Encuentra las 7 diferencias

diferencias

 

El modo en el que relacionamos la información y los filtros que usamos para analizarla y darle respuesta hace que nuestra personalidad y nuestras habilidades se desarrollen en uno u otro sentido.

 Si estamos ávidos de cambios o los rechazamos de entrada, tiene mucho que ver con cómo miramos los asuntos, en este  artículo  quiero  darte alguna pista sobre lo que puede estar ocurriendo basado en planteamientos sobre la personalidad de Tad James y  Wyatt  Woodsmall.

Conoceréis a personas que parten de las similitudes, son capaces de ver, en cualquier lugar, entre dos trabajos, dos personas, dos argumentos, las similitudes que existan y en otros casos, a personas que partirán de la diferencia entre ambos escenarios.

Para quienes parten de la diferencia será  muy difícil que lleguen a ver argumentos, cuestiones o puntos en común convergentes, algo que dependiendo de las  profesiones y del momento,  puede ser de gran ayuda o un gran obstáculo. Imaginad a  quienes se dedican a la política y parten de la diferencia  qué conseguirán y por ejemplo a contables que sólo vean similitudes.

Ahora que tienes una idea más o menos de lo que este  filtro puede hacer por ti o cómo puedes calibrar a los demás, seguro que te interesa saber a qué grupo perteneces tú y las personas de tu entorno.

Como el ser humano  no es un puro 100%  en casi nada, puedes tener estos filtros mezclados, partir de las similitudes y después atisbar las diferencias o viceversa, o ver similitudes y diferencias por igual.

Quienes ven sólo diferencias pueden tener algún problema para ver modelos o patrones y sin embargo pueden ser buenos a la hora de encontrar lo que no casa o está fuera de sitio en cualquier lugar. Buscan el cambio, la variedad y la innovación.

Mientras una persona de similitudes puede permanecer en un trabajo toda la vida, haciendo lo mismo, sin innovar  y no ven problema, sintiendo gran aversión al cambio, una persona con filtro   de diferencias querrá cambios constantemente.

Imaginaos las implicaciones que esto tiene a nivel relaciones personales, laborales, cuando entre parejas, amigos o empleados y  managers existe esta diferencia de filtros. Conocer que existe este sesgo entre las personas te puede resultar muy útil tanto para acercarte a los demás como para mejorar tus relaciones y comunicación.

Tanto la motivación como el entrenamiento serán diferentes en ambos casos y tenerlo en cuenta mejorará tu gestión de   equipos.

A partir de ahora jugarás a  encontrar diferencias o similitudes. Tú eliges lo que entrenas.

¡¡Buen fin de semana!!

¿Cierras tu válvula?

valvulas

Piensa en alguna persona que proponga lo que proponga casi siempre parece ser atractivo seguir su plan. No sabes exactamente  el porqué pero te gusta estar con ella, contarle tus cosas, que te transmita su energía.

Seguramente hasta ese momento no habías pensado en hacer cosas como saltar en paracaídas, correr una maratón, ir a ese viaje tan lejos, participar en actividades de voluntariado, políticas o en alguna aventura empresarial y ahora tras su conversación, te lo planteas.

Te has preguntado alguna vez qué es lo que diferencia a esa persona de ti, crees que hace cosas más interesantes, tiene un trabajo mejor, más comodidades, oportunidades, experiencias.

Ahora que ya sabes que no, qué te parece si valoras algo tan importante para enganchar como el entusiasmo. Es quizá esto lo que te atrae. Las ganas de vivir, lo que disfruta con todo y con todos. Cómo lo transmite.

Quieres ser así pues sólo tienes que tomar la decisión y ponerte manos a la obra.

Piensa en esa persona que transmite entusiasmo, seguro que no se lamenta del tiempo, ¿y tú? A que tampoco cuenta lo ocurrido con un tono regular, pesado y monótono. Quizá a sus eventos negativos  o no les da el protagonismo que tú o no los cuenta o les pone el suficiente humor como para relativizarlos y sacarte una sonrisa. A lo mejor, no se queja. Quizá se interesa por los demás más que tú y no se cansa de agradecer todo.

¿En qué os parecéis o en qué os diferenciáis?

Además de esos ejemplos de comportamiento también he comprobado otro, que quiero que valoréis y seáis conscientes: lo que influye por teléfono el estado de ánimo con  el que contestas y hablas, sobre la persona que está al otro lado del teléfono. Si no vas a estar al 100% y a trasmitir entusiasmo, ganas de vivir y buenas noticias, no llames, ni escribas. No te ven ,con lo que lo que trasmites, es lo que perciben y no son adivinos, ni intérpretes.

Muchas personas llaman a sus seres queridos y  no se cuestionan su estado interior para hacerlo, algo que sin embargo si hacen en sus trabajos y eso ¿a qué se debe?, acaso no merecen el doble de tu esfuerzo para no preocuparles o ponerles nerviosos. Si no vas a mejorar su estado por lo menos no lo empeores, no marques.

Si quieres ser una persona entusiasta que trasmita buena onda, vibraciones, rollo, comienza por imprimir energía positiva a tu actividad diaria más trivial. Empezarás a disfrutar de todos tus momentos.

Sonríe con ganas, que tu apretón de manos diga exactamente que te alegras de conocerle, que tu tono demuestre que estás vivo y lo agradeces, que tus “gracias” sean sinceras, de verdad y si tienes algo bueno que decir de alguien no te lo calles, díselo.

Todos estos pequeños cambios tendrán un efecto multiplicador estimulante en tu vida y aumentarán  tu entusiasmo. Construye tu  circuito de retroalimentación para aprovecharlo.

De ti depende empezar a llenarlo o que siga con la válvula abierta siendo  tu propio sumidero de energía.

¿Te imaginas estar allí?

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Pensar es un verbo que suelo utilizar muy a menudo y que recomiendo encarecidamente. Sin embargo desde que me dedico al desarrollo personal y tengo claro que “el mapa no es el territorio” he podido indagar en este concepto hasta poder llegar a la conclusión de que mi pensar y el de muchos otros, no consiste en lo mismo.

He descubierto que para muchas personas pensar, implica dejarse caer por rocosas laderas de pensamientos nada gratos que lastiman y desgastan, casi siempre tiene connotaciones negativas y pocas veces constituye una herramienta de análisis exenta de juicios personales del pasado.

A veces, para algunos,  incluso es mejor no pensar nada  a que la imaginación vuele siempre a los oscuros parajes que visita. Estoy segura de  que puedes trabajarlo, ya que la imaginación bien utilizada, es una herramienta que nos puede proporcionar increíbles momentos de disfrute, de paz y de tranquilidad.

Si no cejo en mi campaña para que medites y empieces a disfrutar de la concentración y del cese del diálogo interior, es para trabajar en esta dirección. Hoy os propongo ir más allá y utilizar nuestra mente y nuestros poderes creativos para que jueguen en nuestro favor.

Seguro que casi todo tenéis un lugar favorito en vuestra vida que asociáis con vuestro descanso, vuestro refugio, donde os cuesta poco recargar la batería y disfrutar.

 Pensad por unos minutos en ese lugar, con todo tipo de detalles, colores, olores, sonidos, si tenéis una fotografía cerca echadle un vistazo y memorizarla. Asocia esa imagen con todas las emociones positivas que os recuerde, para convertirla en una imagen potenciadora.

Practica la visualización durante una semana para que la mente haga bien el almacenamiento.

A partir de entonces cuando necesites esa sensación, porque te invadan poderosos sentimientos agresivos, de orgullo, de deseo o envidia, cierra los ojos y vuelve a ese momento, siéntate en ese lugar, sereno con la mente abierta, experimenta esa calma. Abstráete de lo que ocurre a tu alrededor.

Haz ese viaje siempre que lo necesites, no requiere mucho equipaje, ¿verdad?

Utiliza la imaginación para mejorar tu estado, para modificar el sufrimiento, no para incrementarlo con agoreras profecías.

“La imaginación es más importante que el conocimiento” A. Einstein

¿Tienes tu dis-POSITIVO?

 

movilsmily

Si estamos dispuestos a romper con nuestros hábitos negativos: hablarnos mal, hacerlo sobre los demás, sobre problemas, recordar cosas tristes, enfadarnos, compararnos, etc, vamos a necesitar hacer acopio de grandes dosis de energía para impactar definitivamente en el 65%  de agua que es aproximadamente nuestro cuerpo y cambiar las vibraciones.

Por cierto, si quieres observar la belleza de este impacto de manera gráfica te invito a que pinches en este link y veas el documental de Masaru Emoto sobre “ Los secretos ocultos del agua” no te dejará indiferente.

La psicóloga Bárbara Fredrickson, asegura que para alcanzar la felicidad, la clave es aprovechar las emociones positivas y considerarlas “impulsoras de recursos”.

Las 10 emociones que Friedckson desarrolla en su libro “Positividad” son, como resume en su blog Happynewcomer: Alegría, gratitud, serenidad, interés, esperanza, orgullos, diversión, asombro y amor.

A raíz de esta relación y teniendo en cuenta los planteamientos de Seligman, lo que he aprendido en Programación Neurolingúística y mi pasión por la tecnología, os propongo que hagáis de  vuestro smartphone, tablet u ordenador un DIS- POSITIVO.

Todos esos Gigas de almacenamiento que rápidamente llenamos, hagamos que trabajen en nuestro favor, almacenemos felicidad, nuestras emociones positivas impulsoras. Guardar  estos momentos positivos te puede ayudar a optimizar tu vida, no los subestimes. Recurrir a ellos en el futuro será de gran ayuda.

Elige la aplicación que prefieras para almacenar imágenes, música y  notas y abre diferentes carpetas o temas para cada emoción positiva de las propuestas. Piensa en cada una de ellas y relaciónala con un momento de tu vida, una persona, música, una imagen o un pensamiento, sé lo más descriptivo posible, lo que ves, todo, colores, formas, lo que oyes, lo que sientes, grábalo. A partir de ahora recuerde hacerlo con lo que te ocurra y le produzca estas emociones, moléstate en guardarlas, merece la pena.

 “Alegría – Piense en la experiencia más positiva y memorable que ha tenido. Una vez que se sintió seguro, feliz y cómodo. Esto fue probablemente un momento en el que experimentó la alegría. Alegría viene de experiencias agradables y eleva nuestro bienestar en el que sentimos la luz y es vibrante.

Gratitud – Esto implica una emoción o actitud de agradecimiento en el que reconocemos algunos beneficios que hemos recibido. La gratitud puede girar en torno a cualquier cosa con la que te sientes agradecido por algo o alguien que haya estado o dado  en su vida.

Serenidad – Esta emoción llega cuando las cosas van bien. Puede experimentar un estado de paz y tranquilidad. Su mente no está inundada de preocupación, y es capaz de sentarse y relajarse. Serenidad proviene de esos momentos de quietud y calma en la que sólo puede “ ser”.

Interés – Es estar con ganas de aprender más y descubrir nuevas cosas fascinantes. Interés viene de ser curioso o participando en algo. Es un estado de intriga y asombro, donde usted quiere saber más y se lanza hacia un objeto de interés. Cuando se sienta interesado, y  abierto a nuevas experiencias y tener un deseo de explorar el mundo que te rodea.

Esperanza – Se trata de una creencia y sensación de que las cosas salgan mejor. Es saber que nuestros problemas actuales no son permanentes y que el futuro sigue siendo prometedor a pesar de las circunstancias difíciles. Una persona esperanzada cree que obtendrá las cosas, y no importa lo terrible de las circunstancias mantiene fe en que las cosas van a cambiar.

Orgullo – Esto viene de sentirse digno e importante en lo que uno hace o logra. No se trata de tener una abrumadora sensación de satisfacción, pero es tener algo terminado que es socialmente valorado y por lo que se siente orgulloso. Puede venir de un propósito del sentido que le damos y el significado de nuestros logros, esto ofrece un aumento de la confianza para expandir la fe en nuestro potencial para hacer grandes cosas.

Diversión – Cada vez que experimentamos situaciones divertidas, humor, con los demás nos sentimos divertidos. Podemos obtener entretenimiento  por reír con los demás con una broma divertida, viendo un cachorro o jugando un juego o una actividad divertida . La diversión nos ayuda a construir relaciones con los demás.

Inspiración – Esto viene de vivir una experiencia muy conmovedora y edificante, tales como los momentos en la vida cuando vemos la verdadera bondad o cuando alguien pasa por encima y más allá de lo ordinario. Hazañas asombrosas del intelecto, fuerza, agilidad y puede conducir a la inspiración. Un instante de excelencia puede ser un momento de inspiración.

Asombro – La noción de ser impresionado viene de sentir reverencia hacia algo muy poderoso y que cause admiración. Fredrickson señala que esto puede venir de experimentar fenómenos naturales, como el Gran Cañón, una hermosa puesta de sol, o el romper de las olas del mar. También puede provenir de maravillosas  creaciones de arte o desarrollos muy impresionantes. Estos son los momentos en los que nos damos cuenta de lo pequeño y ordinario que realmente son comparados con la inmensidad del mundo que nos rodea.

Amor – El amor es la recopilación de todas las emociones anteriores. En general, el amor tiene que ver con un sentimiento de afecto y el apego personal, es cuando tenemos un sentimiento muy positivo de conexión hacia otra persona. Esta sensación puede ser mejorada al ver que alguien realiza una hazaña increíble, riendo y divirtiéndose juntos. El amor es una amalgama de todos los estados emocionales que se reúnen a lo largo de nuestra vida.”

Cuando ya tengas hecha esta tarea, podrás recurrir a esta base de datos, siempre que necesites cambiar tu estado interior, si te abaten las emociones negativas, el miedo, la tristeza, la ira… siempre te podrás beneficiar de tu almacenamiento de emociones positivas, volviendo a ellas y rememorandolas, con los cinco sentidos, las veces y el tiempo que requieras para modificar tus sentimientos.

Esto no sólo repercutirá en ti sino que “cuanto más feliz y satisfecho estés con tu vida, más podrás dar a los demás”, palabra de Martin Seligman.

¡¡No desaproveches tu dispositivo!!

¡¡¡Buen fin de semana!!!

Antivirus: ¿está tu sistema protegido?

virus

¿Alguna vez te ha ocurrido un evento en tu vida, cuyo resultado no ha sido el esperado y tras hundirte en el abatimiento y la impotencia, lo has generalizado inoculándolo en tu mente como una generalización?

Te pondré un ejemplo, ¿recuerdas a cuántas entrevistas de trabajo te has presentado en tu vida, en cuántas conseguiste el resultado esperado, cómo archivaste ese acontecimiento y lo que eso ahora te hace pensar sobre quedarte sin trabajo o conseguir uno nuevo?

Imagina cuando empezaste a buscar  trabajo, cuando no tenías más experiencia que la de estudiar, acudir a clase y pasar los exámenes. De repente te enfrentabas a buscar trabajo sin ninguna experiencia previa en estas lides, pero con un ambiente propicio para el éxito en la búsqueda, pongamos por ejemplo, en el ciclo expansivo económico que vivió  España.

Todo jugaba en tu favor, las ofertas llovían, los salarios eran altos, los trabajos no exigían demasiado y casi todo, “se vendía solo”.

Casi  a la primera conseguiste el trabajo y te pusiste manos a la obra en lo que en principio creías que podía ser el trabajo de tu vida. Sin darte casi ni cuenta te adaptaste tanto que te creíste ser tu padre, viéndote jubilarte en esa empresa y disfrutando de esos beneficios el resto de tu vida. ¿Para quiénes crees que funcionaría la globalización?

Si durante el tiempo de la “crisis financiera y económica”  has perdido tu empleo, y has intentado conseguir otro, has ido a varias entrevistas que no han fructificado, o has conseguido uno con el que no estás muy emocionado, tus condiciones y experiencias no habrán sido muy positivas, sientes y oyes como en tu entorno, todo, se confabula para pintarte un oscuro panorama que sólo inocula virus como “no se puede encontrar un buen trabajo”, “las empresas no contratan”, “los sueldos son bajísimos”, “me va a costar el doble conseguirlo”, “ sin esto o sin  lo otro no conseguiré empleo”, “mejor estoy aquí calladito aunque esté mal”. Casi todo y todos parecen haberse conchabado contra ti y contra tu afán de salir adelante.

 Pero qué crees que hacen todos esos mensajes que se empeñan en repetir hasta la saciedad, la cantidad de miseria y de despropósitos que se gestan día a día, y te radian, televisan y cuchichean, crees que estar atento e informado de este tipo de cuestiones, ¿te potencia o por el contrario te anula?

Un virus mental es, según Robert Dilts una “clase particular de creencias limitadoras susceptibles de interferir seriamente con los esfuerzos propios y ajenos para sanar y mejorar”.

 Si para tu ordenador compras antivirus y también te proteges y vacunas contra los biológicos, qué te ocurre con los virus mentales, qué te hace que te entregues a ellos, los insertes en tu disco duro y sean tus drivers.

Para luchar contra un virus debes reconocer que lo tienes, neutralizarlo y filtrarlo para que tenga la importancia que debe en tu día a día.

 Para poder inmunizarte contra él necesitas clarificarte, ver y sentir qué creencias son tuyas y con cuáles del ambiente te has mimetizado, ser congruente con las que son tuyas y son potenciadoras, te ayudará, sobre todo si consigues alinearlas con  tus valores personales.

 En este caso, por unas cuantas entrevistas y comentarios inespecíficos y  sin base, no puedes generalizar tu creencia limitante.

Si tienes un virus busca un médico, un informático o un coach pero no dejes que acabe contigo sin luchar.

 

Lo que uno hace

hacer

Vuelves del trabajo y te encuentras agotado, malhumorado y sin ganas casi de hablar pero sin embargo surge la idea de salir a correr, a bailar, a charlar con los amigos o a disfrutar de una obra de teatro, cine y no te lo piensas dos veces, sales y vuelves como nuevo.

¿Qué tipo de cansancio es ese que te agota hasta el extremo de dejarte casi inerte en el sillón pero que de repente te permite hacer muchas otras cosas?

 Seguro que quien pasa toda la semana trabajando y dedica el fin de semana al senderismo, montañismo, a viajar, etc., y sabe del esfuerzo físico que requieren todas estas actividades no se lo piensa dos veces antes de apuntarse a estos planes, a pesar de que haya sido una semana “agotadora”.

 ¿Has pensando alguna vez que el trabajo mental, realmente no produce agotamiento sino va acompañado de otros sentimientos como la frustración, la preocupación y el resentimiento?

Si reflexionas  sobre esto, toman significado las palabras de Jobs en Standford cuando recomienda que busquemos nuestra pasión y que ya apuntaba Confucio “ Elige un trabajo que ames y no tendrás nunca más que volver a trabajar”.

El aburrimiento, el tedio fagocitan tu energía, tu alegría y  convierten las ocho horas que sueles estar trabajando en un castigo diario, por el que  desesperas  hasta poder, el viernes, en el mejor de los casos, salir de él.

En realidad, puede que estés tan absorto en pensar qué no te gusta tu trabajo, que te mereces algo mejor o que has tenido  mala suerte, que puedes ser incapaz de ir más allá y encontrarle un sentido a  lo que haces.

En muchas ocasiones ni siquiera apreciamos el tener una forma de contribuir de alguna manera al avance de la sociedad entendiendo qué misión tenemos en la vida y cómo podemos desarrollarla a través de nuestra tarea, has pensado  por un momento, ¿cuál es la tuya?

Si esto ya lo has hecho, puede que no hayas ido más lejos y no hayas visualizado que tu actual trabajo puede ser una etapa o un estadio anterior a otro que te llene más, que te motive y por ello puedes establecer una hoja de ruta que te acerque cada día más a tu objetivo. No te pongas límites, ponte retos.

Y finalmente has pensado en actuar como si tu trabajo te gustase, si creas un interés real en él y un objetivo diferente cada día lo harás  cada vez más interesante e incluso puede que esto te ayude en las cuestiones anteriores,  a la vez que disminuyen tu fatiga, tus tensiones y tus preocupaciones.

Si tú no le das importancia y significado a tu tarea, ¿quién esperas que se la dé y la encuentre interesante, provechosa y digna de tener en cuenta?

Piensa en esta frase de Sartre, “Felicidad no es hacer lo que uno quiere, es querer lo que uno hace”.

¿Por dónde vas a empezar?

¿Quién engaña a quién?

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Es irónico que lo que leo en publicaciones y libros científicos y compruebo que funciona para mí o para otras personas, a veces, cuando se lo traslado a otras personas, lo toman como una premisa que hay que rebatir y derribar con argumentos de lo más espurios para ellos mismos.

 Cierto es que  renunciar a hábitos que confundimos con nosotros mismos, puede infundir algún temor, pero muchas de estas acciones no tienen, ni quieren, la intención de ser ni siquiera consejos, como tampoco lo pretende ser este blog, sino un entrenamiento de prueba y error hasta encontrar la estrategia que nos funciona y nos hace feliz a cada uno.

 Realmente me parece increíble que, al margen de la hilaridad que pueda producir, las personas no crean, que “engañar” al cerebro con una correcta  posición andando, con una sonrisa, con el lenguaje, con determinados gestos y hábitos posturales, te cambia la percepción de ti mismo, tu confianza y tus decisiones y sin embargo no cuestionen que son ellos mismos quienes generan los pensamientos que les hace infelices, que es esa misma mente a la que también engañan basándose en experiencias pasadas vagamente  testadas y que les amargan la vida a diario.

Si alguien te pregunta cómo estás y le respondes “fenomenal”, ¿te estás engañando? Y si te lo preguntan y le respondes “fatal” o “podría estar mejor” ¿no?, ¿con quién te estás comparando?,¿en qué?,¿acaso tienes los datos suficientes para saber cómo se ve y se siente esa otra persona?, ¿en qué caso estás haciendo un resumen alejado de una visión apreciativa de lo que tienes?

 Si comparas tu interior, es decir, todo eso que estás pensando sobre ti, tu vida y tu entorno con el exterior de otras personas, en la mayoría de la ocasiones, saldrás perdiendo, porque nunca sabrás ni la mitad de cómo esa persona interpreta su realidad.

 No te rebeles contra un cambio que te puede allanar tu camino hacia la felicidad. De pensar en ser algo a serlo, es decir, que sea natural, espontáneo e inconsciente, sólo hay entrenamiento.

 Si comienzas por cambiar tu postura ante la vida, notarás un gran cambio. Si caminas erguido, seguro y con confianza, con paso firme y fuerte, mirando al frente, esto acabará trasladándose a tus pensamientos y reforzando tu persona y la creencia en ti mismo.

¿Qué fue antes que pensaste que eras inseguro y anduviste mirando al suelo  y dubitativo o que andando así te sentiste y actuaste de esa forma?

Vigílate porque así será tu día y por ende tu vida 😉