LA ESPERANZA EN TIEMPOS DIGITALES

Esta mañana charlaba con un joven irlandés sobre importantes cuestiones vitales y ávido de encontrar respuestas sobre algunos temas me preguntaba qué diferencias veía que las redes sociales marcaban entre los nativos de estas herramientas y mi generación.

Esta persona lleva años viajando por el mundo, conociendo diferentes culturas y comparando el modo de vida de muchos países con el que le espera si algún día vuelve a Irlanda. Es descorazonador cómo a pesar de desarrollar habilidades tan útiles, el mundo les demuestre que la política ya no lo es, en ningún país y que su degradación e inutilidad lo inunda todo dejándoles desprovistos de lo que mueve al ser humano, la esperanza. Esa con la que miles de personas emprenden viajes suicidas a lo largo y ancho del mundo con la promesa de conseguir lo que su teléfono les enseña.

De eso hablamos. De los ejemplos a seguir y las comparaciones. Cuando era pequeña nos entretenía la televisión y nos enfrentábamos a esa pantalla en familia. De esa forma los comentarios de los más experimentados ponían en su sitio la mayoría de la información que recibíamos y el debate común nos enriquecía a todos. Es cierto que a veces la caja de resonancia nos entretenía en demasía siendo poco pedagógica pero al menos formaba parte de un ritual común.

Hemos pasado de esas pantallas comunes y familiares a las individuales, donde ya nadie comenta en familia nada y apenas distinguimos si lo que vemos continuamente es realidad o ficción pero lo que sí ocurre es que no podemos evitar dos cosas una, compararnos sobre todo y con todos, en el caso de las chicas sobre todo con nuestra obsesión por la imagen y en el de los chicos con la fuerza y la masculinidad y dos, la interactuación con todo tipo de personas, algunas con aviesas intenciones.

No sé hasta qué punto es saludable someterse a este escrutinio y juicio constante, a diario, lo que sí sé es que la salud mental de los más jóvenes no parece que vaya en aumento sino todo lo contrario. Cuando todos leemos que el propósito de la mayoría es mejorar esta, las redes arrecian sin control y sin piedad contra miles de jóvenes que solo quieren pertenecer a su generación y contarle al mundo lo que hacen, como son, tratando a veces de ocultar lo que les hace diferente y por tanto auténticos para caber en el perfil.

La verdadera influencia no es llenarle la vida a los demás de cosas y de tópicos sino inspirarles para que sean foco de energía y entusiasmo para otros muchos que están esperando ese impulso amigo, esa palabra amable que les saque de ese ostracismo y les haga brillar con luz propia. Estas generaciones se merecen que les ayudemos dando ejemplo.

OÍR LO QUE NO SE OYE

Os dejo hoy una didáctica historia para reflexionar:OÍR LO QUE NO SE OYE

“En el siglo III después de Cristo, el rey Ts’ao envió a su hijo, el príncipe T’ai, al templo a estudiar con el gran maestro Pan Ku. Debido a que el príncipe T’ai tenía que suceder a su padre como rey, Pan Ku tenía que enseñar al muchacho los principios fundamentales para ser un buen gobernante. Cuando el príncipe llegó al templo, el maestro le envió solo al bosque de Min-Li,

Al cabo de un año, el príncipe tenía que volver al templo para describir el sonido del bosque.

Cuando el príncipe T’ai volvió, Pan Ku le dijo que describiera todo lo que había podido oír. «Maestro -replicó el príncipe-, pude oír. a los cuclillos cantar, el ruido de las hojas, el zumbido de los colibríes, el chirrido de los grillos, el rumor de la hierba, el zumbido de las abejas y el susurro y el grito del viento». Cuando el príncipe terminó, el maestro le dijo que volviera al bosque de nuevo para escuchar qué más podía oír. El príncipe se quedó perplejo por la petición del maestro. ¿No había discernido ya todos los sonidos?

Durante días y noches sin fin, el joven príncipe sentado a solas en el bosque escuchaba. Pero no oía más sonidos nuevos. Una mañana, cuando el príncipe estaba sentado en silencio debajo de los árboles empezó a distinguir unos sonidos débiles diferentes de los que siempre había oído. Cuanto con más atención escuchaba, más claros los percibía. Una sensación de esclarecimiento envolvía al muchacho. «Estos deben de ser los sonidos que el maestro deseaba que distinguiera», reflexionó.

Cuando el príncipe T’ai volvió al templo, el maestro le preguntó si había oído algo más. «Maestro -respondió el príncipe reverentemente-, cuando escuché con más atención, pude oír. lo que no se oye. El sonido de las flores al abrirse, el sonido del sol calentando la tierra y el sonido de la hierba bebiendo el rocío de la mañana».

El maestro asintió con la cabeza aprobando. oír. lo que no se oye -observó Pan Ku-, es una disciplina necesaria para ser un buen gobernante. Pues sólo cuando un gobernante ha aprendido a escuchar atentamente los corazones de las personas, a escuchar sus sentimiento no comunicados, las penas no expresadas y las quejas no proferidas, puede esperar inspirar confianza en su pueblo, comprender cuándo algo está mal y satisfacer las verdaderas necesidades de sus ciudadanos.

La muerte de los estados llega cuando los líderes sólo escuchan las palabras superficiales y no entran profundamente en el alma de las personas para oír. sus verdaderas opiniones, sentimientos y deseos».

SIDDHARTHA

Hoy he tenido una sesión con mi Coach. Porque sí los coaches también tenemos. Necesitamos crecer, mejorar y conseguir nuestras metas y objetivos con la rapidez y la efectividad de tener ayuda.

Esta sesión me ha recordado al libro de Hesse” Siddhartha». Es un poderoso libro que al principio cuesta leer pero que supone una extraordinaria narración sobre la importancia del viaje de autodescubrimiento de su protagonista.

La historia desafia sus convenciones sociales y las expectativas de su familia, cuando emprende un viaje en busca de la verdad y la iluminación espiritual. Lo que en el coaching haces cuestionando tus creencias y probando su utilidad en tu vida.

A lo largo de su travesía, Siddhartha experimenta las profundidades del sufrimiento y alegría. Un gran lección llega cuando comprende que la sabiduría verdadera solo puede ser alcanzada a través de la reflexión y la conexión con su propio ser interior. Lo que tratamos de hacer juntos, a diario, en estos posts.

Describe nuestra situación actual, en un mundo obsesionado con la búsqueda de riquezas materiales y el éxito superficial. Nos recuerda la importancia de escuchar nuestra propia voz interior, buscar el equilibrio y encontrar la verdadera felicidad en la simplicidad de nuestra vida. En lo que ya sabemos, las cosas pequeñas.

Si no lo habéis leído y estáis interesados en vuestro desarrollo os lo recomiendo igual que encontrar una persona, un buen y profesional acompañante que os rete a sacar vuestro potencial más allá de las limitaciones impuestas por la sociedad o por nosotros mismos. Alguien que nos impulse a embarcarnos en nuestro propio viaje de autodescubrimiento con valentía y determinación. A qué esperas?

SIEMBRA EN TU CEREBRO

SIEMBRA EN TU MENTE

Hace tiempo que observo que cada vez más personas hablan y opinan y menos pasan a la acción y deciden actuar, hacer que las cosas pasen.

Desde la neurociencia, sabemos que cada acción que tomamos crea conexiones neuronales nuevas en nuestro cerebro. Estas conexiones se fortalecen con cada repetición de la acción y esto es lo que forma hábitos duraderos. Cuando pasamos a la acción de manera consistente, estamos moldeando activamente nuestro cerebro para eso en lo que queremos tener éxito.

Imaginemos nuestro cerebro como un jardín, cada acción es una semilla que siembras. Al regar estas semillas con consistencia, cultivas un importante jardín de habilidades y capacidades. Pero si te quedas inmóvil, el jardín se marchita y las oportunidades se desvanecen. El miedo entra en la ecuación y paraliza.

La neurociencia también incide en esto, en la “parálisis del análisis”, donde el exceso de reflexión puede bloquearnos y evitar que tomemos acción. La reflexión no puede ser una excusa. Al dar el primer paso, pequeño pero decidido, rompemos este ciclo y activamos el impulso necesario para seguir adelante. Pide ayuda si lo estás demorando demasiado.

La acción no solo moldea nuestro futuro, sino que también transforma nuestra propia estructura cerebral. No te detengas ante el miedo o la duda. Actuemos, y demos forma al destino y a nuestro propio cerebro.

LA TRAGEDIA DEL FUEGO

Es difícil dejar de pensar y acompañar en el dolor a las familias de Valencia. Es devastador pensar en cómo un desgraciado accidente cercena vidas y sueños. Cómo el implacable fuego borra los recuerdos y reduce todo a cenizas.

Lo injusto que tiene dar por hecho y por seguras tantas cosas en nuestra vida cotidiana. La suerte que tenemos de tener profesionales que arriesgan su vida hasta casi las últimas consecuencias en el trabajo que desempeñan. Benditos bomberos.

Lo solidarios que somos en nuestro país y la extraordinaria gente que lejos de arredrarse da un paso al frente y supera las expectativas que exigen las circunstancias como el portero de la finca. Todos queremos ser valientes como Julián.

He sido responsable de mi comunidad durante muchos años y he comprobado la poca información y la poca importancia que damos a nuestra seguridad cuando se trata de inversión y no parece atisbarse grave nada en el horizonte. No hacemos simulacros, poco sabemos de los sistemas contra incendios, pocos sabemos incluso de si sonará la alarma o no.

De manera que tampoco sabremos cómo reaccionaremos. Si actuaremos de inmediato sin dudarlo y con conocimiento. Si dudaremos y huiremos. Si ni siquiera ayudaremos a los que tenemos cerca y podemos, después de protegernos o si pensaremos que mejor intervenga otro.

Nuestro comportamiento puede variar ampliamente pero depende en gran medida de nuestra cultura social y lo que enseñamos y aprendemos sobre las emergencias, el grado de responsabilidad que asumimos en nuestra vida y de si lo hemos pensado y reflexionado previamente. Creo que merece a pena que entre todos pongamos bastante más atención a esto. Se lo debemos.

EL FUTURO DE LA INTELIGENCIA POLÍTICA

Sigo de cerca a Andrew Yang candidato demócrata a la presidencia norteamericana desde 2020. Comparto mucha de su visión sobre el futuro de nuestras sociedades con el impacto de la Inteligencia Artificial.

A pesar de que hay gente que piensa que soy demasiado insistente con el asunto creo que el impacto merece mucho más la pena que mascletás, amnistías y demás asuntos domésticos que lejos de darnos de comer, llenan inútilmente nuestros debates y nos desvían del objetivo.

El objetivo es que, como lo medioambiental, sea una transición y no un tsunami que arrase con todo por no estar preparados. Leer su libro “The War on Normal People” da algunos temas sobre los que pensar: la creciente brecha entre los trabajadores debido a la progresiva automatización y la tecnología; la falta de preparación ya está afectando a comunidades enteras, especialmente en áreas rurales, por no hablar de la inseguridad laboral y su contribución a la ansiedad económica.

Asuntos no tratados tan vitales como la importancia de repensar la educación y la capacitación laboral para adaptarse a las demandas del mercado laboral cambiante.Hacer del ingreso básico universal una cuestión estudiada, útil y meditada en lugar de subsidios sin ton ni son que afectan a la dignidad de las personas y que se discuten absurdamente con la excusa de que “la gente no quiere trabajar”. Irónico es que sean los políticos los que lo dicen…

Todo principalmente porque el sistema de bienestar social debe garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a oportunidades económicas y una vida digna y ya no lo hace. Mientras, podemos seguir como si no pasara nada hasta que nos llegue a nosotros o coger un avión e irse.

EMPRENDIENDO EL CAMINO

Últimamente, encuentro la política no muy útil, principalmente porque el mundo de la interpretación y el histrionismo no me ha llamado por ese camino. La vida de los demás me parece un tema muy serio. Por lo tanto y hasta nueva orden, me enfocaré en algo más productivo.

Esto no significa que dejaré de proponer y opinar sobre política. Sin embargo, mientras espero que mi próxima aventura en este ámbito cobre forma, encuentro que el mundo del emprendimiento que es donde me he visualizado durante años y es seguro donde mejor encajo.

Es cierto que entrar en el mundo empresarial sin tener antecedentes cercanos, más allá del propio autoempleo, puede resultar intimidante. No obstante, prefiero vivir creando, construyendo, en equipo, sin jefe y con el control sobre dónde invierto mi tiempo y tomando mis propias decisiones.

Además, sé que mi incursión en este ámbito tendrá una repercusión más significativa en mi compromiso con el mundo apostando por los temas sociales que me preocupan, en comparación con el terreno político actual, que considero más superficial e inútil.

No solo planeo quedarme en el papel de acompañar y ayudar a los demás a alcanzar su mejor versión, con el coaching como en otras ocasiones. Teniendo recursos y ganas lo justo es asumir riesgos. Por eso mi objetivo es más ambicioso: quiero seguir cambiando el mundo, compatibilizar proyectos con mis valores, trabajar en equipo con personas que compartan mis motivaciones y seguir inspirándome a mí mismo y a los demás. Con ayuda de personas que afortunadamente me llevo de mi aventura política.

Quiero canalizar toda mi energía y entusiasmo en algo que realmente me apasione y motive, tal como lo hacía hace unos años con la política, y recuperar esa fuerza para volver con renovadas ganas. Encantada de seguir compartiendo mi camino con vosotros. Gracias, como siempre, por estar ahí.

RECONECTANDO

Las palabras que elegimos, el tono que empleamos y el mensaje que transmitimos, todos estos elementos tienen un impacto significativo cuando nos comunicamos. Aunque vivimos en una era dominada por los mensajes escritos, lo verdaderamente importante y significativo rara vez llega a través de este medio.

Cuando se trata de trabajo, de asuntos personales, o de cualquier otro aspecto relevante de nuestras vidas, enviar un simple Whatsapp o correo, no es suficiente. No podemos expresar con la misma profundidad y autenticidad lo que nos ocupa el corazón y la mente a través de un pequeño texto enviado con un simple movimiento de nuestro índice o nuestro pulgar.

Es hora de cambiar nuestro comportamiento. Debemos dejar de esperar más atención de los demás cuando nosotros mismos no estamos dispuestos a brindarla. No se trata solo de recibir, sino también de dar. Hay una gratificación única en dedicar tiempo a escuchar y comprender a los demás, en ser el conector en lugar de simplemente querer conectar.

En lugar de depender exclusivamente de la tecnología para comunicarnos, debemos recordar la importancia de las habilidades que nos hacen únicos. Empecemos por entrenar habilidades sociales y no competir con las de las máquinas. Volvamos a algo tan básico y poderoso como es hacer una llamada. Es hora de reconectar con nuestra humanidad y darle prioridad a las cálidas conexiones telefónicas sobre la comodidad digital.

CALMA Y CONTROL

Pensemos en qué nos decimos a nosotros mismos cuando estamos inmersos en una nimia discusión que de repente se convierte en un terrible enfado del que nos cuesta salir incluso días.

Lo primero que mostramos cuando sufrimos un “secuestro emocional” como diría Goleman es la falta de autocontrol y por lo tanto de madurez que manifestamos. Esa espiral que nos posee y nos impide parar, respirar, retirarnos y reflexionar nos habla mucho más de lo que creemos de nosotros mismos y de nuestro niño interior.

Nos habla de las grandes necesidades de amor, atención y cariño que tenemos. Pulsar la tecla del play de nuestros peores pensamientos es nuestro recurso al sentirnos inexplicablemente en peligro, atacados. A pesar de que no ocurra nada en concreto, nos defendemos con todo el peso de nuestro miedo con palabras gruesas y gestos peores.

Las palabras originan en nuestro cerebro representaciones internas que nos recuerdan diferentes capítulos y vivencias de nuestra vida llenos de intensas emociones que nos embargan y engullen.

Vinculamos caras, voces y lugares a estas intensas emociones de miedo y vulnerabilidad hasta hacerlas automáticas y una vez que el contexto es el conocido y propicio, cada vez es más sencillo volver una y otra vez a esa desagradable emoción.

Algo que podemos hacer es hablarnos de diferente manera, con otras palabras para organizar en nuestra mente los pensamientos de manera diferente. Sin dejarnos llevar por automatismos que empeoran nuestra calidad de vida.

La próxima vez que te descubras en un fuerte y degradable emoción trata de vencer a tu parte infantil y primitiva y empieza a hablarte como si fueras tu mejor amigo. Recupera el control y la calma.

NI PETER

Quienes creen que el liderazgo es una cuestión innata, en su mayor parte, han vivido a la sombra de alguien que parecía un líder pero no lo era.

Un lider no hace seguidores, ni quiere súbditos, ni tratar de brillar por encima, ni a costa de los demás. Sabe que el cambio es tan necesario como difícil y que conlleva mucho trabajo para el que se necesita cómplices con actitud y por eso su carta de presentación es el ejemplo.

El primer eslabón de muchos liderazgos es la posición. A esta se cree que se llega por méritos propios o características innatas pero en una sociedad en la que prima la visión egocéntrica, poca gente está pendiente de lo que hacen los demás y mucho de lo que hacen por él o a él y de llegar a costa de cualquier valor. Sin descontar por supuesto factores como la suerte, la amistad o la similitud con quien decide.

Una vez que se ostenta esta ansiada posición hay como mínimo dos opciones. Una, entrenar y crecer hacia la siguiente posición validando cada paso para asegurar las habilidades que se van consiguiendo y dos, creer que lo que has hecho hasta ahora te trajo hasta aquí, sin comprobarlo y seguir haciendo lo mismo hasta que seguramente la pierdas.

Recuerda que si necesitas reglas, medidas y organigramas y estás en la posición, más pronto que tarde sufrirás el “ Principio de Peter” que será el principio del fin. Prepararse está al alcance de todos.

SINTONIZA CON SAN VALENTÍN

San Valentín bien vale una reflexión. Además de ser una celebración para expandir el cristianismo y contrarrestar las múltiples celebraciones paganas, la razón fundamental era reconocer sus obras y empeño con respecto al amor y a la afectividad y difundir estos valores.

Ahora además se difunde y expande la necesidad de buscar una excusa para tener un día más para comer, beber y comprar extraordinariamente. Que puede que no a todo el mundo le parezca bien pero que tampoco hace daño, sí suma y no es obligatorio, por lo que cualquier razón por hortera y cursi que sea me parece buenísima para celebrar, querer y decírselo a pareja, familia o amigos.

Pero a lo que voy es a resaltar el tipo de amor al que debemos tender todos que como la metáfora que usaré es el mejor de todos los amores posibles, el democrático.

En el que todo el mundo elige libremente al candidato, de manera secreta aunque lo puede hacer público. En el que todo el amor vale igual y debe ser de igual a igual. En el que se respeten los valores y las leyes que se acuerden por ambos. Que respete al individuo en la libertad de ser independiente y solo unirse para sumar.

En el que la comunidad vela por la solidaridad y tiene en cuenta a ambas partes, no solo a uno mismo, aportando los impuestos que se acuerden para los fines que se consensuen.

Además de la reciprocidad obligada que debe existir en un sistema en el que inviertes pero del que obtienes. Tanto amor como gestos de cariño y atención de todo tipo. Cuestiones que aunque parezcan triviales son las que deberían estar incluso escritas.

Una persona visual requerirá más detalles físicos y visuales que una auditiva que esperará palabras amables y cariñosas más a menudo u otras que esperarán arrumacos y abrazos. Sí no lo has pensado, lo has preguntado o lo has acordado, piensa en la persona que quieres y sintoniza su canal.
¡Feliz San Valentín!

SALUDA AL SOL

El cargo de conciencia nos hace buscar soluciones exprés a cuestiones de salud que nuestro modo de vivir nos proporciona.
Hacer ejercicio, comer bien, disfrutar de buenas relaciones, dormir bien y unas determinadas horas parecen ser los pilares de una buena salud. Sin embargo es la neurociencia la que asegura que hay algo más sencillo que podemos hacer por nuestra salud.

Parece no requerir una equipación específica, ni suponer una inversión económica y seguro que está al alcance de todos. Lo que paradógicamente a algunos les parecerá menos atractivo.

Puede ser un complemento obligado de pasear al perro o hacer deporte o si somos afortunados con la ubicación de nuestra casa, podremos hacerlo sin movernos.

En nuestro país disfrutamos de las suficientes horas como para que sea definitivo ese empuje. Seguro que a esta alturas ya sabéis que se trata del sol. De recibir este baño de luz nada más despertarnos.

Ayudamos a nuestro ritmo biológico con media hora de sol en nuestro rostro con los ojos cerrados y sin protector, ni gafas de sol por la mañana. Ese paseo acompañando al perro, un desayuno o una reunión al aire libre pueden marcar la diferencia.

Tu salud mental, tu productividad y tu salud física mejorarán a medida que ese sol vaya llenando tus despertares. Afecta a tu sistema inmune, a tus hormonas, baja el cortisol y por tanto el estrés y te prepara para dormir mejor. Ya habíamos asociado esto con la Vitamina D pero no con todos estos beneficios.

Quince o veinte minutos serán suficientes en un día soleado asegura el neurocientifico de Stanford, Huberman. Tiempo que podrás compatibilizar con escuchar su interesante podcast. No te busques más excusas, esto sí lo puedes hacer fácilmente. Que tu primer saludo sea al sol.

DE UNA ZORRA DE POSTAL

No entiendo tanto revuelo con una canción para Eurovision que responde a una radiografía exacta de lo que ocurre en este país a diario y que no nos pega ni con cola a unos españoles con añeja guasa y chanza.

Además empieza con un insulto, algo a lo que nos llevamos acostumbrando ya unos añitos. Modales que orgullosos empezaron por denominarse tabernarios pero que a lo que realmente hacían honor es a lo patético de lo parlamentario.

El insulto curiosamente tiene que ver con las mujeres, como todo lo moralmente polarizado y debatido en este país. Para hacer de nuestra sororidad una excusa que construya muros en lugar de un mundo mejor, potenciando nuestras habilidades innatas.

Cuando muchos veían que podía ser un himno feminista que nos uniese, llegaron los puritanos y las dimisiones. Lo que no han conseguido graves hechos e incidentes lo hace no saber reírse de nosotros mismos ni asumir que sacudirnos la caspa de vez en cuando es sano.

Una palabra por cierto, que como otras muchas, en castellano y masculino es un halago y en femenino un desdoro vergonzante. Lo que ocurre en nuestro lenguaje diario sin apenas darnos cuenta.

Tengo que reconocer que nunca la he usado para referirme a mis congéneres y que tampoco demasiado para referirme al animal pero he aprendido acepciones y sinónimos increíbles buscándola en el diccionario por mera diversión. Algo que aconsejo.

Uno de mis grupos favoritos es Fangoria y a eso me suena. Con giros a otro favorito Camela y un ritmo que apela a celebración y buena onda. Cantada por una sofisticada mujer a la que le llueven todo tipo de críticas machistas y edadistas que el Chiquilicuatre no tuvo que soportar.

Siempre me han dado igual los insultos porque dicen más del que los profiere que del supuesto receptor. Y con no recibirlos es suficiente. Así que aquí se despide una zorra de postal a la que ya no le va mal.

AL OTRO LADO DEL MIEDO

Cuando pensamos en hacer algo diferente, en salir de una situación que no nos gusta o cambiar algo en nosotros mismos, muchos pensamientos e ideas inspiradoras para hacerlo acaban embarrados en el miedo.

A veces es a tener éxito y a tener que cambiar de vida. Otras al fracaso, a no estar a la altura, a sufrir las cruentas e inoportunas opiniones de muchos. La mayoría infundados o basados en experiencias que almacenamos de manera poco útil en nuestra mente.

El miedo es algo normal y a lo que deberíamos acostumbrarnos. No es más que la reacción adecuada y propia del cuerpo que todos sentimos ante algo nuevo, algo que una vez causó consecuencias desagradables o algo que amenaza directa o indirectamente la vida de uno.

Pero la diferencia entre unos y otros es la creencia de algunos en que estos miedos simplemente deben superarse. Saben que es detrás de tales miedos donde se esconde nuestro potencial invaluable. Recuerda que tu cuerpo nunca genera ideas para las cuales no tiene los recursos. Nuestros pensamientos no son aleatorios.

Tienen una hoja de ruta de aprendizajes que deberás ir descubriendo a medida que te sobrepones a esas pequeñas barreras mentales que construimos nosotros mismos. Una a una, con ayuda, con constancia y valor.

¡Piensa en las oportunidades que se abrirán ante ti después de superarlos! ¿Te lo has imaginado? Utiliza la regla de los 20 segundos y no tardes más de estos en actuar y cambiar el rumbo de ese futuro que te está esperando.

SIN TRANSICIÓN

Cualquiera que haya disfrutado de la política a nivel municipal desde una vocacional visión sabe el peligro que tiene la polarización en la corta distancia y los perniciosos efectos de gobernar a golpe de decreto local, europeo o patrio.

Todo el mundo tiene derecho a que su gobierno no le aplique de buenas a primeras reglas y normativas que impactan devastando sectores aunque lo exija la imperiosa urgencia de que no se devaste el planeta. De hecho se llama transición ecológica y no acompasar estas medidas con cambios sustanciales en la situación de los afectados es encender la mecha con las cosas de comer.

La mecha de una bomba que gustosamente prenden y aceleran falsos politicos aprovechados de todo tipo que reclutan cabreados y abandonados con ira para surtir sus maltrechas filas tras sus inútiles y fallidas estrategias y peores decisiones.

A pesar de que asombrosamente en el siglo XXI suenan tambores de guerra más a menudo de lo que muchos pensábamos que podía ocurrir en sociedades cada día más civilizados, a final van a tener razón los economistas que defienden que todo es cíclico, incluso la estulticia humana que no distingue entre lo urgente y lo importante a pesar de la Historia.

Hoy son los agricultores pero pronto serán otros los sectores que afectados por las nuevas normas y programas sufrirán las consecuencias de políticos cortoplacistas y poco útiles que dedican poco tiempo a los datos y menos a la reflexión y al acuerdo en un mundo en el que la incertudumbre deja poco tiempo a la improvisación y menos al pan y circo.

POR LAS CONVERSACIONES PROFUNDAS

A veces es difícil reconocer que no tenemos suficientes conversaciones profundas. Que nuestra sociedad se ha convertido en una constante búsqueda de diversión y entretenimiento que vivir y que contar. Coleccionando momentos y experiencias y hemos dejado atrás conversaciones inspiradoras más allá de temas cotidianos.

Escucharnos, entendernos, sentirnos vulnerables y seguros a la vez hablando son casi cosas del pasado. Fortalecer las relaciones se ha convertido en disfrutar incluso a través de las redes de muchos momentos de quienes más queremos sin ni siquiera saber cómo están por dentro o que están viviendo, más allá de lo que vemos.

Explorar nuestra autenticidad, nuestros miedos, contar nuestros sueños, hablar de nuestras emociones y valores no es lo habitual y creemos además que todo esto tiene que reducirse a nuestra terapia con un profesional.

Los amigos y las amigas solían, además de acompañarte en la diversión, consolarnos en el dolor, escucharnos los desvelos, mantener esas largas y profundas conversaciones, para hablar largo y tendido de la levedad de la vida de manera auténtica y reflexiva sin sentirte juzgado o fuera de lugar.

Todo esto no puede mantenerse dentro de nosotros mismos y enredar nuestras mentes hasta causarnos problemas. Volvamos a entender que la vida son momentos de placer y de dolor tan entremezclados que los griegos ya entendieron que todo forma parte de una tragicomedia en la que, sobre lo mismo, se puede llorar y reír al mismo tiempo.

Quien tiene un amigo, tiene un tesoro pero no todo el mundo quiere serlo y sin embargo, sí tenerlo. Por lo tanto sé proactivo y da el primer paso, escucha con ánimo de comprender y no de juzgar. A cualquier edad se puede iniciar una amistad. Quienes ya los tengan, que los cuiden, que los cuiden. Recuerda, siempre tiene recompensa.

LA TORTURA DEL SOFÁ

“La tortura de sofá”. Debería ser la zona de relax más deseada después de un día duro para disfrutar de un buen libro, una peli o serie, una buen charla o unos juegos con los peques y sin embargo a veces se convierte en una auténtica pesadilla.

Cuando nada más ponernos en horizontal recordamos que nuestro cuerpo no ha recibido una buen dosis de ejercicio. Ese lugar que es el único que tenemos para vivir y anteponemos todo tipo de actividades y deberes a mantenerlo más o menos ágil.

Es cierto que en este país nos cuesta a veces entender lo del mantenimiento y preferimos el deterioro hasta sustituirlo por lo nuevo pero en este caso es casi imposible esa solución.

Todos los pensamientos negativos que acumulamos mientras estamos en el sofá posponiendo el ejercicio se convierten en combustible para nuestro estrés, nos sentimos perdedores y perdemos autoestima y autocontrol.

Si nos levantamos y hacemos el más mínimo ejercicio, solo unos minutos, esto ya será un mínimo cambio que revertirá ese desagradable sentimiento hacia nosotros mismos y la recompensa nos hará evolucionar hacia un reconfortante triunfo sobre nuestra desmotivación.

La próxima vez que estés sometiéndote a esta tortura, ponte la ropa de hacer ejercicio cuando llegues a casa, te será más difícil no hacerlo y piensa en la persona en la que te vas a convertir cuando sea tu hábito con todo detalle. Una pequeña victoria sobre ti mismo lo cambiará todo. No te irás a torturar más por un burpee o una sentadilla.

DOPAMÍNATE LO JUSTO

Sexo, chocolate, alcohol, redes sociales, tragaperras, compras, deporte, novelas. Todo puede convertirse en tu “droga” ayudados por la molécula de la felicidad.

En Navidad leí “Nación Dopamina” y emulando a Gandhi quise probar lo que significa dejar a un lado todos esos chutes de dopamina que cada vez necesitamos más a menudo y en mayor cantidad, de manera que cada uno en su adicción acabamos siendo yonkis de algo. Confundiendo placer y felicidad.

Eliminar cualquier tipo de dolor o molestia se ha convertido en una adicción que cada uno llenamos con lo que nos posee. Negándolo en algunas ocasiones, escondiéndolo en la mayoría acabamos siendo fácilmente manipulables para cualquier desalmado que quiera vivir de ello.

Quité todas mi notificaciones de las cientos de aplicaciones que reconozco poseo para cualquier cosa que hago y decidí no abrir mis redes sociales en el tiempo que parece que la ciencia asegura que se puede manejar la adicción.

Leí mucho más, hablé mucho más, hice más ejercicio, pensé en cosas más útiles, disfruté mucho más de las pequeñas cosas y sobre todo acabé con la ansiedad constante de parecer que me estoy perdiendo algo.

Por contra me sentí más lejos de la gente que no veo a menudo y que me tranquiliza encontrarla en sus redes disfrutando. Me desconecté de una actualidad que he comprobado que me importa y afecta poco y recuperé el control sobre lo que quiero ser de mayor.

Te aseguro que si eres valiente y reconoces cuál es tu droga, la que te controla y manipula y decides hacer algo, solo volver a estar a los mandos de tu día a día es un gran recompensa que te ayudará seguro a priorizar.

Dopamínate lo justo.

EL PODER DE LA RISA

Esta es una reflexión para aquellos escépticos del optimismo. De vez en cuando hay que recordarlo. A menudo, la idea de mantener una actitud positiva puede parecer utópica o incluso trivial para algunos hasta naïf, pero la risa va más allá de ser simplemente una expresión de alegría, es una herramienta transformadora que puede mejorar significativamente la calidad de vida.

En primer lugar, la risa actúa como un bálsamo para el estrés. Cuando nos reímos, liberamos endorfinas, esas maravillosas sustancias químicas cerebrales que actúan como analgésicos naturales y mejoran nuestro estado de ánimo. Así que, incluso para los escépticos más recalcitrantes, una buena carcajada puede ser un remedio eficaz para aliviar tensiones y enfrentar los desafíos con una perspectiva renovada además de ser también buscada por ellos.

Sonreír fortalece los lazos sociales. No hay mejor manera de conectar con los demás que a través del humor compartido. En un mundo donde las relaciones a menudo se ven afectadas por el estrés diario, la risa puede actuar como un pegamento, creando conexiones más profundas y duraderas.

Solo tienes que empezar por simular una sonrisa sosteniendo un lápiz entre tus dientes unos minutos para comprobar cómo tus pensamientos mejoran.

Para aquellos que dudan de la eficacia de adoptar un enfoque optimista, la risa ofrece una alternativa accesible y fácil. No es necesario ser un eterno optimista para disfrutar de los beneficios de la risa, es más bien una herramienta pragmática para abordar la vida con algo de necesaria frivolidad, incluso en medio de la adversidad.

Reír es un recurso valioso aunque poco valorado para aquellos que buscan una forma realista y beneficiosa de enfrentar los desafíos diarios. Es una poderosa aliada para cultivar una mentalidad positiva sin necesidad de adoptar un optimismo ingenuo. ¿Estás listo para darle una oportunidad a la risa y descubrir cómo puede transformar tu perspectiva? Permítete reír!

MÁS ALLÁ DEL TÍTULO

Me encantan las tajantes declaraciones en redes sobre las fortalezas de cada uno frente a las supuestas debilidades de otro en cuanto a la formación y experiencia requerida para desempeñar puestos directivos y políticos.

Hay quien cree que por el hecho de poseer un título en algo, está habilitado, no solo para pontificar sobre el asunto sin escuchar a nadie sino también para dirigir la política en ese ámbito de un país o un equipo de personas sin haber pasado antes por la dirección de nada.

Puede que tener esa especialidad incluso evite que escuche otras posiciones, que se tengan prejuicios y apriorismos y que se entre en los temas y en los grupos como elefante en cacharrería. Esto es lo que ya le ha ocurrido a algunas personas que teniendo bastante éxitos en su docencia o dedicación, patinan sobremanera en los asuntos de todos.

También es digno de señalar que como advierte Kyosaki una mayoría de las personas que tienen éxito montando negocios tampoco poseen esas titulaciones superiores que otros proclaman indispensables desde el sometimiento del trabajo por cuenta ajena.

Por lo tanto y como todo, no solo depende de un factor por mucho que cada uno defienda el suyo, sino que el éxito es un compendio de factores que tienen mucho más que ver con el factor humano y la ayuda a la resolución de problemas que con el currículo de unos cuantos.

Algo que contribuye decisivamente a tener éxito es no estancarse. Ni en lo público ni en lo privado. Las personas triunfadoras no dejan nunca de adquirir conocimientos sobre su dedicación, negocio o profesión, de ser curiosas y estar en la vanguardia que exigen los tiempos. El camino del conocimiento no acaba nunca.

Si dejásemos de tener prejuicios y poner etiquetas quizá empezaríamos a ver potencial en muchas personas a las que el sistema educativo no atrajo o las que su situación personal dificultó esa titulación pero que sin embargo sus experiencias, ganas, perseverancia, tesón, habilidades y capacidades les hace únicos, válidos e idóneos para cualquier reto disponible. Vayamos de una vez más allá de los obvio.