SESGOS DE REBAJAS

Ahora que llegan las rebajas e invertimos nuestro dinero en caprichos y necesidades es importante que tengamos en cuenta algunos sesgos cognitivos, efectos y una ilusión que influyen en la manera en que pagamos y manejamos nuestro dinero cuando utilizamos tarjetas de pago.

Uno de ellos es el sesgo de anclaje, ocurre cuando nos basamos demasiado en la primera información que recibimos (el «ancla») al tomar decisiones. Por ejemplo, una oferta o descuento al usar una tarjeta puede hacer que gastemos más de lo planeado, anclándonos al precio reducido en lugar de considerar el costo total.

El sesgo de disponibilidad, nuestra tendencia a juzgar la probabilidad de eventos basándonos en la facilidad con la que recordamos ejemplos similares. Al utilizar tarjetas, las transacciones electrónicas pueden parecer menos reales o significativas que el efectivo, haciendo que subestimemos nuestros gastos.

El sesgo del presente que nos lleva a preferir gratificaciones inmediatas sobre beneficios futuros. Pagar con tarjeta de crédito permite el consumo inmediato, mientras que las consecuencias financieras (como el pago de intereses) se sienten más adelante.

El sesgo de aversión a la pérdida, las pérdidas se sienten más intensamente que las ganancias. Con tarjetas, la sensación de pérdida es mitigada porque no hay una transacción tangible de dinero, lo que facilita el gasto.

Dos de los efectos que se produce son, el de dotación, valoramos más lo que ya poseemos. Al usar tarjetas de crédito, podemos sentirnos menos reacios a gastar porque no estamos entregando dinero físico, lo que disminuye la sensación de pérdida. Y el de simple exposición, cuanto más familiarizados estamos con algo, más probable es que lo prefiramos. La frecuente exposición a recompensas asociadas con el uso de tarjetas puede aumentar nuestra disposición a utilizarlas más a menudo.

Cuando creemos que podemos controlar mejor nuestras finanzas porque las tarjetas ofrecen un registro detallado de transacciones, estamos sufriendo la “ilusión de control”. Que no necesariamente se traduce en eso mismo.

Ser conscientes de estos sesgos no evitará que compremos esa ganga pero puede ayudarnos a tomar decisiones más informadas y a desarrollar estrategias para gestionar mejor nuestros hábitos de gasto.

GENUINAMENTE AMABLE

En nuestra vida cotidiana y en nuestro camino hacia el éxito, la amabilidad es a menudo malinterpretada como falsedad o debilidad. Sin embargo, ser genuinamente amable es una fuerza poderosa que puede transformar nuestras relaciones y nuestro entorno. La clave está en la autenticidad.

A quien esto no le parece auténtico a veces ha vivido en entornos bruscos o faltos de cariño y ha automatizado otro tipo de comportamientos de defensa y ataque y son esos los que les parecen genuinos. Incluso les parece hacer la pelota decir algo agradable o elogiar.

La amabilidad auténtica nace de un lugar de respeto y consideración genuina por los demás. No se trata de agradar a todos o evitar conflictos, sino de actuar con integridad y empatía. La falsedad, en cambio, es manipuladora y carece de sinceridad. Los objetivos claramente no son los mismos y se nota.

¿Cómo podemos asegurarnos de que nuestra amabilidad sea percibida como genuina? Primero, es crucial practicar la autoconciencia. Reflexiona sobre tus intenciones antes de actuar. Pregúntate si estás siendo amable porque realmente te importa o porque esperas algo a cambio.

Entrenarse en la comunicación honesta. Ser amable no significa reprimir tus opiniones. Puedes expresar tus pensamientos y sentimientos de manera respetuosa y constructiva. Siendo asertivo. Este equilibrio, cuando controlarse es difícil, demuestra que tu amabilidad no es una fachada, sino una elección consciente.

Finalmente, adopta la creatividad en tus actos de amabilidad. Piensa en gestos inesperados y significativos que puedan alegrar el día de alguien. Desde escribir una nota de agradecimiento hasta ofrecer tu ayuda desinteresadamente, estas acciones hablan de tu verdadero carácter.

Al ser auténticamente amable, no solo construyes relaciones más fuertes y sinceras, sino que también inspiras a otros a seguir tu ejemplo. La amabilidad verdadera es un reflejo de fortaleza interior y liderazgo genuino. Algo que desde luego necesita este mundo.

¿CUÁLES SON LAS PIEDRAS GRANDES DE TU VIDA?

Os dejo este cuento para que reflexionemos y pensamos cuáles son esas piedras.

PIEDRAS GRANDES, PIEDRAS PEQUEÑAS

Hay que saber dar importancia a lo que la tiene

—¿Cuántas piedras caben en este frasco? —preguntó el profesor de matemáticas, señalando un recipiente de cristal de boca ancha que había dejado sobre su mesa.

Ninguno de los alumnos se atrevió a responder. ¿Cómo adivinar a simple vista los guijarros que podían caber en el frasco?

El profesor fue llenándolo con las piedras que iba sacando de una bolsa de tela. Cuando los guijarros llegaron hasta arriba del recipiente, volvió a preguntar:

—¿Está lleno ahora?

—¡Sí! —gritaron varios alumnos.

Se oyeron murmullos y algunas risas, que cesaron cuando el profesor sacó

de debajo de la mesa un cubo lleno de arena de playa. Volcó parte de ella dentro del frasco y lo agitó. Los pequeños granos se colaron entre las piedras grandes.

—No deberíais contestar tan a la ligera —comentó el profesor, que se estaba divirtiendo—. Ya habéis visto que no estaba lleno del todo… ¿Ahora lo véis?

La clase entera calló. El maestro insistió y sus alumnos parecieron dudar. La mejor alumna del curso levantó la mano y declaró:

—Ahora sí. En el frasco no cabe nada más. —¿Eso piensas? Vamos a comprobarlo

Entonces, sacó de su mochila una botella de agua de litro y medio y empezó a verterla cuidadosamente en el frasco. El líquido se coló entre los guijarros y la arena hasta llenar nuevamente el recipiente, ante el asombro de toda la clase.

—¿Y ahora? ¿Está lleno?

—¡Tal vez no! —exclamaron varios a la vez.

El maestro sonrió orgulloso. Su clase llegaba a su fin, y había sido una de

las más interesantes del curso. Para terminar, sacó de su cartera una agenda y la levantó con una mano, tomando en la otra el frasco que había llenado tres veces.

—¿Qué acabo de demostrar?

La alumna aventajada respondió:

—Que no importa la cantidad de cosas que tengas que hacer, ¡siempre puedes meter algo más!

—No… —dijo, tranquilo, el maestro—. De hecho, os quería enseñar lo contrario. Vuestra vida y vuestro tiempo son como este frasco. Si no pones las piedras grandes al principio, luego no cabrán.

CUESTIÓN DE PERSPECTIVA

El otro día hablando con una personita encantadora recordé lo importante que es que alguien te ayude a reflexionar sobre distintas perspectivas o formas de ver la vida para poder afrontar y resolver mejor problemas o tomar buenas decisiones.

A veces tratamos de hacerlo con personas que son de nuestro entorno y tienen un interés determinado o un sesgo sin detectar y no son de mucha ayuda por mucha voluntad y ganas que le pongan. Por eso hacerlo con alguien que se dedique a ello puede marcar la diferencia.

Enfrentar desafíos y resolver problemas requiere algo más que conocimiento técnico; necesita la capacidad de ver las cosas desde múltiples perspectivas. Tener visiones diferentes sobre una misma cuestión es crucial para comprenderla plenamente y encontrar soluciones innovadoras.

Cuando nos limitamos a una sola perspectiva, nuestras respuestas tienden a ser predecibles y limitadas. Sin embargo, al abrirnos a nuevas formas de pensar, podemos descubrir caminos alternativos y soluciones creativas que no habríamos considerado de otra manera.

Entrenar esta habilidad es esencial, y aquí es donde el acompañamiento de un coach puede ser transformador. Un coach ayuda a desarrollar la flexibilidad mental necesaria para explorar diversas perspectivas.

A través de técnicas como el pensamiento lateral, la reflexión profunda y el diálogo constructivo, un coach guía el proceso de ampliar el horizonte mental. Esto no solo mejora la capacidad de resolución de problemas, sino que también fortalece la empatía y la colaboración.

El coaching se centra en fomentar un entorno de aprendizaje continuo, donde se valoran las ideas divergentes y se desafían las suposiciones preconcebidas. Al practicar regularmente con un coach, se desarrolla una mentalidad más abierta y adaptable, capaz de abordar cualquier desafío con una creatividad renovada y una comprensión más profunda.

Esta habilidad es invaluable en un mundo cada vez más complejo y cambiante. Nosotras aprendimos mucho la una de la otra y así pensamos seguir. A qué esperas para ponerte manos a la obra.

LA DISTOPÍA DEL RECONOCIMIENTO FACIAL

“Fantasmas de Beirut” es una serie en la que uno se da cuenta de la importancia de saber quién es físicamente alguien. Sobre todo si es una de las personas más buscadas del mundo.

Si no poseemos esos datos es posible que encontrarle sea una laboriosa tarea. Entonces llevó una década pero ahora con nuestro histórico en redes sociales y la participación pasiva y cómoda en los numerosos programas de reconocimiento facial en marcha solo nos queda leer “ A quién pertenece nuestra cara” y comprobar qué implicaciones puede tener en el largo plazo.

Cualquiera puede imaginarse su uso beneficioso para atacar el crimen y aumentar la seguridad pero a la vez podemos imaginar distopías Orwellianas de control gubernamental social, el Gran Hermano, con implicaciones éticas y políticas o en el mejor de los casos , el pequeño hermano, el del mero cotilleo y diversión del personal.

Es el caso de la empresa pionera estadounidense Clearview, la punta del iceberg de un negocio que lleva recopilando datos con y sin consentimiento de las personas hace años y vendiéndolos a empresas y gobiernos para “principalmente” fines de seguridad.

Además de utilizarla para encontrar criminales y personas desaparecidas, sus propios trabajadores buscaban información sobre personas con quienes tenían intereses personales o incluso románticos.

El reconocimiento facial se usa constantemente en espacios públicos por lo que podemos decir adiós a la privacidad sin pensar demasiado pero imaginando quiénes miran esas grabaciones y para qué.

Y si son estos, los gobiernos, los que deben exigir y proporcionar una regulación transparente, los ciudadanos debemos informarnos de nuestros derechos, entender el consentimiento que autorizamos y sobre todo las implicaciones que tiene.

El uso abusivo del reconocimiento facial puede incluir el seguimiento de movimientos de individuos sin orden judicial, la discriminación selectiva en espacios públicos y la invasión de la privacidad personal con fines comerciales o políticos sin el consentimiento del afectado. Aquellos términos que nos suenan lejanos como “disidentes” por ejemplo podrían llegar a ser una realidad muy cercana.

No hay más que leer las palabras del Premio Nobel de Literatura chino Gao Xingjian “Necesitaba un nido, un lugar donde refugiarse, donde pudiera escapar de los demás, un hogar para él solo, para preservar su intimidad sin que lo vigilaran”

La importancia del “Dónde”

Cuando agendas una reunión en muchas ocasiones tienes claro el propósito, la persona que te puede ayudar y a la que deseas ver pero en algunas ocasiones pospones el lugar y este es tan importante como todo lo anterior.De hecho si en la definición de estado no falta un territorio para poder serlo, en tu importante reunión, el espacio o lugar también lo es.

Si estás en una posición de poder lo habitual es que invites a tu despacho u oficina a la persona sin reparar demasiado en los estados en los que esta elección física puede poner a cada uno. Tú estás en tu zona de máxima seguridad y confort pero los demás no y quizá no repares en la influencia que esto pueda tener.

Por eso admiro tanto a las personas que trabajan como comerciales, que confían solo en sus habilidades sociales a pesar de estar cambiando constantemente de interlocutor, de lugar y de contexto para poder llegar a una venta e incluso acabando de conocer a la persona son capaces de saber mucho de ella con solo observar.

A veces cuando he mantenido reuniones en los despachos que tenía asignados con otras personas, he podido comprobar por el lenguaje corporal lo tensas que muchas estaban fuera de su lugar familiar. Esto implica que puedan estar menos receptivas a las soluciones y propuestas que hagamos,que no lo entiendan bien o que se pongan a la defensiva sin razón aparente porque incluso que la estancia no esté a su temperatura adecuada puede influir definitivamente.

También he ido a diferentes oficinas a sesiones de coaching ejecutivo. Que alguien se sienta como un invitado no muy bien avenido en casa de otro en una importante negociación puede parecer muy atractivo para mostrar tu poder pero a veces se pierde la perspectiva y el propósito. Quizá buscar un lugar neutral puede significar todo.

La próxima vez que tengas una importante reunión o cita, igual que en la primera del amor, piensa en el dónde tanto como en el quién y en el para qué. El filtro de lugar en muchas personas es definitivo. Si te sirve cuéntamelo y compártelo. ¡Suerte!

COMPARTIENDO FELICIDAD

El profesor Arthur C. Brooks, científico, divulgador en Harvard y escritor de varios libros sobre los secretos de la felicidad, habla de que uno de los tres ingredientes esenciales para nuestra felicidad, el disfrute, el que se consigue compartiendo nuestras experiencias más placenteras con otros.

Sobre ese compartir quiero reflexionar. Vivimos unos momentos en los que compartir ha adquirido nuevos matices. Es común ver imágenes de momentos felices en redes sociales, pero pensemos en cuál es la verdadera esencia de compartir. La diferencia entre compartir físicamente con las personas e involucrarlas en una experiencia o simplemente publicar lo que hacemos en redes sociales es enorme.

Compartir momentos con las personas que amamos, en la misma situación, tiene un impacto profundo en nuestra felicidad. Es en esos momentos cuando las risas, los abrazos y las miradas cómplices crean recuerdos imborrables. Involucrar a otros en nuestras experiencias fomenta conexiones más profundas, fortalece relaciones y construye una red de apoyo emocional. Estos momentos compartidos nos hacen sentir vistos, valorados y queridos.

Por otro lado, compartir en redes sociales tiene un alcance diferente. Publicar nuestras experiencias puede generar una satisfacción temporal, pero carece de la profundidad emocional que brinda el contacto directo. En las redes, las interacciones suelen ser superficiales y no siempre reflejan la realidad de nuestros sentimientos. Aunque puede ser agradable recibir «me gusta» y comentarios, esto no sustituye la calidez de una conversación cara a cara.

La verdadera felicidad radica en compartir con los demás, no solo nuestros logros, sino también nuestras emociones y experiencias. Invitemos a las personas a ser parte de nuestras vidas de manera real y significativa. La conexión humana, esa que se siente y se vive, es el verdadero motor de la felicidad. Vayamos más allá de las pantallas y disfrutemos de la magia de estar presentes en todos los sentidos.

¿DE CUÁNTOS ROLES HABLAMOS?

Cada vez que he salido de la política activa, ese tiempo después de freno y reflexión, siempre me ha enseñado mucho. Vivir en el alambre me ha mostrado muchas cosas, sobre todo a ser valiente y vivir acorde a mis valores sin tener que lamentar traicionarme y además me ha hecho empatizar con todo aquel que no tiene el futuro asegurado o que ni siquiera lo parece.

Me ha hecho comprender que mi formación y aprendizaje de por vida son mis más preciadas herramientas y son cuestiones vitales que debo alimentar a diario y para ello, sobre todo, es básico poder exponerlas de algún modo para rumiarlas como aprovecho hacer en estas reflexiones.

Por eso sigo avanzando en mi estudio del liderazgo, ahora profundizando en los tipos y roles del mismo y descubriendo cómo a pesar de ejercer distintos roles y liderazgos, uno puede seguir siendo auténtico. Al fin y al cabo somos lo que nuestra percepción acaba interiorizando de nuestra experiencia y socialización. Alinear la lógica de la persona con la de la situación es esencial y merece la pena trabajarlo.

Casi siempre aprendemos de lo que o del que no nos gusta aunque es difícil abstenerse de reproducirlo cuando uno está en una posición que puede elegir. A veces el camino más fácil suele ser el peor lleno de malos hábitos y peores decisiones.

Una cosa sí he aprendido hasta el momento y es que solo cuando las expectativas no coinciden con el resultado y las cosas no van bien es cuando realmente aprendes, y si lo encajas, sigues en mejores condiciones.

De otra manera seguirías creyendo que lo que te trajo hasta aquí es lo que te llevará más lejos y seguro que no es así. A veces, mucha parte de nuestro éxito, más de la que nos gusta reconocer es fruto de la casualidad a veces de las malas artes y no solo de nuestras magníficas habilidades personales. No te acomodes.

Si la vida no te enfrenta a estos momentos de desafío en los que aprender, aprovecha para hacer de la introspección un hábito y de la percepción externa un termómetro por si aprender antes de tiempo es tu única salida.

¿QUÉ MENTALIDAD POTENCIAN LAS REDES?

La mentalidad que adoptamos puede transformar radicalmente nuestras vidas. Tener una mentalidad de escasez o de abundancia marca una diferencia crucial en cómo enfrentamos desafíos y oportunidades.

A veces cuando buceamos en LinkedIn o cualquier otra red es algo que notamos rápidamente. Una mentalidad de escasez ve el mundo como un lugar limitado, donde los recursos y las oportunidades son finitos y hay que competir ferozmente por ellos. Esta perspectiva puede llevar al miedo, la ansiedad y la envidia, creando un ciclo de autolimitación y estancamiento personal.

Muchos no aceptan ni piden conexión, comentan o felicitan cuando a ellos no les interesa por prestigio o contacto. Creyendo que no le pueden aportar nada e ignorando que alguien totalmente diferente a ti puede aportarte más de lo que crees.

Una mentalidad de abundancia cree en un universo lleno de posibilidades infinitas. Esta visión fomenta la gratitud, la generosidad y la colaboración. Quienes adoptan una mentalidad de abundancia entienden que el éxito de otros no disminuye sus propias oportunidades, sino que puede abrir nuevas puertas y enriquecer sus experiencias.

Esta actitud positiva no solo mejora las relaciones interpersonales, sino que también impulsa la creatividad y la resiliencia. El miedo hace todo lo contrario y fomenta mentalidad de escasez.

Vivir con una mentalidad de abundancia nos permite ver los desafíos como oportunidades para crecer y aprender, en lugar de amenazas a nuestra seguridad. Nos impulsa a compartir conocimientos, a apoyar a los demás y a construir un entorno donde todos pueden prosperar.

Al cambiar nuestra mentalidad de escasez a abundancia, no solo transformamos nuestra realidad personal, sino que también contribuimos a entender el mundo que necesitamos, uno más generoso y lleno de posibilidades.

Adoptar esta mentalidad es un acto de valentía y optimismo que puede llevarnos a alcanzar nuestro máximo potencial y a inspirar a otros a hacer lo mismo. Si no sabes cómo pide ayuda a quienes nos dedicamos a destapar lo mejor en ti.

CUIDARNOS PARA CUIDAR

Cuando más observo el mundo que viene más creo que los cuidados y el autocuidado tendrán más importancia. Un mundo incierto que ya de por sí estresa, en constante cambio, la importancia del “people care”. de cuidar a las personas en las empresas nunca ha sido tan evidente. Son demasiadas horas las que se invierten en el trabajo.

Cuidar a nuestros equipos no es solo una cuestión de ética, sino una estrategia esencial para el éxito a largo plazo. Cuando las organizaciones invierten en el bienestar de su gente, no solo están fomentando un ambiente de trabajo positivo, sino también reduciendo la necesidad de costosos “health care” los cuidados de la salud, a futuro.

Un entorno que prioriza el bienestar mental y físico de su gente crea una cultura de confianza, compromiso y lealtad. Cuando nosotros estamos bien, todo está bien. Promover hábitos saludables, ofrecer horarios flexibles y garantizar un equilibrio entre la vida laboral y personal no solo mejora la productividad, sino que también disminuye el estrés y el agotamiento.

Hay programas de bienestar personalizados, en los que participo como coach que promueven estas prácticas. Adaptando las necesidades individuales de las personas, incentivando la actividad física, la nutrición adecuada y la salud mental además de crear por ejemplo espacios de relajación y meditación en sus oficinas, son buenos ejemplos para desconectar y recargar energías.

Todo esto no es solo un beneficio para los empleados, sino una inversión inteligente para las empresas. La prevención es siempre más efectiva y económica que la cura. Algo a lo que no acabamos de acostumbrarnos. Empresas y organizaciones que cuidan a sus empleados ven reducciones significativas en las bajas por enfermedad y los costos asociados a problemas de salud.

El cuidado personal es el camino del éxito y convertirlo en un hábito cuestión de disciplina. Potenciarlo en los demás, la señal de un liderazgo fuerte.

LA NECESIDAD DE UN TRABAJO SALUDABLE

El regreso del presentismo a las empresas, tras los últimos estudios, solo tiene una explicación, la falta de capacidad para liderar a distancia. Hemos exigido que los empleados adoptaran rápidamente la tecnología para teletrabajar sin darles un aterrizaje suave, porque las circunstancias lo requerían.

Durante años, en varios sectores, se clamaba por una política de trabajo híbrida, pensando en la salud mental, la conciliación, la nutrición, la movilidad y el medio ambiente. Pero fue la pandemia la que aceleró esta opción.

El liderazgo autocrático, que asocia la productividad a la presencia del jefe, con miradas penetrantes y control constante, es cosa del pasado. Hoy muchos deseamos disfrutar de la libertad que ofrece la confianza, sabiendo que nuestro trabajo se hará sin necesidad de antiguos controles. Un estilo democrático de liderazgo promueve la productividad y la creatividad con un compromiso que va más allá de la presencia física.

Para realizar esta transformación, se necesita ayuda y entrenamiento. Comprender lo que exigen los nuevos tiempos y las perspectivas de los empleados requiere conciencia y reflexión. Es fundamental que los beneficios reservados a los jefes se compartan y disfruten por todo el equipo.

A esto me dedico con ahínco y entusiasmo. A que quienes dirigen entiendan que si sus empleados están bien y felices, todo irá mejor. Nunca es tarde para darse cuenta de que la salud mental es responsabilidad de todos, especialmente de quienes lideran.

¿ERES FLEXIBLE EN TU LIDERAZGO?

Algo que entreno a muchas personas y que considero una habilidad crucial que todo líder debe dominar es la capacidad de ajustar su uso de poder según la situación. Ser flexible cognitiva y emocionalmente.

Saber cuándo «subir el poder» como dicen los anglosajones “playing power up” y cuándo «bajar el poder» o “playing power down” puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Os dejo dos ejemplos claros.

En situaciones de crisis, donde las decisiones rápidas y claras son esenciales, «subir el poder» es fundamental. Pensemos en un director de operaciones durante una emergencia en la empresa. Aquí, el liderazgo fuerte y la toma de decisiones rápida son vitales. El líder debe asumir el control, dirigir al equipo con firmeza y asegurar que todos sepan sus roles y responsabilidades.

Por otro lado, en situaciones que requieren innovación y colaboración, «bajar el poder» es la mejor estrategia. Imaginemos una sesión de brainstorming para desarrollar un nuevo producto. En este caso, un líder que usa menos poder fomenta un ambiente donde las ideas fluyen libremente y los empleados se sienten valorados y escuchados. Al permitir que el equipo tome la iniciativa, se potencia la creatividad y se fortalece la moral del grupo.

La flexibilidad en el uso del poder no solo mejora la eficacia del liderazgo, sino que también promueve un entorno de trabajo más saludable y colaborativo. Aprender a balancear estas dinámicas es esencial para cualquier líder que aspire al éxito sostenible. Mi admirado Montaigne decía que “las almas más hermosas son aquellas que están provistas de mayor variedad y flexibilidad.”

Hoy en día, en un mundo tan cambiante la flexibilidad, la posibilidad de adaptarse al cambio, como asegura Daniel Goleman, es más importante que la propia experiencia. Sí tratas de aportar valor en tu liderazgo, adáptate a tu tiempo. Sé flexible.

LA HISTORIA DEL GALLO HERMOSO O JI-HÂOKÁN


 
“Era allá en la antigüedad -«gudai» dicen los chinos- y en el gran imperio «Zuongguó» como ellos llaman a su tierra (país del centro, al pie de la letra).

Regía los destinos del pueblo un «bàowáng» o emperador déspota y caprichoso; sus antojos eran órdenes a vida o muerte. Fue así, como un día de correrías por sus dominios, vio cantar a un espléndido gallo de cuya gallardía quedó prendado.

Vuelto a palacio, mandó llamar a un «zhuö huàjiä» o pintor, el más renombrado del imperio ordenándole que le pintara un gallo perfecto.
Por supuesto, el pintor acató la orden porque le iba la vida en ello, y puso manos a la obra: escogió los pinceles más finos, los colores más vivos, el lienzo más adecuado, y todos los días hacía numerosos ejercicios pintando gallos.

Pasaba el tiempo; «yông jiû», mucho tiempo según la historia; «tai», es decir, demasiado.
El emperador, ocupado en sus funciones y sus fiestas lo había olvidado. Pero un buen día se acordó y fue en su busca del pintor dispuesto a decapitarlo a causa de la tardanza en el cumplimiento de su orden.

Ya en su presencia, iracundo, le llamó»chün bëilié» (estúpido y vil) por no obedecer sus órdenes prontamente. Y le dijo: ¡ahora mismo la pintura «xiànzài tihuá»!
El pintor no se inmutó: Tomó los pinceles, se acercó a un gran lienzo ya enmarcado, y en menos que canta un gallo, o como dicen otros, en un santiamén, pintó un magnífico gallo de colores al que sólo le faltaba cantar.

El emperador quedó estupefacto y boquiabierto y no supo decir sino ¿»yinwei»? (¿por qué?) ¿Por qué había tardado tanto en cumplir su orden cuando en cuestión de segundos había pintado aquella maravilla?

El pintor, sencillamente le explicó: majestad, en el decurso del año no hice sino repetir miles de veces ese ejercicio para conseguir pintarlo a la perfección en un instante.

Al emperador le pareció tan sabia y razonable la respuesta, que en vez de sentenciarle a muerte le declaró «péngyou»que viene a significar amigo-amigo, es decir amigo de verdad.”

Te dejo esta historia china que te puede inspirar para reflexionar sobre:
¿Qué lecciones puedes aprender del pintor sobre la importancia de la preparación y la perseverancia, y cómo estas lecciones podrían cambiar tu enfoque hacia tus proyectos y desafíos actuales?

CAMBIA DE DISCO

Todavía atesoro vinilos de mi padre y míos de hace mucho tiempo. Recuerdo cómo esos discos giraban mientras una aguja seguía un surco en espiral, leyendo la canción hasta el final. Sin embargo, si la aguja se rayaba, podía quedarse atrapada repitiendo el mismo fragmento una y otra vez: «Yo te quería tanto, pero tú… Yo te quería tanto, pero tú…».

Nuestra mente, a veces, funciona igual que un disco rayado. Nos quedamos atrapados en un ciclo de pensamientos negativos, repitiendo una y otra vez lo que nos hace daño. Esta repetición no nos ayuda a avanzar ni a encontrar soluciones.

Liliana, un personaje en una historia, le dice a un sabio vagabundo: “El chiste solo tiene gracia la primera vez”. Esta simple verdad se aplica también a nuestros problemas. Una vez que entendemos lo que ha pasado y aprendemos la lección, no tiene sentido seguir repitiéndolo en nuestra mente.

Como reza un proverbio oriental: «Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te quejas? Y si no lo tiene, ¿por qué te quejas?». Este dicho nos invita a dejar de quejarnos y a buscar soluciones o aceptar lo inevitable.

La próxima vez que te encuentres repitiendo los mismos pensamientos negativos, recuerda: eres como un disco rayado. Levanta la aguja y cambia de disco.

Si no te resulta fácil habla contigo mismo y no te permitas los mismos pensamientos una y otra vez.

Encuentra una nueva perspectiva, una nueva canción que te inspire y te motive a seguir adelante. Deja de repetir el mismo ciclo y atrévete a cambiar. Levanta la aguja y escribe una nueva historia para ti.

VOTAR CONTRA EL SESGO PRAGMÁTICO

Encontré muy inspirador que en un país como Méjico la contienda electoral nacional tuviese como protagonista a dos mujeres en los partidos con posibilidades para gobernar.

Estaba investigando sobre este tema que me apasiona, el liderazgo de las mujeres y descubrí un estudio de Stanford sobre el “sesgo pragmático” que afectaba directamente a este asunto.

Este sesgo se define como “una tendencia a negar el apoyo a los miembros de grupos para los que se percibe que el éxito será difícil o imposible de alcanzar” . En este caso se refiere a la expectativa de un votante de que apoyar a una mujer candidata será inútil.

Que fuesen dos mujeres las candidatas de este país es un hecho histórico, inspirador y significativo.

El «sesgo pragmático», esta barrera, aunque sutil, ha sido un obstáculo significativo en muchas elecciones. Sin embargo, las elecciones actuales en Méjico demuestran que estamos desafiando y superando estos prejuicios.

La investigación de Stanford ha demostrado que las percepciones sobre la elegibilidad de las candidatas mujeres pueden cambiar con pruebas de sus éxitos electorales. En México, estas dos candidatas han roto esquemas y mostrando que el liderazgo femenino es no solo posible, sino también necesario para una democracia más rica y diversa.

Invito a la reflexión a todos los partidos para apoyar este cambio histórico. Al hacerlo, no solo estamos votando por líderes competentes, sino también abriendo caminos para futuras generaciones de mujeres. Desafiemos los prejuicios y construyamos un futuro donde el género no determine nuestras posibilidades de éxito.

Algo avanzamos cuando en estas Europeas sí que dejan que sean mujeres las candidatas de los bipartidistas, cuando la elección no es nacional y cuando el constante debate y tiempo en los medios se lo llevan los que de verdad mandan, los hombres al frente de cada partido.

Cada vez salimos peor parados en las comparaciones con lo que políticamente está ocurriendo en otros países y eso solo es responsabilidad nuestra. Presentemos a los votantes pruebas de las victorias electorales de las mujeres y tendremos mujeres al frente. No convirtamos todo en un inútil plebiscito entre los de siempre.

Foto: NAYELI CRUZ / GLADYS SERRANO 

UNA SANIDAD INTELIGENTE

No hace ni un año que en plena campaña electoral en un Desayuno para presentar propuestas hablaba del interesante escenario que planteaba la inteligencia artificial entorno a la sanidad algo que muchos de los allí presente ponían en cuestión e incluso se molestaba n por afectarle a su sector.

Meses después hay países como China donde no solo han visto ese potencial sino que ya lo han puesto en marcha en lugar de infundir miedo o mirar hacia otro lado. El “ Agent Hospital», desarrollado por investigadores de la Universidad de Tsinghua en China. Inspirado en el «AI Town» de Stanford, este hospital virtual utiliza agentes inteligentes impulsados por modelos de lenguaje grande (LLM) para simular un entorno hospitalario completo es ya una realidad.

Médicos, enfermeras y pacientes virtuales interactúan de manera autónoma, lo que permite un aprendizaje y evolución constantes. Esto permite que traten a 10,000 pacientes en pocos días, una hazaña que requeriría al menos dos años para médicos humanos.

Con una impresionante tasa de precisión del 93.06% en el conjunto de datos MedQA, los doctores virtuales pueden realizar diagnósticos y seguimientos con gran eficiencia. Además, este entorno controlado ofrece un campo de entrenamiento invaluable para estudiantes de medicina, permitiéndoles diseñar planes de tratamiento sin riesgos.

El «Agent Hospital» también promete optimizar operaciones hospitalarias y predecir escenarios médicos complejos, como la propagación de enfermedades infecciosas. Aseguran que aunque la IA puede mejorar la precisión y eficiencia en la atención médica, no van a reemplazar el cuidado personalizado y la compasión de los médicos humanos.

El breve tiempo me ha dado la razón y hay que celebrar que las posibilidades de la IA también en la sanidad son inmensas, ofreciendo servicios de salud de alta calidad, asequibles y convenientes,. Sería interesante ir avanzando rápido en los desafíos que plantea como la regulación estricta y la necesidad de una colaboración eficaz entre humanos y máquinas.

Y TÚ, ¿QUÉ OPINAS?

La opinión sobre una persona, te la pide o se la das. Ese ha sido mi debate con varias personas en distintas conversaciones y me han sorprendido muchos sus argumentos.

No estoy hablando de la opinión sobre algún asunto en concreto, sobre una acción o sobre algo en abstracto. Me refiero a la opinión sobre alguien, su físico, su comportamiento o su carácter sin ser el tema de la conversación.

Sostengo que se da solo cuando se pide, con respecto al tema en concreto y teniendo en cuenta la actitud y la necesidad de quien la pide, a veces nuestra cara lo dice todo cuando la pedimos, otros mantenían que se da.

El que defiende que se da, resulta que es sin paliativos, casi siempre en cosas obvias que ya la persona ha tenido en cuenta porque tiene espejo o rasgos de su persona que ya han tendido su calificativo previo. Es tan obvia como innecesaria.

Muchas de estas personas lo confunden con la confianza. Creen que decir la opinión con su criterio y sin que se la pidan es un rasgo de amistad, familiaridad y ayuda.

A mí me parece que es innecesario, se circunscribe a los gustos y experiencias de una persona con la que puede que no nos identifiquemos y la manera de exponerlo no suele ser muy educada.

Cambia totalmente el humor de la persona y a pesar de que no le importe demasiado lo que esa persona le diga a veces le deja esa sensación desagradable durante tiempo y a partir de entonces se relaciona a esa persona con rechazo.

Este tipo de personas va más allá y asocia decir cosas agradables con hacer la pelota o agradar con un interés más allá de poner de relieve algo positivo de la persona, por lo que no es de extrañar su comportamiento.

Creo que merece la pena cambiar ese comportamiento. Empezar las afirmaciones con “en mi opinión”. Saber que las opiniones no son universales, ni parecidas, y esa otra persona también puede tener una de ti que no te gustaría oír.

Si la educación no te parece suficiente para guardarte esa opinión negativa sobre esa persona piensa al menos que las personas no recuerdan lo que dijiste, a veces tampoco lo que hiciste pero sí cómo les hiciste sentir.

Mejor sigue haciendo amigos. Si no te la piden, no la des.
Tú, ¿qué opinas?

El INSPIRADOR FENÓMENO SWIFT

A simple vista y para quien la acaba de descubrir, una joven cantando canciones pop podía ser lo habitual. Un agradable timbre de voz y unas canciones más o menos pegadizas podían ser parte de la historia de muchos y muchas cantantes pero si el mundo lleva meses hablando de Taylor Swift, por algo será.

Las mareantes cifras que rodean su persona y su negocio hacen que otros muchos le presten atención e indaguen para saber qué la hace tan especial, eso que ella cuida tanto porque no quiere ser como los demás.

Ella que dice que “las palabras son la única manera que tengo de expresarme y encontrarle un sentido al mundo” encuentra en cada una de las historias que cuenta la identidad con miles de personas a las que acompaña en cada situación.

Mucho de su pensamiento trasladado en sus letras exhibe su vulnerabilidad sin complejos buscando la empatía que le hace conectar de una manera profunda con esa marabunta de fans que la siguen a todas partes a cualquier precio.

Es una mujer activista y comprometida que ha aprendido que defender sus derechos como artista, su éxito en la industria como mujer, la diversidad y la educación. Todo lo que hace es parte del buen ejemplo que puede dar a muchas generaciones. El trabajo duro. El cuidado detallista y el especial esmero con que trata a sus fans.

Me alegra que Taylor Swift sea de las pocas elegidas que desde la cima de las listas de personalidades influyentes y exitosas según Forbes haya decidido con su vida y sus canciones hacer del mundo un lugar mejor y que sea una mujer, ella, la celebridad mejor pagada del mundo.

ENREDADOS EN EL CABLE

Fue Erich Hartmann, periodista y fotógrafo de Magnum, que luchó en la Segunda Guerra Mundial, quien acuñó una frase tal cierta como vergonzante que sigue siendo cierta hoy en día: “La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan”.

A pesar de que las horribles continuas escenas que nos llegan a través de nuestros móviles o televisores o las cruentas narraciones, nos llegamos a acostumbrar a que en pleno siglo XXI sigamos odiándonos y matándonos en el mundo como hace cientos de años, comandados por quienes nos gobiernan.

A los pocos meses del inicio de los bestiales conflictos nos posicionamos a favor o en contra, frivolizando sobre ello, ignorando las miles de vidas que no tuvieron la oportunidad de hacerlo. Parece mentira que no recordemos nuestra propia historia y cómo cada infierno familiar ha inoculado el odio y la necesidad de venganza en muchas generaciones.

Hemos escuchado suficientes historias como para que querer una reconciliación en todo conflicto con la que todos encontremos reparación y paz y sin embargo no dudamos en juzgar a países enteros por quienes les gobiernan y sabiendo poco cómo. Pensemos en nosotros.

Miles de jóvenes que llegaron al mundo con la esperanza y la ilusión de sus padres de tener una vida mejor y encuentran un capítulo que les marcará su vida para siempre sin ellos haber decidido nada.

Cada vez más cerca, cada vez más claros los intereses y los impactos y seguimos impasibles ante tanta barbarie y cuando no, violentos con la violencia. Todo es cuestión de aceptar lo inaceptable. Es como un cable en el que te vas enredando y de repente un día ya no te puedes liberar. A todos, nos irá peor.

FOTO AP/EVGENIY MALOLETKA

CORRIGE EN PRIVADO, CELEBRA EN PÚBLICO

La grandeza de un líder no se mide solo por los éxitos alcanzados, sino por cómo maneja los desafíos y motiva a su equipo y pone en marcha la grandeza de cuidarse unos a otros.

No hace falta ser un líder político, empresarial o espiritual puedes comenzar con este hábito para liderarte y liderar una mejor versión de ti mismo.

Una de las lecciones más valiosas que podemos aprender es la importancia de reprender en privado y felicitar en público. Algo que es tan habitual hacerlo al revés aunque es de las cosas esenciales para cambiar tu relación con los demás.

A veces creemos que ser brusco o crudo, borde es guay, es ser fuerte pero en realidad muestra todo lo contrario. Grita la necesidad imperiosa de cariño y de levantar una barrera para construir respeto cuando se obtiene repulsión o miedo.

Cuando un líder corrige a alguien en privado, no solo respeta la dignidad de la persona, sino que también crea un espacio seguro para el crecimiento personal y de la relación y el aprendizaje. Este enfoque permite abordar los errores sin humillaciones, facilitando una conversación constructiva que impulsa la mejora continua.

Además, felicitar en público tiene un impacto poderoso. Reconocer el esfuerzo y los logros de manera específica y visible no solo motiva al individuo, sino que también inspira a todo el equipo. Crea una cultura del refuerzo positiva.

Cuando los miembros del equipo ven que su trabajo es valorado y celebrado, se sienten más comprometidos y motivados para seguir dando lo mejor de sí mismos. Las felicitaciones públicas fortalecen la cultura de la organización, fomentando un ambiente de reconocimiento y aprecio.

Un líder que comprende y practica esta cuestión, crea un entorno donde cada persona se siente valorada y apoyada. Es un equilibrio fundamental para construir equipos sólidos, resilientes y exitosos, capaces de alcanzar metas extraordinarias juntos.

Recuerda: siempre, corrige en privado y celebra en público.