
George Herman
¿Qué tipo de persona vas a ser tú este lunes único?

George Herman
¿Qué tipo de persona vas a ser tú este lunes único?

A algunas personas no les gusta el cambio, pero necesitas aceptar el cambio si la alternativa es el desastre.
Elon Musk
¿Por dónde vas a empezar hoy?

Miradas… miradas que hablan, miradas que matan, miradas seductoras, inquietantes, nunca son solo miradas.
Los ojos, esa parte que solo nos han dejado al descubierto las mascarillas para hacernos humanos y tratar de reconocernos y reconocer lo que nos ocurría. Hemos visto miradas de miedo, de sorpresa y últimamente de alegría. La que nos proporciona el avance de la vacunación.
Las miradas forman parte de es 90% de impacto de lenguaje no verbal. Sobre ella normalmente tenemos mucho menos control que sobre lo que decimos con palabras. Acaban siendo gestos más que expresivos, delatores.
La mirada, en muchas ocasiones, refleja claramente lo que pensamos y sobre esto mi reflexión. Cuando miramos a alguien que está en una situación, de la que nosotros seríamos incapaces de salir o nos sentiríamos demasiado vulnerables, le trasladamos ese mismo mensaje con los ojos, condescendencia.
Seguramente, si nos escuchásemos diciendo: “yo en tu situación no podría hacer mucho, no te veo capaz de nada y dudo mucho que puedas” entenderíamos claramente ese ataque no aporta nada y hiere.
Sin embargo lo hacemos con la mirada, a personas en situaciones que justo necesitan impulso, energía y motivación. En su lugar, les miramos bloqueando su presente y desdibujando su futuro.
Que otros en su situación, no fuésemos capaces de hacer nada, no quiere decir que cada ser humano no se construya su realidad con sus pensamientos y pueda, a veces con un imprescindible impulso externo, rebasar sus propios límites.
Si no eres capaz de entrenar tu mirada para acariciar el interior de un ser humano que te necesita, muy humano no serás. Tampoco lo reclames en justa reciprocidad. Lo importante de la mirada está en quien mira y no en lo mirado. Vemos el mundo como somos.

El mundo es rico en pequeñas maravillas pero muy pobre en ojos que las vean.
Glen Wiggings
¿Adónde diriges tu atención normalmente?
¿Vas a ver hoy todas esas pequeñas maravillas?

Compartimentos estancos según Ortega que ahora llaman silos. Islas de conocimiento específico que dan como resultado más conocimiento específico que acaba haciendo un surco.
Los surcos no se comunican entre sí y el mercado potencia la contratación de especialistas, por lo que el efecto, se promociona cada vez más. Al final lo que hacemos insistentemente es querer competir con lo que las máquinas hacen mejor que nosotros y premiamos ese lenguaje, aprender a base de ahondar y ahondar sobre el mismo tema.
Sin embargo el mundo hacia el que vamos exige otra forma de aprender, otra forma de trabajar y otra forma de hacer que sería interesante ir integrando en todos los campos. Conectar la tecnología y la ciencia con todos los ámbitos educativos y laborales para aprender y colaborar juntos en lo que nos beneficiará a todos.
Si algo he comprobado en muchas personas es lo difícil que les resulta aplicar ese conocimiento específico de manera analógica, para resolver otros problemas que difieren en el fondo pero no en la forma.
Ese conocimiento específico, hace que se trabaje con “visión interna” creyendo que el exhaustivo conocimiento nos hace tener todas la claves y se desdeñan otras capacidades más valiosas para un mundo incierto, como es tener un “visión externa” que reconoce la estructura de los problemas para poder aplicar esas soluciones a otros campos.
Merece la pena leer “Amplitud” de Epstein por la certera descripción que hace de este fenómeno y sus implicaciones. Una buena recomendación de un fanático lector como Bill Gates.

¿Qué promueves tú con tu comportamiento?
¿Qué vas a potenciar hoy?

El acuerdo del G-7 del pasado sábado sobre un impuesto mínimo de sociedades global del 15%, abre de nuevo el debate sobre la fiscalidad internacional y las distintas posiciones que apasionadamente se defienden a favor y en contra.
Si la pandemia ha dejado claro que para las pandemias y los virus, no existen las fronteras y sí la necesidad de establecer mecanismos como el fondo de vacunas COVAX la cuestión es, si en algún momento vamos a abordar la urgente necesidad de hacer frente a los nuevos retos con herramientas más allá del Estado nación de hace casi cuatro siglos.
Que Irlanda tenga un impuesto a sus empresas justo la mitad que el nuestro, ¿hace que podamos considerarlo de por sí injusto? Que un país provoque por sus condiciones que las sedes de las empresas se deslocalicen para pagar una menor factura fiscal, ¿es reprobable?, ¿es su ventaja competitiva? O quizá esto ya ha ocurrido antes con China y la producción y lo hemos probado en nuestros suministros recientemente.
Con la actual organización y las elecciones nacionales de cada país, todos, hasta el momento, pueden gestionar sus ingresos como decidan o invertirlo en lo que interese, ¿es necesario que se establezcan unos mínimos servicios comunes que acometan los retos de sostenibilidad y digitalización además de sus competencias en todas las economías?
Decidiendo cada cual sobre sus recursos de país, ¿qué ocurre cuando la amenaza no está en sus fronteras físicas sino en otro país de la Unión y se necesitan más recursos? Hoy el Tribunal de Cuentas Europeo advierte por ejemplo de los problemas de financiación de la agencia europea de fronteras FRONTEX. Una inaplazable cuestión para nuestro país.
Uno de los miedos de mejorar este servicio es que sea atractivo para los mejores efectivos de cada país y esto se convierta en un problema para algunos. Una vez más se plantea el anacronismo del modelo.
Que hoy el titular más llamativo sea “más de 800 detenidos en un gigantesco operativo mundial contra el crimen organizado” entre el FBI, la Agencia Australiana y Europol, plantea una magnífica muestra de lo que hoy puede funcionar o no. El que obtiene la unidad, lo obtiene todo aunque sea a pesar de renunciar a lo conocido para mejorar.


¿A qué te dedicas? Me encanta esa pregunta.
Yo, como siempre, a cambiar el mundo. A ayudar a las personas a que sean conscientes de lo importante que es la forma de cada uno de ver las cosas y a que aprendan, si quieren, otras formas de hacerlo. Acompañarles para que entiendan lo mucho que cada uno podemos hacer para cambiar nuestro entorno con nuestra acción.
Porque eso es lo que acaba siendo importante,hacer. La actividad que llevas a cabo en tu vida diaria, esa que te permite desarrollarte como persona, tener un objetivo que te sobreviva, con la que buscas dejar una huella más allá de ti, y que además puedas decir de ella que es tu vida.
Para mí, todo lo que decido hacer. Por eso en cada reto que acepto, veo una oportunidad, no solo que me haga crecer, también que mejore el lugar donde llego.
Para quienes somos creativos y las ideas surcan nuestra mente constantemente, lo importante es aprender a organizarlas y a aterrizarlas para que sean útiles y efectivas. Convertirlas en acciones. Porque lo que hace que te sientas satisfecho es que puedas observar el efecto de tu trabajo y sobre todo, que puedas resolver un problema a alguien a quien le quita el sueño o le hace infeliz.
Elige una actividad, sea la que sea, no tiene que tener unas determinadas características para poder, a través de ella, dar lo mejor de ti mismo. Cooperar y colaborar con todos los que te rodean para mejorar esa idea, ese día, esa tarea. Siempre pienso que el día que no mejore la vida de alguien es un día perdido y no sabemos los que tenemos para desperdiciarlos sin despertar.
Empieza a cambiar tu visión de la tarea que llevas a cabo para vivir y conviértela en tu misión. Sé alguien comprometido con el mundo que quieres vivir. Comienza el día pensando en cómo ser una persona de acción y ¡remángate!

Robert Tew
¿Vas a empezar la semana quejándote?
¡A por un lunes único! 💪🏻

No puedes subir la escalera del éxito vestido con la ropa del fracaso.
Zig Ziglar
¿Qué vas a ponerte este fin de semana?
¡A disfrutar con ganas!

Un equipo de personas, es una selección, a veces natural, a veces elegida, a veces dada, de personas, cuyas fortalezas y debilidades deben ser complementadas para conseguir acercarse lo más posible al objetivo, en el menor tiempo, con menor esfuerzo y aunando el mayor número de perspectivas diferentes
En definitiva, poder aglutinar varios puntos de vista, sin enfocarse en una determinada óptica que, siendo única, siempre pierde prismas.
Entrar en ese equipo puedes creerte que es cuestión de formación, cuestión de experiencia, de demostrar que eres mejor que los demás, de poner de relevancia las debilidades, a tu juicio, de quienes te rodean, cuestión de imponerse, de amenazar, de avasallar, de un montón de tradicionales estrategias que están en desuso.
La influencia es una cuestión mucho más sutil, que tiene más que ver más con la actitud que con otras cuestiones que parecen mucho más objetivas.
Tiene que ver con sumar, con implicar, con hacer a los demás sentirse importantes, con resaltar sus fortalezas y ayudarles a crecer, con darle oportunidades en los ámbitos en los que sabes, porque lo has observado, que van a brillar, con contagiar ánimo, alegría y entusiasmo por lo que haces.
Con no desdeñar o ridiculizar las ideas o propuestas de otros sino alentarlas para que sean un producto magnífico, exhibiendo su autoría y no intentado que las medallas cuelguen solo de tu pechera.
Un equipo lo que de verdad necesita es cuestión de actitud, de conjunto, de sumar, conseguir un clima de confianza en el que todos se sientan libres para poder hablar con franqueza y exponer su punto de vista sin críticas, ni vergüenza, sabiendo que todos tenemos un potencial que desarrollar fruto de experiencias vitales distintas que hacen que la solución aportada entre todos sea la suma de la partes y no la imposición de la mayoría o de quienes más levanten la voz.
Una actitud positiva e inclusiva provoca una cascada de pensamientos, eventos y resultados extraordinarios que son los que conforman el éxito de un equipo en el que todos dan su 100%. En ti está la decisión de unirte o seguir con tus viejas estrategias blandiendo como injusticia tu verdadera incapacidad para adaptarte.
Dijo William James que “el gran descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede alterar su vida al alterar sus actitudes”. Imagina qué efecto multiplicador tendrá cuando todos trabajemos en esta dirección.


Maya Angelou
¿Qué vas a a elegir que te pase a ti?


Muy interesantes todos los debates sobre quién ha dicho qué y lo que alguien responde. La ocurrencia, el zasca, las bromas, memes y las declaraciones pero, las políticas públicas ¿para cuándo?
Los ERTES palian síntomas pero solo retrasan la solución al preocupante problema de la falta de empleo y de su calidad. A la precariedad en la mayoría de los empleos actuales, cuyos sueldos, ya hace tiempo,han sido sobrepasados incluso por la cuantía de algunas pensiones, se suma la automatización de muchos procesos y servicios.
Una baja productividad cuya cuenta pendiente se podía saldar trabajando juntos si nos tomásemos en serio la aplicación de los famosos fondos que gestionarán cuatro, controlarán menos y no sabemos si quiera a los que llegarán y para qué.
Jóvenes impactados por las dos ultimas crisis con expectativas y herramientas de otro siglo para afrontarlas. Aún así hay quienes se cuestionan los proyectos vitales de muchos y la baja natalidad del país.
No sé si estamos abocados a ver cíborgs por la calle antes de que los responsables entiendan que la exponencial capacidad de la Ley de Moore manifiesta que estos cambios, los queramos ver o no, serán en este siglo y en esta generación.
Que aún esperemos a ver volar los aviones sin tripulación de Merlin Labs, para reconocer que la automatización ya está haciendo patente amenazas y retos en el empleo, en todo tipo de empleos, por los inexorables avances que solo ha agilizado la pandemia, convierte este drama en una injusta y cara tragicomedia.
Un siglo en el que no solo tendremos que cambiar de empresa, incluida la cuenta propia, sino cambiar además de dedicación, debe acompañarse de políticas públicas que apoyen la flexibilidad, reducción de burocracia y aprendizaje continuo para que esto se convierta en un apasionante y vocacional viaje.

Tú, ¿cuidas tu ejemplo?

¿Es el mundo un lugar mejor porque tú estás en él?
Si alguien te lo ha dicho alguna vez es, de los halagos, el mejor que he escuchado nunca, en otro caso, ahora puedes reflexionar sobre ello.
Responder positivamente a esa pregunta hace que, aunque tu objetivo no lo tengas claro y sigas buscándolo, mientras, sepas que estás contribuyendo a ello.
En muchos casos creemos que son grandes cosas las que hacen que nos sintamos bien, lo que nos hace extraordinarios, algo que consideramos fuera de lo normal.
Sin embargo entiendo que, como en casi todo lo que valoro, lo extraordinario es la regularidad y la perseverancia. Tener todos los días una palabra amable o un gesto amable. Saber que ayudando eres más tú, estando ahí, siendo útil.
En muchas vidas a nuestro alrededor, hay dolor, ansiedad, preocupación, vergüenza y minimizarlo, mitigarlo, paliarlo, distraerlo, podemos hacerlo cualquiera con la suficiente humanidad para darnos cuenta de que más allá de nosotros, alguien sufre y que esa ayuda sanadora de alguien cercano, es vital.
Hace tiempo que siempre recuerdo que “a quien más cuesta querer es quien más lo necesita” por eso creo que mostrar la mejor parte de uno mismo, a pesar de la actitud de quien está frente a ti, es saber marcar la diferencia para que merezca la pena hacer de tu mundo un lugar mejor.
Recomiendo la intensa historia que cuenta “Mare of Easttown” y protagoniza Kate Winslet. Habla de toda la humanidad que nos hace falta para entender las historias tan diferentes y duras que pueden estar ocurriendo en la puerta de al lado.


Aristóteles
¿Dónde la vas a empezar a buscar?
#Felizviernes