DECISIONES EN TIEMPOS REVUELTOS

relax

 

A veces pensamos que la vida es lineal y que todo lo que nos ocurre, tiene lugar en capítulos sucesivos, independientes, que debemos ir resolviendo para luego dedicarnos a otros, como si pudiésemos abrir y cerrar cajas con los diferentes asuntos.

“A ver si acabamos con esto y…” es una frase de la que abusamos, impidiendo mentalmente que otra cosa pueda suceder mientras, como si eso fuese algún obstáculo para que la vida no siguiese su curso. Hacemos que toda nuestra energía esté preparada sólo y exclusivamente para ese evento. Tanta concentramos que, cualquier cuestión sobrevenida, que salga de nuestras expectativas, nos deja devastados, sin fuerzas…o enfadados e iracundos.

Ya sea el tratamiento de una enfermedad, la búsqueda de un empleo, la consecución de  un proyecto, incidentes que parecen superarnos,  todo ocurre a la vez que miles de cuestiones más a las que prestar atención, sin prisa pero sin pausa, puesto que la demora y la inacción también se convertirán en tus decisiones con consecuencias. No las dejes solas convertirse en lamentos.

Muchas de estas decisiones las tomamos en la más absoluta incertidumbre sobre cuál será el resultado y debemos ser conscientes de que las que tomamos, con esa complejidad, sin certezas, pueden paralizarnos y conducirnos a decisiones irracionales.

Los psicólogos, Amos Tversky y Eldar Shafir escribieron sobre el “principio de cosa-segura” y de cómo la mera incertidumbre afecta a nuestras decisiones, incluso cuando ésta no es indispensable para nuestro fin. Uno de los ejemplos que exponían en su estudio es el de alumnos que se enfrentan a un importante examen y a la vez a decidir si hacer un largo viaje después.  Del grupo a los que les dijeron que lo habían aprobado, un 57% decidieron hacer el viaje. De los que suspendieron, un 54% decidieron ir de todas formas. Sin embargo dentro del grupo que no conocían el resultado, un 61% pagaron una reserva para poder decidir después. ¿Qué conclusión puedes sacar  tú de estos datos?

Este ejemplo demuestra cómo, a pesar de que la vida pasa y sigue su curso, muchas de las decisiones que tomamos en momentos de incertidumbre pueden paralizarnos o hacer que nos perdamos muchas cosas.

Atribuyen a John Lennon esa frase que rara vez toma sentido para todo el mundo “ La vida es eso que pasa mientras tú haces otros planes”

¿Y si consiguieses seguir viviendo mientras tanto? Tú decides.

OBJETIVO 2017

img_0181

 

En cuanto empieza el nuevo año, en todas las revistas, periódicos y posts puedes leer sobre cómo prepararte para cumplir los objetivos que te has propuesto como inicio. Algunos de estos son tan comunes que tienen los pasos añadidos al propio artículo y están dentro de éstos, seguro: hacer ejercicio, perder peso, aprender un idioma, dejar de fumar…

Si reflexionáis un poco sobre ellos, tienen varias cosas en común:

• Crees que tienes el 100% del control sobre ellos, puesto que dependen casi siempre de ti, por lo que no conseguirlos, en muchos casos, te hace sentirte, una vez más, fracasado.
• Este fracaso hace que tu percepción de ti mismo sea cada vez peor, te veas y sientas más limitado y tu autoestima y confianza en ti mismo te sitúen en un nivel del que sea difícil salir para conseguir cualquier otra cuestión.
• Condicionan tu felicidad porque no dejas de pensar una y otra vez, a pesar de verlo casi imposible, que tu vida sería maravillosa cuando lo consiguieses, por lo que mientras tanto no serás capaz de disfrutar del proceso y se convertirá en un sueño inalcanzable que no potenciará que quieras conseguirlo.
• Sólo lo relacionas contigo, en ningún momento ninguno de estos objetivos pasa por considerar el entorno, salvo para evitarlo en el caso de que no sea favorable. Como si fuese tan fácil permanecer al margen de todo y tan satisfactorio centrarse en uno mismo.

Lo que casi nunca incluyen estos objetivos, es esto último, la preocupación por los demás, por el entorno, por colaborar, ayudar o compartir algo que no sólo mejore tu vida sino que sea un gratificante empujón en la de los demás.

Puedes decirme que cualquiera de los objetivos anteriores tiene que ver con tu entorno pero, ¿realmente lo tienes en cuenta cuando lo piensas?, ¿es ese tu motor?

El difícil propósito de darle a tu vida sentido es mucho más gravoso si lo circunscribes a ser el único beneficiario de tus objetivos. Somos seres sociales y el sentido de pertenencia o de utilidad tiene su máxima expresión en las relaciones humanas, que a veces dejamos en segundo plano, incluso pensamos que cuando nuestros objetivos-condiciones se cumplan todo será maravilloso. Mientras, todos los que están a nuestro alrededor y que permanecen como figurantes en nuestra vida difícilmente podrán creernos cuando esto ocurra.

No pierdas de vista a los demás en tus objetivos de 2017 y seguramente esta novedad supondrá una victoria gratificante sobre ti mismo que además podrás celebrar acompañado.

¿Qué pierdes por innovar en tus propósitos anuales?

¡A por el 2017 con ganas y juntos!

¿TU VIDA ES UN CHACHACHÁ?

cha.cha-cha-2

El chachachá es un ritmo creado en Cuba a partir del danzón y el son en los años 50. El nombre de chachachá, es debido al sonido que los bailarines producen al arrastrar los pies por el suelo al bailar. El nuevo ritmo se hizo muy popular en las salas de baile, porque el ritmo no era ni muy rápido ni muy lento, era un ritmo intermedio fácil de seguir.

En uno de los movimientos de este baile en el que puedes avanzar por toda la pista de baile se da un pequeño paso hacia atrás y en ese pequeño paso pongo hoy el foco.

chacha

Ninguno de nosotros alcanza su meta con un sólo paso, la mayoría de los retos que nos fijamos conllevan tiempo de esfuerzo para construir hábitos, redes neuronales, superar nuestra propia inercia a los automatismos de siempre y por ello, algún que otro bache emocional y un poco de desesperación.

Dejamos de fumar y fumamos un cigarro, decidimos correr y nos duele un día la rodilla y dejamos de hacerlo, comemos una hamburguesa y dejamos la alimentación sana, nos decidimos a aprender un idioma y el primer día que no vamos a clase, nos damos de baja, nos proponemos ser amables y al segundo bufido nos sale el primitivo. Todo ello aduciendo que no somos capaces, que nos supera, que nunca conseguiremos hacerlo, que nos sentimos fatal. Una serie de pensamientos tóxicos que acabamos vinculando a estas metas y que ya hace que, el simple hecho de pensar en ellas nos ponga a la defensiva, multiplicando nuestras excusas. Me gusta fumar, me merezco esta hamburguesa, total yo no necesito saber inglés en mi vida, no es tan importante estar en forma, es la gente la que me pone de los nervios…

“Los que renuncian son muchos más que los que fracasan” – Henry Ford

Nadie recoge lo que siembra si no ha procedido antes a ello y además no sólo debe pasar por la siembra, si no que ese cultivo requiere de todo su mimo y cuidado hasta que es recolectado, a pesar de estar sometido a cuestiones como el clima que ni siquiera podemos prever.

Imaginaos a cualquier deportista, a nuestro admirado Nadal que al primer punto que perdiese empezase a dar raquetazos, a quejarse y a regalar el partido a su oponente. Que sus temporadas sin títulos hubiesen hecho que se retirase del tenis, algo lógico según algunos “habiéndolo ganado todo.”

La motivación y el impulso no pueden estar en los demás porque entonces te servirán todas esas excusas que cuentas, pero a ti mismo no te engañas. Sin embargo tu determinación y esfuerzo te harán invencible.

A quienes nos apasiona despertar el talento en las personas, no nos son ajenas las dificultades por las que se pasa, la determinación que hay que tener, lo diferente que hay que ser a todos los demás para reconocer que somos falibles y perfectibles y poner toda nuestra energía en conseguirlo. Todo porque cada día pasamos por ello, por mejorar continuamente  y por eso entendemos la complejidad de entrenar sin desfallecer cuando todo parece jugar en contra. Creeme, en poco tiempo, todas esas recompensas, cuando vences, acaban acompañándote y motivándote para siempre.

Cuando has tomado la decisión, ¡ya estás en ello! aunque de repente flaquees y parezca que retrocedes, no es así. Hazte a la idea de que es un pasito atrás más del cha-cha-cha de la vida, etiquétalo como una forma de tomar impulso y de reforzar ese tesón para conseguir tu meta. Ya no eres el mismo que empezó, sabes mucho más y has conseguido sobre ti muchas más victorias. No te quites mérito. No partes del mismo lugar.

Las organizaciones tienen “planes de contingencia” por si algo sale mal. Baraja la posibilidad de que algo ocurra y cómo vas a reaccionar con tiempo. Antes de empezar,    ten en cuenta que a veces nos estancamos o retrocedemos y que existe la posibilidad de ese pasito atrás pero que no va a significar que si sigues adelante, no  cumplas tu propósito.

No te rindas, nadie alcanzó la otra orilla sin nadar o sin haber encontrado un puente.

Nadie deja de llegar a conseguirlo cuando se lo propone.

Tú, ¿vas a seguir bailando para celebrarlo antes o después, o te vas a rendir?

Por si acaso te dejo cómo…;)

¿Piensas seguir en el sofá?

action

 

Cuántas veces vas en el coche conduciendo, sentado en el autobús, en el metro, estás repantigado en tu sofá y piensas en eso que tantas ganas tienes de hacer y que te va a cambiar la vida.

Piensas en ese viaje, en esa conversación, en esa acción que definitivamente te va a poner en una posición mucho más cercana a tu objetivo. Ideas como hacerlo, dónde ir, con quién , te ves incluso haciéndolo y de repente todo se desvanece y oscurece.

Empiezas a construir un muro alrededor de tu idea  y te ves fuera, cada vez es de mayor envergadura y te excusas con cualquier cuestión que antes ninguneabas.

Ahora definitivamente te importa que puedas fallar, lo que van a pensar los que nunca te han importado, lo que ocurrirá cuando fracases y atenazado por el miedo, renunciarás a cambiar tu vida a cumplir tu sueño, a lograr tu objetivo.

Sabiendo que nadie más puede hacerlo por ti, a veces deseas que los demás te lean la mente, te digan lo maravillosa que es tu idea y te animen sólo con ver tu cara de ensoñación o acaso ven la otra, la de estar atenazado por el miedo y se presa fácil de los “pinchaglobos” del mundo que por no atreverse ellos tampoco, disfrutan haciendo  proselitismo.

Las opiniones y las personas pasamos y nos desvanecemos, incluso alguien vuelve para colgarse la medalla de haber profetizado tu  éxito con las pegas que te puso. Lo que ya no van a volver son todos esos días que has perdido en tu vida para hacer  lo que realmente de va a hacer sentirte orgulloso de ti mismo. No sólo por haber vencido ese miedo y tener en tu haber una gran victoria sino porque entonces, podrás servir de modelo y animar a todos esos que permanecen sentados con el cinturón de seguridad ajustado.

Empieza por no hablar de tus sueños en condicional “yo haría”, “me gustaría” pásalo al presente con lo que estás haciendo  por alcanzarlo o al menos di “yo quiero”.

A continuación, no permanezcas sentado e inmóvil ni un segundo más, haz esa llamada, busca ayuda, pasa a la acción y poco a poco te sentirás cada vez más capaz de conseguir lo que te propongas.

No esperes ni un minuto más sentado.Uno, dos, tres y ¡ACCION!

¿Sueñas en serio?

biblio

Piensa en cuando tienes que llevar a cabo  una cuestión importante en tu vida , seguro que no se queda en una idea que te ronda en la cabeza sino que la pones sobre el papel, le das forma, te preocupas de desarrollarla y de que se entiendan bien todos los pasos para ponerla en marcha.

Esto seguro que lo haces con lo que concierne a tus tareas laborales o a los negocios que quieres poner en marcha, pero qué ocurre cuando hablamos de proyectos personales, de objetivos propios, de metas vitales o de sueños. ¿Dónde están? ¿seguro que no estarían mejor sobre el papel?

Hay veces que cuando la vida nos plantea algunos reveses en poco tiempo, generalizamos la idea de conformismo, de mal menor, como la que debe ser nuestra forma habitual de entender la vida, es decir, dejamos de soñar. Nos rendimos a estas vicisitudes sin contemplar que conforman una pequeña parte de nuestra vida, que podemos considerarlos meros tropiezos comparados con el total, con lo que nos queda por vivir. ¿ has pensado que quizá los mejores años de tu vida pueden estar por llegar?

Pues si lo piensas detenidamente te darás cuenta de que ahorrarías un montón de tiempo e imprimirías un montón de entusiasmo y pasión a tu vida si tuvieses tus ” Libros de Sueños”.

Si quieres comenzar a confeccionarlos, no esperes a tener un cuaderno adecuado, o un bolígrafo perfecto, coge una hoja de papel y apunta hasta cien sueños que tengas. Sueña en grande.

Haz una lista sin distinciones, no separes, ni priorices: desarrollo personal, aventura, salud, profesionales, familia, aprendizaje, materiales… ponlos todos. Sueña sin límites, no te los pongas tú.

Cuando acabes quizá la lista de parezca imposible pero ahora ya has empezado a soñar en serio. Del “imposible” pasará al “quizá” y acabará seguro en “hecho”. Sólo porque nos sabemos qué va a ocurrir mañana podemos hacerlo.

Ahora es el momento de que inviertas en una cuaderno atractivo con separadores, o quizá varios. Tú decides. ¿Has pensado alguna vez en hacer una lista de sueños con tu pareja, con tus hijos, con tu socio, con tus amigos? Dejar de compartir miedos, recelos, tristezas y soñar. Comparte un cuaderno en el que podáis escribir todo aquello que os mantendrá unidos y enfocados. Hacedlo trabajando en equipo.

Ya con sólo escribirlos a mano, comienzas el proceso creativo, adquieres mayor compromiso con ellos, lo puedes consultar cuando quieras, cambiar, tachar, añadir, dibujar al lado lo que te sugieran. Hacer que tus sueños cada  vez cobren más vida.

Cuando tienes en marcha varios proyectos, seguro que tienes carpetas diferentes para ellos, haz lo mismo con tus sueños, consigue información, recortes, personas que te puedan ayudar a conseguirlos. Ten tu biblioteca de sueños al día.

 

La pasión por los sueños es contagiosa, el entusiasmo y es lo que podemos nosotros inyectar en nuestra vida. Es increíble el efecto que tiene además conocer los sueños de las personas que tienes alrededor, de las que quieres y te importan. De repente te sorprendes queriéndoles ayudar a conseguir los suyos y haciendo equipo. Nada impulsa más que un sueño, te llena de energía y te da una satisfacción difícil de conseguir con otras cuestiones  y a nadie  se agradece más que a quienes te ayudan a conseguirlos.

Si que llamarles sueños te resulta difícil, elige la palabra que te motive, llámalos objetivo, metas, negocios, como quieras, pero siente la magia de escribirlos, compartirlo y poder  hacerlos  realidad.

Foto:menuparabibliografos

Training day

correr

Llevas demasiado tiempo haciendo lo que los demás esperan de ti. Te miras en el espejo y lo que ves no te gusta, a  pesar de que tu vida a los ojos de cualquier otro sería una vida perfecta.

Nunca has tenido el valor de preguntarte: ¿qué es lo que realmente quiero hacer con mi vida?

Has renunciado a los sueños que tenías, a llevar a cabo con pasión todo lo que realmente deseas para adaptarte a un mundo que no te gusta. Has pensado en cambiarlo y sin salir de tu mente, te has rendido.

Quieres  tomar el poder, empezar a trabajar en lo que realmente te apasiona, quizá te parezca una locura, ahora mismo los límites se multiplican en tu cabeza y quizá una sensación de vértigo te atenaza y acelera la respiración.

No has podido encontrar a personas que están en el siguiente nivel, que  han conseguido pasar por encima de  todos esos miedos y obstáculos que juegan en tu contra justo cuando tus planes se magnifican y  se convierten en tu motor.

¡Hacer algo fabuloso con la vida es una cuestión que está al alcance de todos!, aunque no cualquiera consigue que esta misión sea una obsesión y no deje de avanzar hacia ella.

Para conseguir estos objetivos se necesita, como mínimo, ser perseverante y para esto tener disciplina.

Si estás decidió a ser quien buscas en el espejo y quieres empezar a trabajar en ello, te dejo una interesante práctica de Robin Sharma: “The daily five, the nightly three”.

 Cuando te despiertes por la mañana piensa en cinco cosas que vayas a hacer durante el día, que hagan de éste, un día diferente, valioso y que te acerquen a tu objetivo. No intentes que sean metas inabarcables o muy costosas que te hagan renunciar a llevarlas a cabo. Divide tu objetivo en pequeñas tareas y hazte el firme propósito de ponerlas en marcha.

Piensa en que te van a convertir en un hombre o una mujer de acción, que te van a llevar  a un nivel diferente en el que ya no van a ser deseos o intenciones sino que son actividades específicas y medibles encaminadas a un objetivo mayor.

Por la noche antes de acostarte, aunque tu día haya sido duro, encuentra tres cosas que hayas llevado a cabo y puedas celebrar, apúntalas en tu diario de a bordo, libera dopamina y ¡siéntete fuerte!

Imagina, al cabo de un mes, y de ¡un año! cuántos días valiosos habrás vivido y en la recompensa que significará haber realizado y agradecido todas esas  acciones que te han puesto en tu camino hacia el objetivo.

¡Es tu vida!, no querrás mirar hacia atrás dentro de muchos años y ver que te rendiste antes de empezar, ¿no?

 Foto:foroatletismo

Saber adónde vamos

adonde vamos

Si somos conscientes de la importancia de tener objetivos y hemos llevado a cabo el ejercicio propuesto por Jim Rohn en el post anterior estamos preparados para darle forma a nuestro futuro.

Ahora tenemos que decidir cuáles de los objetivos de nuestra lista los queremos cumplir a corto o a largo plazo, para ello al lado de cada objetivo en nuestra lista elegiremos entre 1,3,5 y 10 años para alcanzar cada objetivo.

Si encontramos un equilibrio entre los plazos de los objetivos nos será más fácil alcanzarlos.

La razón de establecer varios objetivos y no uno sólo radica en que se ha comprobado que si se lucha por uno y se consigue, la sensación de vacío y de haber terminado el propósito  en la vida es a veces una agria victoria que puede plantear otras cuestiones.

Una vez tenga la lista revisada, elija cuatro objetivos como máximo en cada una de las categorías por plazos y haga lo siguiente:

  • Descripción con máximo detalle de lo que desea. Ya sea una cuestión material o un empleo o negocio. Piense en cargo, salario, forma, color…
  • Escriba el motivo por el que desea alcanzar o adquirir ese objetivo. Si no consigues encontrar razones seguramente será un capricho. Bórrelo y escoja otro objetivo.

Copie los dieciséis objetivos en su teléfono móvil, en su tableta, agenda, cuaderno… y revíselos cada semana.

Cada objetivo debe incluir los pasos que está dando y los que debe dar para conseguirlos.

Si deseas tener éxito en sus propósitos esta lista será de máxima importancia. Significa que va por el mundo con sus propios planes, no esperando lo que el azar y el destino le tienen preparado.

La sensación de dominio y de ir cumpliendo objetivos, desde los más sencillos, generarán en nosotros confianza  suficiente para seguir con nuestra lista, aunque simplemente el hecho de tenerla nos da un impulso vital importante.

El establecer objetivos no es un proceso puntual, se lleva a cabo a lo largo de toda la vida.

Si no está demasiado convencido recuerde a Séneca : «Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos  son desfavorables».

 Foto:robertorobles.com