¿Las paces con la báscula?

bascula

Mi innata curiosidad y mi interés por ser cada vez más útil, me hacen  ir de un libro a otro sin descanso, esto que alterno con todo tipo de revistas y con una actividad informativa frenética, me hace llegar a conclusiones cada día más parecidas y simples que se basan en algo que, a día de hoy, todavía me cuesta darle una dimensión universal, y pensar en su función primordial, EL AMOR.

Lo último que ha caído en mis manos son dos libros, uno sobre la Felicidad del monje budista  Matthieu Ricard y otro sobre Ho´Oponopono del Dr. Hew Len, un sistema hawaiano para desarrollar nuestra mente, que unidos al bombardeo de mensajes que recibimos por doquier, me han hecho reflexionar sobre algo básico, el  cuerpo humano.

A pesar de que el sol brilla por su ausencia en nuestra recién estrenada primavera, todo lo demás sigue su curso. El comercio y la industria inician sus campañas para que nos vayamos preparando la piel, el cuerpo, la maleta, las vacaciones, y que todo se dirija a llevarnos al verano en las “mejores condiciones”.

Esto alerta de  que  habrá que deshacerse de la ropa en breve y para eso, nos debemos preparar, lo que no advierte ninguna de estas propagandas, es que los milagros existen sí, pero siempre y cuando hayan sido precedidos del suficiente tiempo para obrarlos, ahora sólo quedan las intervenciones de urgencia y los lamentos.

Hasta el esfuerzo, la constancia y el tiempo, hubiese llegado hasta hace poco pero después de leer parte de estos libros, mi visión ha cambiado. Uno de los primeros temas sobre los que habla el Dr. Chen y que  refiere en  sus múltiples consultas, es sobre la pérdida de peso.  A este tema él  responde con una práctica que hoy me gustaría compartir con todos los que estáis en esta misión:

“Hable con su cuerpo humano. Dígale “Te amo exactamente como eres. Gracias por estar conmigo. Si te has sentido maltratado por mí de cualquier modo, por favor perdóname”. Deténgase varias veces durante el curso del día y visite a su cuerpo humano. Que sea una visita de amor y agradecimiento. “Gracias por llevarme a todos los lados. Gracias por respirar, por los latidos de nuestro corazón”.

Tome a su cuerpo como a un socio, no como a un sirviente. Hable con su cuerpo como si fuese un niño pequeño. Sea su amigo. Le gustan las grandes cantidades, montones de agua para funcionar mejor con él mismo. Usted puede considerar que él está hambriento, pero tal vez él pueda decirle que está sediento”.

 Seguramente nunca habías pensado desde esta perspectiva, ni hablado así a tu cuerpo, seguro que tus conversaciones frente al espejo eran todo lo contrario. Haz las paces con él y que todo empiece desde dentro en lugar de insistir desde fuera con espejos y básculas.

Si está dispuesto a ver estas cuestiones desde otra óptica y a trabajar con otras herramientas asumiendo tu responsabilidad sobre todo en un 100%, también te dejo un video de la neurocientífica  Sandra Aamodt, sobre nuestro hábito de comer y cómo mejorarlo.

http://www.ted.com/talks/sandra_aamodt_why_dieting_doesn_t_usually_work#t-51793

¿Qué es lo peor que podría pasarte por probar?

Tu Banda Sonora

musci

“Sin música la vida sería un error” Nietzche

Si compartes este pensamiento, este post te va a gustar porque no sólo de la música podemos extraer la parte emocional y evocativa sino que podemos experimentar para observar cuál es la más indicada para nuestra cuestión a resolver.

La música es universal, todas las culturas de alguna forma la han ido extendiendo a lo largo de la Historia. Algunos arqueólogos han encontrado flautas hechas de hueso de hace 40.000 años e incluso antes ya se hacía música con palos y piedras.

Los neurocientíficos han demostrado durante la década pasada que la música estimula numerosas regiones de nuestra mente a la vez, las que responden a las emociones, la memoria, el control motórico , el ritmo y el lenguaje, es decir, que la mente “¡está que se sale!” cuando escucha música.

Gracias a esto se han desarrollado muchos tipos de terapia con música. Incluso se ha demostrado que tiene un particular efecto para manifestar un sentimiento de unidad, pertenencia y confianza entre individuos, que podéis comprobar con los diferentes himnos.

Pero lo interesante de este post no son estas peculiaridades sino trasladarte algo que puedes practicar y que los antiguos griegos ya sabían, cómo la música afecta a mente y cuerpo.

Al influir sobre las ondas cerebrales, cada música puede cambiar tu estado de ánimo. Por ejemplo la música barroca te ayuda  a crear una conciencia relajada conocido como estado alfa.

Para poder disfrutar de los efectos de la música puedes:

  • Diversificar la música que escuchas: pasarte del rock, al jazz, pop, cualquier cambio introducirá nuevas sensaciones en tu mente.
  • Al cambiar el ritmo alentarás tu creatividad, descubriendo lo inesperado.
  • Si algún tipo de música no te gusta, no te empeñes, tu intuición te ayuda a sentirte mejor.
  • Cambia las noticias de la mañana por una música que te inspire. Tu día comenzará de una forma muy distinta.

Para que crees consciencia de lo que la música puede hacer por ti, te dejo una práctica de Romilla Ready:

1.Piensa en un asunto pendiente o problema que te mortifique; califícalo en una escala del 1 al 10 y anota el resultado en un folio.

  2. Escoge tres piezas musicales de distinto estilo.

  Por ejemplo, inténtalo con música del barroco, música instrumental y baladas suaves.

  3. Pon a sonar la primera pieza mientras piensas en tu asunto; luego califica tus reflexiones en una escala del 1 al 10. Ahora toma nota de cómo te sientes al respecto.

  4. Repite el paso anterior mientras suena la segunda pieza; no olvides calificar tus sensaciones y opinar sobre tus reflexiones.

  5. Repite una vez más el ejercicio escuchando la tercera pieza; no olvides calificar tus sensaciones y opinar sobre tus reflexiones.

  ¿Has cambiado tu manera de pensar? ¿Qué música crees que te ha hecho más poderoso y recursivo?

Anímate a hacer la práctica y descubre “la Banda Sonora de tu Vida”

Foto: taringa