¡Tú decides!

decisiones
Seguro que si en este momento no estáis dándole vueltas a un tema recurrente, lo habréis  hecho hace poco o en breve caeréis en ese estado. Cuando nos empeñamos en pensar en un asunto cada equis tiempo y no lo resolvemos, se convierte en una rémora en nuestras vidas y nuestro avance personal.
Si bien es cierto que vivir en el pasado produce melancolía y en el futuro desarrolla ansiedad, el presente lo valoramos poco, a veces como si tuviésemos toda la vida por delante para concluir temas. Pues lamento deciros que no, el tiempo pasa tan deprisa que la mayor parte de las personas convierte su vida en un lamento, sólo pensando en la cantidad de oportunidades y trenes que ha visto pasar sin detenerse.
Sólo se necesitan veinte segundos de coraje para decir que sí, para proponer algo, para hacer esa llamada, mandar ese mensaje, mañana será otro día y tendrá otras decisiones que tomar, no esquives las de hoy.
Comienza por no utilizar el condicional como tiempo verbal, resérvalo para lo negativo que pueda pasar, todo lo demás en presente: me gusta, lo quiero  y lo voy a hacer, sin deberes, sin excusas. El camino del fracaso y de no vivir, está lleno de buenas intenciones y de  no tomar decisiones.
Si nunca te parece el momento adecuado de tomarlas, ahí van unos científicos consejos: tómalas  después de haber tomado azúcar, la glucosa hace que tu pensamiento se vincule más a tu bienestar futuro, hazlo después de un sueño reparador, las emociones del día anterior se han mitigado y se está más despejado, la falta de sueño hace que tomemos decisiones más arriesgadas y hazlo sin pensarlo demasiado, si no te asaltarán muchas dudas y no la tomarás nunca.
Si eres de los que han dejado que los demás tomen decisiones por ti, durante mucho tiempo, al principio, porque te daba igual y después por desidia  o por no molestarte, no es tarde. A tomar decisiones se aprende, como todo, tomándolas. Empieza por las pequeñas, decide en todo, qué comer, qué comprar, qué vas a decir a tal persona, cómo vas a intervenir en la próxima reunión. Cada decisión que tomes será un paso en el refuerzo de tu capacidad de acción. Sé proactivo, no esperes a que las cosas sucedan, haz que pasen. Esto engancha y cuando lo practiques  algunas veces y veas su resultado, será difícil que vuelvas a esconderte tras alguien nunca más.
Si has tomado la decisión, no utilices la palabra “pero”, invalidará toda tu acción anterior, te desmotivará y te lanzará una excusa, para dejarlo para otro día. Tú no quieres eso, verdad? No sigas pensando en lo que no quieres, en lo que te produce dolor, en lo que quieres evitar, dirígete a lo que te produce placer, lo que quieres, con decisión. Te mereces ser feliz y capaz de comandar tu vida sin necesidad de otros.
El poder de decisión es el poder de cambiar tu vida, en cuanto comiences, no podrás parar. Aprenderás de ellas, de tus errores, de tus fracasos, serán tuyos, no de nadie más, ni influidas por otros. Son las decisiones lo que dirigen tu destino y no las circunstancias, si no, piensa en la cantidad de gente que conoces que triunfaron a pesar de sus circunstancias. Aquí tienes un video de muchos celebérrimos.
Piensa en la  frase de Hellen Keller “La vida es una atrevida aventura o no es nada” es cierta.
Si quieres comenzar tu aventura, escribe dos decisiones que vas a tomar, una muy sencilla y otra más difícil,lleva a cabo  la primera. Te aseguro que cuando la tomes, no tardarás mucho en seguir tu hoja de ruta.
Buen viaje 🙂

foto: imaginedreamid.blogspot.com.es

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