¿Cómo piensas tú?

pensar

“Piensa mal y acertarás”. Este refrán que muchos utilizan como un máxima cierta que excusa  su falta de confianza en el Ser Humano o revela cómo es en realidad su pensamiento, me exaspera.

Además de manifestar lo anterior, pone cuerpo y mente en una constante alarma que llena  el sistema de estrés gratuito hasta agotarnos y malhumorarnos durante todo el día. No es un mensaje de “analiza pros y contras”, sino de “alerta, lo que hace el otro es en tu perjuicio”.

¿Habéis conocido alguna vez a alguien que sea amable, feliz, alegre, divertido que haya dicho ésta u otra frase similar? O es típica de en quienes no se puede confiar y creen que todos son de su misma condición.

Algunas personas no  ven con buenos ojos al que se esfuerza por mejorar y  sobresale del grupo  con valores y comportamientos excelentes, sino que por contra se convierte en objeto de burla, chanza y  crítica, sin concederle más mérito que una hipocresía de escaparate, para que presionándole vuelva a formar parte del homogéneo  grupo.

Pues este acoso y derribo también se lleva contra quienes mantienen su confianza en que las personas actúan de manera que también quieren mostrar ser dignos de confianza para los demás, o acaso ¿podría funcionar nuestra sociedad si no existiese la confianza como norma? Pensad en cualquier negocio, venta, intercambio, respeto por las leyes… todo se basa en una presuposición de la confianza.

Ver fantasmas donde no los hay o no preocuparse por esta vertiente de nuestra personalidad, escondiéndonos en la masa, puede provocar múltiples perjuicios, desde que no nos vean como posibles socios, a relegarnos en ascensos, no fiarse y dudar de cualquier cuestión que llevemos a cabo.

Nos podemos creer muy listos y que hemos engañado a alguien, pero la sensación que dejamos en las personas con nuestro lenguaje corporal, nuestro tono y el modo de actuar enturbian nuestra imagen hasta límites insospechados, difícilmente reversibles.

Una de las cuestiones que no verás jamás hacer a alguien que vive este mantra es dar sin pensar en no recibir, casi siempre sus comportamientos muestran un único interés el suyo.

Además de perderse una de la grandes cuestiones, como la anterior, directamente relacionadas  con  la felicidad, no pedirá nunca ayuda y esperará a que se la ofrezcan para no tener que devolver favores, pocas veces será agradecido y si a esto le sumas el no poder confiar en él, ahí tienes a alguien difícilmente feliz, un auténtico huraño, pesimista y descreído de cualquier acción extraordinaria y altruista que pueda llevar a cabo una persona.

Estás seguro, ¿aciertas pensando mal?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s