Feedforward

avanzar

Qué ocurre cuando le dices a alguien a tu alrededor que quieres cambiar algo de tu personalidad o que quieres mejorar algún comportamiento determinado. Si tienes a tu alrededor personas que creen y valoran el cambio y saben que se puede producir, lo mínimo será darte la enhorabuena por ser valiente y ponerte manos a la obra en un proceso que, a pesar de tener altibajos y recaídas, te ayudarán sobre manera con tu nuevo yo.

Sin embargo la mayoría de los mortales en lugar de animarte y ver en ello motivo de orgullo, aprovecharán la entradilla como una autocrítica y comenzarán a elaborar argumentos a favor de la necesidad de tu cambio aportando infinidad de hechos del pasado que van poco a poco construyendo el grillete que se ajustará a tu pierna como recuerdo de los “debes” de ese tú.

 

No hay manera de que las personas pongan un poco de distancia en las críticas y vean la parte positiva del hecho y de cómo incluso el cambio les va a repercutir positivamente en su interrelación contigo. ¿Estamos acaso únicamente  programados para lo negativo?

Atisbando estos casos y habiendo tenido experiencias previas, asumir y reconocer públicamente cualquier cuestión a mejorar es, para algunos que no se atreven a hacerlo, licencia para criticar a cualquiera que haya tenido ese valor.

Si  este compromiso de cambio no lo adviertes a tu alrededor y te ayudas de los que te rodean para hacerlo, las personas absortas en sus cosas, no prestarán atención a los pequeños cambios que se van produciendo, cuando les preguntes te dirán que no han visto nada nuevo y el efecto de tu esfuerzo quedará diluido y por lo tanto no tendrá el efecto motivador que requiere adquirir otro hábito.

De ahí que el feedback sea una cuestión tan temida y odiada por muchos, abrir con nuestra autorización nuestra caja de los truenos impactando en nuestras inseguridades y dejándonos knockeados, no parece una buena idea.

Sin embargo  hoy os propongo otra estrategia para que sea más fácil ayudar a mejorar antes que se comience con  lo de siempre, probar que alguien ha hecho algo mal  durante tiempo. Marshall Goldsmith lo denomina “Feedforward” y hay que reconocer que ya el cambio en la palabra, psicológicamente anima, cambiando la dirección de lo que alimenta, e impulsándonos a seguir hacia adelante.

La estrategia se compone de cuatro pasos:

1) Elegir un comportamiento que creamos que va a significar un gran cambio en  nuestra vida, como por ejemplo: escuchar mejor.

2) Contarle ese objetivo a todo el mundo que conoces: familiares, compañeros, amigos, desconocidos, cualquiera con el que puedas establecer una mínima conversación.  La idea de preguntar a desconocidos parece absurda o loca pero son quienes nos pueden dar ideas mejores,  menos “interesadas”.

3) Pídele a esa persona que te dé dos sugerencias para conseguir tu objetivo, que te ayuden a conseguir ese cambio tan positivo. Sólo existe una regla, para los conocidos, no se puede mencionar el pasado. Todo se referirá al futuro.

Por ejemplo con nuestro ejemplo dirías: “Quiero saber escuchar  mejor. Me puedes dar dos ideas que pueda llevar a cabo en el futuro para poder hacerlo mejor”

Las dos ideas serán tu Feedforward: que podrían ser, “no interrumpir a quien está hablando”, “no tomarse lo que dicen personal”.

La idea es que no muestres ninguna emoción con los resultados. Di sólo gracias y no entables conversaciones que podrían derivar en un desmotivador feedback o una vuelta al pasado desalentadora. Ser franco muchas personas lo confunden con hacerte un resumen de tu peor versión. El pasado proporciona hechos pero no ideas potenciadoras.

No te limites, haz una larga lista y ordénala para comenzar tu cambio cuanto antes. Tienes por donde empezar y qué entrenar.

Good job!!

foto:con-sentido

2 comentarios en “Feedforward

  1. Aruca, me gustó la iniciativa. La verdad es que comenzar un cambio personal llevandose por lo que digan quienes nos rodean, parece más una película de Misión Imposible que algo simple… Estamos tan educados para mostrar todos los motivos por los cuales una idea va a fallar y para criticar todo intento que nosotros mismos no estamos dispuestos a llevar adelante! Comencemos desde nosotros y con la técnica que nos comentas en tu post. Muchas gracias por compartirla!

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