¿DÓNDE ENCUENTRAS TU PAZ?

 

 

Rayo, El Poder, Tormenta, Trueno, Flash

 

Cuando piensas en buscar paz y tranquilidad, la mayoría de nosotros imaginamos un lugar en silencio, sin ruido, ni estrés, en el que el propio ambiente haga de lenitivo para nuestro desasosiego pero y si encontrásemos ese lugar en cualquier sitio…

Buscando una metáfora para ilustrar mi reflexión encontré este cuento » La paz perfecta»

«Cierto rey prometió un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos lo intentaron. El rey observó y admiró todas las obras, pero solamente hubo dos que en verdad le gustaron.

La primera mostraba un lago muy tranquilo, espejo perfecto donde se reflejaban las montañas circundantes. Sobre ellas se encontraba un cielo azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura estuvieron de acuerdo en que reflejaba la paz perfecta.

La segunda también tenía montañas, pero estas eran escabrosas. Sobre ellas había un cielo oscuro, del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.

Esta imagen no se revelaba para nada pacífica. Pero cuando el rey analizó el cuadro más cuidadosamente, observó que tras la cascada, en una grieta, crecía un delicado arbusto. En él había un nido y allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, un pajarito.

¿Cuál cree usted que fue la pintura ganadora? El rey escogió la segunda. La paz —explicó— no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin dolor. Significa que, aun en medio de estas circunstancias, nuestro corazón puede permanece en calma»

 

Mi pasión por la tecnología y el conocimiento de esto de quienes me quieren y tengo cerca, hacen que pueda disfrutar de lo que en principio parecerían «chorradas» en mi reloj. Una de las aplicaciones consiste en un alerta que parece simple » Respirar», la puedes programar el tiempo que quieras, con las repeticiones que desees  y siguiendo una figura que se ensancha y enpequeñece puedes hacer que tu respiración te ayude a relajarte. Estaba a punto de desconcetarla ` para que no me incordiase más la vibración de la alerta cuando me descubrí respirando agitadamente sin motivo. Eso me sorprendió, aquello que estuviese pensando inconscientemente me hacía mantener mi cuerpo alerta y en tensión y me aleceraba.

De repente comprendí cómo mi paz interior depende en gran medida de que sea consciente de mi respiración y desde entonces sigo disciplinadamente mis alertas de respiración. Apenas puedo creer que a veces «se me olvide respirar.»

A tí, ¿te ocurre lo mismo? y si lo pruebas con una alerta en el móvil.Pod´rías ser ese pajarito que vive tan feliz en medio de las tormentas…

EXPECTATIVAS SALUDABLES

img_0162

 

Nos pasamos la vida gestionando expectativas y de ello depende, en gran parte, nuestra felicidad. Sobre todo cuando el resultado de éstas lo controlamos en muy poco porcentaje. Muchos podrían ser los ejemplos que puedo reflejar o que tú puedes imaginar pero hoy quiero referirme a algunas cuestiones que dependen de la salud.

No consideramos que las enfermedades sean parte del camino, y por lo tanto sufrirlas o padecerlas nos parece una maldición divina que nos aparta de lo que realmente entendemos como vida. No reparamos durante años en lo que el cuerpo necesita, ni invertimos mucho tiempo en escucharlo y cuidarlo, y menos relacionamos este descuido y abuso con el eventual mal funcionamiento de nuestro mecanismo.

Esto no quiere decir que todo dependa de nosotros, ¡ojalá! muchas veces combinaciones fuera de nuestro alcance nos sorprenden, aunque tampoco somos conscientes de lo que podemos conseguir al optimizar lo que sí depende de nosotros, poniendo todo de nuestra parte.

Pero no sólo se trata de cuidarse. Cuando empezamos con síntomas, creemos que pasará enseguida o que tomando esto o lo otro mejorará, aunque pocos hemos visto a nadie curarse de un resfriado en menos de siete días, tomes lo que tomes. Otra diferencia entre esperanza y resultado.

Cuando vas al hospital, sólo piensas en cuándo saldrás, no en salir de allí cuando estés bien, en que los resultados serán estos o los otros. Si te dicen uno o dos días por supuesto piensas en uno y si finalmente estás más, tu predisposición a estar allí ya no es la misma. ¿Qué ha ocurrido diferente?

Cuando sólo pensamos en sólo un escenario y una sola opción inmutable es cuando ocurre que nos convertimos en inadaptados y por lo tanto sufrimos el doble con cada cambio que no teníamos previsto, o que no hemos querido valorar porque no nos interesa tenerlo en cuenta.

Ser feliz requiere flexibilidad, tolerancia en la posible producción de múltiples resultados y admitir que los malos y los buenos resultados son caras de la misma moneda, no todos son buenos momentos y a veces son increíblemente duros.Es cierto que decirlo es fácil y sufrirlo es muy distinto pero y si nos imaginásemos en más situaciones y dibujásemos más opciones, no estaremos más preparados para cuando llegue el cambio, el incidente, el accidente, la enfermedad.

Nos creemos a salvo de todo mientras no nos toca y cuando ocurre no estamos preparados para asumir que somos tan potenciales acreedores de todo como cualquier otro. La tolerancia a que las expectativas acaben llevándonos a otros resultados no esperados y a la vez luchar porque sean en la medida en la que podamos los que queremos, estoy segura de que nos acercarán un poco más a disfrutar de la vida mucho más y  a menudo. Prueba y me cuentas.

Conociendo héroes

img_0161

 

Tengo la inmensa suerte de que mi dedicación a veces pone en mi camino la posibilidad de conocer héroes extraordinarios, personas que debían estar en el imaginario colectivo y sin embargo hacemos tan cotidianas y pequeñas sus hazañas, que acabamos creyendo que no tienen tanto mérito, con la única intención de no ver ampliadas nuestras propias miserias y miedos.

Hoy he tenido la suerte de conocer a dos increíbles personas, Luis y Merche que se han acercado a compartir conmigo la absurda lucha que tenemos en las comunidades de vecinos por determinadas inversiones que consideramos gastos. Casi siempre las valoramos desde la superioridad que da creerse invencible o pensar, frívolamente, que son fruto de veleidades de los demás en lugar de pensar que cualquier tipo de accesibilidad siempre juega en favor de todos.

En nuestra socialización, por simplificar, nos enseñan que todo debe ser de una determinada forma para ser «normal»  y todo esto se reduce a lo que vemos, casi nunca a lo que somos, nada a lo que sentimos y menos a lo que podemos ser. Dos ojos, una nariz, cuatro extremidades, pelo, andar de una determinada manera, hablar de otra. Todo está tan claro y debe ser tan parecido que lejos de pensar en el aprendizaje que supone la diferencia, pretendemos, con la ignorancia, combatiéndolo o invisibilizándolo, que desaparezca y con ello el supuesto «problema».

Pues bien después de conocer a esta genial pareja, la única que sea ha hecho pequeñita y casi invisible he sido yo misma. Saber que hay quienes superan barreras mentales y físicas todos los días y aún así les preocupan los demás y se ocupan en cómo servirles de ejemplo o cómo conseguirles mejoras, hace que me plantee seriamente mi energía, mi productividad y mi contribución a este mundo que tanto me interesa mejorar, además lo hacen con buen humor. Permitidme que les considere  héroes.

Si no contase que estos dos seres humanos viven y conviven compartiendo parálisis cerebral, no le haría justicia a su esfuerzo y tesón para acabar su formación universitaria, aprobar una oposición, el carné de conducir, ser pareja, tener su casa y dos increíbles perros. Sólo con estas breves pinceladas, todo lo demás, sobra.

Pero lo más apasionante es que ahora tengo dos héroes como amigos y aliados y lo que es más importante, como ejemplo de que las barreras existen principalmente en nuestra mente. Perdonad el atrevimiento de escribir sobre vosotros pero hay historias  que es obligado contarlas. Gracias Luis. Gracias Merche.