La estrategia del silencio

silencio

 

 

Cuando conseguimos ser conscientes de cómo somos, las cuestiones que nos suscitan determinadas emociones y nuestras reacciones a las mismas, es cuando podemos adelantar ese análisis de nosotros mismos, escanear nuestro estado interior y decidir cómo actuamos en lugar de dejarnos llevar por esos automatismos primitivos que tenemos instalados en nuestro software.

Cuando nos sentimos amenazados e inseguros nuestra reacción deriva en alguno de estos dos patrones: la violencia o el silencio.

Sólo cuando somos conscientes del grupo en el que nos encontramos podremos afrontar esas conversaciones que tenemos pendientes con determinadas personas, o  trasladar esos mensajes que no son de nuestro agrado y que  sin embargo por nuestro bienestar físico y mental  queremos transmitir. Decidimos actuar, no reaccionar.

Si utilizas la estrategia del silencio, es decir, decides reservarte esa información, crees que estás de alguna manera evitando  problemas potenciales, pero restringiendo esa importante información quien no descansará, serás tú mismo.

Existen diferentes formas de adoptar esta estrategia del silencio: enmascarar, evitar y retirarse.

Cuando enmascaramos, damos sólo unas pincelazadas selectivas de lo que queremos decir, para no molestar, utilizando para ello el sarcasmo, doramos la píldora, damos la razón o proponemos algo distinto. Solemos utilizar para ello generalidades como “a la gente no le gustaría”, “es una idea brillante pero no todo el mundo estaría de acuerdo” o “me parece genial pero yo haría esto otro”.

En el caso de que evitar sea nuestra estrategia, esto supone alejarse de completamente de cualquier tema de polémica, lo cual no tiene importancia  en algunos temas como el fútbol o la tiene relativa en la religión o la política, pero en cuanto a tu vida personal o laboral puede marcar la diferencia entre que sea un infierno o una delicia. En este caso, hablamos pero sin tocar ningún tema en concreto. Es la respuesta típica a la pregunta “¿qué tal me sienta este vestido?” Respondemos “te queda mejor el otro azul”.

Retirada, que implica salirse de una conversación o de una habitación o espacio cuando la conversación no es cómoda para uno mismo. “No creo que merezca la pena hablar de ese tema”.

En cualquiera de las tres versiones no consigues el objetivo de mantener una conversación o entablar una sobre un tema que te interesa porque no eres capaz de, cuando ésta deriva por otros derroteros o crees que puede llegar a más, utilizas tu estrategia del silencio.

Si reaccionas así la mayoría de las veces, seguro que conoces ese viejo refrán “Quien calla otorga”, ¿es eso lo que quieres hacer?

Inspiración: “Crucial Conversations”

foto:psicolatina

2 comentarios en “La estrategia del silencio

  1. Hay ciertas conversaciones en las cuales vale más callarse que decir algo…y no es por generar discordia, pero en cierta forma es decirle al otro que no vamos a darle lugar a lo que está diciendo. Depende de quien sea el interlocutor, será la estrategia a tomar….Muchas gracias Aruca!

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