NAVAMORCUENDE, ¿UN PUEBLO FELIZ?

image

 

A mis abuelos les agradezco infinitas, muchísimas cosas, entre ellas que gracias a su labor tan vocacional de maestros, pueda disfrutar de un rincón muy especial en este genial pueblo que es Navamorcuende. Este verano en su Semana Cultural he tenido la suerte de poder contribuir a hacer de este lugar uno más especial para mí, gracias a la Asociación Cultural «Peña la Nava» y a su invitación a participar con una charla sobre un tema libre. Decidí invertir tiempo y esfuerzo en preparar una charla que mereciese la pena para que dedicáseis vuestro precioso tiempo a algo que, al menos, os hiciese reflexionar.

Con lo que no contaba es con que el inagotable y genial Jesús Pastor, decidiese grabar esta charla. Contar con su presencia y su trabajo ha hecho posible que hoy pueda compartir con vosotros esos especiales momentos que yo viví encantada ese miércoles de agosto.

Espero que si decidís verlo o escucharlo, os sirva al menos para revisar algunas cuestiones que pasamos por alto en nuestro dia a día. Agradeciendo la oportunidad y el trabajo de todos. Espero vuestros comentarios para crecer y mejorar.

Muchas gracias

 

¿Tienes carácter?

ira

Todos conocemos, o nos reconocemos, en personas que a menudo utilizan la rabia, el enfado, la ira para resolver o afrontar muchas cuestiones de su vida diaria. Se esconden tras el eufemismo de » tener carácter», que suele simplemente ocultar su mal carácter.

La mayoría, observando esto, nos quedamos en la superficie, pensando en cómo nos afecta a nosotros esa forma de actuar, lo que nos hiere, lo que nos molesta, lo que vamos a hacer o no para evitar tratar con esa persona. En lo que pocas veces pensamos es en lo que a esa persona le está pasando para que su actitud sea esa.

Como refiere Yoda, el miedo es el lado oscuro de cada uno y lo demostramos de diferentes formas, hay a quienes les paraliza, a otros les lleva a la ira, al enfado y otros han conseguido que trabaje a su favor, siendo conscientes de cómo les afecta.

El miedo te empuja a la ira, ésta al odio y todo ello al sufrimiento. Además como nadie puede pensar que con esa actitud estás sufriendo, éste será en la más absoluta soledad e incomprensión.

Esta sensación puede llevarnos a odiar algo o a alguien cada vez más y a asociar cuestiones externas o personas con algo que sólo tiene que ver con nosotros y nuestra falta de capacidad para afrontarlo.

Seguramente, si pensamos que detrás de cada uno de nuestros “ogros” personales casi siempre hay miedo, seremos más comprensivos y compasivos con quienes lo están sufriendo. Miedo a ser vulnerable, a no saber qué hacer en determinados casos, a no saber cómo reaccionar, a perder algo… Hay tanta variabilidad como personas. Sin embargo la raíz de todo ello es la misma, el miedo.

Si tenemos esto en cuenta en nuestra vida podremos ayudar y comprender no sólo la actitud de los demás sino a nosotros mismos para que, la próxima vez que actuemos así seamos capaces de establecer otra estrategia que nos ayude a seguir adelante, evitando que nos quedemos anclados a cuestiones que nos bloquean, lejos de dejarnos crecer.

Que el miedo no pueda contigo.

“ El miedo cultiva el miedo” Byron Janis

 

¿ CÓMO SUENA TU ECO ?

image

 

EL ECO

Un padre y su hijo estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, lastimándose, y gritó:

—¡Aaaaaayyyy!

Para su sorpresa, oyó una voz que repetía, en algún lugar de la montaña:

—¡Aaaaaayyyy!

Con curiosidad, el niño gritó:

—¿Quién está ahí?

Y recibió esta respuesta:

—¿Quién está ahí?

Enojado, gritó:

—¡Cobarde!

Y escuchó:

—¡Cobarde!

El niño miró al padre y le preguntó:

—¿Qué sucede, papá?

El hombre, sonriendo, le dijo:

—Hijo mío, presta atención —y gritó hacia la montaña—: ¡Te admiro!

Y la voz le respondió:

—¡Te admiro!

De nuevo, el hombre gritó:

—¡Eres un campeón!

Y la voz le respondió:

—¡Eres un campeón!

El niño estaba asombrado, pero no entendía nada. Entonces el padre le explicó:

—La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces.

 

¿Qué le dices tú a la vida?, ¿qué le dices o haces a los demás que quieres que la vida te devuelva?

¿Y si a partir de ahora piensas en esto antes de decir o hacer?

¿Cómo quieres que sea tu eco?

VIVE MICROAVENTURAS

AVENTURA

 

Seguro que tu primer entrenamiento te ha costado un poco. Cada vez que hacemos algo nuevo, requerimos tiempo para automatizarlo, para que nos resulte conocido y entonces sea cuando nos empecemos a sentir cómodos haciéndolo.

Esta semana habrás podido comprobar qué tipo de pensamientos tienes. Habrás podido comprobar cómo tu mente lleva años fabricándolos y cómo te han llegado a parecer consustanciales a ti, pero la buena noticia es que no es así. Igual que has entrenado tener ese tipo de pensamientos durante años, puedes trabajar para tener aquellos que te potencien e impulsen.

Entrenar algo nuevo, significa aprender, empezar de nuevo, de cero, tener esa sensación de que no lo tienes todo controlado, que te cuesta pero que no te vas a rendir porque merece la pena el objetivo final, pensar lo que quieres.

Aprender significa cambiar y para cambiar debemos trabajar la flexibilidad, salir constantemente de nuestra zona de confort, de lo conocido, para ello te propongo una semana llena de multiaventura pero en versión micro.

Procura hacer cualquier actividad diferente esta semana, por mínima que te parezca la diferencia, tu cerebro estará alerta porque tu comportamiento no será el de siempre. Lávate los dientes con la otra mano, come con una mano diferente, ve al trabajo por otra ruta, combínate la ropa de forma diferente, cambia el orden de tu rutina en el gimnasio. En todo lo que puedas. Sé consciente de la elección.

Aunque no te lo parezca darás micro-grandes pasos hacia el cambio.

Recuerda: “Si yo cambio, todo cambia”

¡A por ello! ¡Tú puedes!