Reacción en cadena

en cadena

La mayoría de las veces somos conscientes de cómo nos responden las personas con las que interactuamos en nuestro entorno pero en pocas ocasiones somos capaces de observar qué decimos o cómo nos dirigimos a ellas antes.

Pensar en cómo ocurre esto, seguro que su reacción hace que les califiquemos y, o estemos encantados de seguir a su lado o huyamos despavoridos en cuanto les vemos.

Seguro que recordáis a alguna persona a la que le cuentas algo emocionado y la respuesta te coloca en una desagradable posición con una crítica o una contestación no demasiado apropiada.

Del tipo: “He conseguido entradas para tal concierto”, “he comprado este libro que buscaba hace tiempo”, “se me ha ocurrido una idea de cómo mejorar el proyecto” con respuestas como: “seguro que te han salido más caras que a mí y además no has contado con tal o cual”, “el libro lo tengo hace tiempo y no merece la pena”, “emplear tanto tiempo en el proyecto no te va a servir de nada”.

¿Qué nos impide celebrar como se merece lo que los demás consideran un éxito? Quienes suelen compartir  sus éxitos depositan en nosotros la confianza suficiente para que sepamos acompañarles en su alegría.

De tu reacción dependerá lo que esa persona interiorice de ti. Si piensas en cómo sueles reaccionar a estos acontecimientos y en cómo los celebras recordarás cómo entablas distintos tipos de relaciones con las personas.

Si tras un aumento de sueldo, tu reacción sin contacto visual  con un tono plano, se basa en  que “seguro que tendrás que trabajar más y por lo tanto no tendrá tiempo para gastarlo”, es una reacción negativa, crítica, que no aporta nada más que una imagen de quien lo dice en el mismo sentido, pasiva y destructiva.

 No importa si el tema es trivial o trascendental, aprender a reaccionar de forma constructiva  y activa, no sólo mejorará tus relaciones sino que enfocarte en lo positivo y conseguir alegrarte de los éxitos ajenos redundará en tu felicidad.

Permitidme que empiece la semana con un entrenamiento que propone Martin P. Seligman en su Psicología Positiva, seguro que no os resultará fácil, requiere un esfuerzo grande pero merece la pena.

“Escucha con atención cada vez que una persona que te importe te cuente algo bueno que le haya sucedido. Desviese de su camino habitual  para reaccionar de forma activa y constructiva. Pida a la persona que lo reviva con usted; cuanto más tiempo se pase reviviéndolo mejor. Dedique mucho tiempo a reaccionar activamente, no sea lacónico. Busque también sucesos en su propia vida y deje constancia de cómo debe reaccionar para valorar más positivamente el hecho”.

Si crees que no se te da bien, entrena hasta que se convierta en un hábito.

Cuando se empieza a poner en práctica, caes mejor a los demás, pasan más tiempo contigo y confían más en ti. Te sientes mejor y todo ello refuerza tu capacidad de reaccionar activa y constructivamente.

Si alguien consiguió el objeto de sus sueños, qué te hace pregunta por la utilidad, recordarle que tiene miles  o dar tu opinión sobre él. ¡¡Sólo disfruta de su éxito!! 

Foto: caotero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s