Cuestión de perspectiva

perspectiva

Realmente es  tan difícil ponerse en los zapatos de otro?  Son los indios  quienes revelan en sus leyendas que deberás andar muchas leguas en ellos para poder entender y juzgar, tienen toda la razón pero no tenemos tanto tiempo. También cuando Einstein explica que no se pueden arreglar los problemas, con las mismas herramientas que los han creado, facilita la estrategia, pero a pesar de leerlo  en numerosas ocasiones, hace falta verlo en los demás para darse cuenta de en qué consiste.

Casi todas las personas interpretamos, lo hacemos con nuestro entorno, con quienes están a nuestro alrededor, con las emociones, los olores, los sentimientos… con todo. A pesar de que sabemos que los sentidos nos engañan y  que vemos lo que queremos ver , somos capaces de no dudar y afirmar muchas  de nuestras percepciones como si fuesen verdades incuestionables. Cómo si no, podemos asegurar qué quería decir alguien con su gesto, con su mirada o sin decir nada.

Recuerdas la cantidad de veces que has hecho esto y te has visto con poderes como la lectura de mente, la previsibilidad de lo que van a decir los demás, o incluso de lo que dirían en una situación, la suposición de una observación nada  escrupulosa… todo ello para poder achacar a alguien  la intención de trasladarte emociones negativas y todo ello también si preguntar.

Para evitar llevarnos a engaño y hacerlo continuamente, lo mejor es hacerlo, preguntar, constatar si lo que nosotros hemos visto, entendido u oído se confirma con lo que otra persona percibe. Muchos de los malentendidos que utilizan las enredos de las películas, los trucos de magia y los chistes provienen de ahí. De los dobles sentidos, de lo que no se dice, de lo que nos vemos  y se interpreta. Aunque en esas circunstancias puede resultar entretenido  e incluso gracioso, en la mayoría de los casos, producen problemas de comunicación , que se agravan con el tiempo y se reproducen constantemente, porque casi todos intentamos resolverlos haciendo lo mismo que la vez anterior, con las mismas herramientas.

Si podéis pensar en  alguien  que os saca de vuestras casillas y no recordáis muy bien el porqué pensad por un momento en los desencuentros, casi siempre se producen por los mismos motivos y reaccionamos exactamente igual que la vez anterior. Probad algo,  si tenéis la suerte de tener  algún paciente y perspicaz amigo, o decidís contar un Coach, y le contáis vuestra historia, seguramente os ayudarán a buscar otra perspectiva, a encontrar otra versión. Si hasta ahora,  vosotros, en cuanto no os daban  la razón en un porcentaje alto, decíais   básicamente que no podían  llegar a entenderlo porque no estaban en tu misma situación y dejabais de escuchar . Cambiad de estrategia, usad otras herramientas.

Si en lugar de eso, dieseis por un momento una oportunidad a este nuevo razonamiento, planteamiento, historia, podríais tener una vertiente nueva, una nueva perspectiva que os sacase del bucle y os permitiese una visión menos emocional.

Al fin y al cabo en muchas ocasiones el no saber gestionar nuestras emociones nos juega malas pasadas, nos lleva siempre al mismo iracundo lugar, al que muchas veces no sabemos ni cómo hemos llegado, pero el tiempo que nos lleva volver a nuestro estado normal, nos alerta de lo poco saludable que es seguir en él.

La perspectiva lo cambia todo, quieres cambiar la tuya?

Tempus fugit

relojes

¨Lo que importa más, nunca debe estar a merced de lo que importa menos” Goethe

Esta sugerente cita, enmarca  la reflexión, la gestión del tiempo, o como aclara Covey, la gestión de nosotros mismos. Dolores de cabeza, de cervicales, taquicardias, ataques de ansiedad, la sensación de que llevas todo el peso del mundo a tus espadas y de que llegas tarde a todo o te estás perdiendo lo mejor , son algunas de las sensaciones descritas por quienes padecen la falta de planificación de su tiempo y por ende de su vida.

Ser continuamente asaltado por pensamientos que responden a  “tengo que”, seguidos de “no tengo tiempo para “ que se acumulan sin orden ni concierto  en nuestra cabeza, hacen que andemos cabizbajos y pesarosos, que no  disfrutemos de lo que estamos haciendo en ese momento , que lo hagamos en peores condiciones y que el “ ahora” nunca sea un momento entre el ayer y el mañana.

El tiempo no es oro, es lo más preciado que tenemos, ya que, a diferencia del metal,  no se puede comprar, como bien señalaba Sampedro. Mientras el reloj inexorablemente  marca el paso, qué nos hace ser tan descuidados con lo único que merece la pena en nuestra vida cuidar, qué nos impide planificarnos mejor y dedicarle más tiempo a nuestras prioridades, antes que lamentar  no hacerlas.

Caminamos por la vida, sin pararnos a pensar qué otro modo de vivir habría para no permanecer en este bucle. En muchos de los casos que conozco esta necesidad vital  es tan obvia  que, simplemente al  poner la persona, sobre una hoja de papel, sus tareas prioritarias, ya les relaja el cuerpo y distiende la rigidez del cuello. Una vez plasmado en papel ya pueden verificar que  nos es cierto que no dispongan de tiempo, sino que o bien su mente les impedía entre tanto dato aclararse o que tienen ladrones del tiempo, que lejos de aportar nada acortan el día a pasos agigantados. La televisión y las personas tóxicas son algunos de sus principales exponentes. Si quiere pasar a modo “master” utilice una agenda, un soporte portátil que pueda transportar y consultar en cualquier lugar. Revíselo cada mañana. Sáquelo todo de su cabeza ya, descansará.

Para poder llevar a cabo una buena administración del tiempo es fundamental planificarlo y organizarlo, en primer lugar estableciendo prioridades, pero no sólo en el tiempo de trabajo sino en la vida cotidiana, además esta planificación debe ser realista, tiene que contar los desplazamientos, la necesidad de acoplarse a las distintas tareas y la parte de vida social o de interacción que tienen muchas de ellas. Para poder llevar a cabo esta planificación, hace falta establecer metas y objetivos previos y comenzar con una lista de tareas.

Establezca los roles que desempeña en su vida: individuo madre, padre, hermana, empleada, amiga, miembro de asociaciones, gerente… y distribuya a cada rol, metas, objetivos y resultados para  los siguientes 7 días.

En la ejecución de la planificación, se requiere ser responsable y flexible, puesto que en numerosas ocasiones primar la eficiencia puede ser contraproducente, si en su lugar, valoramos las relaciones y los resultados, estos pueden ser mejores aún no habiendo cumplido con todas las tareas. Suele  ocurrir porque muchas de las acciones que ponemos en marcha y las expectativas que depositamos sobre ellas, son terceras personas las que tienen el control y por lo tanto, la rigidez puede llevarnos a desmotivarnos y a claudicar cuando no se llevan a cabo.

La  organización semanal  es la más recomendable, proporciona una mejor visión que la diaria y además la vida de la mayoría  de nuestro entorno también se rige por esta medida.

Pronto se dará cuenta de que dispone de tiempo de sobra e identificará los hábitos que le impiden gestionar mejor su vida. De usted depende que sigan o no en su agenda.

A continuación les mostraré una herramienta útil para su análisis, la matriz de Covey y su explicación:

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En ella, los factores que definen las tareas son urgente e importante, ante lo urgente reaccionamos, cuadrante I, este agota y consume a muchas personas, este cuadrante crece hasta que domina. Las que  son urgentes pero no importantes, son prioridades y/o expectativas de otros, en caso de que nos dediquemos principalmente al cuadrante III o en el IV , la vida que llevaremos será irresponsable.Las personas efectivas, que llevan a cabo tareas que requieren proactividad, es decir, hacen que las cosas ocurran, se sitúan fuera del  III y IV, reducen el I y se sitúan en el II

Parafraseando a Drucker, las personas efectivas no se orientan a los problemas se orientan a las soluciones. Piensan preventivamente.

Steven Covey  también plantea estas dos interesantes preguntas:

– ¿Qué puede hacer usted, que no esté haciendo ahora y que, si lo hiciera regularmente, representaría una tremenda diferencia positiva en su vida personal?

– ¿Qué produciría resultados similares en su vida profesional o en su empresa?

Hágase estas preguntas y tome decisiones. Nunca es tarde para hacerlo bien.

Elevator pitch

elevator

En un país donde  está mal visto “venderse” porque eres un petulante o un arrogante o a ver qué te has creído, qué posibilidades tiene una persona que ha salido o no ha entrado en  el mercado laboral de poner su empresa o dedicación en marcha, si no tiene claro que el producto que vende es él mismo.

Ese orgullo español, mal entendido, que nos hace intentar disimular nuestras carencias, esconder nuestros fallos y “venirnos abajo”  a la primera de cambio, en qué nos es útil. Antes quizá cuando competíamos con nuestros iguales, en el país  y los tópicos se condensaban en los vasos comunicantes, pero ahora es un lastre, una rémora, un maleficio que cuanto más invoquemos, peor.

Cómo vamos a promocionar valores como el esfuerzo, la perseverancia, el aprendizaje contínuo, si después no sabemos trasmitirlo porque o nos da vergüenza o  hay que ser modesto, o humildes, qué necesidad de deslindar conceptos, adjetivos y perspectivas. Qué tiene que ver todo esto con proclamar a los cuatro vientos todo lo que te has ganado con tu esfuerzo, con tu trabajo, con tu tesón. Los norteamericanos dejaron atrás el concepto de Tocqueville de envidia democráctica, en el que quien despunta en el grupo es obligado por éste a volver al redil  o estigmatizado para siempre, de qué sirve igualar por abajo, de nada!!!

Quién se ocupa de prender en las jóvenes generaciones el entusiasmo de hacer de su pasión, un trabajo y de éste su sueño, su forma de vida y su triunfo. Quién? Quién nos aborrega como si viviésemos en un país en el que todos somos iguales, en régimen de escasez y con la única posibilidad es “colocarse”. Quién les enseña a nuestros pequeños que no son capaces de ser quienes ellos deseen y que por el camino se encontrarán miles de obstáculos pero también miles de soluciones. Qué hay que luchar!

Prueben  un divertido experimento cuenten su sueño a alguien, a quien le quiera escuchar  díganles que como piensa trabajar en algo que le apasiona, poniendo los cinco sentidos, con todo su  empeño y entusiasmo, seguro que no le va a faltar trabajo nunca. Que fruto de esto y gracias a su esfuerzo y tesón, cada vez podrá disponer de más ingresos  y que sin querer seguro que se vuelve  millonario  y no descarta aparecer en la revista Forbes.  La primera reacción será  de asombro o de risa, pero cuando vean su  entusiasmo y escuchen sus planes, pasarán a una segunda fase en la que al menos albergarán duda sobre su sueño y cuando se alejen  se quedarán pensando si ellos mismos no se estarán perdiendo alguna oportunidad. Y sin embargo usted estará más conectado que nunca a su  objetivo.

Pues claro! se pierden la oportunidad de buscar, de ensayar, de compartir, de probar, de soñar de pensar en grande, de vivir!!! Qué sería lo peor que nos podría ocurrir y si no soñásemos?

Claro ahora entiendo conceptos como la suerte, cuando pregunto -a quien lo argumenta como factor de desarrollo de sus carreras, o de sus logros o  de su vida,o de vidas de éxito- a qué se refiere con suerte, la gran mayoría no sabe definirla, pero tras mucho divagar concluyen con similares definiciones de azar.

Nada que ver con cuestiones fundamentales como  el carácter de la persona, con lo que ésta  trasmite o quiere transmitir, con su trabajo personal para dar la imagen que quiere de sí mismo y no la que cree que da a los demás, con los riesgos que corre y las oportunidades que busca, con la superación de miedos y la automotivación diaria. Todo esto es el azar?

Si lee libros de desarrollo personal, autoayuda o como quiera denominarlos, la mayoría de los autores,  ejemplos y testimonios de esfuerzo, son extranjeros, muchos de ellos norteamericanos. Tienen varias cosas en común, hablan de fracasos, de superación personal, de no tener más límites que los que uno se impone, del “tú sí que puedes”. Sabemos más de la vida de esfuerzo de cualquier Presidente norteamericano, de cualquier estrella de la NBA o Hollywoodiense que de nuestros propios vecinos. Es eso normal?

Aquí contar  los fracasos no ayuda, sino que avergüenza y conlleva una lacra vital que hay ocultar a toda costa, como si que saliese todo a la primera y perfecto, fuese marchamo de calidad español. Ah! pero tampoco los éxitos, no se debe hacer,  hay que disimular, no herir susceptibilidades. Hay que ser del montón, venga ya!!

El mundo ha cambiado y el cambio ha llegado para quedarse, así que si seguimos con esta promoción de valores. Nos espera un futuro “halagüeño”

Si queremos emprendedores necesitamos  personas que crean en ellas mismas, que tengan capacidades para sobreponerse, inteligentes emocionalmente, que sepan cuáles son su cualidades y dónde las han adquirido, para qué sirven y cómo se emplean. Que la vida no consiste en conseguir un “buen” trabajo, se trata de hacer de nuestros sueños una manera de vivir, en la que las horas que empleas en tu labor no sean de castigo, sino de creatividad, de imaginación, de construir, sabiendo que el recurso humano del futuro serás tú mismo y que está  lejos de mimetizarte con una empresa y pasar desapercibido dentro rezando para que no prescindan de tu servicios . Tu producto  eres tú y necesitas un plan de ventas ,ya que tus futuros clientes estarán igual en la cola del supermercado , que en la del banco o en el parque. Así que prepárate.

Un “elevator pitch” es un anglicismo para denominar un discurso de un minuto en el que te vendas, tú y/o tu proyecto.  Ya sabes cuáles son tus puntos fuertes, tu sueño… pues no pierdas el tiempo y púlelo. Te dejo una herramienta del  Harvard Business School que te ayudará.

A qué esperas?

Mente sana en cuerpo sano

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Mayo, se acaban los meses con «r,» sube el mercurio, llega el verano y se intensifica el bombardeo de las campañas de las cremas solares, los descuentos en los gimnasios, los trajes de baño y las dietas mágicas.Y por supuesto los que no han desaparecido, durante el año, las mujeres aladas de la lencería y los  fornidos hombres de los perfumes, quienes ahora ya,  nos resultan insultantemente perfectos.

Todos los reclamos publicitarios asocian el incumplimiento de los planteamientos anteriores con el miedo, miedo a  no estar lo suficientemente  atractivo, a no ser aceptados, consiguen en muchas ocasiones que cifremos nuestro bienestar en una carrera de fondo  que incluya una delgadez extrema, un cuerpo fibroso plagado de músculos vigorosos, un moreno rabioso y una piel tersa que desdiga nuestra edad. Como sin esas condiciones uno no pudiese pasar el verano en la playa o en la piscina y tuviese que avergonzarse más de eso que de cómo he leído hace poco de “comer pañuelos de papel “para evitar la ingesta de alimento. Estamos locos o somos incapaces de ser felices, o quizá de conseguir los objetivos que nos planteamos o de vivir y disfrutar del momento sin presiones, ni condiciones ulteriores.

Dónde estaban estos pensamientos cuando llovía, cuando las bajas temperaturas escondían nuestra epidermis tras distintas mezclas de tejidos. “Tapar” la cuestión, significa eso, tal cual que nos olvidamos mientras no aflora. O es que quizá no tiene absolutamente nada que ver con comer saludable y mantenerse en forma.

En realidad, no tendríamos que necesitar un espejo, ni un nutricionista, ni un monitor que nos diga qué comer o qué hacer, de eso ya bastante sabemos.Necesitamos una mente que trabaje para que nosotros  juguemos a nuestro favor, una mente  que “autodiscipline”  nuestro cuerpo. No para que los demás nos vean mejor o peor, sino para que estemos más conformes con nosotros mismos. En primer lugar porque conseguimos objetivos y eso nos reconforta y sube la autoestima y en segundo, porque estando sanos y en forma, tendremos que lamentar  menos enfermedades.

Cada vez son más los estudios científicos que nos llevan a pensar que, a pesar de decirlo hace casi 2500 años,  Hipócrates  tenía razón  cuando aconsejaba “que el alimento sea tu medicina”. Qué nos ocurre para que a pesar de ver que claramente estamos sobrealimentados, permanezcamos sin tomar una determinación. Porque está claro que cuando libros como “La enzima prodigiosa” son de los más vendidos en las ferias,el asunto nos importa.

Está comprobado que el exceso de alimentación no sólo nos acarrea problemas circulatorios, de huesos,  de memoria, sino que también influye en otras enfermedades, físicas y psíquicas y aún así somos incapaces de ponernos manos a la obra. Comer de todo pero en pequeñas cantidades, en plato pequeño, cantidad de dietas infernales con defensores y detractores, efectos rebote, está claro  de dónde procede  nuestro superávit,  de   la cuenta de ingresos y gastos energéticos.

Conocemos también los beneficios del ejercicio físico, su relación directa con la felicidad, con la liberación de endorfinas, andar, correr, bailar, todo tipo de actividades físicas y deporte y sin embargo somos presa de las miles de excusas que  anteponemos, en cuanto nos disponemos a hacerlo.

Observad además lo curioso de las distintas reacciones, como nos orientamos al placer: cuando nos asalta el «hambre», nos sentimos invadidos por una fuerza superior contra la que  nos parece, no podemos luchar  y pensamos que, cuando antes nos rindamos, antes disfrutaremos del recuerdo placentero inmediato que proporciona. Sin embargo cuando pensamos en el deporte, no nos enfundamos corriendo las zapatillas y salimos sin pensar, nuestra reflexión pasa por unos minutos en que ese impulso inicial se desvanece y las pegas entran en tropel en nuestra mente. En lugar de abrir la caja de los beneficios, escudriñamos en nuestras bolsas de basura y comparamos, esfuerzo, sudor con cualquier otra actividad y tras este concienzudo análisis, en numerosas ocasiones no salimos.

Qué ocurriría si  empleásemos las estrategias al contrario: la de la comida en el ejercicio y la del ejercicio en la comida. Si nos relajásemos durante un rato antes de engullir cualquier cosa, preguntándonos para qué. Y si una alarma sonase y sin pensar saliéramos automáticamente a ejercitarnos.

Quizá sea un objetivo demasiado ambicioso para empezar.

Intenta algo más sencillo, visualízate todos los días, cómo quieres estar y qué vas a hacer cuando estés en forma, hazlo a menudo.

Dividir en tareas pequeñas un gran objetivo, será  un mejor comienzo. Recuerda que tu peor enemigo es la estrategia todo-nada, tirar todo por la borda al menor obstáculo supondrá una mentalidad perdedora que tiene escasas posibilidad de conseguirlo y de volver a intentarlo.

Qué te pareceré llevar un diario de lo que comes, desde que te levantas hasta que te acuestas, busca una agenda que puedas transportar con facilidad o en el móvil, recomiendo mejor una libreta y escribirlo, da mejores resultados. Mañana intenta suprimir algo de esa lista. Cuando por las noches la ojees, tendrás una idea de lo que al día siguiente puedes  modificar o eliminar, al cabo de la semana sabrás cómo comes, pésate cada quince días y apúntalo. Tú mismo verás el cambio y serás el responsable del mismo.

Con el ejercicio plantéate un objetivo pequeño, alcanzable, específico, por tiempo, por días y anótalo también en tu diario. Leerlo, revisarlo y tachar los objetivos cumplidos, será tu mejor recompensa. Si al principio necesitas ayuda acude a un Coach, nuestro trabajo consiste en que, tras  un proceso de entrenamiento  individual en el que te responsabilizas  y conciencias, el resto del camino lo hagas tú solo.

Comienza pensando en lo bien que te vas a sentir dominando tu cuerpo y tu mente y haciéndoles que trabajen para ti todo el año, sin que tu esfuerzo se deba a tal dieta o a tal entrenamiento en los que  hasta ahora ponías tus esperanzas.

Será sólo un éxito tuyo. Cuándo empiezas?

Piensa en grande

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Desde  que emprender es la  opción que parece impregnar el ambiente, los términos empresariales inundan todo. Escuelas de negocios anuncian sus nuevos programas ad hoc, lo que te falta, lo que te piden, lo que hay que hacer con las ideas, lo que no, socios, fracasos, etc…

Una de las primeras advertencias que recibimos es la temeridad de llevar a cabo una idea de negocio  sin un Plan, sin sondear lo que ofrece el mercado, tus competidores, si existe nicho de mercado, cuál va a ser tu público objetivo…

Cursos y más cursos sobre si es mejor ser autónomo, constituir una Sociedad Anónima, Limitada, Cooperativa, miles y miles de horas pensando en cómo desarrollar tu idea. Pero …y tu vida?

Tu vida tiene plan, tienes metas, objetivos, sabes dónde vas, cuánto tiempo tienes calculado que te va a llevar ir donde quieres, con qué recursos cuentas, si quieres o no socios y para qué….

Lo más importante, adónde vas a pasar el resto de tu vida, si no tienes Plan…donde los demás te lleven, dando tumbos, te rendirás a lo que llaman “destino”…

Yo que tú, de aquí al domingo, allá donde quiera que fuese, llevaría un papel conmigo, o en el móvil  escrito o  grabado, como  prefieras y me haría un “ Plan de Vida”.

Empieza por pensar dónde quieres estar el año que viene este día, el 30 de Abril, qué quieres haber conseguido, haz una lista de recursos y piensa en cómo los vas a obtener, pon fechas concretas, sal de tu zona de confort! arriesga! sueña! Piensa en grande, como si el fracaso no existiera y fueses capaz de llevar a cabo eso que te apasiona, si límites, ponle los cinco sentidos, olores, sabores, tacto, vista y oído. Cómo será ese lugar, qué harás, qué verás,con quién estarás hablando, no escatimes ,si tiene que ser con Mark Zuckerberg, siéntate junto a él y háblale de tu proyecto.

Cuando acabes con 2014, piensa en “tu empresa”, tú mismo, en cinco años y repite la misma operación, con pelos y señales, tal vez ahora con más tiempo, te veas más lejos, más cerca de tu objetivo, piensa en quién te rodea, qué cualidades tienen, dónde estás ponle colores y sonidos atractivos, qué ves desde tu despacho, con quién vas a comer….

Y ahora  en 15 años !!! En 2028, éste es tu Plan más ambicioso, aquí seguramente ya has conseguido tu objetivo, pero no puedes dejar de crecer, por lo tanto visualízate, consiguiendo  logros  que  otros nunca imaginaron que consiguieses pero en los que tú siempre confiaste porque tenías un Plan. Tómate tu tiempo  para completarlo, lo que ahora son sueños, a partir del lunes, será tu hoja de ruta.

Walt Disney, de quién en su  comienzos dijeron que no tenía imaginación suficiente!! dijo : “Si puedes soñarlo, puedes lograrlo”. Recuerda que todo empezó con un ratón!! 😉

Foto: behance.net

Lo porvenir

futuro

Si  de repente nos sorprendemos pensando en algo, boquiabiertos o cariacontecidos, seguramente tendrá más que ver con el pasado y con el futuro que con nuestro momento actual.

En pocas ocasiones concentramos nuestra energía en lo que hacemos y sin embargo no escatimamos en derrocharla con temores, deseos y  esperanzas que nos alejan de las circunstancias actuales.

Aunque  el pasado merecería  detenerse en algún aspecto, pertenece a la parte de nuestra vida, que no podemos cambiar y que en mayor medida nos producirá desgaste improductivo, el efecto de frenarnos para asaltarnos con arrepentimientos, la añoranza de cambios poco viables o nostalgias de cualquier tiempo pasado. Por lo que recuerdo,  primero, que no volverá y segundo,  que gracias a él soy lo que soy.

Para la reflexión de hoy me quedo con el futuro, aunque no para instalarlo en mi pensamiento y hacer todo tipo de conjeturas que me obliguen a desear no haber tenido nunca neuronas y menos conexiones que las una, sino para advertir sobre  lo que realmente no reparamos, el presente.

Lo  primero que se me ocurre es preguntarme si yo uso la mente o la mente me usa a mí. Cuando hablamos de que pensamos en muchas ocasiones estos pensamientos, los decido yo o  se van sucediendo en nuestra cabeza como por arte de magia. Tengo claro que de la nada no vienen así que soy yo y  casualmente la condición de la mayoría de los que se agolpan incesantemente suelen ser la inutilidad, representan cuestiones futuras que o bien por su  falta de control o por el ejercicio de la imaginación, convertimos en peligros como hidras, incapaces de ser combatidas.

Estos pensamientos alocados, sin dominar, acaban por no sólo gastar todas nuestras energías, sino a veces llegan incluso a fundirnos los plomos. Qué es lo que nos hace darles rienda suelta, como si viniesen del más allá y nosotros no tuviésemos acceso al botón de encendido/apagado. Qué nos hace no poder aclararnos ente tanto “ruido” mental y sólo desear tirar del enchufe.

No es de extrañar que, si éstas son nuestras tesis, el sufrimiento es constante y  el resultado principal es  “preocuparse”. Qué ocurre para que  a quien le empiezas a hacer preguntas, que tengan que ver con buscar una solución entre tanta maraña, acabe parafraseando al Menón de Platón “no haces otra cosa Sócrates que problematizarme y problematizar a los demás” y le asemeje  al pez torpedo.

Creer que no se puede uno desembarazar  de estos pensamientos negativos, nos hace tener la mente condicionada a las experiencias pasadas, basadas en  gran parte, en la poca experiencia que hemos tenido, magnificando la negativa. Identificamos nuestra persona con estos pensamientos, los pensamientos con  las  emociones que trasladamos a nuestro cuerpo  y éste de nuevo con el pensamiento,  retroalimentando  un pernicioso bucle.

 Alguna vez., seguro, has llegado a concentrarte en algo, de forma que el tiempo ha pasado sin que apenas te enteres y el trabajo ha sido tan productivo que te asombra. También lo puedes haber comprobado cuando haces un gran esfuerzo  físico, por ejemplo mientras corres, o cuando te aventuras en  un gran peligro, de ahí la adicción a los deportes de riesgo, o  cuando contemplas o admiras algo de una belleza extraordinaria. Cuando sientes  amor, alegría o paz. En casi todas estas situaciones podrás observar como el apagar ese ruido, además de ser posible, hace que seas  más creativo, que te sientas vivo, invencible.

“Mindfulness” o la capacidad de estar presente, aboga por utilizar la meditación para  mantener la mente en el presente, es un gran desafío para quienes hemos automatizado vivir en el pasado y en el futuro aumentando nuestros miedos  y para quienes no paramos de pensar a lo largo del día. Os dejo este vídeo, de Andy Puddicombe: basta con 10 minutos al día., No consiste en dejar la mente en blanco, ni tiene como objetivo la relajación, sino en observar la realidad tal como es, sin las construcciones que nosotros hacemos alrededor. Como pregunta Andy, cuándo fue la última vez que no hicisteis nada durante 10 minutos.

Carl Jung, hace ya un siglo, decía que lo que resistes acaba por someterte. Aceptarlo  y  después analizarlo acabaría con gran parte  de ese dolor al  que acabamos acostumbrándonos  y del que apenas podemos salir. No salimos cuando nos preguntamos en las distintas situaciones inesperadas por qué a mí, qué he hecho yo para merecerme esto… en lugar de entender que la vida es una sucesión de episodios y que de nosotros depende cómo se almacena.  Que Séneca se plantease que “ lo importante no es lo que  sufres, sino cómo lo sufres”, nos da una idea de los años que las personas llevamos cuestionando esto ,o como  cuando dice Buda “ El dolor es inevitable y el sufrimiento opcional”.

Como otra  prácticas sobre vivir el “ahora”, he encontrado en E. Tolle:

Cada vez que esteis llevando a cabo una tarea  rutinaria, coger el autobús, subir una escalera, hacer la comida, escribir en el ordenador, poned los cinco sentidos y concentraros en la respiración que tenéis para detectar las emociones que os embargan. Preguntaos. Qué está pasando dentro de mí en este momento. Interesaros por el ahora.

Cuando os asalten todos esos pensamientos futuribles que os desasosiegan, pensad quién los crea, escuchad la voz de vuestro interior, sin juzgar nada, observad desde fuera al que piensa, la conciencia que los crea dónde está, se pueden cambiar, si conseguís escuchar varias voces, estáis accediendo a un estadio superior que os ayudará a pode cambiarlos.  Eso es cambiar de actitud cuestiónate quién habla y rebate los argumentos, básate en experiencias pasadas de sufrimientos vanos. Vuelve a la respiración. Concéntrate.

Te imaginas que por no vivir “ ahora” y preocuparte en vano por el  «futuro», acabaras con tu  ”mañana”.  

Qué  vas a elegir?

 Foto:http://foro-conciencia-ambiental.blogspot.com.es

¿Crees que puedes?

proactivo

“ La gran finalidad de la vida no es el conocimiento, sino la acción” Thomas Henry Huxley

Inspiro profundamente…  esta acción, inspirar, me parece tan gráfica de lo que supone leer e interiorizar pensamientos certeros, que cuando leí esta cita pensé,  qué buena idea para una reflexión.

Cada objetivo, cada meta, cada idea que revolotea en nuestra mente, no es más que ruido sino se transforma en acción, lo que nos cuesta… por cada idea que nos emociona y entusiasma, acuden en su compañía miles de pensamientos para obstaculizarla, como una barrera, una protección y  acabamos reaccionando a lo que nos ocurre, es eso lo mismo que acción…

Estos muros, estos pensamientos  que llegan de avanzadilla, como certeros dardos que pinchan nuestros “globos” nos mantienen en, lo que creemos, una fortaleza, en una zona que por conocida, nos da la impresión de que esté bajo nuestro control, a salvo, aunque algo nos dice que no  nos es grato permanecer en ella. En el fondo ,sabemos que lo que queremos está más allá. Fuera de nuestra zona de confort.

Este temor, nace de la falta de confianza, ésta  de no saber de lo que somos capaces y esto de la falta de experiencia. Este círculo se retroalimenta manteniéndonos inmóviles en nuestra rutina. Para aumentar la confianza en nosotros no hay más  que practicar, entrenar, rebasar los límites para poder poco a poco, aumentar nuestra zona de acción.

Os dejo este TED,  de Matt Cutts, por si queréis empezar por un entrenamiento original.

Me interesa especialmente este tema ahora, en un país, en el que existen tantas posibilidades y las personas están tan preparadas, el entorno está influyendo en nosotros decisivamente. El ambiente físico  nos domina y sólo reaccionamos a él, siendo víctimas de quienes nos hablan de falta de oportunidades y de apocalípsis a las que tenemos que asistir como espectadores y no como los verdaderos protagonistas del cambio,  rodeados de agoreros que predicen desdichas  y las esparcen como pólvora por las redes y los medios.

Qué pretenden dirigir  y gobernar con el miedo… yo también soy de las que creen que las estadísticas las hacemos las personas.

Por eso me gusta recordar a Viktor Frankl, del que recomiendo con encarecimiento, su libro “El hombre en busca de sentido” y a Steven Covey, la palabra “proactivo” les debe a ellos su origen y desarrollo, respectivamente, así como su inmersión en el mundo de la empresa principalmente.

El Diccionario de la Real Academia no recoge este término, señala que  la palabra “iniciativa”  o “tener iniciativa”  serían similares. Después de leer a estos autores, a mí me queda claro que “proactivo”-palabra  que a muchos les resulta fútil, o que de tanto uso vacío,  recuerda un poco a la  manida “sinergias”- tiene entidad propia,  relevancia y  una actualidad  asombrosa.

Explica Covey, que las personas nos dividimos en reactivas y proactivas.  Las primeras,  las que reaccionan a lo que les pasa, les afecta el entorno en exceso, si les tratan bien, se sienten bien y si les tratan mal, mal, es decir “ construyen sus vidas emocionales entorno a las conductas de otros” . Sin embargo las proactivas , no es que no les ocurran las mismas cosas, sino que  las acciones que toman, son el fruto de sus propias decisiones, de su elección.

Recuerda mucho a los papeles de víctima (reactiva) y protagonista (proactiva), en cada persona,  creo que más o menos la mezcla inicial es al 50% en cada uno, más tarde la persona en función de sus experiencias, aprendizajes y creencias , inclina la balanza hacia el lado que más le “ interesa”. Quienes lo hacen en el sentido de la víctima, de la persona reactiva, encuentran siempre  a quien culpar, padres, amigos, compañeros, ciudad, trabajo,  incluso  al tiempo  de lo que constantemente les ocurre. Los que además  quieren a estas personas reactivas, ante su queja por no poder coger las riendas de su vida o por repetir constantemente su falta de suerte, hacen que los demás se vuelquen con ella, y asuman el control por ellas, con lo que la víctima, acaba siendo el centro de atención, algo que les proporciona  emociones adictivas.

 Estas personas, las víctimas, se acostumbran a que todos tomen decisiones por ellas, con lo que ese músculo, el de la toma de decisiones, que se entrena con la práctica, deja de funcionar, y  la falta de habilidades y de capacidades se agrava con el tiempo, dejando a la persona en condiciones lamentables.

Este es un aviso para todas aquellas personas que pretenden sufrir, caerse  y frustrarse ellas mismas por sus seres queridos, ayudarles a culpar a los demás o al entorno  por lo que no les  sale bien o como ellos esperaban. Lejos de hacerles bien alguno, les cortan sin piedad las alas, les dejarán sin herramientas,  que les harán enfrentarse al futuro en inferioridad de condiciones. Usted será el responsable de que “se ahogue en un vaso de agua” cuando no esté en su presencia. Piénselo.

Si lee testimonios y biografías de gente interesante, observará  que se modelaron y configuraron la mayoría de ellos, en la adversidad, en el esfuerzo, que nada es fruto de lo que las víctimas denominan suerte. Que se está muy confortable en casa dándose uno palmaditas en la espalda y compadeciéndose de todo lo “malo” que le ha ocurrido. Se ha preguntado en algún momento qué se  ha  aprendido de esa experiencia. Cree usted que todo pasa por algo.

Eche la vista atrás hoy y recuerde alguna de aquellas cosas que le parecían tan horribles, que no le dejaron dormir, que le parecían obstáculos insalvables, cómo le parecen hoy. Sino consigue recordar ninguna de estas experiencias, seguro que conoce a alguna persona  que pasó por una circunstancia de gran sufrimiento , de superación y ha conseguido remontar, hable con ella, pídale ayuda, copie su comportamiento, sus pensamientos para salir de eso, no se le ocurre nadie,  quizás le interese conocer a Nick Vujicic.  A que ya no le parece tan difícil.

Incline la balanza hacia ser “proactivo”, tome la iniciativa de su vida, responsabilícese de ella.

Comience por tomar pequeñas decisiones, por mínimas  y ridículas que le parezcan y llévelas a cabo, qué comer, cuándo levantarse, dejar algo durante unos días… poco a poco fortalecerá su músculo.

Desconecte el piloto automático y tome los mandos, ya no volverá a querer dejar su vida en manos de otros. Sentir el poder de controlar lo que va a ocurrir será una sensación mucho más grata y placentera que seguir como hasta ahora. Si necesita para ello la ayuda de un coach. No lo dude, seguro tendrá usted pocas ocasiones para invertir mejor su dinero.

Eso sí antes tendrá que reunir varios requisitos: tener determinación y entusiasmo, fe en que está en su mano y lo puede conseguir y mucha disciplina para entrenar.

Ford estaba en lo cierto, cuando dijo “Tanto si crees que puedes, como si crees que no, tienes razón”

Foto: M.Ferrer

Opinión: todo el mundo tiene una

opinion

En cuántas ocasiones una sencilla “opinión”, sobre un tema ha desembocado en una tormenta emocional, en la que una de las partes ha quedado petrificada por la reacción de la otra y ésta exhausta con el secuestro emocional  que ha sufrido.

Si recurrimos al Diccionario la acepción sobre opinión, explica” dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable, dudoso o problemático” para a continuación decir” forma o concepto  que se tiene de algo o de alguien”. Más de mil millones de entradas en Google abalan una palabra que además de poder ser pública, lo que es cierto es que la posee todo el público.

Quiero reflexionar hoy sobre las opiniones, sobre los juicios que nos afectan, sobre los cambios de opinión, sobre las opiniones gratuitas, sobre las opiniones negativas, sobre si se debe opinar alegremente, sobre qué opina la mayoría…

Muchos hemos sido testigos  de lo que influyen las opiniones en  las personas y  el efecto que tienen sobre nosotros, hasta la más nimia alusión dicha en el momento preciso ( momentos de duda, de zozobra, de cambio), por la persona idónea (un jefe, un amigo, un familiar, un extraño)    y en la cantidad justa,  pueden tener, dependiendo de su contenido , efectos motivadores ( mensajes positivos , de confianza y ánimo) o devastadores (críticas con afirmaciones generalizadas y universales).

Es cierto, que debemos desarrollar herramientas internas que nos ayuden a bajarle el volumen a todo este ”ruido “y sea lo que tú piensas de ti mismo, lo fundamental. Aunque ejercitar nuestra persona para no provocar esos efectos tampoco es desdeñable, sobre todo, por los réditos que a largo plazo nos puede dar, tanto en nuestra vida laboral, como en la familiar.

La opinión soporta estadísticas sin fuente (el 30% de las personas no hacen eso, no son así),  afirmaciones sin constatación ( porque lo digo yo o me parece a mi), aseveraciones  sin conocimiento experto ( opinamos sobre medicina, religión, carácter) y la mayoría de ellas las archivamos en nuestro cerebro, sin darnos cuenta, como verdades incuestionables que en poco tiempo regirán nuestras vidas. Siendo, como asegura Vicenzo Gioberti, “enemigas directas de la verdad”

Bien están las opiniones pedidas, que lo que  requieren  y realmente solicitan de nosotros, es una confirmación de lo preguntado, ya que la cuestión casi siempre se plantea de manera que implícitamente, leyendo  el lenguaje corporal, traslada el resultado. Si nuestro interlocutor no nos presta la suficiente atención y o bien contesta lo que cree, o lo primero que se le pasa por la cabeza, no entenderá para nada el arrebato de quien preguntó, quien sin embargo, si detectó, en su contestación, su «falta de tacto”. En este caso, prueben a repetir al “indagador” la misma pregunta pero con otras palabras, puesto que lo que muchos pretendemos, no es más que reflexionar en voz alta, y somos nosotros mismos los que tenemos todas las claves para su resolución. Simplemente sé el reflejo amigo, eso demostrará que prestas atención y que tienes interés en ayudar.

En cualquier caso, a ninguno  se nos  pasa por la cabeza la responsabilidad que supone opinar-aconsejar sin que sea algo científica o técnicamente probado, y aún así… y si nos culpan de su fracaso, tendrían o no razón… Y de su parte, si nosotros no vamos a soportar las consecuencias de nuestras opiniones, qué grado de fiabilidad pueden tener éstas. Y si piensan  que “lo bueno” es aconsejar, sea como sea y sobre lo que sea,  es porque si no, puede parecer que no te preocupas lo suficiente…

Otra cuestión es la opinión espontánea, gratuita. En más ocasiones de las que deseamos,  además, las expresamos  en forma negativa, si a esto le añadimos que las más numerosas versan sobre temas de los que «todo el mundo  puede hablar», sin conocimiento experto, se tornan en agresiones continuas de las que en muchas ocasiones, es duro recuperarse. Es un tópico cierto, que es deporte nacional,  opinar sobre la imagen o “vida” de personas a nuestro alrededor, sin que nadie nos lo pida, a bocajarro ( estás más …, menos …, te queda mejor aquello, tú  eres muy…. Como instintivamente sabemos que para esto nunca es el momento, lo soltamos cuando menos se lo esperan, con lo que el efecto pernicioso es doble, si coincide en que esa inoportunidad proviene de la misma persona, se activará en nuestro cerebro un automatismo, que llevará a un secuestro emocional, encenderá un sistema de alarma y  almacenará a esa persona como atacante  y todo lo que nos diga o nos haga, a partir de entonces,  será visto desde un prisma negativo. Ya pocas opciones tendrá de pasar esa persona  a la lista A, y  el  comportamiento del agraviado basculará entre víctima inocente y/o justa indignación.

Si no puede remediarlo, no puede permanecer callado, describa, no opine, le entretendrá y ya que como dice Pla es mucho más difícil,que opinar, cuando haya acabado no le quedarán ánimos.

Tiene esto algo que ver con el respeto?

Os dejo como reflexión práctica un Diálogo de Sócrates:

Los tres filtros: Verdad, Bondad, Utilidad

– ¿Sabes, Sócrates, lo que acabo de oír sobre uno de tus discípulos?

– Antes me gustaría que pasaras la prueba del triple filtro.

El primero es el de la Verdad. ¿Estás seguro de que lo que vas a decirme es cierto? Platón

– Me acabo de enterar y …

– … o sea, que no sabes si es cierto.

El segundo filtro es el de la Bondad. ¿Quieres contarme algo bueno sobre mi discípulo?

– Todo lo contrario.

– Conque quieres contarme algo malo de él y sin saber si es cierto. No obstante aún podría pasar el tercer filtro, el de la Utilidad, ¿me va a ser útil?

– No mucho.

– Si no es ni cierto, ni bueno, ni útil, ¿para qué contarlo?

foto: http://www.educared.org.ar/comunidades/tamtam/ciclopedia/1212_Estereotipos.jpg

Soy mis libros (I)

libros

Cuando con cuatro años comencé  a leer el  periódico, me acompañaba una manera átona de volar por las columnas, que provocaba hilaridad en mis fervientes oyentes, pero para mí  hasta el momento era lo más importante que, gracias a mi superabuela, maestra vocacional  y a sus horas de dedicación, había llegado a realizar. Curioso es, que lo primero que aprendí a leer es lo primero que aborrezco, ya ni los titulares de los diarios son de mi  interés, es incomprensible que lleguen a mimetizarse tanto con una visión negativa, espuria  e inútil de la vida. Sueño con el día en que alguna de las noticias inspiren  positivamente, en lugar de prolongar agonía, con la invocación del mantra “todo puede ponerse peor”, también mejor! qué porcentaje de personas nos  vemos  representadas en todo ese desfile de discursos, truculentas barbaries y negatividad?…tampoco queremos ser  víctimas del desaliento, el desánimo y la falta de confianza en las personas!

De lectura, si de los libros de mi aventura vital, mi “librida”, sobre eso quiero reflexionar hoy. “Adquirir el hábito de la lectura es construirse un refugio contra casi todas las miserias de la vida.” William S. Maugham. Éstos son algunos de los libros más importantes en mi refugio.

Después de  mi primera experiencia con la prensa, mi infancia y juventud  agradecen en mayor parte mis sueños e imaginación a las colecciones de Barco de Vapor, recuerdo los  azules,” Un duende a rayas”, naranjas,  “Los hijos del vidriero” y roja “La hija del Espantapájaros”. “Los cinco” de Enid Blyton con su perro también hacían las delicias de mis tardes y alguno que otro de aventuras, como  “La isla del tesoro “ de  Stevenson y “El libro de la selva” de Kipling .De Gran  Angular me impactó bien temprano “El protocolo” mi primera experiencia con las enfermedades terminales y otro tipo de emociones y sensaciones distintas…

Pronto me encontré con Dostoievski por casualidad, con un viejo libro de casa, “Crimen y Castigo” creo que fue la primera vez que soñé con escribir, con poder a través del anonimato de las palabras y del entusiasmo de una descripción tan certera de la naturaleza humana, producir ese efecto tan  excitante que aquel libro causó, en mí. Tanta fue la impresión que devoré  “ Ej jugador”, “Humillados y ofendidos”, “ Los hermanos Karamazov”, “El idiota”, “El  sepulcro de los vivos”… adopté a Dostoievski como mi autor favorito, el existencialismo como base de mi filosofía y me  identifiqué  desde lo más profundo con la lucha contra la injusticia. Sería capaz de parafrasear a Rémizov asegurando que “sin Dostoievski no sería quien soy”.

No todo el mundo puede tener un capítulo de “Rebeliones Universales” en su vida, “La rebelión de las masas” de Ortega y Gasset, “Rebelión en la granja” de Orwell y “La rebelión de Atlas” de Ayn Rand, son las mías. Leer cada una de sus páginas, era sorprenderme asintiendo con la mayoría de sus pensamientos,  poniendo nombre y apellidos a sus personajes, a los que agradezco,  fomentaran mi espíritu crítico y mi necesidad de ser protagonista de  los cambios, que quería, se produjesen. Asumí la rebeldía como una forma de vida.

Los clásicos, que como dice Mark Twain “es algo que todo el mundo quisiera haber leído y que nadie quiere leer”, me fascinaron, de hecho, en muchas ocasiones me han impedido disfrutar de la novela moderna, por no encontrar las mismas emociones en ella, sobre todo los ensayos, con Montaigne y los suyos  a la cabeza, lo leas cuando lo leas, siempre parece contemporáneo, inspira algo. Maquiavelo, Stuart Mill … tantos que han comprendido mis tribulaciones, mis aspiraciones, mis inquietudes… que podría coincidir con  Maurois  y decir: “Un lector apasionado debe tener una biblioteca limitada, y releer cada año los mismos libros”.

Siempre he deseado que cuando se adquisiera un libro, debería venir anejo el tiempo para leerlo, tengo tan arraigado que lo único que tenemos es éso, que si encuentro alguno que no me entusiasma  al principio, lo dejo sin remordimiento…me gustaría releer tantos…

Me encanta conversar, compartir y debatir, esto último lo saben algunos con creces, pero la soledad con mis libros, nunca ha sido un problema para mí. Como Monsieur  Montesquieu “Nunca tuve una tristeza que una hora de lectura no haya conseguido disipar” y siempre he encontrado inspiración para tener miles de soluciones  a las cuestiones que me ocupaban, la lectura ha sido inspiradora para mi, tanto es así que no podría copiar pensamiento alguno sin citar el autor, les debo tanto… Voltaire aconsejaba tener una colección de pensamientos que fuese como una farmacia donde se encontrase remedio a todos los males. Eso es lo que yo pretendo en las  redes sociales, agradecerlos.

“Cuanto más se lee, menos se imita”. Jules Renard. Tener un pensamiento original no es sólo “alumbrarlo” o empeñarse en que sea nuevo, porque entonces difícil lo tendríamos, ser original es poder partir de un gran abanico y seleccionar los que te sean útiles para cada estado de tu espíritu y momento de tu vida, y mezclarlos a tu antojo proponiendo otras lecturas u otras perspectivas, o incluso planteándote preguntas que subyacen de esas palabras, es un ejercicio nada dogmático, que abre la mente y pone en marcha la máquina.” Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. Jorge Luis Borges

No sé si podría vivir sin leer, moriría de aburrimiento, tendría que acabar hablando de personas, de capítulos  vitales intrascendentes a los que todos estamos expuestos y que únicamente hacen que las miserias de cualquiera se escruten con microscopio, manipulando el oprobio de quien decidan, o hacer cosas cada día más estrambóticas para tener experiencias que contar. No me interesa. «Por grandes y profundos que sean los conocimientos de un hombre, el día menos pensado encuentra en el libro que menos valga a sus ojos, alguna frase que le enseña algo que ignora». Larra

Cuánto más leo, menos sé, más quiero leer, este silogismo de tinte socrático, me hace reflexionar sobre la cantidad de dinero que se ahorraría, leyendo un poco más, “todo está en los libros” como canta Aute, aunque desde hace tiempo escucho, que decir «no leo»,  ya no causa ni rubor. «En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.» Ralph Waldo Emerson

 Leo  una acertada visión cosmopolita que comparto, “Uno es de donde tiene los libros”. Luis Señor. Gracias a la imaginación y  a las  nuevas tecnologías, puedo ser de cualquier parte en cualquier momento, variar de temática, de idioma y leer en cualquier lugar, algo que agradezco sumamente, aunque eche de menos el papel, ahora puedo compartir, subrayar y guardar mis tesoros sin problemas, aunque mi biblioteca siempre será un orgullo y un refugio para mí.

Decía Cicerón : “Si tienes una biblioteca con jardín, lo tienes todo”, la mía la construyeron mi abuela y mi padre, algo que les agradeceré siempre. Hoy tenerlo «todo» está a tu alcance, no?

Yo soy así

yo soy así

Y así seguiré nunca cambiaré…a quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga… pues lejos de contradecir a Alaska, efectivamente a nadie le importa, a nadie más que a ti, por lo tanto si quieres o no «ser así» es una reflexión nada vacua que conviene hacerse alguna vez en la vida, eso sí, cuánto antes mejor.

Muchas son las creencias sobre el tema  que hay que «coachear», pero sobre todo «ser así» tal cual, no es un marchamo de calidad, cuando no nos hace felices, cuando nos hace daño, cuando no nos sentimos bien, no hay porqué mantenerse, «ser así» no significa que hayamos sido geneticamente diseñados y herederos al 100%, con unas determinadas características, dejemos un 50% a este aspecto, un 10% al entorno et voilà, el 40’% restante lo gobernamos  y controlamos nosotros.

Quién eres tú, quién soy yo, definitivamente quienes queramos ser, sólo nosotros somos responsables, sólo de nosotros y de nuestro esfuerzo depende el cambio, lo cuántico tiene claro que no hay materia sin vacío, que no hay bueno, sin malo, ying sin yang, por lo tanto, todos tenemos una coctelera de opciones dentro, sobre la que podemos elegir no sólo la dosis, sino los ingredientes y la  mezcla de ellas.

Para qué defender en nuestro carácter, rasgos que no nos son útiles, que nos obstaculizan y nos impiden alcanzar metas y objetivos, que nos han arrojado en muchos casos los demás y hemos recogido y adoptado  sin cuestionarnos, con «es que tú eres tal » o «tú como eres así» , si ERES, tienes pocas o ninguna posibilidades de cambiar porque has llegado a introducirlo en tu identidad, en tu capa más profunda de manera que crees que es inherente a ti y que desprendiéndote de ello renunciarías a ser tú, estás seguro de que no hay dentro de ti, otro tú deseando salir al exterior, ¡dale rienda suelta!, qué es lo peor que podría pasar…

‘Cambia!, se dice pronto pero se entrena con arduo trabajo, paso a paso dividiendo cada hito, en pequeñas tareas con recompensas iguales, viendo que cada meta que sobrepasas, tu nuevo yo, te gusta más, te hace sentirte mejor, más feliz, más tú.

Para qué seguir siendo egoísta, borde, gruñón, quejica, pesado, huraño.. si todos esos pensamientos y esas emociones no son ecológicas para ti. No vas a sentirte mejor cuando seas positivo, entusiasta, generoso,alegre, agradable…

Si la neurociencia ha descubierto primero, la plasticidad del cerebro, que aprende y desaprende a nuestras órdenes y esfuerzos, ademas de que las emociones y pensamientos  positivos nos hacen  ser más felices, dormir mejor, parecer más saludables, tener mejor visión periférica, enfermar menos y ser más atractivos, no es todo ésto suficiente motivación.

Se me ocurren otras dos creencias inútiles para no hacer el cambio, una que nos parezca que nos quita «personalidad», después de leer, cuestionatelo  y dos, que el cambio no es posible, con un poco de amplitud de miras recuerda esa vez que cambiaste, qué te motivó, si lo lograste una vez,  puedes volver a hacerlo, si no busca la ayuda profesional de un coach, no te rindas.

El cambio es una puerta que se abre desde dentro, así que  de ti depende que la abras e  invites a pasar a su nuevo yo, del que además de estar orgulloso, nunca te quieras desprender.

Tu marca personal

branding

El momento en que vivimos, lamento que parezca un lugar común más, pero es literal es un momento de cambio, de paradigmas, de planteamientos, de creencias… revolucionario.

Si hasta hace poco se hablaba de conceptos como  Sociedad del conocimiento, como algo que había cambiado nuestras mecánicas y presenciales sociedades, el impacto de este concepto hoy es una realidad, que  coincidiendo con la crisis económica se ha hecho brutal.

La confusión comienza cuando achacamos a esta hecatombe económica esta transición y esperamos con ansiedad que todo vuelva a su lugar cuando escampe,pero este viaje no tiene retorno. Si ya antes de 2007, la sociedad global e interconectada había hecho su entrada, y todo comenzaba a cambiar con deslocalizaciones por competiciones salariales, esto no ha hecho más que acelerarlo.

Si antes tener un trabajo por cuenta ajena, para toda la vida, en la misma empresa, con subidas salariales anuales y demás complementos, parecía lo común, a partir de ahora serán “rara avis” los que sobrevuelen ese mundo.  Si la jubilación a los 60 y toda una vida por delante de emociones contradictorias hacía su aparición con esperanzas de vida de 80, ahora eso no será la regla.

Esto que parece un relato en el que las columnas del templo se resquebrajan y amenazan con sepultarnos, puede tener otras miles de cuestiones positivas a las que nos podemos aferrar para recuperar la ilusión y el entusiasmo, cuando oímos que el tiempo es oro, y realmente no lo podemos comprar, ahora podremos disponer de más tiempo, no tendremos que trabajar en lo que no nos gusta, ni  tener el jefe que no nos valora, ni el horario que no queremos, ni con los compañeros que detestamos… ¡seremos libres!  Libres para poder  decidir, ya no necesitamos convencer a nadie de lo que no somos, podremos mostrar nuestros intereses, nuestras capacidades y establecer nuestra propia marca.

Esto que a algunos nos potencia y activa  tremendamente a otros les atenaza y  atemoriza, por eso debemos prepararnos y adaptarnos,  lo antes posible.

En las sesiones de coaching, sobre todo las de transición, trabajamos  con el cambio, en algunos casos motivados por despido, por necesidad  de volver a trabajar o por cambios en la vida personal. Reconozco que para mi generación y las anteriores, es todavía más difícil imaginar estos nuevos  escenarios y mientras, nos debatimos  entre cómo se hace el curriculum vitae perfecto, qué decir en las futuras entrevistas de trabajo, que nunca llegan  y desesperarnos  buceando en páginas de internet en las que la oferta que menos inscritos tiene, ronda los 600, se nos evapora la energía. Esta tarea improductiva,en muchos casos y que no se compatibiliza con otras que trabajen la toma de decisiones, la seguridad en uno mismo, la autoestima…etc,  acaban haciendo mella y justo cuando menos te esperas y quieres  desempolvarlas, o están demasiado oxidadas o directamente no están.

En el caso de los altos directivos,  y de las nuevas generaciones,  lo tienen claro, ellos son su propio “recursos  humanos”, son su producto, su desarrollo personal en acción y tiene claro que deben considerarse una marca, que de ellos depende su formación y su carrera, al margen del trabajo que realizan porque éstos los hacen personas.

Esta marca no se crea sola, y si ocurre es porque la han creado los demás, sin tu permiso, sin tu colaboración y definirá tu futuro, lo vas a consentir, no vas a hacer nada, seguirás pensando cuando yo estaba en esta empresa era, mi jefe era, mi oficina era… o te vas a remangar y vas a tomar la iniciativa.

La marca personal  es lo que va a definirte, es  tu producto, lo que quieres ser, lo que quieres vender, lo que quieres que los demás piensen de ti, esto requiere planificación, reflexión, pensar en cómo quieres que esto sea.

Quieres empezar, pues haz una lista de todo lo que creas que te distingue, que hay en tu experiencia  y te gusta, piensa en modelos de personas que han llegado a ser marcas y con los que te sientes identificado, lo que transmiten, cualquier relación sensorial te ayudará con tu marca: olor, sabor, visión, emoción. No requiere apenas inversión económica, te mantendrá enfocado en cuestiones positivas y si quieres continuar con este estudio de mercado, low cost, pregunta a tus amigos, conocidos y familiares, qué les evocas, qué cualidades ven en ti  y piensa dónde quieres estar en el futuro, construye tu marca.

¿Vas a empezar hoy?

Foto: www.il3.ub.edu

Sea el tipo de persona que quiere conocer

be the person

Me encantan los pasos de cebra porque ya vayas en el coche, te sientes en un banco próximo o te pares cerca, quienes  pasan por él  hacen que instantáneamente fije mis pensamientos en sus gestos intentando adivinar qué piensan en ese mismo instante, a qué se dedican o qué origen tendrán las contorsiones de sus rostros y cuerpos.

Una mayoría  abrumadora lleva la cabeza baja, y el gesto torcido, miran al suelo, perdiéndose la cantidad de cosas maravillosas que les rodean, deambulando como zombies, entiendo que es  la tónica general y que lejos de sustraerse a las circunstancias, o incluso de mantenerse neutrales, se echan en brazos de la desesperación del ambiente, negativo, crítico, derrotista… como si una sonrisa o un gesto amable fuesen delitos de lesa humanidad, o que desentonar se asimilase a la locura más absoluta o a la irresponsabilidad más aberrante.

La ciencia ya ha demostrado que se es más positivo mirando hacia arriba, por eso las descripciones, en este sentido  indican esa posición,  “ estoy arriba”, “en el séptimo cielo”…Levante la cabeza

Esta sociedad que construimos entre todos, nos hace que los telediarios  y los programas con más audiencia sean los que más pongan de relieve el lado oscuro de nuestra sociedad, no es gratis, nos pasa factura. Una extensa mayoría de nosotros en nuestras  conversaciones usamos  un porcentaje de negatividad abrumador: enfermedades, despidos, críticas a compañeros, amigos, países, equipos…. Como si enfocarse en lo positivo estuviese prohibido. Cómo ayudamos así, a quién…

A muchos de mis clientes les pregunto: Qué estás dispuesto a hacer por convertirte en el tipo de  persona que te gusta  conocer, a la que admiras, con la que quieres estar, el modelo que buscas…

En ningún caso la descripción de esas personas tiene matiz negativo, todo lo que resaltan  de ellas  es: bueno, amable, alegre, graciosa, trabajadora, persistente, solidario….

 Qué nos hace desviarnos entonces  de nuestro objetivo, comportarnos  así, qué nos hace pararnos con cualquiera y en lugar de  partir de sus virtudes y habilidades, rebuscar  en el baúl y avasallar con odiosas comparaciones, recuerdos negativos y un montón de “ ya pero…”, “claro como a ti…”, “no puedo”, “ mi situación no es…” pregúnteselo por un momento,  le gustaría  ser amigo o amiga de usted mismo, sabe que enfocarse en lo negativo acaba siendo un aprendizaje que se vuelve contra usted y a partir de entonces también  se hablará a sí mismo igual.

Se ha dado cuenta que de la cantidad de cosas buenas que tiene su día,  sin embargo  llega a casa y a quienes quiere y le esperan con cariño, les hace un selecto resumen de todo lo negativo que le ha ocurrido, qué van a pensar de usted, que es gafe, que tiene mala suerte, que es usted una víctima. Qué han hecho ellos y ellas para que usted no compartas sus alegrías, mire a su alrededor, todo lo que tiene positivo y que si desapareciese echaría de menos, agradézcalo.

Salga de esa adicción a lo negativo y distíngase de los demás. Sonría. Seguramente su nueva actitud atraerá oportunidades nuevas. Luego no diga que tal o cual tienen “suerte”, no existe, su actitud, su entrenamiento  y lo que piense, determinarán su vida.

Sea el tipo de  persona que quiere conocer, haga una lista de todas las cualidades que admira  y comience por ensayarlas hasta que sean naturales, como hace con cualquier habilidad que quiere adquirir, ensaye y ensaye. Piensa usted que todos le conocemos tanto como para distinguir si es artificial o natural, compruebe que no.

Cuenta la leyenda navaja algo así como que dentro de  todas las personas existe una lucha entre un  lobo bueno y  un lobo malo, cuál ganará… el que usted más alimente.

 Si muchas personas que conozco han podido. Usted, también!!!

Trabajar Creencias

creencias

Una creencia es una sensación de certidumbre que parte de una idea, de una opinión  y que toma cuerpo con el añadido de emociones y experiencias con las que las hacemos  incluso convertirse en convicciones, la cuáles, su sólo cuestionamiento nos enoja, llegando a convertirse en  obsesiones.

Muchas de estas creencias nos son decisiones conscientes y sin embargo van a ser la guía de nuestras vidas, algunas de ellas podemos adquirirlas incluso por prueba social «porque todo el mundo lo cree» y suponer un lastre que nos impide seguir creciendo como personas en los diferentes ámbitos de nuestras vidas.

Para poder hacer un buen trabajo sobre ellas os propongo un ejercicio de A. Robbins,

«Así que, ahora mismo, deje todo lo que esté haciendo , y tómese los próximos diez minutos para divertirse un poco. Empiece por buscar frenéticamente todas aquellas creencias que tenga, tanto las que le dan poder como las que se lo quitan, tanto pequeñas creencias que no parezcan importar , como las creencias globales que parecen establecer una gran diferencia.

Asegúrese de cubrir:

Las creencias del tipo «Si…, entonces», como, por ejemplo:

«Si me entrego consistentemente por completo , entonces alcanzaré el éxito», o bien: «Si soy totalmente apasionado con esta persona, entonces me dejará».

Creencias globales, como las que suelen tenerse sobre la gente: «La gente es básicamente buena», o bien: «La gente es un fastidio»; creencias sobre sí mismo, sobre la oportunidad , sobre el tiempo ,sobre la escasez y la abundancia.
Durante los próximos diez minutos, anote todas las creencias que pueda imaginar. Concédase el regalo de hacerlo ahora mismo. Una vez que haya terminado le mostraré cómo puede fortalecer aquellas que le dan poder , y eliminar las que se lo quitan. Hágalo ahora mismo.

¿Se ha tomado el tiempo suficiente como para haber escrito las dos listas, tanto las creencias que dan poder como las que lo quitan? En caso contrario , vuelva atrás y hágalo ahora mismo  ¿Se ha tomado el tiempo suficiente como para haber escrito las dos listas, tanto las creencias que dan poder como las que lo quitan? En caso contrario , vuelva atrás y hágalo ahora mismo.

¿Qué ha aprendido al hacerlo? Tómese ahora un momento para revisar sus creencias. Decida cuáles son las tres que le dan más poder y márquelas con un círculo. ¿En qué sentido le dan más poder? ¿Cómo fortalecen su vida? Piense en los efectos positivos y continuos que tienen sobre usted. Hace años, yo hice una lista así, y me pareció valiosísima porque descubrí que tenía una creencia que estaba infrautilizada.

Pregúntese sobre estas creencias lo siguiente:

l . ¿Cómo es de ridícula o absurda esta creencia?

2. La persona de la que aprendí esta creencia; ¿valdría la pena imitarla en este ámbito en particular?

3. ¿Qué me costará emocionalmente el no desprenderme de esta creencia?

4. ¿Cuál será el coste para mis relaciones si no me desprendo de esta creencia?

5. ¿Cuál será el coste fÍsico si no me desprendo de esta creencia?

6. ¿Cuál será el coste financiero si no me desprendo de esta creencia?

7. ¿Cuál será el coste para mi familia y mis seres queridos si no me desprendo de esta
creencia?»

Mucho ánimo el secreto está en crecer constantemente!!!! 😉

Foto: educacioninteligenteycreativa.com

 

Un infalible networking: Sonríe :-)

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Desde los diez años que me inicié en el Basic, con los discos de 5 1/4 y los 286,  soy una enamorada de las nueva tecnologías, una «casi » nativa digital, pero a la vez una entusiasta de las personas, de compartir, conversar, abrazar y reír en comunidad. Combinar estas dos cuestiones nunca ha sido difícil, aunque reconozco que el Whatsapp está ocupándome más de la cuenta, y todavía hoy me cuestiono si es porque conforma un híbrido de ambas tendencias o estoy incubando una ciberadicción….algún día volveré sobre ésto.

Esta reflexión, tiene su origen en que a estos dos temas asocio, los emoticonos, y hoy quiero hablar de la sonrisa  🙂 ,  símbolo que uso muy a menudo. Para quienes nos gusta la ironía y ponemos mucha emoción en hablar y transmitir, los emoticonos son de gran ayuda, porque quién no ha leído un correo sin ellos y ha pensado «no se puede ser más desagradable» ,» qué seco» o similar  y es que hasta ahora la entonación, y el lenguaje corporal son el 90% del mensaje.

Aunque son muchas las frases célebres que aluden a este gesto:

«La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz. «Madre Teresa De Calcuta

«Es más sencillo obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.»William Shakespeare

«Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante». Charles Baudelaire

¿Habéis reparado alguna vez en los efectos que produce, tanto en nosotros como en los demás?
En un reciente experimento llevado a cabo en Reino Unido se les pidió a algunas personas que indicasen qué pensamientos tenían antes y después de sujetar un lápiz entre los dientes, demostrando que el cerebro asocia la sonrisa con la sensación de placer y los pensamientos, después de unos minutos, eran mucho más agradables en la mayoría de los participantes. Cuando no os sintáis muy bien probad, sujetadlo durante unos minutos y demostrad a vuestro cerebro quien manda y qué pensamientos queremos. Esto confirma la frase de Thich Nhat Hanh«A veces tu alegría causa tu sonrisa, pero también hay veces en las que tu sonrisa puede causarte alegría».
lapixdientes
En cuanto al segundo enfoque, el efecto en los demás,  os propongo una prueba , durante la próxima semana, como aconseja Leonardo Ferrari, mirad a los ojos y sonreíd a todas las personas que encontréis, sean o no conocidas, sin decir nada, sólo sonreíd de forma natural y sincera. Estoy segura de que notaréis los resultados.
De estas forma, deberás preocuparte menos por tus contactos en Linkedin o tus amigos en Facebook, y seguidores en Twitter . Serás testigo del poder de networking de la sonrisa. 🙂

¿Qué nos motiva en el trabajo?

motivacion

En este TED talk Dan Ariely a través del relato de distintos experimentos nos muestra el efecto que otras cuestiones distintas del dinero, tienen sobre cómo nos sentimos en el trabajo, dependiendo de qué implicación tengamos, es decir, cuánta conexión exista con la actividad, -si somos meros espectadores, nuestra visión del esfuerzo es menor y sí somos quienes la desarrollamos hasta cinco veces más- también nos habla de la creencia en el propósito de nuestra tarea y de lo que influye negativamente que sea improductivo o que no se valore lo suficiente. También alude a la importancia que tiene cómo se trasladen informaciones que afectan definitivamente al trabajador, como la cancelación de un proyecto en el que se ha trabajado duramente.

Concluye que seríamos más efectivos y mucho más felices si además del dinero,se tuvieran en cuenta la vinculación y el compromiso con el trabajo, que suponga un reto, identificarse con él, sentirse orgulloso, verle un significado, manteniendo  que todo ello puede hacer a los participantes eficientes y felices.

Este TED es una buena inversión de tiempo para todos aquellos que desarrollan su puesto de trabajo en contacto con las personas y son los responsables de que utilicen su potencial al máximo.
Son muchas las herramientas de coaching que hacen que quienes están a los mandos en sus  organizaciones, tengan la oportunidad de trabajar y desarrollar muchas de estas habilidades como lider-coach.

Para completar las percepciones económicas, cuyo efecto decrece a medida que pasa el tiempo,  Pereira nos señala estas 10 «sencillas» formas no económicas para comenzar a motivar»:

1. Sea agradecido
2. Dedique tiempo a sus trabajadores
3. Proporcione feedback (retroalimentación, información del proceso)
4. Cuide el ambiente de trabajo
5. Proporcione información sobre la empresa
6. Involucre a los empleados
7. Fomente la autonomía
8. Establezca alianzas con cada trabajador
9. Celebre los éxitos
10. Utilice el desempeño para discriminar la tarea realizada.

Has pensado alguna vez, ¿qué te motiva a ti?

Y tú cómo motivas?

Imprimación

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El misterio que representa el cerebro y los conceptos mente, pensamientos, emociones y su conexión pueden suponer, que nos creamos nada responsables de lo que nos ocurre, refugiándonos en el tópico de » yo soy así» y en las circunstancias del entorno o que, por contra, tomemos el timón de nuestra vida aumentando significativamente ese porcentaje de control.

El doctor Dispenza, gran conocedor del cerebro explica  en varios artículos y alguna conferencia que podéis ver en Youtube, como muchas acciones las llevamos a cabo sin que intervenga la mente consciente– abrocharnos la camisa, cambiar las marchas del coche, el papel de víctima- están tareas están memorizadas casi tanto como parpadear o respirar.Los circuitos cerebrales están conectados.

Cuando tenemos un pensamiento consciente se enciende un pensamiento/recuerdo/ asociativo de manera inconsciente  en respuesta a nuestro entorno y nos hace pensar lo que corresponde a este estímulo. Este proceso se llama imprimación. ¿Qué ocurre cuando piensa en flores? y si piensa en una en concreto…seguramente aparecerán varias o algunos recuerdos asociados a ellas.

Un ejemplo de imprimación que casi todos hemos experimentado es, cuando compramos algo por ejemplo un coche, un determinado modelo, en la calle empezamos a notar muchos más coches de ese modelo, ocurre también cuando  ponemos un nombre a un hijo o a una mascota. Al haber estado expuestos a una experiencia determinada,la elección y compra de ese modelo en este caso, tenemos una conciencia más aguda ante los estímulos relacionados.

Este sencillo ejemplo, manifiesta por analogía, la de cuestiones que la imprimación ha establecido en nuestra mente, cosmovisiones, tópicos, creencias que tienen poca o ninguna base experimental o estadística, sobre las mujeres y los hombres, sobre los países, sobre lo que nosotros pensamos de nosotros mismos

Si pensamos cuánto tiempo del día nos gobierna la imprimación, es decir, el gobierno del entorno, dejando que nuestros recuerdos instalados actúen de piloto automático, nos sorprendemos de los inconscientes que permanecemos la mayoría del tiempo.

La cuestión que nos interesa es cuando esta imprimación desata pensamientos inútiles, no aludiré a pensamientos positivos y negativos puesto que entiendo tendríamos que discutir los estándares y hay a quienes la sola pronunciación de los  adjetivos les altera el  humor, por imprimación.

Al cerebro según Dispenza le cuesta lo mismo producir pensamientos útiles que inútiles, por lo tanto la cuestión  interesante es desactivar el piloto automático y tomar los mandos, para hacer que nuestra imprimación nos sea útil, nos produzca pensamientos  que transformen nuestro estado mental para mejorarnos.

La buena noticia es que se puede entrenar y acabar haciéndolos inconscientes. Una de los consejos que el Doctor da es el ensayo mental o la visualización. Si ya tienes pensada esa mejora, por ejemplo ser paciente, perseverante, valiente, agradecido, amable, debemos ensayarla mentalmente cuando estemos solos, imaginar cómo vamos a comportarnos y a ser con nuestro nuevo modelo. Cuanto más tiempo utilicemos en esta acción, mayores serán los resultados y menor el tiempo de imprimación.

Focalizar un ideal nos va a hacer sentirnos más cómodos en nuestro entorno, y como dice Dispenza «ser más que el entorno es evolucionar»

Estaréis de acuerdo en que algunas veces  pensamos, casi siempre posteriormente, que  como somos, no nos hace del todo felices, en algunos casos somos conscientes de que hay otras posibilidades que mejorarían nuestra vida pero no sabemos como trazar el camino hacia ese objetivo. Para acelerar este proceso y convertirte en tu mejor versión es para lo que sirven estos pequeños consejos y  los coaches.

Te has preguntado alguna vez qué motivos te hacen tener tan desarrollados hábitos como el malhumor, estar deprimido o sufrir.. Cambia tu imprimación. Anímate a seguir este consejo científico… aunque nadie ha dicho que sea fácil, merece la pena!!!!

Conoce un poco más tu mente con Dispenza en este video:

* Me declaro una fan incondicional de la neurociencia, no dejo de investigar un sólo día los avances que se producen y cómo pueden jugar a nuestro favor en nuestra  cotidianidad, los aprovecho  y practico para utilizarlos, como herramientas, en las sesiones de coaching y aquí las compartiré con vosotros.

Determinado (por defecto)

En un interesante curso sobre «Comportamiento Irracional» que imparte el profesor Dan Ariely en la Duke University, se muestra esta estadística en la que se señalan los ratios de algunos países en las donaciones de órganos.
Como podéis observar las diferencias son enormes entre los distintos países, situados a la izquierda y a la derecha de la imagen.
¿Sabríais decir con qué están relacionados estos datos?

Un ejercicio de gratitud

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Miro por la ventana e imagino la cantidad de vosotros que estaréis haciendo lo mismo con multitud de intenciones, pensar sobre variaciones meteorológicas, reflexionar sobre vuestras preocupaciones, buscar un poco de luz en vuestro trabajoso día, agradecer otro día más para luchar por vuestras ilusiones, …
Esa mirada me conecta al mundo, me inspira, me hace sentirme cerca de todos, pensando en la energía que recojo y que comparto de muchos de vosotros. Esta situación me arroja pensamientos leídos , escuchados, reflexiones, aprendizajes…
Quiero compartir uno con vosotros: “qué ocurriría si ,mañana al levantarnos, hubiese desaparecido todo aquello que no agradecimos tener , en el día de hoy”. Al principio un escalofrío recorre mi cuerpo, enseguida se me agolpan pensamientos sobre la familia, los amigos, pero no , no quiero que sean categorías, no es justo, todos merecen un espacio propio, quiero mentalmente recordar sus nombres, sus caras y evocar los mejores sentimientos sobre ellos. Cada vez me siento mejor y más alejada de todo lo material que me rodea, más afortunada, estoy tan enfrascada en mis personas, que apenas puedo recordar que en mi interminable lista exista un espacio reseñable para las cosas…
Mi gran fortuna también pasa por superar las necesidades más básicas, sabiendo que esto sólo ocurre en un porcentaje pequeño de la población mundial, algo que recuerdo todas y cada una de las mañanas cuando despierto con un techo, sin frío, con comida…, concediéndome ésto  el valor para seguir luchando por mis sueños, sin decaer , sin quejarme, con más energía que el día anterior, pensando en que todo pasa por algo .
He llegado a comprender y a aprender de la dificultad de vivir en la incertidumbre, de la vulnerabilidad que nos acecha, de la fragilidad de nuestras condiciones físicas, económicas y sociales, y de lo importante que son , las herramientas para afrontarlo , la fortaleza y los grandes recursos sólo están dentro de nosotros mismos, y que debemos entrenar a diario.
Os invito a hacer vuestra propia lista motivante, y a repasarla a diario, hacer listas además mantiene el cerebro activo. Recordad, todo lo que no agradezcáis hoy, podría desaparecer mañana…

Desinstalar o cambiar programa

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Lo que define nuestra vida no son los acontecimientos, ni el ambiente, ni los demás. Lo que es decisivo es el significado que le damos. Como archivamos ese software en nuestras mentes, al que recurrimos cada vez que un sonido, una imagen, un olor… ejecuta ese programa sin preguntarnos.

Los responsables, nosotros mismos, no deteniéndonos en absoluto a cuestionar su funcionamiento, activando «omitir la pregunta», como si  el piloto automático, fuese lo mejor que nuestra mente puede hacer con nosotros. A pesar de ser un software caduco que ralentiza el funcionamiento del cerebro, no queremos actualizar la versión, ni mejorarla, preferimos vivir en esa maraña de pantalla negra y programación obsoleta, aunque ponga a prueba nuestra paciencia.

Hemos interiorizado tanto ese software, que ya no cuestionamos ni quién, ni cómo, ni cuándo se cargó, ni siquiera si era una versión con  virus o no, quizá no queramos saber más…

Puede que ese software se cargue tu hardware, puede que ese virus inutilice tus dispositivos, nunca es tarde para: pasarte un antivirus, no omitir las preguntas , actualizar tu versión o desinstala  la que tienes y carga otra!!!! 🙂

Qué te cuesta preguntarte sobre tus creencias limitantes, tú si quieres puedes!!!!

 

Expresar gratitud

gracias

La gratitud es mucho más que una simple emoción efímera, si tú quieres puede ser también una tendencia que practiques para ver lo bueno que nos trae la vida.

Para estar agradecidos por algo, primero tenemos que darnos cuenta y ser conscientes de que lo tenemos y es importante. Pero a menudo damos por sentado las cosas buenas que tenemos y nos centramos más en las que no tenemos o en las cosas malas que hay en nuestras vidas y lo mucho que deseamos librarnos de ellas.

Expresar gratitud tiene numerosos beneficios, como una mayor felicidad, relaciones más satisfactorias y paz mental. La gratitud se considera una virtud en casi todas las culturas. Tú, ¿ la practicas?

La gratitud tiene también una gran capacidad para producir cambios en las personas, abre el corazón y la mente. Expresar gratitud es un camino hacia una mayor felicidad. Pero las personas no siempre tenemos  tendencia a expresar gratitud. Por tanto, es una virtud que debe ser aprendida y cultivada.

Algunos de sus efectos son:

Aumenta la autoestima y la sensación de valía personal
Incrementa el comportamiento ético
Ayuda a construir vínculos con los demás
Ayuda a afrontar el estrés, trauma y adversidad
Inhibe las comparaciones negativas con los demás
Nos ayuda a adaptarnos a nuevas circunstancias
Ayuda a combatir las emociones negativas

La gratitud puede expresarse de diversas formas. Puedes sentirte agradecido muchas veces a lo largo del día por las pequeñas cosas que te suceden, porque alguien te sonría, te hable con amabilidad, aunque sea por encontrar aparcamiento con facilidad, tener un buen día en el trabajo, que tus hijos pongan la mesa sin pelearse o que florezca una planta en tu balcón.

También puedes expresar gratitud a los demás, está al alcance de cualquiera, no sólo por hacerte algún favor, sino tan sólo por ser parte de tu vida, por entenderte, por disculparte, por escuchar tus problemas o no rechazarte cuando tienes un mal día y estás de mal humor.

Expresar gratitud no tiene nada que ver con la religión o la creencia en dios. Puedes estar agradecido a la vida, al mundo, a tu ser interior, a todo en general o a nada en particular. Es tan solo esa sensación de agradecimiento que no es necesario dirigir hacia nada ni nadie en particular.

¿Cómo aumentar tu gratitud?

Si quieres expresar más sentimientos de gratitud y conocer sus beneficios, estas son algunas de las cosas que Ana Muñoz de about.com  te propone y puedes hacer:

«1. Proponte prestar más atención a cualquier momento de tu vida por el que puedes expresar gratitud.

2. Utiliza un diario de gratitud, donde escribes cada día todas las cosas buenas que te han pasado, por pequeñas que sean. Esto hace que tu atención se centre más en lo positivo de tu día a día y te ayuda a ser consciente de las cosas por las que puedes estar agradecido.

3. Escribe una carta de gratitud a una persona a quien te sientas agradecido por algo. No es necesario que envíes esa carta, aunque enviarla o dársela a esa persona puede aumentar los efectos positivos.

4. Busca una persona con la que practicar la gratitud. Consiste en ponerte de acuerdo con alguien para contaros las cosas buenas que os suceden. Cada uno debe procurar escuchar al otro y sentir su alegría y gratitud, compartiéndola y alegrándose por la otra persona.

5. Expresa gratitud a los demás. Exprésales directamente tu agradecimiento por lo que hacen por ti, sus detalles, su amabilidad, o el efecto que tienen en tu vida.

6. Concéntrate en el sentimiento de gratitud y trata de evocarlo. Piensa en algo por lo que te sientes muy agradecido y cuando aparezca ese sentimiento de gratitud, concéntrate en él, siéntelo plenamente durante un rato, deja que invada todo tu ser y apréndetelo. Acostúmbrate a evocarlo de este modo, para sentirlo con frecuencia durante el día.»

Seguro que en muchas ocasiones te quejas de cuestiones que no salen o no se desarrollan como tú quieres o esperabas pero, y si ahora agradecieses que ocurran y que tienes la oportunidad de disfrutar de multitud de acontecimientos que la vida pone en tu camino por sorpresa.

¿Y si esta semana agradecieses la lluvia?

 Si necesitas más inspiración no dejes de ver este video 😉

Foto: escuelaginer.com