¡Hazte el imprescindible!

hombre orquesta

 

 

 

Comienzas diciendo “prefiero hacerlo yo” y acabas lamentando que no puedan hacer nada si ti.

A veces ese comienzo es fruto de la necesidad de hacerte imprescindible, de demostrar que tú  lo haces mejor que nadie o que tus ideas son las mejores, que lideras el proyecto y acabas cargando con un montón de trabajos y tareas fruto de tu propia y equivocada estrategia.

A veces es querer colgarse todas las medallas y recibir todos los agradecimientos y reconocimientos lo que te lleva a actuar así  y acabas comprobando que, a pesar de merecerlos, no está asegurado que los recibas.

Si queremos avanzar y expandir el desarrollo y las habilidades de las personas en nuestro entorno, y no frustrarlas, tendremos que tener la suficiente seguridad en nosotros mismos para no necesitar ser el constante centro de atención  y la enorme paciencia para que el aprendizaje de los demás llegue a ser efectivo.

Quienes están seguros de sí mismos, no tienen  problemas en delegar, enseñar, pedir ayuda, compartir ideas, información y reconocer que no saben muchas cosas. Entendiendo que esto último, es el primer  paso imprescindible para comenzar a saber. Saber que no sabes.

Seguro que en tu casa, en tu trabajo, con tus amigos puedes excusarte  con distintas cuestiones como “si yo no lo hago, nadie lo hace”, “lo hace sin ganas”, “lo hace mal a propósito”, “dudo que  sea capaz de hacerlo, “y si lo hace mejor que yo”. Un montón de razones para no empezar a delegar.

Aunque parezca que no hacerlo te va a encumbrar, lo que acabará haciendo es sepultarte bajo un montón de tareas que habrás asumido y anunciado que eres el único en quien se puede confiar para hacerlo.

Si nada puede funcionar sin ti, quiere decir que tendrás que estar siempre en funcionamiento para que se lleve a cabo y no sólo eso, sino que habrás enseñado a los demás a no ser proactivos y a no tener iniciativa, más que a seguir las órdenes que dictas con sus consiguientes instrucciones.

Si de verdad apuestas por quienes tienes alrededor, delegar hará no sólo que tengan que trabajar su potencial, sino que incrementen la confianza en ellos mismos y se sientan capaces de ir más allá de sus límites.

Delegar es expandir. Confiar en una relación ya sea personal, de trabajo o familiar.

Tres cuestiones fundamentales en la delegación son la transparencia, que la relación se base en la verdad. La capacidad que se adquiere reconociendo las necesidades de conocimientos para aumentar la competencia y la química que se establece cuando a la otra persona le queda claro tu interés por ella y su desarrollo.

Recuerda a Stamateas cuando dice: “Delegar es señal de buena estima, saber pedir ayuda fortalece. Es una señal de crecimiento: yo hago una tarea que mañana ya no llevaré a cabo. Y es una señal de que tenemos la capacidad de desatar el potencial en otro.”

Busca la tarea, a la persona capacitada, no delegues la responsabilidad y revisa cada cierto tiempo los avances.

Da igual si consiste en estudiar solos, hacer tareas domésticas, proyectos laborales, empieza a delegar y evita llegar a ese nivel de saturación que trabajará en contra de tu desarrollo y de la ecología de tu entorno.

Delegar es imprescindible para tu éxito.

 

foto:tupropiojefe.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s