¿Cierras tu válvula?

valvulas

Piensa en alguna persona que proponga lo que proponga casi siempre parece ser atractivo seguir su plan. No sabes exactamente  el porqué pero te gusta estar con ella, contarle tus cosas, que te transmita su energía.

Seguramente hasta ese momento no habías pensado en hacer cosas como saltar en paracaídas, correr una maratón, ir a ese viaje tan lejos, participar en actividades de voluntariado, políticas o en alguna aventura empresarial y ahora tras su conversación, te lo planteas.

Te has preguntado alguna vez qué es lo que diferencia a esa persona de ti, crees que hace cosas más interesantes, tiene un trabajo mejor, más comodidades, oportunidades, experiencias.

Ahora que ya sabes que no, qué te parece si valoras algo tan importante para enganchar como el entusiasmo. Es quizá esto lo que te atrae. Las ganas de vivir, lo que disfruta con todo y con todos. Cómo lo transmite.

Quieres ser así pues sólo tienes que tomar la decisión y ponerte manos a la obra.

Piensa en esa persona que transmite entusiasmo, seguro que no se lamenta del tiempo, ¿y tú? A que tampoco cuenta lo ocurrido con un tono regular, pesado y monótono. Quizá a sus eventos negativos  o no les da el protagonismo que tú o no los cuenta o les pone el suficiente humor como para relativizarlos y sacarte una sonrisa. A lo mejor, no se queja. Quizá se interesa por los demás más que tú y no se cansa de agradecer todo.

¿En qué os parecéis o en qué os diferenciáis?

Además de esos ejemplos de comportamiento también he comprobado otro, que quiero que valoréis y seáis conscientes: lo que influye por teléfono el estado de ánimo con  el que contestas y hablas, sobre la persona que está al otro lado del teléfono. Si no vas a estar al 100% y a trasmitir entusiasmo, ganas de vivir y buenas noticias, no llames, ni escribas. No te ven ,con lo que lo que trasmites, es lo que perciben y no son adivinos, ni intérpretes.

Muchas personas llaman a sus seres queridos y  no se cuestionan su estado interior para hacerlo, algo que sin embargo si hacen en sus trabajos y eso ¿a qué se debe?, acaso no merecen el doble de tu esfuerzo para no preocuparles o ponerles nerviosos. Si no vas a mejorar su estado por lo menos no lo empeores, no marques.

Si quieres ser una persona entusiasta que trasmita buena onda, vibraciones, rollo, comienza por imprimir energía positiva a tu actividad diaria más trivial. Empezarás a disfrutar de todos tus momentos.

Sonríe con ganas, que tu apretón de manos diga exactamente que te alegras de conocerle, que tu tono demuestre que estás vivo y lo agradeces, que tus “gracias” sean sinceras, de verdad y si tienes algo bueno que decir de alguien no te lo calles, díselo.

Todos estos pequeños cambios tendrán un efecto multiplicador estimulante en tu vida y aumentarán  tu entusiasmo. Construye tu  circuito de retroalimentación para aprovecharlo.

De ti depende empezar a llenarlo o que siga con la válvula abierta siendo  tu propio sumidero de energía.

2 comentarios en “¿Cierras tu válvula?

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