. Lo hicieron con las redes y ahí siguen, sentados en el problema tuiteando.

TESTIGOS DEL SHOW

Hoy he intentado ver de nuevo unos minutos del pleno de la Asamblea de Madrid en el turno de preguntas. Ha sido imposible continuar con el show.

He recordado lo tedioso que es escuchar preguntas jabón desde el propio y mayoritario grupo dejando patente la no separación de legislativo y ejecutivo. Discursos vacíos de contenido interesante y útil y por contra, trufados de zascas inoportunos, cruzados entre gobiernos de diferente signo y administración e hilados forzadamente además de insultos. Todo ello acompañado de caras de satisfacción. ¿Me puede explicar alguien de qué?

Lo veo desde la lejanía ciudadana y es como si estuviese viviendo una pesadilla en la que ciento treinta y pico personas que deberían estar a nuestro servicio impulsando la modernidad de nuestra Comunidad y su desarrollo, se emplean y afanan en desprestigiarse unos a otros, porque es esto, no hay víctimas y verdugos.

Se mantiene la inflación, el precio de las casas es inasumible complicado por los intereses de las hipotecas mientras los productos básicos y suministros se llevan gran parte de los ingresos. Se tienen unos sueldos dramáticos por trabajos de demasiadas horas en algunos casos, eso los que los tienen y aun así su jueguito es el puyazo infantil continuo.

Los partidos políticos y su organización están tan pasadas como los floppies. La representación individual con su responsabilidad inherente y la participación ciudadana en los parlamentos por sorteo deben ser una innovación ya para que entre otras cosas, por lo menos, les dé algo de vergüenza no hablar de lo importante delante de ellos, de lo de comer.

Mientras que continúe el show.

EL CONGRESO DE BABEL

Por si fuera poca la importancia de elegir las palabras adecuadas para explicar e inspirar y no fuese la responsabilidad exponencial cuando defiendes planteamientos que afectan a tu país, ahora el Congreso será oficialmente un diálogo de besugos en varias lenguas.

Así ya quedará claro que no hay necesidad de saber lo que el otro dice cuando habla puesto que el discurso ya está hecho previamente y no responde en absoluto a lo que allí se argumenta o defiende. Que salirse con la suya e imponerse aunque sea con algo que dificulta que el administrado entienda algo de lo que pasa, es lo definitivo.

Qué triste a lo que hemos llegado.

Mientras leemos que Elon Musk no tiene entre las prioridades de sus hijos que aprendan idiomas por el increíble desarrollo de la inteligencia artificial y los dispositivos adecuados, que serán capaz de traducir en tiempo real cualquier idioma. Nosotros aquí a lo micro. Así luego necesitaremos, en el mejor de los casos, refuerzo de inglés. Sigamos alimentando Torres de Babel.

Bueno siempre podremos gastar cantidades ingentes de dinero en recursos para estos imprescindibles asuntos. Lo mismo que nos acostumbramos a tirarlo convocando elecciones cuando nos place y no gustan los resultados, ¿por qué no hacerlo? total, tragamos con todo. Iremos a sus actos, a sus manifestaciones y a las urnas que convoquen cuando decidan y entonces… les volverán a votar.

LA DEMOCRACIA TAMBIÉN ERES TÚ

La democracia es una lucha, una lucha continua y eso es lo que tenemos que entender, practicar y defender. No podemos darla por hecho. La tendencia del ser humano a tener razón, a imponerse y a imponer su forma de vida a los demás es legendaria.

Respetar las leyes y su cumplimiento es vital, seguir los procedimientos, importante, cuidar los equilibrios y símbolos, favorecer que las personas participemos en las decisiones, que tengamos espíritu crítico y cuestionemos cualquier cosa que hagan nuestros gobiernos y digan nuestros políticos forma parte de las acciones que podemos llevar a cabo en esa lucha.

La idea es que nosotros, la gente, dirijamos la democracia, nuestra democracia y seamos tan exigentes que los políticos no se atrevan con sus trapacerías para seguir ostentando el poder viendo hasta cuánto somos capaces de aguantar.

Creo en involucrar, en participar, en unir, en todo lo que busco desde hace tiempo. En cambiar el sistema corrupto y viciado por el bipartidismo. Es mi firme propósito y para ello siempre encontraré valientes y un lugar en el que no esperen a que las cosas pasen sino que luchen cada minuto por esos derechos y libertades que tanta sangre, sudor y lágrimas nos costaron y que se puede esfumar en un minuto.

Cuando no ves futuro crees que no tienes tiempo para la política y que esta además no importa. No tienes tiempo para conversaciones profundas y sosegadas sobre el mundo en el que quieres vivir, ni para negociar y es todo lo contrario.

La democracia está en todos y cada uno de nosotros en nuestras acciones y en nuestras decisiones. No caigamos en la tentación de la autocracia, su silencio no significa ley y orden, significa tus derechos anulados y tu espíritu sometido.

No dejemos que nos cuenten a cada uno el relato que queremos oír cambiándolo a su antojo según se producen los acontecimientos. Ahora la hemeroteca parece ya algo que queremos olvidar cuando estoy segura de que es lo único que nos puede ayudar y no condenarnos a repetir la historía que no nos gusta.

Si no son capaces de negociar y que nuestra unidad sea su prioridad, ellos tampoco deben ser la nuestra, tengan las siglas que tengan.

EL PRECIO JUSTO

Si Joaquín Prats levantase la cabeza alucinaría con la imitación de su programa en la que se ha convertido la política patria. Si recuerdan el concurso “El precio justo” el escaparate fínal lo ganaba el que sin pasarse se aproximase más al precio total de todos los objetos exhibidos. Por lo tanto el objetivo era no pasarse, la táctica.

Ahora que la política no son valores y menos principios se ha convertido en un concurso, también la táctica es lo importante, lo definitivo. La estrategia ya no es el bienestar de los ciudadanos, mejorar las políticas públicas y la prosperidad del país, es mantenerse en el poder o conseguirlo a toda costa, o mejor dicho a cualquier socio, para obtener el cuantioso botín que suma controlar todos los poderes y resortes de estado.

La dificultad para ellos se configura a partir del panorama que hemos dibujado los españoles votando a pesar de nuestro bajón estival. Los prebostes de los partidos tradicionales siguen demostrando que son más analógicos que nunca, siguen tratando ganar su escaparate final, en la mayoría absoluta. Como si nada hubiese cambiado.

Capaces son de repetir incesantemente las elecciones, millones mediante, hasta que quede el resultado con el que les sea más fácil gobernar. Parece imposible pero miren Madrid, un poco de ciencia del comportamiento con datos y redes y hecho.

Ahora hay que decidir las declaraciones en el momento, dependiendo de lo que digan los demás, por oposición, buscando la diferencia y la teatralización, polarizando y abriendo brecha que es lo que la transformación que necesitamos requiere, eso sin pasarse.

Mientras la táctica y la estrategia no tengan que ver con la verdadera política, la defensa de lo común y la ultilidad y efectividad de las políticas públicas nos entretendrán lo mismo que los pocos asuntos que han tenido toda nuestra atención durante este verano. Algunos esperamos que algo cambie, a cubierto por si acaso.

Sí a la desconexión

Me extraña extraordinariamente la gente que presume de no tener vacaciones, de no cogerlas, de no necesitar descansar. Me pasa lo mismo con los que piensan que dormir es una pérdida de tiempo. Cuidar tu cerebro y tu cuerpo no es solo una necesidad sino una obligación para mejorar su funcionamiento.

En nuestras vidas ajetreadas, las vacaciones se convierten en un bálsamo para el alma. Necesitamos desconectar, alejarnos del ruido, de muchas de nuestras obligaciones y del estrés diario para recargarnos de energía y renovar nuestra mente y espíritu.

Las vacaciones nos ofrecen la oportunidad de reconectar con nosotros mismos y con nuestros seres queridos, de sumergirnos en la belleza de la naturaleza, no hacer nada en piscinas y playas y descubrir nuevas culturas hasta donde la financiación nos dé.

Es en estos momentos de pausa cuando encontramos la inspiración, la creatividad y la claridad que tanto anhelamos. Al desconectar, permitimos que nuestras mentes se liberen de preocupaciones y rutinas, abriendo espacio para nuevas ideas y perspectivas. En ese silencio, hallamos la posibilidad de encontrarnos con nuestra verdadera esencia, nuestros sueños y aspiraciones más profundos.

Así que, abracemos estas vacaciones con gratitud y alegría, porque al desconectar, nos reconectamos con lo que realmente importa en la vida. Es el momento de nutrir el alma, sanar heridas y volver fortalecidos, listos para enfrentar nuevos desafíos con una mente clara y un corazón renovado.

¡Aprovechemos estas vacaciones para vivir plenamente y con pasión cada instante de libertad que nos regalan! ¡Cada minuto cuenta para cargar las baterías a tope!

NO SIN MIS VALORES

En esta Campaña, hemos sido testigos de un momento crucial que afecta a todos en algún momento de la vida y que determina cómo viviremos: la elección entre respetar nuestros valores o traicionarlos.

Al ser radiado y televisado, este dilema, en este caso, se ha vuelto aún más evidente y, en mi opinión, descorazonador al ver cómo algunos renuncian a sus valores y principios en busca de poder, aunque esto también puede aplicarse al amor, la amistad y otras áreas de la vida.

Los valores y principios son nuestros guías, brindándonos apoyo y fundamentos para nuestras decisiones diarias. Son como un flotador y una brújula que nos ayudan en momentos de incertidumbre o desesperación.

Reflejan lo que consideramos esencial en la vida y nos permiten reconocernos y aspirar a ser mejores seres humanos. La búsqueda de la coherencia está arraigada en nosotros, y traicionar nuestros valores puede tener consecuencias duraderas. Una vez que sucumbimos a esa tentación, ya no somos los mismos.

La culpa, el remordimiento, la ansiedad y el estrés que surgen al actuar en contra de nuestros valores pueden causar estragos en nuestra vida emocional. Se manifiesta en la pérdida de autoestima, dificultades para tomar decisiones y desconexión tanto con nosotros mismos como con los demás.

Estas secuelas emocionales son difíciles de asumir, y más aún cuando el escarnio es público y notorio. En situaciones de presión y poco tiempo, es difícil dar marcha atrás, pero es crucial recordar que siempre hay una opción para volver a la senda de nuestros valores.

Comerse las palabras propias puede haber sido una opción dietética para Churchill, pero para muchos otros, esto conlleva consecuencias más graves.

Sin embargo, aún hay esperanza para evitar lo que puede ser el «Efecto Guardiola». Seamos sinceros y fieles a nosotros mismos y busquemos otras formas de proceder.

Espero que consiga dirigir su gobierno, aunque poco estable y escorado de manera preocupante, por el camino correcto y tome decisiones acertadas, los extremeños merecen un cambio y un futuro mejor.

Estemos alertas porque en cualquier momento podemos ser tentados u obligados a traicionarnos y ya os aviso que no es gratis.

Con determinación y honestidad, podemos superar estos desafíos y volver a abrazar nuestros valores, inspirando así a otros a hacer lo mismo. No apaguemos nuestra luz para ahogarnos en gintonics y olvidar.

CONDENADOS A PACTAR

Si lo de los pactos en Campaña ya era un caos de estrategias de partidos, bloques, medios y tertulianos para nadar y guardar la ropa ahora se multiplica por horas para fingir oportunidades, liderazgos y demás fuegos artificiales.

Llegaron noches de cuchillos largos a casi todas las sedes y ahora hay que luchar en dos frentes, el interno y el externo. Aunque en mi opinión lo tienen fácil para demostrar que realmente tienen “sentido de estado” como pregonan, albergo entre cero y ninguna esperanza.

Cuando eran dos partidos tenía su “sinrazón razonada” llevarse la contraria por sistema y controlarse mutuamente desde las esquinas del ring pero ahora que hay más partidos en liza, no hay nada que evite que en pos de las grandes reformas que necesita este país, empezando por la de los partidos políticos, gobiernen a la limón. Total, hacen políticas demasiado parecidas y negociadas muchas de ellas en Europa.

Creo que las pensiones, la modernización inaplazable de sociedad, el uso eficaz y eficiente de los Fondos Europeos, un nuevo contrato social, la educación y la sanidad bien valen que por una vez demostrasen que verdaderamente hemos entrado en el siglo XXI y hemos recuperado la razón.

Si no son capaces, demostrarán que están al final de su ciclo, que son prescindibles, que su utilidad es nula y que debemos empezar a pensar en otra forma de liderar la organización política de nuestra sociedad.

En realidad en esta Campaña, todos trataron de que fuese un viaje al pasado, medios, demoscopia y demás agentes, vivieron el espejismo de volver a los 80 pero no. A pesar de todo del 23 al 24 de Julio no fue la “noche ochentera” sino el principio o el fin de otra cosa.
En sus manos está.

ENTRE AURRESKUS Y SARDANAS

En la banda sonora política de mi vida han sonado siempre sardanas y aurreskus. A pesar de parecer que hemos vivido siempre el turnismo de un bipartidismo vacuo y agotador, en muchas legislaturas, han priorizado ambos hablar catalán o vasco en la intimidad que acordar nada entre ellos.

Todavía no acierto a entender qué ha ocurrido para que en cada autonomía o provincia no haya cuajado el ejemplo a lo largo de estos años para formaciones que por encima de todo con la excusa del terruño y un ADN ficticio puedan acumular poder y supervivencia. Una muestra es que seguramente conocemos a más políticos nacionalistas que a ministros del gobierno.

Pues veinte años después, en esas seguimos, hemos pasado de partidos a bloques, sin embargo en lugar de innovar para negociar y transformar la sociedad hemos acabado adoptando a su vez una inútil forma de hacer político que cabe en neologismos como bibloquismo.

Quedarse ambos sin excusas para echar a otros la culpa de sus malos resultados y celebrar la mínima como si fuera la Champion da muestras de su agotado proyecto de propuestas y eficacia para ofrecer una alternativa moderna de país. Sobre todo de anteponer nuestros intereses, los de todos, al partidista o personal.

Nos quedan dos meses de sainete en los que la supervivencia pasa por gobernar a toda costa. Da igual si hay que volver a tiempos pasados en derechos y libertades, a dar las mejores condiciones a cupos y conciertos o si hay que indultar o tragar. Todo se normalizará y bendecirá en nombre de la gobernabilidad.

La moderación se torna más necesaria que nunca aunque corran malos tiempos para ir a contracorriente no polarizando y luchando por modernizar el país. Ni rendirse, ni marcharse mientras suene esta música.