Decláralo

compromiso

“Los pensamientos llevan a sentimientos, los sentimientos llevan a acciones, las acciones llevan a resultados”

Esta máxima de T. Harv Eker, guía mi reflexión de hoy.

Hoy quiero compartir con vosotros una estrategia que a mi me ha funcionado bastante bien durante años y después de leer bastante sobre el tema tiene su base científica: las declaraciones.

 Para la mayoría de los humanos, el hacer una afirmación sobre algo, o responder positivamente  a una petición por nimia que sea, no es inocuo. El compromiso que se adquiere con verbalizarlo es más poderoso de lo que a simple vista parece.

Con dar “nuestra palabra” manifestamos nuestro más férreo compromiso  con la causa o la cuestión que se esté dirimiendo.

Pero qué hace que sea diferente, que este sistema lo utilicemos con los demás y no con nosotros mismos, todo lo habitualmente que podemos.

Al fin y al cabo la energía que desprende una declaración funciona igual en lo externo que en lo interno. Si a esto le añadimos que es un elemento seguro  de éxito. ¿Qué nos da tanto miedo?

Cuando pronuncias una declaración en voz alta- aunque el compromiso no sea público, lo que lo subiría unos cuantos peldaños en la escalera de la acción- como asegura Elker, hace que tu cuerpo vibre y todas las células de tu cuerpo respondan a esta frecuencia. Esto envía un poderoso mensaje a tu subconsciente.

Una declaración se dirige al futuro, oficializa lo que antes sólo era un deseo y lo convierte en algo realizable para lo que nos hemos puesto en marcha. A pesar de que otra vocecita dentro de nosotros nos advierta  de lo ridículo del asunto ¡funciona!

Pruébalo no necesita más que intimidad y  decisión, piensa que “tu mundo interior crea tu mundo exterior” que el ensayo mental, Joe Dispenza entre otros, han demostrado que funciona y que Cialdini y sus leyes de influencia también refrendan que el compromiso y la congruencia son las mayores fuerzas impulsoras.

 Una declaración, la asociamos con algo serio, que respetamos. ¡Aprovechémoslo! ¡Qué juegue a nuestro favor!

Comienza a hacerlo, ponte delante del espejo y di en voz alta en qué consiste tu compromiso, qué quieres ser, qué quieres hacer, hazlo varias veces al día, al menos mañana y noche. Piensa una frase positiva y dila con entusiasmo y energía.

Si es negativa, no funcionará, tu subconsciente no entiende de “noes”.

Hacer esto, te llevará a pensar que estás cada día más cerca de tu objetivo, qué lo puedes lograr y te remitirá sin duda alguna a valorar y estudiar  todas los pasos que tienes que poner en marcha para hacerlo. Te impulsará a la acción, puesto que te recordará día y noche tu compromiso.

Yo lo hice, hace diez años y dejé de fumar, sin más, por respeto a mi palabra, a mi compromiso. Valora tus pensamientos en su fundamental medida. Seguro que tú también puedes hacerlo.

 ¡Ánimo! 😉

Foto:andresvegas

¡Qué nadie te pare!

no pares

Desempleado, parado, sin trabajo, además de los lunes, el resto de la semana al sol… qué vemos y qué no vemos detrás de unos números que avanzan, parece que sin freno…

Seguramente alguno  de vosotros, también ha pasado por esta experiencia, os encontráis en ella o conocéis a alguien que lo está viviendo.

Hoy me gustaría hacer una reflexión sobre el efecto que produce en nuestra mente este hecho y lo que funciona.

Cuando alguien se queda sin empleo, lo primero que sufre es su autoestima. En lugar de hacerte cualquier otra pregunta que te impulsa y te motiva, lo recurrente es ¿por qué a mí? ¿qué he hecho yo? ¿ qué va a pensar ..? Estas preguntas lejos de ser inocuas, comienzan a abrir grietas en nuestro barco recién encallado.

A esto le sigue un periodo de edulcorar esos tiempos pasados, y aunque te hubieses movido años en una zona de confort, nada “confortable”, te parece ahora un lugar idílico.

Cuando acabas esta parte estás listo para  comenzar a dudar de tus capacidades, primero piensas en tu edad, en tu formación, en el mercado, en el ambiente, en que ya nada volverá a ser como antes. Todo se magnifica y cuanto más tiempo pase más insalvable. Has pensado en  ¿por qué va a ser peor?

Cuánto dura esta fase, pues todo lo que quieras porque ahora desde que te levantas hasta que te acuestas ya no tienes otra cosa en la que pensar, más que en flagelarle, darte pena o por qué no, ponerte en marcha..

Según pasan los días los miedos se van haciendo más grandes en proporción directa a tu tiempo libre y la soledad en casa, cuando” todos los demás trabajan”, comienza a hacer estragos en tus habilidades, ya no sabes ni cómo se hace un CV actual, ni  dónde se busca trabajo, ni a quién contárselo cuando aún tú no lo has asumido y por si fuera poco, acompañas tu día a día de corruptelas televisadas y noticias negativas.

Qué es lo que puedes hacer desde el primer día, ACCIÓN, tomar papel y boli y escribir ¿cuál es el problema?, no es nada absurdo, escribir los hechos hace que nos aclaremos mucho las  ideas.

A partir de ahí  ¿qué puedo hacer?

Una lista con todas las ideas que se me ocurran para encontrar trabajo, no te quedes en internet, hacer el seguimiento sólo de estas opciones te consumirá por el estrés y la ansiedad. Sal, visita y busca, queda con quienes creas que te pueden ayudar. Mantener y ampliar tu red social es indispensable para encontrar empleo y para mantener y mejorar tus habilidades sociales.

Divide tu lista en semana y las acciones de la semana en días, por pequeñas que sean las acciones que lleves a cabo, al menos que sea una al día para acostarte con sensación de satisfacción.

Recuerda estas palabras de Tennyson: “ Debo perderme en la acción si no quiero marchitarme en la desesperación”. No te sientes a lamerte las heridas y a rumiar lo que pudo haber sido y no fue.

Ocúpate, el trabajo aunque no sea remunerado te mantendrá activo, ahora puedes ayudar a tus padres, hermanos, asociaciones, amigos a hacer lo que ellos no pueden y tú sí por disponer de lo más preciado, el tiempo.

Muchas prestigiosas universidades han puesto a tu alcance a través de internet cursos gratuitos. Apúntate:

http://www.openuped.eu/

https://www.coursera.org/

Practica idiomas, al menos inglés, escucha las interesantes charlas de TED duran unos veinte minutos, muchas están subtituladas: http://www.ted.com/

Mantente actualizado, lee algún artículo interesante: http://www.almendron.com/tribuna/

Incluye una actividad física en tu rutina diaria y ponte metas.

Recuerda  también que “eres lo que comes” así que quizás ahora no sea el mejor momento para alimentarte de lo que te quita energía. ¡La necesitas toda!

Sobre todo no te consumas con ”los diablillos “, que destruyen nuestra fuerza de voluntad y nuestro poder de acción. El estrés te hará ver  menos opciones y oportunidades.

 “El secreto de ser desdichado estriba en tener ocio para pensar si se es feliz o no”     

                    George Bernard Show

¡No dejes que el ocio te pare y acabe con tus nervios!

¿Quién quieres ser?

quien

Quiero comenzar la semana con una reflexión sobre  este cuento de Jorge Bucay “Como crecer”.

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.


El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.

Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.

La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, una Fresia, floreciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó:

¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías Fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: «Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda».

Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a vos mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona.
Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia condena…

 

¿Con qué árbol, arbusto o flor del cuento te identificas?

¿Qué te hace definirte así?

¿Con quién te comparas tú?

¿Qué te hace compararte?

¿Quién quieres ser? ¿quieres ser otro  o no quieres ser tú?

De lo que eres ¿no te gusta nada..?

¿Qué es lo que no te gusta?

¿Qué  puedes cambiar, que no te hace feliz?

¿Qué has hecho hasta ahora  para cambiarlo?

Imagina que eres tú, quién quieres ser, sin ser la copia de nadie, ¿cómo te ves?, ¿cómo te sientes? ¿cómo te suena?

¿Cuándo vas a contribuir con tu fragancia?

 

 

 

 

Foto:shosan

«Sobrepensar»

overthinking

Hace tiempo cuando me refería a  pensar, asumía que todo el mundo partía del mismo significado  y le daba la misma y beneficiosa importancia. Sin embargo desde que entiendo que “el mapa no es el territorio” he ido indagando sobre el tema hasta comprobar y leer cuestiones sorprendentes sobre las que quiero reflexionar.

Las sesiones de coaching se desarrollan a través de preguntas basadas en la «mayéutica socrática», por medio de las cuales el coachee busca, dentro de sí mismo, sus propias respuestas. Este proceso me ha mostrado lo poco familiarizados que estamos, la mayoría, con que nos pregunten otra cosa que no sean datos o conocimientos.

En principio hay a quienes les resultan incluso molestas, ya que el indagar en nuestras emociones, sentimientos y pensamientos, no es fácil, aunque cuando comprobamos que desentrañar la maraña nos lleva a encontrar respuestas y a resolver orígenes y derribar barreras, nos parece incluso magia.

Esto que me parecía tan extraño, después de leer el genial libro de Augusto Cury  “Padres brillantes, maestros fascinantes” me ha dejado la opción de pensar, “ como algo infernal”, meridianamente clara.

Leyendo el influjo que tienen tanto  la «televisión con su extensa cantidad de estímulos visuales y auditivos, como el exceso de información al que estamos sometidos  y la paranoia del consumismo y la estética que dificultan la internalización,» veo causas que proporcionan y  revelan mucho más sobre la cuestión.

Cury explica como “la televisión  muestra más de 70 personajes por hora con diferentes características personales”, imagine la amplia variedad, apuntando que, a partir de ahí, éstos compiten en las memorias de los hijos, con los registros  de sus padres y maestros. Esto significa que,estos últimos, pierden la capacidad de influir emocionalmente en ellos.

Además cita como consecuencia, la generación del Síndrome del Pensamientos Acelerado (SPA): Incremento de la velocidad sustancial en la producción de los pensamientos que aumenta considerablemente la ansiedad  y disminuye la concentración. ¿Les suena?

Consecuentemente esta ansiedad genera nuevos estímulos para aliviarla y el proceso se convierte en una adicción en toda regla.

Dice el propo Cury algo que hoy es fácilmente comprobable que  “ pensar es excelente; pensar demasiado es terrible”. Lean algunos de los síntomas : sueño insuficiente, irritabilidad, sufrimiento anticipado, aversión a la rutina, olvidos, dolor muscular, gastritis, taquicardia…

Quienes piensan demasiado “ le roban energía vital a la corteza cerebral y sienten una fatiga excesiva sin haber hecho ejercicio físico”.

Incluso se produce un proceso de disminución de memoria, “ el cerebro que es más listo que nosotros se bloquea para que pensemos menos y gastemos menos energía”

Entre las consecuencias se cita “ pérdida del placer en las pequeñas cosas de la vida cotidiana” se reconoce intentando hacer cosas extraordinarias constantemente,  experiencias arriesgadas, compras compulsivas…

Ahora entiendo como “ la gran amenaza para la calidad de vida del hombre moderno no es su trabajo, la competencia, las excesivas horas de trabajo, no la presión social, sino el exceso de pensamiento […] que rumia el pasado, desarrolla sentimientos de culpa, genera preocupaciones  acerca de problemas existenciales y sufrimiento anticipado”.

Ha pensado en aprender a meditar… aunque no será fácil, quizá sea una de las soluciones… sobre las que volveré.

Espejo, espejito

espejos

En muchas ocasiones pensando en cómo resolver problemas con nuestros equipos tanto en familia como laborales, establecemos una desesperante dinámica,  pensar todo el tiempo con las mismas herramientas  y percepciones. Este surco que hacemos insistiendo, va incrementando nuestra ansiedad a la vez que reduce los escenarios y se convierte en un lugar del que es difícil salir.

Como tantas otras veces esta falta de  perspectiva nos hace que pongamos el foco en los demás  y no en nosotros mismos, intentando que cambien “a las bravas”, imponiendo y ordenando o rendirnos excusándonos porque no tiene remedio, es así.

Ser flexibles y tener la habilidad de ver muchas perspectivas es sinónimo de éxito en nuestra vida. Si cada vez que nos ocurre algo similar, pensásemos en  que nuestra experiencia y conocimientos  son tan pequeños que sin cuestionarlos y trabajarlos no podremos entender nada, partiríamos de una mejor posición.

Ponte en esta situación, piensa en una personas con la que tu relación no sea la mejor del mundo, seguro que estás pensando en que todo lo que ha ocurrido es culpa suya, que además  casi puedes asegurar que lo hace adrede para hacerte la vida imposible y que lo has intentado alguna vez pero como no tuviste éxito, pasas.

Ese “paso” no es más que, te has rendido, lejos de plantearte distintos escenarios, has seguido pensando en ti, sin salir de tu círculo y de tu habitual forma de pensar. Imagina si no eres muy optimista cómo ha sido la elaboración.

Si quiere comenzar a trabajar ser más flexible, más poderoso en tu análisis de las relaciones con las personas y quieres tener más éxito: comienza a ampliar tu  perspectiva, te dejo un ejercicio de Robert Dilts para que entrenes.

  • Elige una relación sobre la que quieres trabajar
  • Qué sabes de esa persona: gustos, situación laboral, personal, edad, formación… piensa en tener un perfil de él o ella lo más amplio posible.
  •  Ahora trabaja distintas posiciones perspectivas:
    • 1ª posición: tu punto de vista
    • 2ª  posición: desde la posición de la persona que has observado,  ponte en  sus zapatos, ¿cómo lo ves?
    • 3ª posición: observador independiente: como si estuvieses fuera de la relación y describieses lo que está pasando.
    • 4ª  Observador externo todavía más alejado.
    • Ve reflexionando sobre la situación, tomando las distintas posiciones y preguntándote cómo lo ves. Es importante que hagas algo distinto para pasar de una situación a otra, levántate, da una vuelta… que se note el cambio.
    • Después de ir de la 1 a la 4 , reflexiona sobre cómo ves las otras posiciones ahora, pasa a la 3ª a la 2ª piensa en cómo ha cambiado la situación.

Es interesante que alguien te guie y acompañe en ese ejercicio aunque estoy segura de que si  entrenas y tomándotlo en serio, en cualquier caso, este espejo te abrirá los ojos.

 

Foto: starvingneuron

 

 

Tu Banda Sonora

musci

“Sin música la vida sería un error” Nietzche

Si compartes este pensamiento, este post te va a gustar porque no sólo de la música podemos extraer la parte emocional y evocativa sino que podemos experimentar para observar cuál es la más indicada para nuestra cuestión a resolver.

La música es universal, todas las culturas de alguna forma la han ido extendiendo a lo largo de la Historia. Algunos arqueólogos han encontrado flautas hechas de hueso de hace 40.000 años e incluso antes ya se hacía música con palos y piedras.

Los neurocientíficos han demostrado durante la década pasada que la música estimula numerosas regiones de nuestra mente a la vez, las que responden a las emociones, la memoria, el control motórico , el ritmo y el lenguaje, es decir, que la mente “¡está que se sale!” cuando escucha música.

Gracias a esto se han desarrollado muchos tipos de terapia con música. Incluso se ha demostrado que tiene un particular efecto para manifestar un sentimiento de unidad, pertenencia y confianza entre individuos, que podéis comprobar con los diferentes himnos.

Pero lo interesante de este post no son estas peculiaridades sino trasladarte algo que puedes practicar y que los antiguos griegos ya sabían, cómo la música afecta a mente y cuerpo.

Al influir sobre las ondas cerebrales, cada música puede cambiar tu estado de ánimo. Por ejemplo la música barroca te ayuda  a crear una conciencia relajada conocido como estado alfa.

Para poder disfrutar de los efectos de la música puedes:

  • Diversificar la música que escuchas: pasarte del rock, al jazz, pop, cualquier cambio introducirá nuevas sensaciones en tu mente.
  • Al cambiar el ritmo alentarás tu creatividad, descubriendo lo inesperado.
  • Si algún tipo de música no te gusta, no te empeñes, tu intuición te ayuda a sentirte mejor.
  • Cambia las noticias de la mañana por una música que te inspire. Tu día comenzará de una forma muy distinta.

Para que crees consciencia de lo que la música puede hacer por ti, te dejo una práctica de Romilla Ready:

1.Piensa en un asunto pendiente o problema que te mortifique; califícalo en una escala del 1 al 10 y anota el resultado en un folio.

  2. Escoge tres piezas musicales de distinto estilo.

  Por ejemplo, inténtalo con música del barroco, música instrumental y baladas suaves.

  3. Pon a sonar la primera pieza mientras piensas en tu asunto; luego califica tus reflexiones en una escala del 1 al 10. Ahora toma nota de cómo te sientes al respecto.

  4. Repite el paso anterior mientras suena la segunda pieza; no olvides calificar tus sensaciones y opinar sobre tus reflexiones.

  5. Repite una vez más el ejercicio escuchando la tercera pieza; no olvides calificar tus sensaciones y opinar sobre tus reflexiones.

  ¿Has cambiado tu manera de pensar? ¿Qué música crees que te ha hecho más poderoso y recursivo?

Anímate a hacer la práctica y descubre “la Banda Sonora de tu Vida”

Foto: taringa

¿Eres un Samurái impasible?

samurai

Hoy quiero compartir con vosotros este cuento zen samurái, llamado “El Samurái Impasible”.

» Cerca de la ciudad de Edo vivía un anciano samurai que, retirado del servicio del emperador, había montado una escuela en la que enseñaba tanto los principios de la espada como los principios del budismo zen. Su fama era grande y sus alumnos, admirados por la elegancia de su maestro, afirmaban que este seguía en forma pese a su edad y que nadie podía vencerle.

 Sus desmedidos comentarios llegaron a oídos de un joven samurai que, ávido de fama, se presentó en la escuela para retar al anciano. El joven guerrero, un ser vil y taimado, jamás había perdido un duelo ya que antes de que iniciar la pugna insultaba a sus rivales para descentrarlos. Cuando así lo hacía estos se apresuraban a desenvainar su espada perdiendo la concentración debida y dejándolo el hueco en la guardia que precisaba para darles muertes.

La poco elegante táctica jamás le había fallado y por eso cuando el anciano samurai aceptó el reto y ambos salieron al patio rodeados por los aprendices de este empezó a insultarlo. Cientos de improperios salían de su sucia boca pero el anciano permaneció calmado e inmóvil sin darle réplica y sin desenvainar su katana para no darle la ventaja que buscaba. Irritado porque su táctica no daba fruto y temeroso de ser el primero en echar mano de la espada siguió con sus insulto durante horas e incluso llegó a tirar varias piedras al anciano.

 Al caer la tarde y sintiéndose tan exhausto como humillado, el impetuoso guerrero se retiró y fue entonces cuando sus alumnos, indignados con el modo de actuar de su maestro, lo rodearon y lo acosaron a preguntas. «¿Cómo ha podido soportar tanta ignominia?, ¿Por qué no desenvainó la espada?, ¿Acaso no era mejor morir que quedar como un cobarde ante sus alumnos?

 El Samurai le dejó hablar y cuando por fin se callaron alzó su mano preguntó: «Si alguien viene a ti con un regalo, y no lo aceptas, ¿A quién pertenece el regalo? Tras mirarse extrañados unos a otros uno de respondió «A aquel que vino a entregarlo». Sonriendo el Samurái concluyó «Bien has respondido, y esa misma respuesta sirve para le envidia, la rabia y para los insultos, ya que si no los aceptáis seguirán perteneciendo a quien cargaba con ellos».

 Has pensado alguna vez,¿ cuánto vale tu paz interior?, ¿qué tiene que ocurrir para salgas de tu equilibrio y te batas en refriegas dialécticas o físicas por caer en la provocación de otra persona?

Qué te ha hecho caer en esa trampa, ¿tu ego?, ¿lo que opinasen los demás? ¿el impulso de la masa? ¿la presión social del grupo? ¿tu supuesta  prevalencia física? ¿intelectual?

Quizás piensas que no  responder  se puede interpretar como un signo de cobardía, ¿les vas a dar a ellos el poder de conectar y desconectar tu ira, tu enfado, de abrir la canalización de todas las sustancias tóxicas que esto implica, teniendo un solo cuerpo para toda la vida? ¿qué te va a hacer diferente a los demás?

¿Qué es lo inteligente, lo ecológico para ti? Quedarte después pensando en todo lo que podías haber dicho, no dijiste y le volverás a decir no sé cuándo y hasta entonces sin desengancharte del episodio, o quizá en  lo que hiciste, no hiciste, harás…

Convierte el automatismo de la respuesta que te justifica, en la no acción contra los ataques.

 Al principio será un esfuerzo titánico  que acabará convirtiéndose en “no aceptar el regalo envenenado”, o quizá quieres cargar con ello…

Training day

correr

Llevas demasiado tiempo haciendo lo que los demás esperan de ti. Te miras en el espejo y lo que ves no te gusta, a  pesar de que tu vida a los ojos de cualquier otro sería una vida perfecta.

Nunca has tenido el valor de preguntarte: ¿qué es lo que realmente quiero hacer con mi vida?

Has renunciado a los sueños que tenías, a llevar a cabo con pasión todo lo que realmente deseas para adaptarte a un mundo que no te gusta. Has pensado en cambiarlo y sin salir de tu mente, te has rendido.

Quieres  tomar el poder, empezar a trabajar en lo que realmente te apasiona, quizá te parezca una locura, ahora mismo los límites se multiplican en tu cabeza y quizá una sensación de vértigo te atenaza y acelera la respiración.

No has podido encontrar a personas que están en el siguiente nivel, que  han conseguido pasar por encima de  todos esos miedos y obstáculos que juegan en tu contra justo cuando tus planes se magnifican y  se convierten en tu motor.

¡Hacer algo fabuloso con la vida es una cuestión que está al alcance de todos!, aunque no cualquiera consigue que esta misión sea una obsesión y no deje de avanzar hacia ella.

Para conseguir estos objetivos se necesita, como mínimo, ser perseverante y para esto tener disciplina.

Si estás decidió a ser quien buscas en el espejo y quieres empezar a trabajar en ello, te dejo una interesante práctica de Robin Sharma: “The daily five, the nightly three”.

 Cuando te despiertes por la mañana piensa en cinco cosas que vayas a hacer durante el día, que hagan de éste, un día diferente, valioso y que te acerquen a tu objetivo. No intentes que sean metas inabarcables o muy costosas que te hagan renunciar a llevarlas a cabo. Divide tu objetivo en pequeñas tareas y hazte el firme propósito de ponerlas en marcha.

Piensa en que te van a convertir en un hombre o una mujer de acción, que te van a llevar  a un nivel diferente en el que ya no van a ser deseos o intenciones sino que son actividades específicas y medibles encaminadas a un objetivo mayor.

Por la noche antes de acostarte, aunque tu día haya sido duro, encuentra tres cosas que hayas llevado a cabo y puedas celebrar, apúntalas en tu diario de a bordo, libera dopamina y ¡siéntete fuerte!

Imagina, al cabo de un mes, y de ¡un año! cuántos días valiosos habrás vivido y en la recompensa que significará haber realizado y agradecido todas esas  acciones que te han puesto en tu camino hacia el objetivo.

¡Es tu vida!, no querrás mirar hacia atrás dentro de muchos años y ver que te rendiste antes de empezar, ¿no?

 Foto:foroatletismo

Optimiza tu conexión P2P

p2p

Has conocido personas a lo largo de tu vida con las que te ha sido fácil conectar, no te ha costado en absoluto confiar en ellas y  te has sentido bien cuando estabas a su lado.

 Sin embargo hay otras personas con las que no acabas de compenetrarte, no te gusta cómo se dirigen a ti, como se comportan cuando están contigo, su tono, sus ademanes. Crees que les has dado miles de oportunidades para que cambiasen de actitud pero te parece que ninguna la han aprovechado.

Si aún así quieres ser proactivo y quieres que esa relación cambie, además te dedicas a los negocios y no puedes permitirte no conectar con las personas con las que trabajas o entablas una relación comercial, éste es tu post.

 Algunos lo denominan “rapport”,  otros, compenetración, y a mí me gusta más conexión, aunque lo importante es que se establezca una relación que sea positiva para ambas partes.

Para poder entender los beneficios puedes pensar, primero en una persona con la que consideres que conectas, ¿qué señales te transmite? ¿Cómo se genera y cómo se lleva a cabo  esa conexión? Y después compáralo con otra persona con la que se produzca la sensación contraria. Tras este análisis, qué crees que puedes cambiar en el segundo caso.

 Quizá tienes pensamientos sobre la segunda preconcebidos que te impiden ir más allá, ser más flexible en esa relación, o es cuestión de conocerla mejor, de dedicarle más tiempo, o quizá haces lo que la mayoría y en lugar de ser reactivo y esperar que esa persona se acerque a ti y se ajuste, te merezca la pena  ser proactivo y hacerlo tú.

Si es así comienza practicando  estos pequeños “tips”:

  • Pon interés en descubrir qué es importante para ella, trata de entenderla.
  • Presta atención a las palabras que repite, esas claves son sus favoritas e incorpóralas con suavidad en la conversación.

Mejora tu conexión y el intercambio de información fluirá.

¿Qué te cuesta probar?

Foto: velocidad.es

¿Quién mejor que tú?

elefrante rosa

“Vamos, no te asustes de mí. ¿Qué quieres preguntarme?

—Es acerca de mi beca, del premio París que obtuve.

—¿Sí?

—Es por cuatro años; pero, por otra parte, Guy Françon me ha ofrecido un puesto en su oficina, hace algún tiempo, aunque todavía está pendiente y no sé cuál de los dos aceptar.

Roark lo miró, movió los dedos y empezó a golpearlos lentamente sobre los escalones.

—Si quieres mi opinión, Peter —dijo al fin—, te diré que has cometido ya un error al pedírmela o al pedírsela a cualquiera. Nunca pidas opiniones a nadie, por lo menos acerca de tu trabajo. ¿Acaso no sabes lo que quieres? ¿Cómo puedes soportar eso de no saber lo que quieres?

—Eso es precisamente lo que admiro de ti. Tú siempre sabes decidirte.

—Deja los cumplimientos.

—¿Cómo te arreglas siempre para saber decidirte? —¿Cómo puedes dejar que los otros decidan por ti?

—Pero es que yo nunca estoy seguro de mí mismo, Howard. No sé si soy tan bueno como los demás dicen. Esto no se lo confesaría a nadie más que a ti. Creo que es porque tú estás siempre seguro por lo que yo…”

 Este pasaje de “El Manantial” de Ayn Rand refleja a la perfección  la reflexión que quiero hacer hoy  sobre la toma de decisiones.

Cuando recabamos datos y experiencias para tomar decisiones, nunca tendremos todos los que son pero además, los que están, podemos haberlos interiorizado de diferentes formas.

Primero porque nuestros sentidos filtran los acontecimientos del día a día para poder asimilar parte de ese aluvión de información que recibimos.

Segundo porque tanto nuestra experiencia, como nuestra socialización,  nos ha hecho que tengamos unas determinadas creencias  acerca de lo que podemos y debemos  hacer  y lo que no.

Seguramente tú, en un caso que se refiera a otra persona, puedes estar tan seguros como ellos cuando te aconsejan, principalmente porque no sufrirán las consecuencias de éstas o porque realmente no han pensado nunca en la responsabilidad que esto implica.

Tercero porque  procesando la información podemos tener cualquiera de estas tres referencias:

  • Referencia  interna con comprobación interna: la persona se convence con respecto a sus propios criterios y no necesita aprobación exterior.
  • Referencia interna con comprobación externa: toma la decisión con su propio criterio pero lo comprueba y consulta  con su entorno.
  • Referencia externa con comprobación externa: los criterios son del entorno y el punto de vista de aprobación también  es externo.
  • Referencia externa con verificación interna: los criterios son del entorno y se comprueban internamente antes de llevarlo a cabo.

Esta clasificación no es en sí misma ni buena ni mala, aunque puede dar lugar a que, de la toma de decisiones que realizas en tu vida, puedas acabar culpando a todas esas referencias externas que te “aconsejaron”.

En realidad para tomar decisiones que afectan a tu vida nadie mejor que tú para hacerlo. Las decisiones se aprenden a tomar, tomándolas, a menudo, todas las que puedas.

A fin de cuentas a quienes  relatas los hechos, les omites mucha información sobre intuiciones, percepciones y datos que das por hecho que conocen u olvidas y sin los cuales no será muy certero su consejo. Como mucho lo que podrás obtener es, conforme a su experiencia y lo que escucha un  consejo ad hoc, exprés, sin elaborar y caducado, ya que se basa principalmente en el pasado.

Si necesitas tomar una decisión sobre tu vida, busca un amigo o un  profesional que no esté afectado, o al que no interese influir en el curso de tu historia y que te ayude a clarificar tus objetivos por tus propios medios, porque nadie mejor que tú para saber qué quieres y qué no.

También te recordaré que tu inconsciente, el que se refocila en lo negativo y los miedos cuando no le tienes entretenido, no puede procesar negativos. Así que si le dices “no pienses en un elefante rosa”, lo que no podrás hacer será quitarte de la cabeza esa mezcla entre Dumbo y la Pantera Rosa.

Logra que tu inconsciente trabaje contigo y plantéale tu objetivo en positivo siempre que pienses ” no quiero__________” pregúntate qué quieres a cambio y establece esto último como objetivo.

Si perseveras, lo conseguirás.

Foto: Galería.colorir

Adiós Diógenes

basura

Piensa en si alguna vez te has callado algo que te molestaba durante tanto tiempo que, cuando finalmente lo has dicho, ni era el tono, ni el momento, ni con la emoción correcta y lejos de sentirte mejor, has producido el efecto contrario, te  has sentido peor.

 Si es así, puedes comenzar a pensar en ti mismo, en que tus derechos, opiniones y comentarios puedes aprender a decirlos sin alterarte, en el momento preciso y de forma positiva para que produzcan los efectos oportunos.

 Si lo mantienes dentro de de tu mente martilleándote y haciendo que tu diálogo interior te vuelva loco, será como si tu cerebro estuviese lleno de basura y por no sacarla, se convirtiese en un problema crónico de “salud familiar o laboral”. Todas esas componendas dando vueltas y vueltas,  diciéndote lo que le deberías haber dicho, lo que te has callado…

No sé cuánto tiempo puedes vivir en ese desesperado miniencierro pero de lo que estoy segura es de que no es nada ecológico para ti. Sin  resolver absolutamente nada, te haces la vida imposible.

No decir lo que te molesta, por miedo a que se deteriore la relación o a que la otra persona no lo reciba de manera amistosa es una cuestión que minará tu interior y hará que tu vida, tus emociones, tu tranquilidad y tu humor estén en poder de otra persona.

Si es cierto que hay que armarse de valor y quitarse a veces la pereza para decirlo y no dejarlo pasar, para ponerte en marcha sólo tienes que elucubrar con los momentos que por esa nimiedad sin resolver, pasarás a lo largo de lo que debe ser tu magnífico día.

No significa esto que vayas a conseguir lo que quieres pero haberlo expresado y reivindicado es ya una liberación.

Ser asertivo es muy importante para poder desarrollar un paz interior que te acompañe en tu felicidad cotidiana, así que no almacenes lo que se convertirá en basura en tu interior y di adiós a Diógenes.

Podrás saber algo más de la asertividad en esta página

http://es.wikipedia.org/wiki/Asertividad

Y en esta otra encontrarás un test para medir tu asertividad http://www.psicoactiva.com/tests/asertividad.htm

Para empezar a limpiar tu mente comienza por darle importancia a como estructuras los mensajes, es decir, pasa del “tú” al “yo”.

Si te das cuenta, cuando voy a decirte algo que me molesta y el sujeto eres “tú” aparece la culpabilidad,  el ponerse a la defensiva, la discusión y el no acabar bien, justo lo que tú piensas que va a ocurrir cuando no lo quieres decir.

Sin embargo si el sujeto soy “yo” y tranquilamente te indico lo que me molesta, el sentimiento que me produce  y el porqué, sin juzgar tu comportamiento, tendré muchas más posibilidades, no sólo de conseguir mi objetivo, sino de sentirme estupendamente una vez que lo he dicho.

 Si tu entorno no se corresponde con la foto, ¿por qué tu mente sí?

Acuérdate de sacar tu basura todos los días 🙂

Sin etiquetas

etqueta

Cuántas veces desde pequeños habréis oído decir sobre personas “es tímido”,” es travieso”, “es despistado”, “es desordenado”…la lista sería inabarcable y quizás sobre  vosotros también haya caído alguno de  estos hechizos infantiles.

Si tu primera socialización, contacto con el mundo, con la cultura, con las reglas se produce en tu casa, en tu colegio y más tarde con los amigos y los medios de comunicación, cuando lleves en el mundo cuatro años tus reglas son las reglas de tu entorno y si ellos deciden que eres tal o cual, ¿qué herramientas posees para negarlo?,¿qué posibilidades tienes de ser lo contrario?

Seguramente tanto para no decepcionar a quien así nos tilda o porque de algún modo esa etiqueta también nos resulta cómoda, adoptamos el papel de “nuestra vida”, con unos guionistas externos, unos directores que ni siquiera reparan en las consecuencias de sus etiquetas y nosotros preocupados de no defraudar a nuestro público.

En otros casos, nuestro comportamiento similar en unas cuantas ocasiones hace que nos encasillen en un tipo de persona, sobre todo para tener que ahorrarse prestarnos más atención y valorar otras cuestiones más potenciadoras que nos harían sobresalir.

Lo peligroso de esto es que lo almacenamos e interiorizamos en nuestro yo más profundo “el ser” llegando a creer que principalmente esta faceta de nuestra vida, es la que nos define.

¿Qué oportunidades de ser vulnerables damos a quienes decimos que son “fuertes”?, ¿qué opciones les quedan a estas personas para cambiar de comportamiento?, ¿para poder ser ellas mismas? Personas normales que, como la mayoría, están capacitadas para ser como  ellas quieran y sin embargo, lo que más le preocupa es desempeñar el  papel que le han asignando los demás.

De esta situación se puede salir y se puede cambiar, sólo o con ayuda, de un coach por ejemplo.

 No necesitas seguir actuando y dando vida a un personaje que no te gusta.

Algo que funciona y que puedes introducir en tu rutina es: (Rellena el espacio con la etiqueta de la que te quieras desprender)

1)  La característica de la que me quiero desprender es _________________, en lugar de decir “yo soy_______”, cámbialo por “yo tengo momentos en los que me comporto o actúo de manera_________”

2)  Esa misma característica , si estás ensayando el nuevo comportamiento y alguien te dice “pero tú eres_____”, dile en el acto,” yo ERA__________________, ya no”.

3)  Sobre todo no esparzas este hechizo sobre otros y nos les indiques lo que son, que se definan ellos mismos.

Sólo se etiquetan los productos, no las personas.

Salirse del guión

rigidez

Reflexionando sobre el planteamiento de objetivos, pensé en que cualquiera de los dos post anteriores podía sugerir bondades de una característica, que lejos de ayudarnos en nuestro desarrollo, nos perjudica, la rigidez.

 Cuando planteamos unos objetivos, el simple hecho de establecerlos, de tener una estrategia, nos motiva y nos pone de buen humor.

Escribirlos y visualizarlos es parte del trabajo, sin embargo revisarlos, como mínimo semanalmente, se convierte en  lo fundamental. Esto nos hace que sigamos teniendo la ilusión y la motivación del primer día y que tengamos en cuenta el dinamismo y los cambios continuos de la vida.

 Cada día nos sorprende una noticia nueva para la que no estaban preparados nuestros objetivos. ¿Quiere decir eso que hemos dado al traste con nuestros planes?, ¿Qué nuestra lista de objetivos ya no sirve?

Tomar decisiones a diario con nuevos datos se ha convertido en una necesidad actual y por lo tanto es algo que tenemos que integrar en nuestras dinámicas de “planificación”, que acabarán siendo “planes de previsión”.

 La seguridad sólo depende de nosotros mismos, de nuestro interior, todo lo demás puede cambiar de un momento a otro. La lista de objetivos es sólo una herramienta en nuestra estrategia de cara a la felicidad, que ciertamente ayuda.

¿Habremos fracasado si no se cumplen? Si tenemos en cuenta que esta afirmación proviene de no salir las cosas como estaba establecido, puede, pero significa esto que no habremos dado con otra solución a otra cuestión, que  no habremos aprendido otra forma, como decía Edison, de no hacerlo para conseguir determinados resultados. Definitivamente, no fracasamos.

¿Salirse del guión, está penalizado? Por supuesto que no, es más, está recomendado por la neurociencia aumentar nuestras conexiones sinápticas haciendo cosas que nunca hemos hecho, aprendiendo, probando, además la creatividad parte de estas incursiones en lo desconocido, en la mezcla, en salirse de la rutina.

Ponte en la situación de que el plan de crecimiento laboral que tienes previsto desarrollar en una empresa se reduce a tu país. Qué ocurriría si te ofreciesen una oportunidad en otro lugar. Seguramente los miedos a salirte del plan, te impedirían tomar una decisión que te reportaría beneficios a futuro.

La rigidez es la base de los prejuicios, de la infelicidad, de la resistencia ante la curiosidad y supone la falta de innovación y de creatividad.

Usa tus planes como un guión actualizable. No permitas que la rigidez apague tu ilusión, ni tus oportunidades.

Ser espontáneo también tiene su premio.

foto:descargarobinhood

Saber adónde vamos

adonde vamos

Si somos conscientes de la importancia de tener objetivos y hemos llevado a cabo el ejercicio propuesto por Jim Rohn en el post anterior estamos preparados para darle forma a nuestro futuro.

Ahora tenemos que decidir cuáles de los objetivos de nuestra lista los queremos cumplir a corto o a largo plazo, para ello al lado de cada objetivo en nuestra lista elegiremos entre 1,3,5 y 10 años para alcanzar cada objetivo.

Si encontramos un equilibrio entre los plazos de los objetivos nos será más fácil alcanzarlos.

La razón de establecer varios objetivos y no uno sólo radica en que se ha comprobado que si se lucha por uno y se consigue, la sensación de vacío y de haber terminado el propósito  en la vida es a veces una agria victoria que puede plantear otras cuestiones.

Una vez tenga la lista revisada, elija cuatro objetivos como máximo en cada una de las categorías por plazos y haga lo siguiente:

  • Descripción con máximo detalle de lo que desea. Ya sea una cuestión material o un empleo o negocio. Piense en cargo, salario, forma, color…
  • Escriba el motivo por el que desea alcanzar o adquirir ese objetivo. Si no consigues encontrar razones seguramente será un capricho. Bórrelo y escoja otro objetivo.

Copie los dieciséis objetivos en su teléfono móvil, en su tableta, agenda, cuaderno… y revíselos cada semana.

Cada objetivo debe incluir los pasos que está dando y los que debe dar para conseguirlos.

Si deseas tener éxito en sus propósitos esta lista será de máxima importancia. Significa que va por el mundo con sus propios planes, no esperando lo que el azar y el destino le tienen preparado.

La sensación de dominio y de ir cumpliendo objetivos, desde los más sencillos, generarán en nosotros confianza  suficiente para seguir con nuestra lista, aunque simplemente el hecho de tenerla nos da un impulso vital importante.

El establecer objetivos no es un proceso puntual, se lleva a cabo a lo largo de toda la vida.

Si no está demasiado convencido recuerde a Séneca : «Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos  son desfavorables».

 Foto:robertorobles.com

¿Eres el capitán de tu alma?

capitan

No sabes definir tu estado, ni cómo te sientes, pero algo no marcha bien. Tienes, un trabajo que, aunque no has elegido, es fijo, no tiene mala remuneración, amigos, familia y un cultivado intelecto que alimentas  con libros permanentemente.

Aún así sientes que vives en una ficticia tranquilidad puesto que estas cuestiones relacionadas con la seguridad, no te hacen que te sientas bien, que seas feliz,

¿Quizá te falta estrategia vital?

Muchas de las decisiones que hemos tomado en la vida son moldeadas desde el exterior. Nuestro entorno, padres, amigos, maestros… la interiorización que hemos hecho de los numerosos acontecimientos que asaltan nuestro días…

Pero nunca hemos trazado nuestra propia hoja de ruta. Un proyecto con objetivos marcados y pasos para alcanzarlos.

La mayoría recordando nuestro pasado sí sabemos de lo que huimos, aunque poco son los elegidos a los que dejos de arrastrar el pasado impulsa la ilusión de un futuro planificado y deseado.

Esperar a estar jubilados y entonces mirar hacia atrás lamentando  no haber sido dueños de nuestro destino y simplemente haber ido dando tumbos donde la vida nos ha llevado sin elección, no es una opción atractiva, ¿no crees?

Todos necesitamos motivaciones para pasar a la acción, unos por inspiración y otros por desesperación, cada vez somos más los que nos ponemos manos a la obra para construir nuestro futuro, sin esperar suertes, circunstancias o simplemente “rogar que nos quedemos como estamos”.

No moverse ya implica una decisión, que el mundo sigue, pasa, cambia y el permanecer inmóvil, cuando  la velocidad es enorme hace que te quedes fuera antes de lo que tenías previsto. “Crecer cada día es ya una obligación”.

Un estudio de dos psicólogos de  la Universidad de Riverside identificó entre las actividades que consideraban más útiles para aumentar la felicidad, la búsqueda de metas y consecución de objetivos.

Puedo dar fe de una persona cercana que, a base de establecerse metas para presenciar acontecimientos familiares de toda índole, va poniéndose metas y objetivos vitales y va ya por los 92 años.¡Funciona!

Está demostrado que el simple hecho de plantearnos un objetivo, mejora nuestro humor, ¿es o no interesante?

Si has decidido tomar las riendas de tu felicidad  y no dejarte  avasallar por los acontecimientos y quieres empezar hoy, te dejo una práctica  de Jim Rohn sobre establecer objetivos:

  • Tome un bloc de notas, un diario o una agenda.
  • Escriba este encabezamiento en su bloc o en una hoja de papel «Objetivos a largo plazo».
  • Responda a la siguiente pregunta:
    • «¿Qué es lo que deseo para los próximos diez años?» El secreto para realizar este ejercicio con eficacia consiste en escribir el máximo de ideas en el mínimo tiempo posible. Tómese diez o quince minutos para este ejercicio e intente escribir unos cincuenta conceptos.

Preguntas orientativas:

1.¿Qué quiero hacer?

2.¿Qué quiero ser?

3.¿Qué quiero ver?

4.¿Qué quiero tener?

5.¿Adónde quiero ir?

6. ¿Qué es lo que deseo compartir?

Seguiremos hablando de objetivos la próxima semana, mientras, os dejo el inspirador  poema «Invictus» del poeta inglés William Ernest Henley

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
agradezco a los dioses si existen,
por mi alma inconquistable

En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he estremecido o lamentado en voz alta.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de ira y lágrimas
yace el horror de la sombra,
aún así la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
Soy el amo de mi destino;
Soy el capitán de mi alma.

Buen fin de semana  😉

Todo ocurre por una razón

todocourre

«No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostí­bulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?

De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque su padre habí­a sido portero de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre.

Durante décadas, el prostí­bulo se pasaba de padres a hijos y la porterí­a se pasaba de padres a hijos.

Un dí­a, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostí­bulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio.

Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas instrucciones.

Al portero, le dijo: A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que entran día por dí­a. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes.

El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero…..

Me encantaría satisfacerlo, señor, balbuceo, pero yo… yo no sé leer ni escribir.

Ah! Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto…

Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida, también mi padre y mi abuelo…

No lo dejó terminar.

Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Qué tenga suerte.

Y sin más, se dio vuelta y se fue.

El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca habí­a pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. Llego a su­ casa, por primera vez desocupado. Qué hacer?

Recordó que a veces en el prostí­bulo, cuando se rompía una cama o se arruinaba una pata de un ropero, el, con un martillo y clavos se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podrí­a ser una ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo.

Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, solo tenía unos clavos oxidados y una tenaza mellada.

Teni­a que comprar una caja de herramientas completa.

Para eso usaría una parte del dinero recibido.

En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una ferreterí­a, y que debía viajar dos dí­as en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra.¿Qué más da? pensó, y emprendió la marcha.

A su regreso, traí­a una hermosa y completa caja de herramientas. No habí­a terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su vecino.

Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme.

Mire, si­, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar… como me quede sin empleo…

Bueno, pero yo se lo devolverí­a mañana bien temprano.

Está bien.

A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino toco la puerta.

Mire, yo todaví­a necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?

No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferreterí­a está a dos dí­as de mula. Hagamos un trato, dijo el vecino. Yo le pagaré a usted los dos dí­as de ida y los dos de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?.

Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días…

Aceptó. Volvió a montar su mula.

Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.

Hola, vecino.¿ Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?

Sí.

Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de viaje, y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos podemos disponer de cuatro días para nuestras compras.

El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue.

No todos disponemos de cuatro días para compras, recordaba… Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que el viajara a traer herramientas.

En el siguiente viaje decidió que arriesgarí­a un poco del dinero de la indemnización, trayendo más herramientas que las que habí­a vendido. De paso, podrí­a ahorrar algún tiempo de viajes. La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje.

Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un galpón.

Luego le hizo una entrada más cómoda y algunas semanas después con una vidriera, el galpón se transformo en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. El era un buen cliente.

Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos preferí­an comprar en su ferreterí­a y ganar dos dí­as de marcha.

Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podrí­a fabricar para él, las cabezas de los martillos.

Y luego,¿ por qué no? las tenazas… y las pinzas… y los cinceles.

Y luego fueron los clavos y los tornillos…..

Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformo con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas.

El empresario más poderoso de la región. Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió donar a su pueblo una escuela.

Allí se enseñarí­a además de lectura y escritura, las artes y los oficios más prácticos de la época.

El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazo y le dijo:

Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas de la nueva escuela.

El honor seriía para mí, dijo el hombre. Creo que nada me gustaría más que firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto.

¿Usted?, dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo.

¿Usted no sabe leer ni escribir?, usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir?

Estoy asombrado. Me pregunto, ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir?

Yo se lo puedo contestar, respondió el hombre con calma.

Si yo hubiera sabido leer y escribir… ¡serí­a portero del prostíbulo!.»

He elegido este genial cuento El portero del prostíbulo de Jorge Bucay para reflexionar hoy, puesto que simboliza muchos de los pensamientos potenciadores que nos son de gran ayuda en nuestra vida.

La importancia de la toma decisiones personal y no esconderse en la zona de confort, como ejemplo  la decisión  para elegir nuestra dedicación. Debe ser nuestra pasión.

Nunca sabemos a qué nos tendremos que enfrentar y por ello, no podemos bajar la guardia, el aprendizaje debe ser algo que nos acompañe durante toda la vida.

Nadie puede volver atrás y empezar de nuevo pero todo el mundo puede empezar hoy y crear un nuevo final”

Haz lo que puedas con lo tengas, donde estés” E. Roosevelt

Arriesgarse tiene su recompensa, sobre todo porque si no hacemos nada no podemos esperar que algo cambie.

Quien da, recibe, sé el primero en hacerlo, tiene su recompensa.

Escuchar a los demás, es una inversión la mayor parte de las veces.

Crecer continuamente personalmente, en los negocios…es el secreto.

Y finalmente “Todo ocurre por una razón”¡¡¡ sólo tienes que buscarla!!!

Por supuesto que esto que he reflejado son los que yo he seleccionado y que las interpretaciones son miles. Por eso estaré encantada de que comentéis vuestras propias reflexiones sobre el post para enriquecerlo.

¡¡Gracias!!

Foto: todoocurrealladodelaluna

¿Qué te pre-ocupa?

preocuparse

En cuanto has puesto los pies en tu casa y en tu trabajo, tras las vacaciones, todas esas cuestiones que habías dejado apartadas, han vuelto de golpe a tu mente.

Preocuparte que había sido una actividad a la que le habías dedicado poco tiempo, ahora te consume gran parte del día.

Volviste a escuchar y a leer noticias sobre economía, enfermedades, sucesos, por tu configuración obviaste todas las que no significan una amenaza para ti y con las que te quedan, imaginas escenarios a cual más aciago.

Preocuparse es una actividad desde cualquier punto de vista absurda pero que en nuestra cultura, si no le dedicas el tiempo suficiente parece que no te ocupas de los demás, o de los temas, que no te importan, que  eres un irresponsable mayúsculo que vive del azar o de las rentas de los demás.

Párate a pensar, en algún momento, ¿ alguna de las cosas que ocurrieron en tu pasado más reciente, se solucionó por preocuparte?

¿Cuánto tiempo le dedicaste a un montón de pensamientos absurdos que te derivaban a la peor de las situaciones para nada?

Aún en el peor de los casos, anticipando todo ese mal augurio, lo único que conseguirás es fastidiarte  días sin motivo.

Parece no muy razonable que pudiendo elegir escenarios mucho más agradables, te pongas siempre negativo y lo que es peor, que esto te incapacite para ver oportunidades u otras soluciones.

En muchos casos en los que la preocupación te inmoviliza estás eludiendo otra cuestión que te es incómoda de llevar a cabo o resolver,  y  utilizas la preocupación como excusa para no hacer nada. Piénsalo, busca que hay detrás de esa constante.

La preocupación también es la excusa perfecta para justificar otros comportamientos que de otra forma, querrías cambiar: fumar, comer…

La preocupación también te afecta físicamente con muchas dolencias añadidas: dolores de cabeza, espalda, úlceras…¿te vas a empezar a cuidar?

Además la preocupación  te impide el cambio.

Algunas estrategias para evitarla que puedes entrenar:

Pregúntate:

  •  ¿De qué me evado al malgastar mi tiempo en preocupaciones?
  • ¿Habrá algo que llegue a cambiar como resultado de mi preocupación?
  • ¿Qué es lo peor que me puede pasar y qué probabilidades hay de que ocurra?

Deja unos minutos al final del día para preocuparte, específicos y utiliza sólo éstos.

Preocúpate por algo por lo que jamás lo harías, algo trivial,  y comprobarás lo absurdo de la actividad.

Párate y dile a alguien : ” Míreme estoy a punto de preocuparme”

Dyer dice que el mejor antídoto contra la preocupación es la acción, así que ¡¡ponte en marcha yaaaaa!!

Complícate 20 segundos

reloj20

¿Ha llegado para ti Septiembre cargado de buenos propósitos? Casi tiene más fama Enero, pero el descanso estival también establece un antes y un después en la rutina de todos.

Sobre esta rutina y  sus cambios es sobre lo que me gustaría  reflexionar hoy.

Hacer ejercicio, aprender algún idioma, dejar de fumar, no ver  tanto la televisión, la lista seguro que sería interminable si incluyese todos nuestros deseos, pero seguro que  podéis hacer una analogía con vuestros propios propósitos.

Si además no es la primera vez que éstos están en vuestra lista, el apuntarlos habrá sido  una mezcla entre precaución, escepticismo y ganas de no volverlos a escribir.

Incluso si repasamos nuestras «listas para hacer» durante las vacaciones para muchos de nosotros también habrá sido interminable al principio y se habrá quedado reducida, después,  a la mínima expresión y es que cuando no tenemos jefe y todo el “tiempo del mundo” por delante, la ley del mínimo esfuerzo se impone.

No estamos acostumbrados a tirar de nuestra energía de activación para echar a andar. Necesitamos órdenes externas o poner nuestra esperanza en la fuerza de voluntad, fuente no inagotable, y por lo tanto habiéndonos resistido a hacer algo desde la mañana, por la noche nos será prácticamente imposible que nos quede algo de fuerza para seguir en nuestro propósito. O si hemos tirado de ella para hacer algo no nos quedará la suficiente para emplearla en una segunda cuestión.

De ahí que después de días haciendo ejercicio lo dejemos durante semanas o que atraquemos el frigorífico después de días de estricta dieta o incluso que vayamos postergando durante días tareas por hacer..

Sin embargo no debe desesperarnos que nuestros automatismos y hábitos se impongan, para algo ¡hemos estado practicando durante años!

 Aunque sí, empezar al menos a dejar los hábitos que no nos gustan o no son saludables para nosotros, sería un buen comienzo.

Como inicio te propongo que el hábito que te propongas eliminar le aumentes en, como mínimo, veinte segundos, el tiempo de acceso. Por ejemplo si es fumar deja el tabaco lejos, donde te dé tiempo a pensar, mientras haces el esfuerzo  para llegar a él. Si es la televisión quita las pilas del mando, si es comer coge poca cantidad de lo que sea para que debas volver…piensa en tu hábito a extinguir y en como complicarlo.

Mientras muchas compañías pagan sumas millonarias por ahorrarte y minimizar este tiempo de acceso para que consumas, compres o utilices sus servicios, tú lo utilizarás por mucho menos en tu favor.

Piensa en cómo poner entre tú y lo que quieres dejar al menos veinte segundos.

La sabiduría  popular cifra en 21 días los necesarios para adoptar un hábito, consigue al menos el mismo tiempo.

¡¡Adelante!!

El elefante encadenado

elefante encadenado

Hoy os quiero dejar este «Cuento para pensar» de Jorge Bucay, que nos sirve de metáfora para todas esas situaciones  en las que nos decimos a nosotros mismos «NO PUEDO»  relegando nuestros sueños, nuevas experiencias y la posibilidad de descubrirnos en asombrosas facetas por el simple hecho de lo que alguna vez  escuchamos, probamos, creímos…

«Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra.

Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía en la sabiduría de los grandes.

Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…»

La próxima vez que vayas a decirte que NO PUEDES,  piensa en tus cadenas, en tu estaca y cuestiónatelas.

Total, ¿qué es lo peor que podría pasar?

¿Por qué estoy contando esto?

quejas

Piensa en un día cualquiera, te levantas y al comenzar tu día, ¿qué haces si está nublado, o si llueve, o hace demasiado calor?.¿ Qué ocurre cuando no sale agua caliente o el ascensor no funciona?. ¿Cuando has olvidado el teléfono o el portátil en casa?

¿Qué es lo  más recurrente en tu rutina,  quejarte o escuchar las quejas de los demás? Estas preguntas seguro que da para  otro post.

Si te paras a pensarlo un rato, qué efecto  producen las quejas. Quizás nunca te hayas detenido a reflexionar sobre ello, pero seguro que si lo haces, podrás comprobar que el efecto que tienen en ti es nefasto. Te amargan un día en el que las oportunidades y las alegrías estarán teñidas desde temprano de un gris preocupante.

Si esto te ocurre muy a menudo es que no te tratas a ti mismo como un ser pleno, te permites el lujo de amargarte con pequeñeces que no está a tu alcance resolver, no tienes el control ni la solución.Si puedes cambiarlo, ¿de qué te quejas?,¡¡ ponte manos a la obra!!

Contar a los demás cosas que no te gustan, sobre las que los demás no pueden hacer nada por ti  o con las que estás insatisfecho, contribuye a aumentar tu sentimiento negativo y a no desenganchar de esas situaciones negativas.

 Además seguro que si alguien le intenta quitar importancia o incluso negarlas, ves una posibilidad de tener la razón por encima de todo y te empeñas en defender tu queja, que no es más que justificarte tú.

Es un acto inútil,¿has comprobado además la imagen que das?      ¿Quiere acaso alguien estar con una persona que protesta, o cerca de ella?  Como mínimo, pensarán de ti que eres  gruñona, negativa, con muchos problemas y desconsiderada para con los demás.

¿Quién te crees para amargar con tus lamentos a los demás?, quizás ellos estén haciendo grandes esfuerzos para cambiar su actitud. Tú no sólo colaboras sino que la empeoras. ¿Te gustaría que te lo hiciesen a ti?

Quejarse con las personas a quienes quieres es un abuso de confianza. Para desahogarte tú, dejas de pensar en cómo se sentirá la persona que te escucha, a quien seguramente dejes, como mínimo, preocupada y preguntándose con ansiedad, cómo te podrá ayudar. Cuando tú contándolo, te has quedado tan relajado.

Quejarte como explica Dyer “impide que vivas tu vida de forma positiva y eficiente. Te impulsa a tener pena de ti mismo e inmoviliza tus esfuerzos para dar y recibir amor. Dsiminuye tus oportunidades de mejorar tus relaciones afectivas y aumentar tus relaciones sociales. Y aunque logres atraer la atención de los demás sobre tu persona, lo lograrás de una manera que sin duda ensombrecerá tu propia felicidad.”

¿Quieres trabajar para cambiar?. Empieza por unas sencillas preguntas  que puedes hacerte para detectar este comportamiento : ¿Por qué estoy contando esto? o ¿Hay algo que puedan hacer por mí para solucionar el problema?

En ambos  casos, tú mismo, verás la inutilidad de la queja, antes de protestar.