Negociación o adhesión

negociacion

Puede  ser que sólo sean de tu agrado y conectes con las personas que te dan la razón. Seguro que conoces a alguna persona que no te ha dado la razón y sin embargo te cae bien. Quizás entiendes su comportamiento porque los argumentos que esgrime para no coincidir, son los mismos que has dado tu alguna vez o que comprendes que son aceptables. Has pensado en cómo influye esto en ti.

Cuánta importancia tiene que te den la razón en todo y de inicio, para que exista la posibilidad de llegar a un acuerdo en una negociación.
Qué es cooperar, dar opiniones sentando cátedra, sobre el trabajo o la idea de otros, atacándolas y malogrando el prestigio de su portavoz, sin añadir nada nuevo.
Qué te hace pensar que tú eres mejor, si sólo tienes tu perspectiva y tu experiencia.
Qué te impulsa a desdeñar las ideas de otro, sólo porque no son las tuyas. Quizá podrían ayudarte a matizar o mejorar.
Cuando cooperas, trabajas en equipo, colaboras, hacéis juntos, dónde te posicionas, dónde te imaginas tú: en el grupo, al frente del grupo o por encima de él.

Antes de ir a una negociación, tienes claro el objetivo, lo que estás dispuesto a ceder, de qué se va a hablar en la reunión y quién lo va a hacer. La preparación es lo más importante o vas cómo si tu idea se defendiese sola. Trabajas sobre los argumentos de “acusación” y “defensa” para ver todos los prismas.

Has valorado que captar con simpatía los distintos puntos de vista de los que negocian con antelación, poniéndote en su lugar y reflexionando sobre las distintas creencias que pueden tener, les puede hacer más proclives a llegar a un acuerdo contigo.

Estás tan pendiente de ti, de lo que vas a decir y de lo que te van a responder, que no escuchas y no prestas atención a sus gestos y movimientos.

Juzgas a las personas por su primera impresión, pero, controlas la que tú das. Tu tono de voz, lo que dices, tus gestos y tu imagen.

Te condiciona lo que los demás te han contado sobre los negociadores, tanto que a veces sólo vas a confirmar que tienen razón o crees que esa parcialidad es fruto de su propia experiencia e indagas sobre todo sin prejuicios.

Qué prefieres en el fondo, que la idea se lleve a cabo o que quede claro que el que mandas y de quién fue la idea, eres tú.

Si quieres jugar el papel de negociador y quieres mejorar, qué de lo anterior vas a tener en cuenta.

Recuerda que un “no” es un obstáculo muy difícil de salvar.

Quieres entrenar acciones útiles:
1) Empieza por defender la postura del contrario, resalta todos sus puntos de vista y pon énfasis en lo común.
2) Discutir no da beneficios, ni resuelve nada. No caigas en hablar sobre anécdotas, ni en reproches de ningún tipo.
3) Sugiere, no opines.

Si al principio no lo consigues, sólo empezar a detectar tus tics, es un buen comienzo. ¡No te desanimes!

Un infalible networking: Sonríe :-)

la foto (3)

Desde los diez años que me inicié en el Basic, con los discos de 5 1/4 y los 286,  soy una enamorada de las nueva tecnologías, una «casi » nativa digital, pero a la vez una entusiasta de las personas, de compartir, conversar, abrazar y reír en comunidad. Combinar estas dos cuestiones nunca ha sido difícil, aunque reconozco que el Whatsapp está ocupándome más de la cuenta, y todavía hoy me cuestiono si es porque conforma un híbrido de ambas tendencias o estoy incubando una ciberadicción….algún día volveré sobre ésto.

Esta reflexión, tiene su origen en que a estos dos temas asocio, los emoticonos, y hoy quiero hablar de la sonrisa  🙂 ,  símbolo que uso muy a menudo. Para quienes nos gusta la ironía y ponemos mucha emoción en hablar y transmitir, los emoticonos son de gran ayuda, porque quién no ha leído un correo sin ellos y ha pensado «no se puede ser más desagradable» ,» qué seco» o similar  y es que hasta ahora la entonación, y el lenguaje corporal son el 90% del mensaje.

Aunque son muchas las frases célebres que aluden a este gesto:

«La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz. «Madre Teresa De Calcuta

«Es más sencillo obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.»William Shakespeare

«Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante». Charles Baudelaire

¿Habéis reparado alguna vez en los efectos que produce, tanto en nosotros como en los demás?
En un reciente experimento llevado a cabo en Reino Unido se les pidió a algunas personas que indicasen qué pensamientos tenían antes y después de sujetar un lápiz entre los dientes, demostrando que el cerebro asocia la sonrisa con la sensación de placer y los pensamientos, después de unos minutos, eran mucho más agradables en la mayoría de los participantes. Cuando no os sintáis muy bien probad, sujetadlo durante unos minutos y demostrad a vuestro cerebro quien manda y qué pensamientos queremos. Esto confirma la frase de Thich Nhat Hanh«A veces tu alegría causa tu sonrisa, pero también hay veces en las que tu sonrisa puede causarte alegría».
lapixdientes
En cuanto al segundo enfoque, el efecto en los demás,  os propongo una prueba , durante la próxima semana, como aconseja Leonardo Ferrari, mirad a los ojos y sonreíd a todas las personas que encontréis, sean o no conocidas, sin decir nada, sólo sonreíd de forma natural y sincera. Estoy segura de que notaréis los resultados.
De estas forma, deberás preocuparte menos por tus contactos en Linkedin o tus amigos en Facebook, y seguidores en Twitter . Serás testigo del poder de networking de la sonrisa. 🙂

Expresar gratitud

gracias

La gratitud es mucho más que una simple emoción efímera, si tú quieres puede ser también una tendencia que practiques para ver lo bueno que nos trae la vida.

Para estar agradecidos por algo, primero tenemos que darnos cuenta y ser conscientes de que lo tenemos y es importante. Pero a menudo damos por sentado las cosas buenas que tenemos y nos centramos más en las que no tenemos o en las cosas malas que hay en nuestras vidas y lo mucho que deseamos librarnos de ellas.

Expresar gratitud tiene numerosos beneficios, como una mayor felicidad, relaciones más satisfactorias y paz mental. La gratitud se considera una virtud en casi todas las culturas. Tú, ¿ la practicas?

La gratitud tiene también una gran capacidad para producir cambios en las personas, abre el corazón y la mente. Expresar gratitud es un camino hacia una mayor felicidad. Pero las personas no siempre tenemos  tendencia a expresar gratitud. Por tanto, es una virtud que debe ser aprendida y cultivada.

Algunos de sus efectos son:

Aumenta la autoestima y la sensación de valía personal
Incrementa el comportamiento ético
Ayuda a construir vínculos con los demás
Ayuda a afrontar el estrés, trauma y adversidad
Inhibe las comparaciones negativas con los demás
Nos ayuda a adaptarnos a nuevas circunstancias
Ayuda a combatir las emociones negativas

La gratitud puede expresarse de diversas formas. Puedes sentirte agradecido muchas veces a lo largo del día por las pequeñas cosas que te suceden, porque alguien te sonría, te hable con amabilidad, aunque sea por encontrar aparcamiento con facilidad, tener un buen día en el trabajo, que tus hijos pongan la mesa sin pelearse o que florezca una planta en tu balcón.

También puedes expresar gratitud a los demás, está al alcance de cualquiera, no sólo por hacerte algún favor, sino tan sólo por ser parte de tu vida, por entenderte, por disculparte, por escuchar tus problemas o no rechazarte cuando tienes un mal día y estás de mal humor.

Expresar gratitud no tiene nada que ver con la religión o la creencia en dios. Puedes estar agradecido a la vida, al mundo, a tu ser interior, a todo en general o a nada en particular. Es tan solo esa sensación de agradecimiento que no es necesario dirigir hacia nada ni nadie en particular.

¿Cómo aumentar tu gratitud?

Si quieres expresar más sentimientos de gratitud y conocer sus beneficios, estas son algunas de las cosas que Ana Muñoz de about.com  te propone y puedes hacer:

«1. Proponte prestar más atención a cualquier momento de tu vida por el que puedes expresar gratitud.

2. Utiliza un diario de gratitud, donde escribes cada día todas las cosas buenas que te han pasado, por pequeñas que sean. Esto hace que tu atención se centre más en lo positivo de tu día a día y te ayuda a ser consciente de las cosas por las que puedes estar agradecido.

3. Escribe una carta de gratitud a una persona a quien te sientas agradecido por algo. No es necesario que envíes esa carta, aunque enviarla o dársela a esa persona puede aumentar los efectos positivos.

4. Busca una persona con la que practicar la gratitud. Consiste en ponerte de acuerdo con alguien para contaros las cosas buenas que os suceden. Cada uno debe procurar escuchar al otro y sentir su alegría y gratitud, compartiéndola y alegrándose por la otra persona.

5. Expresa gratitud a los demás. Exprésales directamente tu agradecimiento por lo que hacen por ti, sus detalles, su amabilidad, o el efecto que tienen en tu vida.

6. Concéntrate en el sentimiento de gratitud y trata de evocarlo. Piensa en algo por lo que te sientes muy agradecido y cuando aparezca ese sentimiento de gratitud, concéntrate en él, siéntelo plenamente durante un rato, deja que invada todo tu ser y apréndetelo. Acostúmbrate a evocarlo de este modo, para sentirlo con frecuencia durante el día.»

Seguro que en muchas ocasiones te quejas de cuestiones que no salen o no se desarrollan como tú quieres o esperabas pero, y si ahora agradecieses que ocurran y que tienes la oportunidad de disfrutar de multitud de acontecimientos que la vida pone en tu camino por sorpresa.

¿Y si esta semana agradecieses la lluvia?

 Si necesitas más inspiración no dejes de ver este video 😉

Foto: escuelaginer.com