¡¡No se me enojen!!

enojo

No sé, si siendo tan reciente la última vez que el enfado intentó capturarme está bien que escriba acerca de ello.

Aunque vista la duración, que en otro momento me hubiese fastidiado varios días, y en esta ocasión se condensó en un atisbo, no sólo creo que debo escribir sino compartir todos los trucos  con los que  entreno. Una vez funcionan unos, otras veces otros y a veces necesito todos a la vez.

En mi caso cuento con una ventaja y es que no tengo mal humor y además  mejoro mi paciencia a pasos agigantados. Lo que me hace gracia es, que mientras yo hago denodados esfuerzos por gestionar mi enojo, hay personas que presumen de mal carácter como si fuese algo de lo que estar orgulloso.

Habréis oído, en varias ocasiones que las cosas con fulanito funcionan bien o que todo el mundo le respeta  porque tiene carácter, personalidad, todos eufemismos para decir que tiene mal humor y la gente le teme.

Hay a quienes les precede su reputación y muchos son los personajes célebres reconocidos por su mal humor, tanto es así, que recuerdan los logros en su profesión o dedicación menos, que sus actos fuera de control.

Hablar cuando uno está enfadado no suele ser buena idea, la ofuscación te impide pensar con claridad, recuerdas otros episodios similares que te incrementan la emocionalidad y el resultado es algo que debes mantener y alimentar, porque de otro modo sólo cabría pedir disculpas y reconocer la desmesura.

Intentar justificar tu irascibilidad, te hará incompatible con el cambio. Y todo a tu alrededor sea un ficticio remanso de paz, puesto que para no alterar el entorno  nadie hablará contigo más que de cosas triviales y aún así, acabarás tratando de imponer tu voluntad.

De tus enfados, sólo hay un responsable tú. Existe una leyenda budista cuya enseñanza casa bien con nuestro refrán que dice “las barcas en el mismo puerto se rozan” y es que el enfado muchas veces es, sí chocar contra otra barca pero en la mayoría de las ocasiones, ésta  iba a la deriva,  no la dirigía nadie y por lo tanto demuestra  que cuando nos enfadamos, no hay nadie en el otro bote.

No es fallo del otro porque para ti, siempre hay otra opción.

Algunos de los trucos que uso :

  • El típico contar hasta 10, distrae la mente y evita el primer impulso
  • Cerrar la boca y ahora añado no escribir mensajes
  • Ponerle algo de humor
  • Darle otra perspectiva  y ponerme en su lugar, buscando una justificación.
  • Pensar en el hecho como si hubiese ocurrido hace tiempo

Y mi favorita escuchar tu música preferida a tope pensando en tu lugar preferido, imposible que no mejores!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s