¿Dónde pones tu atención?

A veces, tenemos muy malas estrategias para conseguir nuestras metas y desperdiciamos nuestra atención en cuestiones que no son para nada favorables. En lugar de ser conscientes y dirigirla.

De hecho pensamos mucho más en lo que no queremos que en lo que deseamos. Haciendo que incluso llegue, sin quererlo ni buscarlo, a ser una profecía autocumplida.

Creemos que eso nos alejará de ello y nos llevará un paso más cerca cuando la realidad es que nos estanca. Nos deja bloqueados en esa zona de confort que conocemos y dominamos pero que también tenemos claro que no nos gusta.

Nos pasamos mucho tiempo en el pasado, en donde nada se puede cambiar o en el futuro, haciendo constantemente predicciones nada halagüeñas, incluso cuando sobre este sí podemos elegir aunque solo sea en ese momento presente.

Sin embargo, preferimos aumentar nuestra ansiedad con malos augurios que nos hacen tener miedo y enfocarnos en ellos en lugar de imaginar cómo acercarnos a ese objetivo que tanto deseamos. O es que quizá no lo hacemos tanto.

Somos expertos en darle vueltas a nuestros problemas, haciendo una y otra vez diagnósticos, en lugar de enfocarnos en las soluciones y en multiplicar las opciones aunque solo sea en nuestro canvas particular. De ti depende enfocarte en tus fortalezas o seguir obsesionándote con tus debilidades.

La atención en nuestro día a día es vital. En lo que ocupamos nuestros pensamientos es en lo que ponemos nuestra energía. Si elegimos mal, somos nosotros mismos los que hacemos que un día sea una pesadilla y nuestra energía se vaya por el sumidero.

Hay personas que enlazan todos los capítulos desagradables de su vida haciendo de ella un drama continuo. A todos nos ocurren eventos para los que no estamos preparados y no son fáciles, pero es parte de vivir, de aprender, de entender que en esta aventura es tan importante dónde pones el foco como para qué lo haces. Elige ambos muy bien.

Avances y retrocesos sociales

Ayer tuve la suerte de disfrutar en directo del primer concierto tras el comienzo de la pandemia y poder, desde mi enmascarillado asiento, escuchar la música de mi paisano Alberto de Miss Cafeína.

Pocas cosas son tan gratificantes como escuchar música en directo, cantar a pleno pulmón y hacerlo con tus amigos. Así lo demuestra el estudio de Centre for Performance Science publicado en la revista Public Health sobre los resultados de hacerlo que revelaron “un descenso de los glucocorticoides, incluyendo una reducción significativa en el cortisol y la cortisona”. Evidentemente reduce, entre otras cosas, el estrés.

El comienzo del concierto tuvo una punzada de dolor en muchos corazones puesto que su canción “Reina” puede dejar a pocas personas indiferentes. Habla sobre la complicada relación que muchas personas, desgraciadamente, han vivido con sus padres. Esa mezcla de sentimientos encontrados con muchas causas posibles que hace que desees la liberación de esos sentimientos que solo proporciona perdonar.

Que la sexualidad sea el motivo en muchos casos de esas torturadoras relaciones encoge el corazón. Inexplicable cuando el amor es lo que está detrás de todas ellas y debería ser el amor el que hiciese entender, comprender y apoyar todo.

Corren malos tiempos para que el orgullo de poder gritar a los cuatro vientos a quien amas sea algo que se respete y forme parte de nuestras vidas con la única constante del amor. Sin embargo el mundo va hacia polarizar todo y desandar mucho de los avances sociales que hemos conseguido.

Que la derogación de estas leyes retumbe sin alarmar en la Asamblea de una ciudad tan libre como Madrid, como condición para posibilitar un gobierno, suena demasiado a Hungría y Polonia, países que se han decidido por lo antiliberal y la autoritaria imposición. Algunos tememos que no darlo importancia, nos haga estar más cerca de lo que parece una deriva peligrosa.

Era Mandela quien decía: “Ser libre no es sólo deshacerse de las cadenas de uno, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás”
Pues eso.

Olores evocadores como recursos

Mientras paseaba pensaba en Strow, en que “en los seres humanos, las sensaciones del olfato son las únicas señales que pasan directamente a la corteza cerebral. Todas las demás sensaciones pasan primero a un centro de recepción llamado tálamo, para una revisión preliminar. Esta circunstancia se remonta a los días en que la corteza cerebral estaba evolucionando a partir de los centros olfativos del cerebro de nuestros antepasados de los bosques. La conexión directa que vas desde la nariz del hombre a la corteza cerebral explica el hecho de que un aroma pueda evocar recuerdos extraordinariamente vívidos de acontecimientos pasados”.

Mientras ante mí, se mezclaban madreselva y jazmín, esos aromas, prendidos de esas animadas enredaderas que me devuelven a mi infancia y me acarician con inolvidables momentos con mi abuela. Empezó a llover y ese aroma de las bacterias de la tierra seca, petricor, me volvió a transportar al mismo momento.

Durante esta pandemia, sabiendo que uno de los síntomas del virus es la pérdida del olfato por la afección de la mucosa de la nariz, he pensado muchas veces en la sensación de esas personas, en el aislamiento que produce la falta de olfato, la anosmia, sabiendo que es casi un 85% de la percepción del sabor.

Que además su pérdida afecta a la salud mental, favoreciendo la ansiedad, la depresión, el aislamiento y la dificultad para las relaciones sociales.

Damos por hecho el olfato y solo lo valoramos cuando lo perdemos. Algunos estudios han mostrado su influencia en nuestras decisiones. Por ejemplo oler un alimento durante cierto tiempo hace que cuando a continuación lo comamos, lo hagamos en menor cantidad. Lo que solo ocurre con ese alimento y no con otros que probemos.

Recordar todo esto me hace reflexionar sobre la gratitud que podemos mostrar por poseer un sentido que nos conecta con un mayor disfrute de la vida. Sobre la compresión con todas las personas que no pueden disfrutarlo y la oportunidad de utilizar más a menudo olores de nuestra vida que nos hagan sentirnos felices y protegidos como los de las golosinas para cambiar nuestro estado anímico.

Todos los olores son evocadores instantáneos de recuerdos,tengamos olfato para usarlos.

¿Lo importante es la unidad de España?

Que el resumen político de los últimos días sea que alguien apele al Rey fuera de sus funciones constitucionales para evitar los indultos y que esperen veinte segundos en una conferencia para reírse de nuestra representación oficial en una Cumbre, da una idea de qué va ahora nuestra política.

Que ambos dos sean del partido que encabeza las encuestas para gobernar el país, es más que preocupante. O quizá, que esto sea lo que la prensa resalte, lo sea más. La espiral de declaraciones estrambóticas y fuera de tono deberá ir creciendo para no perder el foco.

Que esto, entre unos y otros, sea lo mejor que podamos ofrecer a los ciudadanos mientras las desigualdades crecen y las oportunidades para muchos escasean, parece una broma de mal gusto pero encima se ríen de sus propias gracietas. Lamentable.

En Estados Unidos, país en el todas Instituciones reconocen y respetan a su Presidente a pesar de ser de diferente partido, tienen claro que Marruecos representa un socio estratégico para sus intereses y tienen muy claro que mantiene un conflicto tan actual como ancestral con España por el Sáhara que amplía a Ceuta y Melilla cuando le parece. Hace falta explicar más segundos.

Que además la Casa Blanca tenga que emitir un comunicado explicando a la prensa española que se reunió con su Presidente por separado, como con otros países, es un drama.

El Sáhara, tristemente, es uno más de los asuntos en los que cuando se es gobierno se opina y hace una cosa, mirando hacia otro lado y no dando prioridad a este cuestión y sin embargo cuando se está en la oposición no se duda en utilizarlo en su beneficio como ariete. Todo esto, gobierne quien gobierne.

Muchos millones de euros en balde podemos gastarnos en la marca España. Si anteponemos intereses diferentes a la hora de mostrar unidad en cuestiones tan importantes que afectan tanto a la seguridad de nuestras fronteras, como a nuestro desarrollo comercial. Hasta que no entendamos que estas afrentas son a todos, no habremos entendido nada. Seguiremos de meros espectadores.

Donde el ADN te lleve

Fantasear con el ADN y sus posibilidades da para mucho, sobre todo, si en algún momento la realidad puede superar la ficción.

Test de ancestros, test de alimentación, de riesgos genéticos, de piel, de deporte, de talento y personalidad.

¿Qué ocurriría si pudieses con una prueba de ADN conocer a tu pareja ideal? En principio parece difícil abstraerse a saberlo, a pesar incluso de tener pareja y ser feliz. Sin reflexionar mucho sobre lo que supondría cualquier resultado, desde mi punto de vista, incluso acabaría siendo una profecía autocumplida.

El famoso FOMO (Fear of missing out), o miedo perderse algo de lo que los demás están haciendo, puede que en esto haga de las suyas, creyendo que en la ciencia estará un porvenir en el que no habrá que hacer esfuerzo para matchear o emparejarse con él o la perfecta y mantenerla.

Esa versión también da por hecho que nadie evoluciona y que esa coincidencia química está por encima de la química que produce el cuerpo con sus diferentes procesos y a la que además, colaboramos cuando nos acostumbramos a rumiar nuestros propios pensamientos.

Seríamos capaces de no hacérsela a nuestros hijos, amigos, padres, con la única y loable, en principio, intención de que sean felices. Qué ocurriría si esa persona por cualquier causa desaparece y en qué influye que creas que era tu mejor emparejamiento. Qué ocurrirá con toda la previa parafernalia del amor, es o no importante en las relaciones.

La ciencia comercial es un campo lleno de test de alimentación, de cremas, de productos de relleno, de algoritmos, de muchas cuestiones que son útiles en muchos ámbitos y que además pueden llegar a ser un suculento negocio.

Algunas ya se han puesto manos a la obra y DNA Romance, Instant Chemistry y Gene Partner por ejemplo, basan en la teoría del olfato y la compatibilidad genética su propuesta.

Que parte de esta cuestión, se base en el olfato no me extraña nada pero de eso hablaremos mañana, ya que es una de nuestras armas más poderosas y ancestrales para sobrevivir.