La democracia es una lucha, una lucha continua y eso es lo que tenemos que entender, practicar y defender. No podemos darla por hecho. La tendencia del ser humano a tener razón, a imponerse y a imponer su forma de vida a los demás es legendaria.
Respetar las leyes y su cumplimiento es vital, seguir los procedimientos, importante, cuidar los equilibrios y símbolos, favorecer que las personas participemos en las decisiones, que tengamos espíritu crítico y cuestionemos cualquier cosa que hagan nuestros gobiernos y digan nuestros políticos forma parte de las acciones que podemos llevar a cabo en esa lucha.
La idea es que nosotros, la gente, dirijamos la democracia, nuestra democracia y seamos tan exigentes que los políticos no se atrevan con sus trapacerías para seguir ostentando el poder viendo hasta cuánto somos capaces de aguantar.
Creo en involucrar, en participar, en unir, en todo lo que busco desde hace tiempo. En cambiar el sistema corrupto y viciado por el bipartidismo. Es mi firme propósito y para ello siempre encontraré valientes y un lugar en el que no esperen a que las cosas pasen sino que luchen cada minuto por esos derechos y libertades que tanta sangre, sudor y lágrimas nos costaron y que se puede esfumar en un minuto.
Cuando no ves futuro crees que no tienes tiempo para la política y que esta además no importa. No tienes tiempo para conversaciones profundas y sosegadas sobre el mundo en el que quieres vivir, ni para negociar y es todo lo contrario.
La democracia está en todos y cada uno de nosotros en nuestras acciones y en nuestras decisiones. No caigamos en la tentación de la autocracia, su silencio no significa ley y orden, significa tus derechos anulados y tu espíritu sometido.
No dejemos que nos cuenten a cada uno el relato que queremos oír cambiándolo a su antojo según se producen los acontecimientos. Ahora la hemeroteca parece ya algo que queremos olvidar cuando estoy segura de que es lo único que nos puede ayudar y no condenarnos a repetir la historía que no nos gusta.
Si no son capaces de negociar y que nuestra unidad sea su prioridad, ellos tampoco deben ser la nuestra, tengan las siglas que tengan.





















