¿Ordenas o enseñas?

leongato

Desde que entramos en contacto con el mundo, apenas recibimos otra cosa que órdenes.

Tu relación con tus padres cuando eras pequeño, se debatía entre “haz esto” y “no hagas lo otro”. Más tarde cuando fuiste al colegio este sistema continuó, entonces eran tus maestros los que te ordenaban, hasta que más tarde llegaste a tu trabajo y ya fuese en el ejército, en una oficina o en cualquier otro lugar ,las órdenes eran las frases que más has escuchado durante años.

Seguramente cuando tengas hijos, seas maestro, jefe u ocupes una posición que relaciones con la autoridad tu automatismo será éste y no otro, las órdenes.

Ahora quiero que pienses en los día más agradables de tu vida pasados en estos ambientes, en los que más aprendiste, en los que de verdad te impactaron, seguramente fueron experimentos, descubrimientos que hjiciste por tu cuenta y no fruto de estás órdenes, los que más te cautivaron.

Las órdenes guardan en sí mismas una paradoja, son relativamente fáciles de dar, se pueden especificar tanto que se puede dejar a la persona sin iniciativa y con poca variabilidad en el comportamiento y así creer controlar el resultado al máximo, pero seguramente en la siguiente ocasión requerirá una orden de las mismas características para poder llegar al mismo objetivo, no hay avance.

¿Quiere esto decir que no se aprende nada? No exactamente, pero hay muchas cuestiones que se pierden el proceso, una de ellas es la responsabilidad y la iniciativa durante el mismo, que la orden sea tan detallada deja escaso espacio a la innovación, a la propuesta y a sentir que se confía en alguien y además como ya arrojó el viejo estudio de IBM las mejores bazas del aprendizaje para recordar,  consisten, no sólo en decirlo sino en mostrarlo y experimentarlo, es decir, que cuanto más pensamiento propio lleve la acción, mejor se recordará y más se aprenderá.

Es cierto que para poder cambiar esta forma de dirigir, se necesita tiempo y esto es un lujo en muchos trabajos, pero si los managers siempre se dedican a lo urgente y no creen que invertir en la autonomía del trabajador es importante, habrá poco que hacer.

Acostumbrarse a mandar puede tener alguna que otra  intención  positiva para el manager, la falsa sensación de control, que las cosas se hagan más rápido, que se hagan según su conocimiento y que su figura se vuelva imprescindible en la organización aunque éstas tengan su parte negativa y es que nadie moverá un dedo sin su aquiescencia, ni planteará una solución o una respuesta. El resentimiento y la baja productividad serán los  seguros resultados de un comportamiento así, con lo que la siguiente queja del manager será hacia la poca iniciativa, responsabilidad y ambición de sus empleados, pero ¿quién patrocina esto?

Siempre se pueden cambiar estos tics y producir el efecto deseado, pero exige el entrenamiento de las cualidades más altas del gerente respecto de la empatía, el interés en los demás y una disposición a cambiar el enfoque con el que trabaja con el personal.

El  único obstáculo interno y universal, como  asegura John Witmore, descrito con diferentes términos es el miedo al fracaso, la falta de confianza, la duda sobre uno mismo y la creencia de autoestima.

Ninguno hemos nacido con el conocimiento ni técnico, ni sobre las personas para  dirigir compañías, grupos y organizaciones. Si nuestros estudios avalan los conocimientos técnicos, ¿cómo podemos hacer lo mismo con las personas? Podemos seguir la fórmula de la prueba-error y el camino difícil o podemos optar por trabajar y entrenar  todas estas cuestiones en nosotros mismos, puesto que tenemos los recursos y luego ponerlos en marcha en nuestros puestos. El fortalecimiento de la autoestima de nuestro empleados, el hacerles creer en ellos mismos y en que su esfuerzo tendrá una recompensa, pueden obrar la magia en tu lugar de trabajo.

Quienes se hayan sometido como CEOs , gerentes, managers o jefes a un proceso de coaching y reconozcan su éxito sabrán de lo que estoy hablando, quienes todavía no hayan oído hablar de ello, les ruego que se informen y quienes lo estén pensando decídanse ya, usted y sus empleados se lo merecen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s