¿Qué combustible usas tú?

combustible

 

 

Quizá  es un símil que ayuda a reflexionar sobre el tema, los combustibles, Cuando “Combustible es cualquier material capaz de liberar energía cuando se oxida de forma violenta con desprendimiento de calor. Supone la liberación de una  energía de su forma potencial  a una forma utilizable sea directamente  o energía mecánica”. Además  cuando amplío mi perspectiva y pienso en el bienestar que ha traído a nuestras  sociedades dando vida a multitud de máquinas, cada vez  me  parece más interesante la relación.

En principio tenemos las máquinas apuradas, nuestros cuerpos y nuestros cerebros,si los “alimentamos” correctamente o por lo menos no abusamos mucho de ellos, funcionan bastante bien. Aunque quizá no esté de más que los agradezcamos más a menudo lo que hacen por nosotros.

Los objetivos, los hemos trabajado, los hemos escrito, visualizado, redefinido, dividido en pequeñas tareas y soñado tantas veces que tenemos el destino o por lo menos gran parte del camino  bastante claro.

Y sin embargo nos falta el combustible, nos faltan esos sentimientos que cargados de emociones nos harán pasar a la acción, que es la última parte de la fórmula mágica para producir el efecto de las palabras  y situaciones soñadas, liberar la energía y que sea utilizada.

Entre estos combustibles  podemos resaltar, como hace Jim Rohn, cuatro:

 El hartazgo, cuando ya no puedes más porque no soportas esa situación durante más tiempo, ni la imagen que tienes de ti, o lo que te dices cuando no lo haces, ese “estoy harto” que será un antes y un después.

La decisión, acorralados contra la pared, tras analizar por enésima vez  los pros y contras sabes que en esa encrucijada sólo sufrirás más, y por lo tanto das un paso al frente sabiendo que cualquier decisión es mejor que no tomar ninguna y no ser dueño de tu destino.

El deseo, la imagen, lo que te dices o lo que sabes que ocurrirá es tan intensa y tan atractiva que te hace no claudicar en tu  empeño, haciendo que cada obstáculo que encuentras en el camino lo utilizas como una piedra que te elevará más alto y por lo tanto te llevará más lejos en tu empeño. Bienvenido sea tanto si surge del interior como si es impulsado  por causas exteriores

Y la determinación, lo tienes tan claro que lo quieres hacer y “lo harás”, te prometes a ti mismo que no desistirás jamás y con ese mantra, pase lo que pase, sólo serán resultados de formas diferentes de enfocar lo que encuentres en tu camino.

Repasa estos combustibles y ordénalos por orden de uso, cuál será el mejor para ti, el que te resulta más efectivo y  de cuál o de cuáles te nutres cuando mejor te va.

Después, cuando hayas llenado tu depósito a tope, con el de 2014, tengas el destino en el GPS y hayas pasado la ITV, pregúntate: ¿por qué debo intentarlo?, ¿por qué no?, ¿y por qué yo no? Y finalmente  ¿por qué ahora no?

¡Buen viaje!

¿Libre de culpa?

crimen

El primer libro que recuerdo me impactó de manera sobrecogedora fue “Crimen y Castigo” de Dostoievski, lo leí después de acercarme a este autor tras “Humillados y Ofendidos” y definitivamente se convirtió en mi favorito. Te dejo este link por si te interesa.

En esta novela psicológica comprendí como muchos seres humanos compartimos ese diálogo interior, a veces, desesperado,que cuestiona casi todo y castiga con insistentes preguntas acerca de qué nos impide hacer, qué es el bien y el mal y si es  éste último, justificable en alguna situación.

“Si el hombre lo tiene todo al alcance de la mano, y como buen holgazán, deja que todo pase ante sus mismas narices…esto es ya una axioma… es chocante que lo que más temor inspira a los hombres sea aquello que les aparta de sus costumbres”

También aprendí una lección, de las más importantes de mi vida y que a partir de entonces no me ha dejado: “Hacer lo  correcto”.

A través de los distintos personajes de la novela y de las tribulaciones del protagonista, entendí que cada uno debemos asumir nuestras consecuencias, vivir con los sentimientos de responsabilidad y gestionar el de culpa con nuestras herramientas.

Siempre he tenido claro que debería vivir conmigo, con  mi conciencia antes que con cualquiera de las opiniones o modas externas y decidí que siempre mi intuición basada en mis valores prevalecería ante cualquier atajo o vía fácil que se me ofreciese.

Además descubrí de esta manera tan sencilla y que me ha ahorrado tantos sinsabores, que mentir y engañar, puede ser algo que dé algún resultado inmediato pero que a medio o largo plazo destruye la confianza en uno mismo, desgasta en demasía y produce el efecto de desdibujar los límites entre el bien y el mal para siempre. Casi todo lo puedes llegar a justificar en aras de la supervivencia, pero no te desharás del sentimiento.

Entendí que dentro de nosotros hay un deseo de ser rectos, y de actuar correctamente que una vez traicionado no es gratuito vivir con él.

Tener la conciencia satisfecha construye la autoconfianza, porque cuando sabemos que hemos hecho algo injusto como dice Schwartz ocurren dos cosas negativas: “Primera nos sentimos culpables y esta culpabilidad da al traste con nuestra confianza. Segundo, otras gentes, más tarde o más temprano, se dan cuenta y pierden su confianza en nosotros. Haga lo que es justo y mantenga su confianza. Esto es pensar por sí mismo en el éxito”.

Recuerda que puedes engañar a una persona durante tiempo  pero no a todas todo el tiempo.

Si vivimos en una sociedad en la que la confianza es un principio básico que sostiene nuestras relaciones e intercambios, sostenerla y aumentarla, no sólo te ayudará en tus objetivos sino que será fundamental para tus éxitos.

Sé una persona en la que se pueda confiar y siéntete libre de culpa.

¿Qué estás haciendo para ser feliz?

feliz

Te has preguntado esto alguna vez. Te da miedo hacerlo. Crees que es demasiado tarde. Funcionará…

Si a veces has pensado que te va a estallar la cabeza de tanto pensar o que te vas a volver loco, puede que estés en lo cierto. Usas tu cerebro con los pensamientos equivocados y produces efectos indeseados.

Entre dejarte invadir por raudales de pensamientos  obsesivos y negativos y empezar una vida nueva, no hay más una decisión. Una elección. Querer.

Todos los pensamientos que anidan en tu cabeza son tuyos, tú los has creado. Ellos a su vez dan lugar a tus sentimientos y estos a tu estado de ánimo. ¿Cuáles vas a elegir para vivir?

A que seguro que los sentimientos ,sí que los identificas enfado, tristeza, alegría… ¿de dónde crees que provienen?

Crees que es magia, que se fabrican en algún lugar y después son infiltrados en tu cerebro para hacerte la vida imposible.

Eres tú o son los demás los que dirigen tu vida, los que deciden cómo te comportas, lo que haces, lo que piensas. A los que dedicas horas y horas de aflicción. Una opinión ajena y estás abajo o arriba,¿ piensas vivir en esa montaña rusa?

Tanto te importa lo que opinen los demás.  Realmente son ellos los que van a vivir tu vida, los que se responsabilizarán de tus consecuencias, de tus circunstancias.

¡Qué divertido! si son los pensamientos y opiniones de los demás, los que dirigen tu vida, ¿me dejas hacerlo a mí?

No será mucho más importante lo que tú opines de ti mismo, lo que te digas.

No necesitarás toda esa energía para ser quien realmente eres  y no quien los demás quieren o deciden.

Te has vuelto adicto a ese sentimiento de compasión que los demás te dedican, a pensar que no puedes hacer nada, que todo te pasa.

A mí no me das ninguna pena, ni pienso seguirte el juego. Todos, tenemos todos  los ingredientes para ser felices, dentro de nosotros.

Tú decides en qué proporción van a jugar en tu favor.

Ahí fuera hay miles de personas en peores circunstancias que tú y han decidido ser felices. Sé responsable y consciente de esto.

¿Qué les hace diferentes? Sin duda, sus pensamientos.

A partir de ahora cuando te pongas a pensar empieza por:

 ¿ qué estoy haciendo para ser feliz?

Nadie ha dicho que sea fácil 😉