¿Qué relación tienes con tu pasado?

lagartija

 

Agradezco a Pedro Pablo Sacristán la creatividad derrochada en este cuento, que tan útil me  resulta  como analogía de la función del pasado y nuestra relación con él.

Estoy segura de que “Juanija Lagartija” no os dejará indiferentes.

“Juanija Lagartija vivía entre unas piedras en el campo. Como a todas las lagartijas, le encantaba tomar tranquilamente el sol sobre una gran roca plana. Allí se quedaba tan a gustito, que más de una vez había llegado a dormirse, y eso fue lo que pasó el día que perdió su rabito: unos niños la atraparon, y Juanija sólo pudo soltarse perdiendo su rabo y corriendo a esconderse.


Asustada oyó como aquellos niños reían al ver cómo seguía moviéndose el rabito sin la lagartija, y terminaban tirándolo al campo después de un ratito. La lagartija comenzó entonces a buscarlo por toda la zona, dispuesta a recuperarlo como fuera para volver a colocarlo en su sitio. Pero aquel campo era muy grande, y por mucho que buscaba, no encontraba ni rastro de su rabito. Juanija dejó todo para poder buscarlo, olvidando su casa, sus juegos y sus amigos, pero pasaban los días y los meses, y Juanija seguía buscando, preguntando a cuantos encontraba en su camino.

Un día, uno aquellos a quienes preguntó respondió extrañado “¿Y para qué quieres tener dos rabos?”. Juanija se dio la vuelta y descubrió que después de tanto tiempo le había crecido un nuevo rabito, incluso más fuerte y divertido que el anterior. Entonces comprendió que había sido una totería dedicar tanto tiempo a lo que ya no tenía remedio, y decidió darse la vuelta y volver a casa.

Pero de vuelta a sus rocas, precisamente encontró su rabito al lado del camino. Estaba seco y polvoriento, y tenía un aspecto muy feo. Alegre, después de haber dedicado tanto tiempo a buscarlo, Juanija cargó con él y siguió su camino. Se cruzó entonces con un sapo, que sorprendido le dijo:

– ¿Por qué cargas con un rabo tan horrible y viejo, teniendo uno tan bonito?
– He estado meses buscándolo – respondió la lagartija.
– ¿De verdad has estado meses buscando algo tan feo y sucio? -siguió el sapo.
– Bueno – se, excusó Juanija- antes no era tan feo…
– Mmm, pero ahora sí lo es, ¿no?… ¡qué raras sois las lagartijas! –dijo el sapo antes de largarse dando saltos

El sapo tenía razón. Juanija seguía pensando en su rabito como si fuera el de siempre, pero la verdad es que ahora daba un poco de asco. Entonces la lagartija comprendió todo, y decidió dejarlo allí abandonado, dejando con él todas sus preocupaciones del pasado; y sólo se llevó de allí un montón de ilusiones para el futuro.”

 

Reflexionábamos sobre la orientación en el tiempo en “La psicología del tiempo” y concluíamos que los que vivir del pasado negativo y el presente fatalista son las peores opciones que uno puede elegir.

¿Has pensado alguna vez cómo te influye tu pasado?

¿Cómo lo revives?, ¿te impulsa?, ¿te reconforta?, ¿te castiga?

¿Para qué te sirve?

¿Qué puedes hacer, pensar o sentir para que esa sensación cambie y sea positiva?

Imagina que estás ayudando a tu mejor amigo a ver la parte positiva de sus vivencias, ¿realmente es tan importante que lo viva tan traumáticamente?

¿Cuánta energía pierdes en rememorar acontecimientos pasados negativos?

¿Cuántas veces te cuestionas “Y si hubiese hecho esto”, “y si hubiese hecho lo otro”?, ¿cuán lejos sabes que te llevarán estas preguntas?, ¿dónde te conducen?, ¿construyen o destruyen tu paz interior?

 ¿Te parece justo juzgar hechos del pasado con los conocimientos que tienes ahora?

¿Qué puedes aprender de ello que te ayude y te anime en tu presente, en tu futuro?

Si eres capaz de ver en Juanija un reflejo de lo que ha podido ser tu vida hasta ahora, ¿piensas seguir buscando tu rabo?, o ¿acarreando una que ya no necesitas?

Seguirás mirando al suelo con vergüenza o nostalgia mientras la vida pasa frente a ti, o con las manos ocupadas en algo que ya no te interesa, ni te ocupa, mientras pierdes agarrar todas esas oportunidades que la vida te ofrece.

 Si vives en el pasado y lo recuerdas constantemente con nostalgia puede ser que tu presente no sea muy interesante, o no le prestas la suficiente atención o tu futuro no lo visualizas muy halagüeño.

Piénsalo, toma una decisión  y avanza.

 No te crees adicciones innecesarias.

Libérate de tu pasado.

Puedes ser quien tú quieras, sólo con decidirlo. 😉

Buen fin de semana!!!

¿Tu mejor amigo?

bestfriend

Imagina que tu mejor amigo, esa persona con la que pasas tanto tiempo charlando acerca de la vida, de tus sentimientos, a la que le cuentas todas tus inquietudes, intimidades, con quien eres auténticamente tú, totalmente sincero a pesar de saberte vulnerable, esa persona que te ayuda a ser mejor cada día, esa, de repente un día, empezase a ponerte pegas a todo, a intranquilizarte con dudas sobre tu futuro, sobre tus capacidades, a recordarte lo peor de tu pasado, a magnificar tus debilidades, a hacerte creer que no te mereces muchas cosas, que no eres suficientemente bueno, o peor, te compadeciese, le dieses pena y te tratase como una víctima, ¿durante cuánto tiempo más sería “tu mejor amigo”?

Algo que seguro has  visto claro en esta situación, cuando se trata de tu vida interior y de cómo te hablas a ti mismo, a lo mejor no lo ves, o no lo das tanta importancia, pero realmente, ¿con quién pasas más tiempo?, ¿con quién pasas largas horas a solas embebido en tus pensamientos?, ¿de dónde crees que salen éstos y cómo crees que se originan?

Frases como la famosa atribuida a Ford, en la que afirma algo así como que si crees que puedes, puedes y si crees que no, no ¿qué significado tiene para ti?, ¿cómo te ves y cómo te quieres ver realmente?, cuando escuchas que “eres lo que piensas” ¿a qué te suena?

Te parece que dedicarte un tiempo a ti, a tus necesidades, que prevalezca tu persona y tu criterio, en algunas situaciones por encima de agradar a los demás o caber en sus modelos y no decepcionarles, ¿te parece que eso es egoísta?

Te has parado a pensar alguna vez ,¿cómo te hablas?, ¿qué te dices?, ¿eres tu mejor  amigo o  tu peor enemigo? ¿te animas y motivas o por el contrario de pones obstáculos, barreras o límites?

Si estás haciendo tu propio análisis de estas cuestiones ya has empezado a ser consciente de qué puedes estar haciendo que tu vida no sea plena y feliz, sólo por lo que te dices a ti mismo. Esto ya es un gran paso.

Si quieres ir más allá , no dejes que ese enemigo, tu otro yo, te acobarde, plántale cara, debate con él, ponle un nombre, desdóblate en tu mente, argumenta en contra de su pesimismo con ejemplos de tu vida, que los hay buenos, seguro, búscalos, exagéralos, dales fuerza, exactamente lo mismo que haces con lo negativo, haz trabajar a tu mente, no la dejes con el piloto automático con el que lleva tantos años surcando cielos tormentosos constantemente sin ver la luz.

Haz caso a Henley : “Sé el capitán de tu alma”