DECISIONES DE EMERGENCIA 

Al margen de que por supuesto el análisis y la propuesta en los casos de emergencia, deben hacerse con base en el criterio de profesionales expertos, la decisión final suele estar en manos de personas que, en muchos casos, nunca han afrontado nada parecido anteriormente. 

Saber cómo reaccionar en estas situaciones y cómo ser útil debería formar parte del curriculum escolar como así ocurre en muchos otros países. Tan útil como esto sería que los gobiernos se esforzasen en recabar datos, hoy al alcance de todos y que su análisis y evaluación formasen parte habitual de las políticas y decisiones y además fueran accesibles en tiempo real a todos los ciudadanos. 

Tomar decisiones bajo presión no es fácil, pero si nunca has estado en una situación similar es difícil hacerlo si no lo has entrenado antes. La neurociencia nos muestra que nuestro cerebro puede entrenarse para responder mejor en situaciones de emergencia a través de la práctica y el fortalecimiento de habilidades específicas. 

Algunas de las cosas que podemos hacer es practicar  la visualización, aunque hay quienes no creen que sea útil, si tenemos en cuenta que nuestro cerebro no distingue entre realidad y ficción y por eso sudamos y se nos acelera el corazón cuando pensamos en algo que nos asusta, no te cuesta nada probar, piensa en situaciones difíciles y visualízate tomando decisiones rápidas y seguras. Este ejercicio fortalece las redes neuronales relacionadas con la toma de decisiones y reduce el estrés cuando enfrentas el momento real.

Define tus prioridades y establece pasos a seguir para que sepas qué acometer en situaciones de emergencia, el cerebro tiende a bloquearse. Si has trabajado previamente en identificar tus prioridades, tendrás claridad sobre qué es lo más importante, lo cual facilita una respuesta más efectiva.

Desarrolla tu control emocional ya que el cerebro bajo presión tiende a actuar impulsivamente. Practicar técnicas de respiración y mindfulness con regularidad puede ayudarte a mantener la calma, permitiéndote pensar con claridad y decidir mejor en situaciones de alta tensión.

La clave está en practicar estas habilidades cuando todo está en calma. Al hacerlo, estarás creando un “músculo mental” que te permitirá reaccionar de forma rápida y eficaz cuando más lo necesites. 

La neurociencia nos enseña que cada paso cuenta, cada pequeña práctica fortalece la capacidad de decisión en momentos críticos.

¡Entrena hoy para los desafíos de mañana!

EMBARRADOS

Es una metáfora tan real y desgraciada como indignante de nuestros políticos que se ha hecho patente en Paiporta. Esa es la situación en la que la actual “alta política” lleva atorada los últimos años, basada en tirarse barro mutua e inútilmente en las Instituciones y fomentar el odio personal provocando situaciones como esta. 

Si ya quedó claro durante la pandemia que la responsabilidad  y las soluciones no eran su fuerte pero sí echar balones fuera con conflictos de competencias, esta DANA ha sido lo que ha puesto el foco en que vamos a peor. Tomándonos el pelo como siempre, sin evaluar nada, ni sacar conclusiones, enredados en procedimientos de distintas administraciones, distintos partidos, todo trufado de oportunismo y rancio bipartidismo. 

La imagen que nos hacen dar es la de un país salvaje, sin recursos, sin desarrollar, con gobiernos fallidos a los que en lugar de informar y advertir, solo se les ocurre suspender cosas contratadas, con el perjuicio para los contratados para que, en su incapacidad más flagrante, parezca que hacen algo o arrogarse recogidas de alimentos que ya están haciendo otros. 

Eso es a lo que llegan con nuestros impuestos en una emergencia. El verdadero ejército de solidaridad que emociona ver es el que cruza las pasarelas cargados con cubos y cepillos dejando patente la empatía ante la falta de la maquinaria pesada adecuada  y la organizada ayuda necesaria. 

Nadie puede legitimar la violencia a pesar de que la indignación, el hartazgo y la necesidad pueden hacer entender a los ojos de cualquiera que la desesperación y las rabia más absoluta, de haber perdido todo, haga perder también los nervios. Cualquier distopía sobre el fin del mundo parece hoy real al lado de personas que en pleno siglo XXI llevan cuatro días sin agua, comida o luz en una parte del país.

Por lo menos que aprendamos a ser exigentes con quienes nos gobiernan, a que nos informen como adultos, a que dividiendo la responsabilidad por partidos no hacemos nada y que esas visitas se hacen cuando toca o después de que lleguen los recursos o con botas de agua, pala en mano y pan y agua bajo el brazo. 

EL DOLOR DE LA IMPLACABLE NATURALEZA 

Mientras nos  creemos invencibles y nos da vergüenza mostrarnos vulnerables, la naturaleza refuerza nuestra propia fragilidad. Hoy, el dolor y la incertidumbre nos tocan a todos en España. 

Las recientes inundaciones causadas por la Daña que atraviesa nuestro país y la vida de muchas personas, nos ha dejado con el corazón roto. Las más de 72 vidas perdidas, familias enteras despojadas de sus hogares, recuerdos y seguridad en una noche aciaga.

Para cada persona que hoy sufre la ausencia de un ser querido, el peso de la incertidumbre o la desesperanza de verlo todo destruido, va nuestro pensamiento y reflexión hoy, nuestra empatía y solidaridad más sincera. 

Hoy nadie puede pensar en otra cosa más que en seguir estremecidos por las imágenes que repican en nuestra mente. Estas catástrofes naturales nos enfrentan a la fuerza implacable de la naturaleza y nos recuerdan lo vulnerables que somos ante su impredecibilidad. 

Las lluvias extremas y las inundaciones, cada vez más frecuentes y devastadoras, nos muestran cómo fenómenos que antes considerábamos aislados se vuelven comunes y más intensos. La naturaleza nos lanza una llamada de atención, obligándonos a reflexionar sobre nuestro futuro y el de las próximas generaciones. 

Hoy todos hemos llamado a amigos y familiares allí, estamos con ellos, estamos con quienes han perdido, con quienes buscan respuestas y apoyo en medio de la devastación. No están solos, como comunidad, como país, no solo debemos responder con ayuda, sino también con acciones que nos fortalezcan frente a un futuro incierto.

TUS DOS MINUTOS ATÓMICOS 

Hoy quiero reflexionar sobre un buen truco del libro “Hábitos Atómicos”, la “Regla de los Dos Minutos” . Esta consiste en comenzar con pequeños cambios para lograrlo. La idea es simple pero basada en nuestra neuroplasticidad,, cualquier hábito puede comenzar en tan solo dos minutos. 

El beneficio de empezar con algo pequeño está en reducir la resistencia neural, ya que las tareas simples y breves son menos intimidantes. Cuando asociamos una actividad a algo manejable, el cerebro genera una señal de recompensa que libera dopamina, nuestro “químico de la motivación”. 

Nuestro pequeño éxito refuerza el hábito, y nuestro cerebro comienza a buscar esa recompensa, incrementando la probabilidad de repetir la acción. Quieres: leer, comienza por leer una sola página. Salir a correr: ponte las zapatillas y sal a tu puerta. Al principio, se trata solo de “aparecer.”

Es un enfoque que nos recuerda que no necesitamos hacer todo de una vez para lograr grandes cosas. Cada pequeño paso cuenta y, con el tiempo, esos dos minutos se convertirán en cinco, luego en diez y, antes de que te des cuenta, el hábito estará integrado en tu vida. Así que hoy, comienza con dos minutos. Dale la oportunidad de crecer, y verás cómo el cambio se hace real.

Recuerda a Lao Tse :”Un viaje de mil millas comienza con un solo paso.”

LAS ONDAS DEL ENTENDIMIENTO

Os dejo este cuento para comenzar la semana reflexionando sobre esas conversaciones difíciles que no abordamos.

Había una vez, en un pequeño pueblo a orillas de un río cristalino en las montañas de Japón, un sabio anciano llamado Haruto. Era conocido por su calma y su capacidad de escuchar a quienes lo buscaban, ya fueran jóvenes guerreros o ancianos comerciantes. Un día, dos hermanos, Akira y Daichi, llegaron hasta él con un dilema que los había distanciado.

Akira y Daichi trabajaban juntos cultivando arroz para la aldea, pero recientemente, Daichi había comenzado a llegar tarde y a cometer errores que afectaban la cosecha. Akira, molesto y frustrado, había decidido ignorar el comportamiento de su hermano, pensando que si no mencionaba el problema, desaparecería. Sin embargo, el silencio entre ellos creció como una sombra pesada, y ambos empezaron a sentir resentimiento y dolor.

Al verlos tan distantes, Haruto les pidió que lo acompañaran hasta el río. Allí, les mostró una pequeña piedra y la arrojó al agua, provocando ondas que se expandían en todas direcciones. “Un pequeño conflicto no abordado”, dijo el anciano, “es como esta piedra: crea ondas que tocan todo a su alrededor. Si no conversamos y resolvemos, esas ondas se vuelven olas que pueden separarnos”.

Inspirados por las palabras de Haruto, los hermanos se miraron a los ojos y decidieron hablar abiertamente. Daichi confesó que había estado preocupado por su salud y se sentía abrumado, mientras que Akira, al entenderlo, le ofreció su apoyo. Con esa conversación, la tensión se desvaneció y la relación entre ellos se fortaleció.

Desde aquel día, Akira y Daichi aprendieron que enfrentar los problemas a tiempo era como calmar el río antes de que las olas crecieran.

EL TESORO ESCONDIDO DE LAS BIBLIOTECAS 

Una casa sin libros es como un cuerpo sin alma decía Cicerón y no puedo estar más de acuerdo. Tener un lugar al aire libre en que disfrutar de tranquilidad para deleitarse con un libro me parece un placer inigualable.

Las bibliotecas son como cofres del tesoro, esperando a que descubramos las joyas que guardan en su interior. A mí me gusta en la mía, sacar libros al azar y leer capítulos sobre todo de clásicos de los que siempre aprendes. 

Cada libro es una llave, una entrada a un mundo nuevo, a un pensamiento que conecta otro y se convierten en un viaje que no requiere más que nuestra disposición para abrirlo y leer.

Ahora que la información parece pasar tan rápido como el viento, las bibliotecas me parecen el colmo de la rebeldía. Nos invitan a detenernos, a sumergirnos en las profundidades del conocimiento, el valor de la paciencia y de la magia en sus páginas. 

Estar en una biblioteca es como caminar por un bosque lleno de árboles de sabiduría, cada libro es una rama que nos ofrece un fruto distinto. Y cuando sabemos leer con intención, no solo recogemos esos frutos, sino que los saboreamos, aprendiendo de cada uno de ellos.

En una época donde todo parece instantáneo, reivindiquemos las bibliotecas en su Día, las que  nos recuerdan el valor de saber leer y entender lo que leemos. Quien sabe leer, siempre lleva consigo un mapa vital. 

Solo desearía que cada libro viniese con tiempo extra para leerlo. Heredé la necesidad de leer y de saber. Además cada vez que cojo un libro hago mi pequeño homenaje a mi abuela Arita quien con mis cuatro añitos, me enseñó a leer. Hazles tu propio homenaje y visita o comienza una. 

VIVIR EN SOLEDAD

Nuestra forma de vivir está contribuyendo silenciosamente a un deterioro de la salud mental, marcado por decisiones que nos aíslan. Un dato preocupante es que el sentimiento de soledad incrementa según un estudio de la prestigiosa revista Nature un 31% el riesgo de demencia. 

Por eso es irónico que persigamos la desconexión intencionada de los demás. Creemos que contar experiencias en soledad nos hace más interesantes o nos desgasta menos. Sin embargo, esta desconexión es parte fundamental de los trastornos que enfrentamos hoy.

Parece que la desconexión entre causa y consecuencia nos hace creer que todo es cuestión de genética, dejando la ilusión de que no podemos hacer nada para evitarlo.

Preferimos veleros privados a cruceros, deportivos biplaza a coches familiares, casas en alquiler en lugar de hoteles. Cada vez más, elegimos lo individual sobre lo compartido, y esta tendencia ha convertido a nuestro país en uno de los que más personas viven solas. La soledad deja secuelas físicas y mentales, y todo para evitar la convivencia con otros.

El ideal de compartir, como el cohousing para mayores o el coliving para jóvenes, parece generar más incomodidad que interés. En cambio, nos encaminamos hacia una sociedad donde preferimos la compañía de un ejército de robots, como en la película “Her”, para leer nuestros mensajes o simplemente escucharnos, programados para evitar cualquier discusión.

Es momento de preguntarnos: ¿Estamos realmente diseñados para vivir en soledad o nos estamos alejando de lo que nos hace humanos?

NO CONFUNDAS RESISTENCIA CON VALOR

Decía Nietzsche que “el mayor engaño es engañarse a uno mismo” y es que a veces, las personas más difíciles de convencer somos nosotros mismos. Nos encontramos atrapados en situaciones personales o laborales que nos hacen daño, pero en lugar de enfrentarlas, nos decimos que seguimos ahí porque “no rendirse” es lo correcto. 

Nos mentimos diciendo que debemos aguantar, que es una prueba de fortaleza. Sin embargo, lo que realmente estamos haciendo es prolongar nuestro sufrimiento y permanecer en una zona de confort que nos perjudica, sobre todo la salud y más tarde la autoestima. 

He visto y trabajado muchas veces en los demás cómo este autoengaño limita y aún así también me lo he intentado hacer más de una vez. Algo que en lugar de hacernos más fuertes, nos mantiene estancados. Es urgente salir  de esa trampa mental

Reconociendo que es una mentira que te estás contando y estás justificando. Pregúntate si es  realmente valentía lo que te mantiene en esa situación o es miedo a lo desconocido.Reconoce el verdadero coste de quedarte y cómo afecta esto a tu salud y a tu bienestar.

Imagina y visualiza lo que quieres lograr fuera de tu zona de confort. Encuentra tu  motivación para el cambio.Este cambio no ocurre de un día para otro. Empieza con acciones pequeñas y asequibles que te acerquen a una salida y rodéate de apoyo. 

Busca el consejo de personas que te impulsen a avanzar y te desafíen a crecer.No confundas resistencia con valor. A veces, la verdadera fuerza está en decir “basta” y dar un paso hacia lo desconocido. Eso es lo que te llevará al crecimiento y a una vida más plena.

¿HAS SUPERADO TU SESGO DE SIMILITUD? 

Es triste comprobar cómo alguien pierde oportunidades, no solo de promoción sino de crecer y liderar por querer estar siempre con personas que piensen y sean parecidas sin caer en la cuenta de que lo que nosotros pensamos ya lo sabemos.

Gestionar equipos diversos es uno de los mayores retos y oportunidades para cualquier líder. Es normal sentir inclinación a rodearnos de personas que piensan como nosotros, que comparten nuestras experiencias y enfoques. Este sesgo, aunque humano, puede limitar nuestro crecimiento y el de nuestros equipos en cuanto a género, cultura, ideas, perspectivas y estilos de trabajo.

Caer en el  confort de la similitud acorta la óptica y  nos encierra en una zona de conformidad, donde las soluciones tienden a ser previsibles y los desafíos a la innovación se reducen. Es renunciar a la creatividad, ideas frescas y la capacidad de anticipar problemas desde ángulos que no habríamos considerado.

Superar el sesgo de similitud no es sencillo, pero es esencial. Así que como líderes, debemos buscar ayuda y aprender a crear  un entorno donde se valoren todas las voces, fomentando una cultura en la organización donde las diferencias no solo sean aceptadas, sino celebradas. 

Nuestras organizaciones no pueden renunciar a esa fortaleza, una fuente inagotable de aprendizaje y adaptación. Nuestra capacidad para liderar más allá de nuestras preferencias personales define el impacto real que podemos tener en nuestros equipos y organizaciones. No te acomodes,¡aprende! 

PENSAR DE PIE

Algunos de los coachees a los que he acompañado durante estos años acudían por una necesidad meditada de mejorar su comunicación y hablar en público.

Cierto es que muchas personas pierden magníficas oportunidades que tendrían si rechazasen tener una actitud derrotista y no se rindiesen antes de tomar la determinación tenaz de entrenarlo hasta hacerlo automático.

Desde pequeños, muchos lastramos la vergüenza y el trauma de incidentes que nos parecían bochornosos a la hora de levantarnos y hablar para preguntar, contestar o salir a la pizarra o de aquellas veces que muchos nos hemos quedado en blanco al comenzar. Algunos incluso siguen teniendo pesadillas por ello.

Además de trabajarlo con Programación Neurolingüística, entrenamos con muchas situaciones cotidianas que no aprovechamos lo más mínimo. Seguramente porque preferimos seguir en nuestra cómoda situación hasta que la oportunidad pasa de largo y nos deja hablándonos con dureza y un poco más pequeñitos.

Hoy te propongo un entrenamiento fácil. Lee los tres post anteriores de esta semana y prepara una pequeña opinión sobre cada uno de ellos. Tienes que pensar de pie, algo que seguramente no haces muy a menudo y después seguir con un pequeño discurso en voz alta, improvisado, con tu opinión.

Espontáneamente cuando se refiere a hablar, para cualquiera que se dedique a la comunicación, significa haberlo preparado hasta que parezca eso, espontáneo.

Si empiezas a hacerlo, a pensar de pie y a reflexionar en voz alta sobre cuestiones que leas o escuches te estarás, sin apenas darte cuenta, preparando para cualquier emergencia comunicativa que se te plantee antes de que vuelvas a perder esa interesante oportunidad.

APRENDER SIN CULPA

Ocurre algo y estamos demasiado acostumbrados a escuchar “ yo no he sido”. Estoy casi segura de que en esto la mayoría somos proactivos. Este hábito desde la infancia nos afecta el resto de nuestra vida porque entre otras cosas aprenderemos y arriesgaremos siempre menos en cualquier situación.

Por eso quiero hoy reflexionar sobre el “Blameless Postmortem”, o análisis sin culpables, como práctica poderosa tanto en las empresas como en la vida personal. Su objetivo es aprender de los errores sin señalar a nadie, creando un ambiente de confianza y crecimiento. En lugar de buscar a quién culpar cuando algo sale mal, se trata de comprender qué falló y cómo podemos mejorar para que no ocurra de nuevo.

En una empresa, este enfoque no solo ayuda a resolver problemas, sino que también impulsa la innovación. Los equipos se sienten seguros para experimentar y arriesgarse, sabiendo que si algo no sale bien, se analizará desde la perspectiva de aprender, no de castigar. El resultado es un equipo más unido y creativo, capaz de enfrentarse a cualquier desafío con confianza.

En casa, el “Blameless Postmortem” puede cambiar la dinámica familiar. En lugar de peleas o frustraciones cuando algo no funciona, todos pueden colaborar en encontrar soluciones. Esto no solo fortalece los lazos, sino que también enseña a los niños a ver los errores como oportunidades para aprender y crecer.

Practicar esta filosofía, tanto en el trabajo como en la vida personal, nos permite ser más empáticos, aprender colectivamente y avanzar juntos, sin miedo al error, ni buscando culpables. 

ATENTO A TU RECOMPENSA

Un reciente estudio de la Universidad de Copenhague ha revelado que nuestra atención tiende a ser atraída por recompensas inmediatas, incluso más que por hábitos ya establecidos. 

Esto explica por qué muchas veces elegimos revisar nuestras redes sociales o aplicaciones, aunque tengamos la intención de realizar tareas más productivas. La tecnología digital utiliza este sesgo natural hacia las recompensas rápidas para captar nuestra atención de manera continua.

Un ejemplo práctico es cuando estás trabajando o estudiando, pero recibes una notificación en tu móvil. Aunque te hayas prometido no distraerte, la inmediatez de la recompensa, un “like” o mensaje, te lleva a dejar de lado el hábito del estudio o trabajo y revisas tu móvil. 

Este comportamiento no es casual, responde a cómo nuestro cerebro está programado para priorizar esas pequeñas gratificaciones instantáneas sobre los hábitos, por más beneficiosos que estos sean a largo plazo.

Es importante ser conscientes de este sesgo y aprender a gestionarlo, estableciendo límites y momentos para, en este caso, revisar la tecnología, de modo que no comprometa nuestra productividad o bienestar.

Pero no solo lo puedes aplicar a esto sino a las recompensas de la paginas de compras, a estar tranquilamente en el sofá en lugar de ir al gimnasio, a aprender algo nuevo y seguro que a ti se te ocurren muchos más ejemplos.

La buena noticia es que la neurociencia ha comprobado hace poco que nuestro lóbulo frontal es entrenable así que nuestra atención debe estar en nuestra real recompensa: aumentar nuestra fuerza de voluntad 

Puedes leer más sobre este interesante estudio en el siguiente Enlace

POLÍTICA DE ANDAR POR CASA

Sigo sin entender por qué la política se está reduciendo a algo tan básico como prohibir o gravar. En un momento en el que los datos y las herramientas para trabajarlos son más accesibles que nunca, siguen con las políticas de vivienda de cuando no existían ni los móviles.

Hartan a los ciudadanos hasta que tienen que llenar las calles para reivindicar no solo algo que recoge nuestra Constitución si no también sus fallidos programas electorales. Demostrando que la vivienda social en alquiler es una entelequia imposible en la Administración Pública.

Su pereza máxima y su falta de creatividad y de arrestos para asumir riesgos les hace moverse en una zona de confort atávica, cultivo de extremismos y hartazgo por su inutilidad.

Mientras tanto, cientos de estudios recogen la alarmante cantidad de personas que viven solas condenadas a todo lo que de perjuicios físicos y mentales, implica la soledad.

Personas a quienes encima, solo asustan con la okupación para que sean rehenes de lo más preciado que tienen y que adquirieron con su esfuerzo, su casa y eviten salir por si al volver hay alguien morando en ella.

De verdad que es cuestión de unir los puntos. De conectar personas. De innovar y tener ideas que resuelvan. De probar, evaluar y modificar.De todo menos de que el miedo, la prohibición y todo lo que implique algo tan fácil como inútil en un decreto sea nuestro pan de cada día.

CUESTIÓN DE SALUD MENTAL

Todavía me sorprende a la que vez que me indigna   que quienes están a cargo de nuestra salud mental sean los primeros en mermarla.Como líderes, tienen una responsabilidad que va más allá de los números y los resultados e incluso de los votos.

El bienestar de nuestros equipos y ciudadanos es la clave para estar sanos y tener éxito. La salud mental no es un tema secundario, es fundamental. Pero ¿qué podemos hacer, más allá de los cacareados eslóganes, para cuidar a quienes confían en nosotros?

Y si escuchamos activamente. Muchas veces, una conversación abierta y genuina es el punto de partida para alguien que se siente abrumado. Creemos espacios donde nuestros empleados se sientan seguros para expresar sus preocupaciones sin miedo a ser juzgados. A veces, lo más poderoso que podemos ofrecer es un oído atento.

Y si fomentamos un ambiente de trabajo equilibrado. El equilibrio entre la vida personal y profesional no debería ser una lucha constante. Establezcamos políticas claras de desconexión y flexibilicemos los horarios cuando sea posible. Una persona que siente que puede respirar fuera del trabajo, está más motivado y es más creativo y comprometido.

Y si ofrecemos apoyo profesional. No todos tenemos las herramientas para gestionar el estrés o la ansiedad. Facilitar acceso a recursos de bienestar, como coaching o asistencia psicológica, muestran nuestro compromiso con el equipo y son una inversión a largo plazo.

El éxito de una empresa o un país, no se mide solo en cifras. Se mide en cómo cuidamos a las personas que la conforman. Pongamos en marcha todos los “y si” y evitemos que sigan en el debe de nuestro cerebro. 

Cuando priorizamos la salud mental de nuestras personas y equipos, estamos construyendo algo mucho más grande: un lugar donde todos podemos prosperar.

¿QUIÉN PROMOCIONA A QUIÉN?

En la mayoría de los procesos de coaching ejecutivo que llevo a cabo y  no los sufraga la empresa, las personas buscan una respuesta puesto que no entienden  las promociones y ascensos en su trabajo. 

Como además de escucharlo lo he vivido cerca en la política puedo asegurar que en la mayoría de las organizaciones, a menudo se promueve a los que se parecen a quienes son los responsables pero si no a quienes parecen más ambiciosos y “asertivos”, “los que saben lo que quieren”, que suelen ser quienes se destacan por autopromocionarse y sobresalir en la competencia por el reconocimiento. 

Sin embargo, los estudios demuestran que este enfoque en la ambición, por sí solo, no garantiza un liderazgo efectivo. De hecho, las personas impulsadas únicamente por el deseo de poder tienden a tener carreras inestables, a menudo marcadas por escándalos y problemas soterrados en sus departamentos. 

Es David McClelland quien arroja luz sobre mi observación y revela una distinción crucial: “aunque la necesidad de poder puede hacer que alguien ascienda rápidamente, es la combinación del poder con el logro personal—el deseo de excelencia—lo que predice el éxito a largo plazo. Aquellos que no solo buscan liderar, sino también dominar su oficio y elevar a los demás, tienden a crear organizaciones más estables y efectivas.”

Que quienes lideran conozcan esto debería hacer que reconsiderasen cómo identifican el talento dentro de sus equipos. En lugar de recompensar solo a quienes buscan reconocimiento, en los que muchos se ven reflejados, las empresas se beneficiarían al promover a individuos que equilibren la ambición con el compromiso hacia la excelencia y la colaboración. 

Son ellos quienes, con el tiempo, liderarán con integridad, inspirarán a otros y utilizarán su influencia para el bien común, asegurando el éxito sostenible de la organización y estoy segura de que habrá más mujeres interesadas. 

YO BIEN, TODO BIEN 

En las primeras sesiones de mis procesos de coaching siempre pregunto ¿te cuidas? Pocas personas me cuestionan a qué me refiero y se lanzan a enumerar las cosas que hacen por su cuerpo o a justificar las que no hacen buscando miles de excusas. 

Pero cuidarse uno mismo no es solo cuidar del cuerpo, sino también del interior, la mente y el corazón. Desde un enfoque holístico, significa escuchar nuestras necesidades más profundas y atenderlas sin culpa. No se trata solo de ir al gimnasio o comer saludable, aunque eso es esencial. Cuidarse también es tomarse el tiempo para estar en silencio, para reflexionar, para respirar profundamente, para permitirnos sentir sin juicio.

Es aprender a decir “no” cuando algo no nos hace bien y “sí” a aquello que nos nutre. Significa rodearse de personas que nos llenen de energía positiva y soltar aquellas que nos drenan. Cuidarse es crear un espacio en nuestras vidas para la creatividad, la alegría y el descanso. Es saber cuándo parar, cuándo pedir ayuda y cuándo darnos permiso para ser vulnerables.

A menudo, pensamos que cuidarnos es egoísta, pero en realidad es el acto más generoso. Cuando nos cuidamos de manera integral, nos fortalecemos para estar presentes y apoyar a los demás de manera genuina. Si tú estás bien, todo está bien.

Así que, empieza hoy, con un pequeño paso: párate, escúchate y hazte caso, conócete. Porque cuidarte a ti es el primer y fundamental paso para poder cuidar el mundo que te rodea.

LA TORMENTA DEL PODER DE LAS IDEAS

Que las personas pongan cara escéptica cuando se propone hablar sobre ideas o llevar a cabo una sesión creativa, pone de manifiesto la incomodidad que nos procura el pensamiento abstracto, estar fuera de lo que conocemos y creer que seremos juzgados si no tenemos una innovadora e inteligente idea. 

Lo que no tenemos tan claro es que en los equipos, la creatividad no surge de la nada; necesita un espacio seguro y dinámico para florecer. Las tormentas de ideas, o “brainstorming”, son una de las mejores herramientas para fomentar esa creatividad colectiva, pero no siempre se reciben con entusiasmo. ¿Por qué? Muchas veces, las personas temen equivocarse o que sus ideas sean juzgadas. Sin embargo, cuando se hace bien, una tormenta de ideas no es sobre encontrar la respuesta perfecta de inmediato, sino sobre soltar las ideas y ver hacia dónde nos llevan.

Para que las tormentas de ideas funcionen, es fundamental crear un ambiente libre de juicios, donde cualquier propuesta, por descabellada que parezca, sea bienvenida. A veces, las ideas más locas son las que terminan inspirando soluciones innovadoras. Recuerda: no hay malas ideas, solo aquellas que abren nuevas puertas.

Incentiva a tu equipo a pensar en voz alta y diviértanse con el proceso. El humor y la espontaneidad son aliados poderosos de la creatividad. Además, invita a todos a participar. La diversidad de pensamientos es lo que enriquece las soluciones.

Muchas de estas habilidades tienen un objetivo que no es precisamente tener la idea perfecta en esa primera sesión, sino construir algo juntos. Algo en lo que podíamos empezar a pensar en el colegio

EL CLIC QUE CAMBIA TU VIDA

¿Cuántas veces has esperado que los demás cambien para que tu vida mejore? La verdadera madurez empieza cuando decides que el cambio tiene que comenzar en ti.

Piensa en tus conversaciones, la mayoría versan sobre buscar la culpabilidad y la responsabilidad fuera de nosotros mismos, donde no hay control aunque si parece equivocadamente que hay alivio. 

Hacer esto es como  dejar de ser copiloto de tu vida, de tu propio coche, o peor aún, pasajero en una moto que avanza a toda velocidad. Permites que otros tomen las decisiones importantes mientras tú solo observas cómo la vida pasa ante tus ojos. No más. Ahora es el momento de tomar los mandos y pilotar, elegir tú mismo hacia dónde quieres ir.

Cambiar tu entorno, tu actitud, la forma en que recibes las opiniones y comentarios de los demás… Todo esto está en tus manos. Tu paz mental no debería depender de lo que otros digan o piensen.

A veces parece imposible, pero cuando tu mente hace ese clic, todo cambia. Es como si encendieras una luz en una habitación oscura; una vez que ves las cosas de otra manera, no puedes volver atrás. Incluso si vuelves a los viejos hábitos por un momento, ya no te sientes igual. Los efectos negativos ya no duran como antes.

Trabajar en uno mismo es la inversión más rentable que existe. Tener una conversación profunda y sincera en un espacio seguro puede ser el punto de partida que necesitas. A menudo evitamos enfrentarnos a lo que realmente queremos ser por miedo, pero lo cierto es que nunca es demasiado tarde.

Da ese paso hoy, porque esperar solo conduce a arrepentimientos que mañana no podrás cambiar.

¿ERES SOLUCIONADOR? 

El magnífico y práctico ejemplo de mi madre implantó en nosotros el chip de solucionar. Mis hermanos y yo somos incapaces de escuchar a alguien sin preguntar para “solucionar”. Buscar inagotables opciones. Somos “solution-oriented people” de libro. 

Cuando empecé en el mundo del coaching, hace ya casi 15 años comprobé que la creatividad consiste en tener opciones y quienes quieren resolver, eso deben tener. Aún a riesgo de comentarios y risas ajenos, aprendí siempre algo en la vanguardia sobre China, neurociencia, economía conductual, inteligencia artificial. Todo, para tener más  opciones, ver escenarios y poder relacionar más.

Es cierto que no fui profeta en mi tierra pero el tiempo me dio desgraciadamente la razón: para hacer lo que otros llevaban años haciendo y la mayoría aborrecíamos,  no hacía falta más jugadores hacían y hacen falta agallas e innovación. 

Esto que en principio es una habilidad difícil de tener porque requiere curiosidad, reflexión, pensamiento crítico, aprendizaje constante y creatividad a veces es un obstáculo para poder escuchar sin proponer.En mis primeros años como coach fue una cuestión que tuve que pulir hasta poder apagar el “solucionador” cuando escucho a alguien sus propias opciones. 

Incluso a alguien como yo que soy principalmente auditiva y sé lo mucho que ayuda hablar en alto para escucharse y colocar todo lo que está en tu mente, también fue difícil.De hecho entiendo perfectamente la utilidad de hablar solo o contarlo en alto porque cuando le escucho es más fácil planificar y ordenar. 

Por eso es tan importante que sepas en el canal en el que recibes principalmente la información y lo útil que te puede resultar buscar ayuda para conocerte mejor, tener más opciones y ser más creativo y como yo poder ofrecer a tu interlocutor desenchufarte, recuerda que lo puede ser tu habilidad puede convertirse en un obstáculo para la comunicación.

POLÍTICA EN MODO PURGA

Creí estar leyendo una sátira más de “El Mundo Today” cuando he tenido que volver varias veces al encabezado para comprobar que era Europapress quien firmaba la noticia. 

Entiendo la dificultad de captar el foco de los votantes y que hay que dar o ser algo más que disruptor para que la prensa te dedique sus agotadas y mercenarias plumas pero creo que esto es demasiado.

La propuesta consiste en hacer realidad una distopía, mi recurrente pesadilla, al más estilo hollywoodiense y convertirla en una propuesta trumpiana sobre la que corran ríos de tinta o caracteres en dispositivos. Lo de que hablen aunque sea mal. 

No sé si 2013 les dio para ver “La purga” de Ethan Hawke pero si no, básicamente trata de que una vez al año se permitía que todo el mundo se matase sin existir castigo, ni represalias para mantener las cárceles vacías y la “tranquilidad” el resto del año.

Parecería una locura si no fuese porque estoy segura de que sus seguidores, solo por serlo y polarización mediante, estarán encantados de defenderlo alegando la importancia de que su variante implica, que sea la policía la única que tenga esa bula.

Parece que otros muchos países también han decidido su propia purga al margen de anuncios electorales así que violencia y violentos, extremos y extremados le sobran al mundo igual que los inmovilistas que solo quieren mantener su status quo. 

Esta mañana recordaba con un “amigo político” que cada vez que observo el mundo político a mi alrededor y en los medios, me veo más Mafalda esperando que el mundo se pare para bajarme antes de que se me ocurran purgas mejores.