Herir susceptibilidades

asertividad

Cuando pienso en esta frase un montón de imágenes y situaciones se agolpan en mi mente.

¿Cuántas veces no decimos esto o aquello o no hacemos lo que realmente queremos por no herir a alguien?¿Qué queremos decir? ¿escondemos algún tipo de miedo? ¿al fracaso? ¿ a no gustar? ¿al frío que creemos se siente en soledad?

En muchas ocasiones partimos de querer gustar a todo el mundo, de no encajar bien que cada uno tiene su opinión, conforme a sus creencias y de que no podemos  contentar a todos. En los trabajos procuramos “llevarnos bien con todo el mundo” y lo relacionamos con darles a ellos más importancia que a nuestros propios sentimientos y emociones o que a nuestras responsabilidades.

Lo que no acertamos a pensar mucho antes es, ¿qué es la susceptibilidad?, ¿en qué grado es respetable?, ¿cuándo nuestra manifestación pasa de ser una opinión a una falta de respeto o a un comentario insolente?

En algunas ocasiones pasamos directamente de una actitud pasiva, lo soportamos todo y relativizamos nuestras discrepancias y opiniones en aras de la paz social, de nuestro “confort momentáneo”  y de repente nos tornamos en seres con una actitud agresiva impropia de una persona que nunca polemiza pero que está harta de callar.

Muchas veces aunque sea una estrategia que mantiene tu paz interior durante algún tiempo, no decir lo que quieres por pensar en lo que los demás van a pensar de ti, acabará por influirte incluso en tu posición física haciendo que tu caída de hombros y cabeza te ponga en una posición más que sencilla para que “todo el mundo te pase por encima”.

Si has conseguido dejar tu ego atrás y que esto no te produzca la más mínima afrenta, ¡Enhorabuena! Te encuentras en un estado de desarrollo superior encomiable, si no es así tu paz interior dependerá de eso que no has dicho o no has hecho o por el contrario has dicho o has hecho en contra de tu voluntad y para agradar a los demás.

Si quieres darle la vuelta a esta cuestión prueba con estas estrategias:

  • Inicia la conversación con elementos racionales y no emocionales. Ejemplo: “Si continúas viniendo a mi mesa, mientras trabajo no podré acabar mi tarea a tiempo” en lugar de “eres muy pesado” “me estás cansando…”
  • Pide con respeto lo que quieres que la otra persona haga. Ejemplo: “ te ruego que no me interrumpas continuamente”
  • Explicar el beneficio que te produce el cambio. Ejemplo: “ Si no me interrumpes continuamente puedo acabar mi tarea y después, si puedo, te ayudo con la tuya”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s