Desde los diez años que me inicié en el Basic, con los discos de 5 1/4 y los 286, soy una enamorada de las nueva tecnologías, una «casi » nativa digital, pero a la vez una entusiasta de las personas, de compartir, conversar, abrazar y reír en comunidad. Combinar estas dos cuestiones nunca ha sido difícil, aunque reconozco que el Whatsapp está ocupándome más de la cuenta, y todavía hoy me cuestiono si es porque conforma un híbrido de ambas tendencias o estoy incubando una ciberadicción….algún día volveré sobre ésto.
Esta reflexión, tiene su origen en que a estos dos temas asocio, los emoticonos, y hoy quiero hablar de la sonrisa 🙂 , símbolo que uso muy a menudo. Para quienes nos gusta la ironía y ponemos mucha emoción en hablar y transmitir, los emoticonos son de gran ayuda, porque quién no ha leído un correo sin ellos y ha pensado «no se puede ser más desagradable» ,» qué seco» o similar y es que hasta ahora la entonación, y el lenguaje corporal son el 90% del mensaje.
Aunque son muchas las frases célebres que aluden a este gesto:
«La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz. «Madre Teresa De Calcuta
«Es más sencillo obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.»William Shakespeare
«Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante». Charles Baudelaire



