¿Comprometido en el trabajo?

compromisotrabajo

Si te preguntas, cómo te has sentido esta mañana al ir a trabajar, ¿qué respondes? Si la respuesta es positiva, puedes reflexionar sobre lo afortunado que eres, cómo están alineados tus valores con los de tu organización y cómo puedes extender ese conocimiento para que los demás empiecen a ver la vida con unas  gafas similares a las tuyas.

Si no, empieza a preguntarte, ¿qué relación en tu historia puedes hacer con tus valores personales y  términos como éstos: misión, compromiso, reconocimiento, motivación, valoración, conciliación?

¿En cuántos pilares se basan tus valores básicos, en uno, tu vida personal, o en el trabajo, en  dos, vida laboral y personal, en tres, tú, tu familia y tu trabajo?,¿cuáles son tus prioridades?,¿están satisfechas?

Si hasta aquí todo está bien, entonces empieza a pensar en tu organización: ¿tienes un buen líder?,alguien que se preocupa por ti, que te ayuda con sus feedbacks, que te observa en acción y te ayuda a mejorar, en quien confías.

¿De quién más puede ser la responsabilidad, de tu compromiso y de tu motivación, cuando ya no está en tu mano?

Bain & Company en su estudio, han analizado al respecto, 200.000 empleados en 40 compañías de 60 países encontrando algunas preocupantes tendencias como:

  • Que el compromiso baja con la antigüedad de los empleados, los que tienen el mejor conocimiento de la compañía, son los menos comprometidos.
  • El compromiso también decrece según bajas en las jerarquías de las empresas, los ejecutivos suelen desestimar el descontento en el “front-line”
  • El compromiso es más bajo en los empleados que tratan con los clientes directamente.

En este mismo estudio se valoró lo que otras compañías que sí mantenían el compromiso de sus empleados hacían, y  lejos de las tópicas y típicas motivaciones que siempre se esperan, como el dinero, una vez más la solución tiene que ver con las personas, sus emociones y sentimientos.

  • Que sean los propios jefes y no desde Recursos Humanos quienes tengan en la obligación del cargo, mantener el compromiso y la motivación, con esto no quiero decir que repitan el concepto y lo exijan sin más explicación, sino que sean los que a diario calibren e indaguen en sus empleados, el cómo y el qué de sus razones.
  • Que los jefes, supervisores, managers consigan desarrollar sus habilidades sociales para ser capaces de mantener diálogos con sus empleados, creando espacios de confianza y entrenados en las múltiples perspectivas que presentan las personas a través de coaching o training para motivar a sus empleados. Quienes se quedan en los números y se obsesionan con ellos, darán a sus empleados la impresión de que ellos no importan y su motivación bajará.
  • Hacer que los empleados vean y sientan que son escuchados, que sus propuestas importan y son tenidas en cuenta, a través de sus experiencias con los clientes.
  • Tener en cuenta que no a todos los empleados se les puede tratar igual, cada uno tiene sus prioridades y por lo tanto tendrá diferentes intereses, tanto por su situación personal como por su cultura, su género, o su edad, no responderán a la misma motivación

Los empleados comprometidos, se generan con managers, jefes y supervisores comprometidos, son menos susceptibles de irse, con lo que reducen los costes de entrenamiento y contratación, son más productivos, más proclives a innovar y proponer, y están más motivados que quienes no.

¿Te imaginas que tú o tus empleados fuérais felices cada mañana a vuestro trabajo?

A partir de ahora ¿dónde váis a poner el énfasis?

 

  

 

Fuente:”Who is responsible for employee engagement? Bain &Company.

Foto: sohuman

¿Lees la mente?

lectura de mente

Piensa en  la cantidad de veces que has juzgado a una persona por una interpretación inicial errónea. Algún gesto, alguna palabra, algún modo de hablar, ese vocabulario, ese lenguaje corporal que tú tenías vinculados a un montón de cuestiones que sacaban conocidos archivos en tu cabeza, ahora consiguen jugarte malas pasadas y hacerte caer en trampas que tenías superadas. Tú solito desentrañas el ser humano que tienes enfrente interpretando todos sus movimientos y palabras a tu antojo.

Cuántas veces reflexionas, antes de juzgar, sobre las personas que tienes alrededor, qué sabes de ellas, cuáles son sus pasiones, sus filias y sus fobias, sus experiencias vitales, ¿les has escuchado atentamente acaso?. Qué palabras utilizan con más asiduidad o qué movimientos se corresponden con sus diferentes estados relajado, nervioso, triste, alegre…

De repente caes en la cuenta de qué poco prestas atención y observas a los demás y con qué alegría les juzgas e interpretas, a veces hasta te has hecho tal idea mental que comienzas a desplegar tus poderes de adivinación, sin darles si quiera una oportunidad, sabiendo qué es lo que van a decir o cómo van a actuar en cualquier situación dada. ¿Te imaginas que alguien está haciendo eso contigo?,¿ qué oportunidades de cambio, de ser digno de  confianza o de que algo nuevo ocurra tiene esa persona con respecto a ti?

Recuerda que todos manejamos las experiencias con respecto a lo que nos ocurre a  nosotros y lo trasladamos al lenguaje y por medio de éste a  otros de la forma en que nosotros lo hemos interiorizado, es decir, puede que haya ocurrido lo que pensamos o no, y sin embargo pocas veces preguntamos, indagamos o vamos más allá, nos contentamos con lo que hemos podido filtrar con la ley del mínimo esfuerzo y grandes dosis de imaginación, interpretando de nuevo.

Piensa por un momento que muchas de esas personas con las que te sientes incómoda o que crees que no están ahí precisamente para remar a favor, pueden ser víctimas o protagonistas de casos como éste y sin embargo si abrieses  su mente y planteases más perspectivas, más opciones para explicar el comportamiento de los demás quizá obtendrías mejores resultados. ¿Te atreves a darles una oportunidad?

Si crees que tú eres mejor, esta pelota estará en tu tejado, abre tu mente, pasa sobre tópicos, observa, haz con ella algo totalmente diferente, crea espacios de confianza en los que te pueda contar, en los que pueda compartir contigo sus temores para poder crecer, para poder sanar y para sobre todo, deje esa ansiedad que provoca el que no encuentres a alguien que crea en ti y se  ocupe de ti, que te haga sentirte importante.

¡¡Hacer felices a los demás es una fórmula genial para ser tú feliz!!

¿Te pasas al siguiente nivel?

nivel

Has empezado a pensar que estás estancado y que hagas lo que hagas, no puedes salir de esa rutina. Te parece que en el trabajo no tienes más salida, ni proyección, de la que has tenido hasta ahora. y además  esta impotencia la trasladas a tu familia donde te sientes un marciano entre tanto plan y sueño. Te pasas horas taciturno, pensando en qué has hecho mal para merecer esto, si trabajas y trabajas, mientras acompañas estos sentimientos haciendo que dos hechos circunstanciales no deseados de tu día te lo amarguen, llevándolos contigo el resto del día.

No tienes porqué permanecer en esta pantalla, siempre hay una manera de cambiar las cosas, de pasar al siguiente nivel, si eres aficionado de los videojuegos sabrás que la práctica, la atención y aprender de los demás te puede dar muchas claves.

Quizás llevas haciendo lo mismo desde hace tiempo y pretendes que el resultado por sí solo sea distinto, hace años que no has mejorado tus habilidades, que vives de la rentas de alguna vez que lo hiciste todo bien.¿Cuánto hace que no vas a un curso, a un seminario?, ¿cuánto que no lees un libro que te ayude?, ¿cuánto que no hablas con alguien acerca de tu proyección?

¿Crees que  ha llegado el momento de cambiar ? pues escucha al genial  Jim Rohn “la única forma de que las cosas cambien es que usted cambie”.

 

¿Qué te parece empezar por cambiar el foco?, si hasta ahora has tratado de poner toda la carne en el asador en el trabajo, ahora hacerlo en tu propio desarrollo, en ti mismo, piensa, ¿cómo te va hacer sentirte?

La clave puede estar en ser el mejor en lo que haces, hagas lo que hagas, y eso se consigue, no intentando que los demás vean novedades donde no las hay o que reconozcan que llevas años haciendo lo mismo con iguales resultados, sino en crecer personalmente, en adquirir habilidades y comportamientos que no tienes, piensa en hacerte una auditoría empresarial-personal de todos tus departamentos, y ver dónde puedes hacer propuestas de mejora, quién te puede ayudar en ese cambio, un coach, un mentor, un amigo, tú mismo asistiendo a seminarios, cursos o leyendo, o quizá ampliando tu círculo de relaciones. Cualquiera de estas vías o todas a la vez, conseguirán acelerar el proceso, esto  junto a tu  tesón y constancia conseguirán  elevarte en tu posición y cambiar tu entorno y por ello tu vida.

Deja de confiar y apostar todo a obsesionarte con la engañosa satisfacción de obtener más dinero y lo que éste puede conseguirte y apuesta por ti, seguro va a ser mayor recompensa.

“Cada ser viviente parece esforzarse al máximo, excepto los humanos. ¿Qué tal alto crece un árbol? Tan alto como le es posible. Los seres humanos tienen la posibilidad de escoger. Ellos pueden escoger ser todo o ser menos. ¿Por qué no estiran al máximo su medida y son todo lo que pueden ser?” J.Rohn

Y tú, ¿Por qué?

Buen fin de semana!!!!

 

 

¿Tu mejor amigo?

bestfriend

Imagina que tu mejor amigo, esa persona con la que pasas tanto tiempo charlando acerca de la vida, de tus sentimientos, a la que le cuentas todas tus inquietudes, intimidades, con quien eres auténticamente tú, totalmente sincero a pesar de saberte vulnerable, esa persona que te ayuda a ser mejor cada día, esa, de repente un día, empezase a ponerte pegas a todo, a intranquilizarte con dudas sobre tu futuro, sobre tus capacidades, a recordarte lo peor de tu pasado, a magnificar tus debilidades, a hacerte creer que no te mereces muchas cosas, que no eres suficientemente bueno, o peor, te compadeciese, le dieses pena y te tratase como una víctima, ¿durante cuánto tiempo más sería “tu mejor amigo”?

Algo que seguro has  visto claro en esta situación, cuando se trata de tu vida interior y de cómo te hablas a ti mismo, a lo mejor no lo ves, o no lo das tanta importancia, pero realmente, ¿con quién pasas más tiempo?, ¿con quién pasas largas horas a solas embebido en tus pensamientos?, ¿de dónde crees que salen éstos y cómo crees que se originan?

Frases como la famosa atribuida a Ford, en la que afirma algo así como que si crees que puedes, puedes y si crees que no, no ¿qué significado tiene para ti?, ¿cómo te ves y cómo te quieres ver realmente?, cuando escuchas que “eres lo que piensas” ¿a qué te suena?

Te parece que dedicarte un tiempo a ti, a tus necesidades, que prevalezca tu persona y tu criterio, en algunas situaciones por encima de agradar a los demás o caber en sus modelos y no decepcionarles, ¿te parece que eso es egoísta?

Te has parado a pensar alguna vez ,¿cómo te hablas?, ¿qué te dices?, ¿eres tu mejor  amigo o  tu peor enemigo? ¿te animas y motivas o por el contrario de pones obstáculos, barreras o límites?

Si estás haciendo tu propio análisis de estas cuestiones ya has empezado a ser consciente de qué puedes estar haciendo que tu vida no sea plena y feliz, sólo por lo que te dices a ti mismo. Esto ya es un gran paso.

Si quieres ir más allá , no dejes que ese enemigo, tu otro yo, te acobarde, plántale cara, debate con él, ponle un nombre, desdóblate en tu mente, argumenta en contra de su pesimismo con ejemplos de tu vida, que los hay buenos, seguro, búscalos, exagéralos, dales fuerza, exactamente lo mismo que haces con lo negativo, haz trabajar a tu mente, no la dejes con el piloto automático con el que lleva tantos años surcando cielos tormentosos constantemente sin ver la luz.

Haz caso a Henley : “Sé el capitán de tu alma”

Lo que uno hace

hacer

Vuelves del trabajo y te encuentras agotado, malhumorado y sin ganas casi de hablar pero sin embargo surge la idea de salir a correr, a bailar, a charlar con los amigos o a disfrutar de una obra de teatro, cine y no te lo piensas dos veces, sales y vuelves como nuevo.

¿Qué tipo de cansancio es ese que te agota hasta el extremo de dejarte casi inerte en el sillón pero que de repente te permite hacer muchas otras cosas?

 Seguro que quien pasa toda la semana trabajando y dedica el fin de semana al senderismo, montañismo, a viajar, etc., y sabe del esfuerzo físico que requieren todas estas actividades no se lo piensa dos veces antes de apuntarse a estos planes, a pesar de que haya sido una semana «agotadora».

 ¿Has pensando alguna vez que el trabajo mental, realmente no produce agotamiento sino va acompañado de otros sentimientos como la frustración, la preocupación y el resentimiento?

Si reflexionas  sobre esto, toman significado las palabras de Jobs en Standford cuando recomienda que busquemos nuestra pasión y que ya apuntaba Confucio “ Elige un trabajo que ames y no tendrás nunca más que volver a trabajar”.

El aburrimiento, el tedio fagocitan tu energía, tu alegría y  convierten las ocho horas que sueles estar trabajando en un castigo diario, por el que  desesperas  hasta poder, el viernes, en el mejor de los casos, salir de él.

En realidad, puede que estés tan absorto en pensar qué no te gusta tu trabajo, que te mereces algo mejor o que has tenido  mala suerte, que puedes ser incapaz de ir más allá y encontrarle un sentido a  lo que haces.

En muchas ocasiones ni siquiera apreciamos el tener una forma de contribuir de alguna manera al avance de la sociedad entendiendo qué misión tenemos en la vida y cómo podemos desarrollarla a través de nuestra tarea, has pensado  por un momento, ¿cuál es la tuya?

Si esto ya lo has hecho, puede que no hayas ido más lejos y no hayas visualizado que tu actual trabajo puede ser una etapa o un estadio anterior a otro que te llene más, que te motive y por ello puedes establecer una hoja de ruta que te acerque cada día más a tu objetivo. No te pongas límites, ponte retos.

Y finalmente has pensado en actuar como si tu trabajo te gustase, si creas un interés real en él y un objetivo diferente cada día lo harás  cada vez más interesante e incluso puede que esto te ayude en las cuestiones anteriores,  a la vez que disminuyen tu fatiga, tus tensiones y tus preocupaciones.

Si tú no le das importancia y significado a tu tarea, ¿quién esperas que se la dé y la encuentre interesante, provechosa y digna de tener en cuenta?

Piensa en esta frase de Sartre, “Felicidad no es hacer lo que uno quiere, es querer lo que uno hace”.

¿Por dónde vas a empezar?

¿Cómo piensas tú?

pensar

“Piensa mal y acertarás”. Este refrán que muchos utilizan como un máxima cierta que excusa  su falta de confianza en el Ser Humano o revela cómo es en realidad su pensamiento, me exaspera.

Además de manifestar lo anterior, pone cuerpo y mente en una constante alarma que llena  el sistema de estrés gratuito hasta agotarnos y malhumorarnos durante todo el día. No es un mensaje de «analiza pros y contras», sino de «alerta, lo que hace el otro es en tu perjuicio».

¿Habéis conocido alguna vez a alguien que sea amable, feliz, alegre, divertido que haya dicho ésta u otra frase similar? O es típica de en quienes no se puede confiar y creen que todos son de su misma condición.

Algunas personas no  ven con buenos ojos al que se esfuerza por mejorar y  sobresale del grupo  con valores y comportamientos excelentes, sino que por contra se convierte en objeto de burla, chanza y  crítica, sin concederle más mérito que una hipocresía de escaparate, para que presionándole vuelva a formar parte del homogéneo  grupo.

Pues este acoso y derribo también se lleva contra quienes mantienen su confianza en que las personas actúan de manera que también quieren mostrar ser dignos de confianza para los demás, o acaso ¿podría funcionar nuestra sociedad si no existiese la confianza como norma? Pensad en cualquier negocio, venta, intercambio, respeto por las leyes… todo se basa en una presuposición de la confianza.

Ver fantasmas donde no los hay o no preocuparse por esta vertiente de nuestra personalidad, escondiéndonos en la masa, puede provocar múltiples perjuicios, desde que no nos vean como posibles socios, a relegarnos en ascensos, no fiarse y dudar de cualquier cuestión que llevemos a cabo.

Nos podemos creer muy listos y que hemos engañado a alguien, pero la sensación que dejamos en las personas con nuestro lenguaje corporal, nuestro tono y el modo de actuar enturbian nuestra imagen hasta límites insospechados, difícilmente reversibles.

Una de las cuestiones que no verás jamás hacer a alguien que vive este mantra es dar sin pensar en no recibir, casi siempre sus comportamientos muestran un único interés el suyo.

Además de perderse una de la grandes cuestiones, como la anterior, directamente relacionadas  con  la felicidad, no pedirá nunca ayuda y esperará a que se la ofrezcan para no tener que devolver favores, pocas veces será agradecido y si a esto le sumas el no poder confiar en él, ahí tienes a alguien difícilmente feliz, un auténtico huraño, pesimista y descreído de cualquier acción extraordinaria y altruista que pueda llevar a cabo una persona.

Estás seguro, ¿aciertas pensando mal?

Y por las noches, ¿qué harás?

noche

Seguro que para algún evento importante en tu vida, la noche anterior fue fundamental para la preparación, que todo saliese según lo planeado, era trascendental y lo trabajaste.

Qué te lleva ahora a dejarlo todo para el último minuto, abrumarte con tareas insignificantes, cansarte, no pensando en el trabajo que estás haciendo, sino pensando en el que no has hecho, provocando que lo urgente se imponga a lo importante por no haberle dedicado unos minutos antes.

¿Revisas tus hábitos para solucionar cuestiones a menudo?, ¿has conseguido ser consciente de cómo tomas  esas decisiones o no-decisiones que sobrecargan tu día?

Seguramente has leído en muchos post los beneficios de cómo ser una “morning person” y levantarte al menos una hora antes que todo el mundo para poder pensar y planificar tu día, y has pensado que esto sería demasiado, tú que llevas toda la vida estudiando por la noche, siendo más creativo, estando más lúcido,  pues no lo dudes, usa tus poderes la noche anterior.

Si haces una lista, escrita por favor, no mental, con las prioridades de mañana, ya habrás conseguido ordenar lo importante frente a lo urgente.

Si avanzas tareas tan simples como organizar tu ropa para el día siguiente, tendrás tiempo para los imprevistos que se presentan a última hora, como no encontrar las llaves o incluso quedarte dormido unos minutos, y dejarás más tiempo para un reconfortante desayuno que te pondrá las pilas de un magnífico día.

Lee un texto inspirador, muchas de las lecturas que tienes a tu alcance sobre desarrollo personal, te llevará  unos minutos para prender en tu mente un pensamiento que te haga visualizar un nuevo comienzo al día siguiente lleno de oportunidades.

Dedícale al menos 15 minutos a la meditación,  estimulará tu mente de manera profunda y te ayudará a aclararla y a evitar esas distracciones que te fatigan.

Deja de ser el mismo de siempre, utiliza la noche anterior para preparar un día al que tú sorprenderás, habiendo puesto todo de tu parte. 😉

¿Entrenas tu posición de poder?

 

cuadriceps

Has observado alguna vez  ¿cuál es tu postura habitual?, ¿qué transmites con ella? ¿cómo te hace sentirte?

Sabes que el 90% de la persuasión y la mejora de la comunicación no depende del mensaje sino del lenguaje corporal.

Hazte un favor y pregunta a los que tienes a tu alrededor ¿cómo te ven?, ¿qué trasladas con tu cuerpo?

Si hasta ahora no has sido consciente de lo importante que es tu postura para tu estado interno y para acompañar a tu mensaje, es el momento de ponerte manos a la obra.

Si no entrenas, no sirve de nada acordarte de esto en el momento en que necesitas esa sensación  de poder que te harán sentirte mejor y que colaborara en un gran porcentaje en lo que quieres conseguir, porque en unos segundos, antes de que te des cuenta, volverás a estar encorvado, con lo que tus pensamientos volverán a su   ser habitual y tu estado interno será el mismo de siempre.

Si quieres empezar a sentirte mejor, con más fuerza y más confianza en ti mismo, entrena posiciones de poder, aquí te dejo unas pautas que seguro te irán bien.

«Para cambiar esa situación, sólo es necesario que le dediques unos cuantos minutos diarios a ejercitar los músculos correctos (no es necesario pasar horas en un gimnasio).  Sólo asegúrate de hacerlos a diario y en pocas semanas notarás la diferencia:

1 – Ponte de espaldas contra la pared, los pies separados al ancho de los hombros y tratando de tocarla con toda tu espalda y tu nuca, como si fueses un “Terminator“ y la pared fuese un gigantesco electroimán.  Poco a poco, da pequeños pasos hacia adelante, mientras te vas deslizando poco a poco hacia abajo. Cuando tus piernas tengan un ángulo de 45 grados con respecto a tu tronco, mantén es postura al menos un minuto (o lo que tu resistencia te permita).

2 – Ahora túmbate en el piso boca arriba (si es que no te caíste ya, desde el ejercicio anterior), y levanta las piernas hasta que las puntas de los pies estén apuntando al techo, formando una L con tu cuerpo.  Pon las manos en los muslos y empújalos tratando de alejarlos del pecho mientras contraes tu abdomen.  Trata de que tu cabeza se mantenga tocando el suelo para evitar contracturas.  Mantén la presión durante veinte segundos, al menos ocho veces.

3 – Si aún te queda aire, mantén la postura anterior pero coloca tus brazos a los lados y en forma de cruz.  Úsalos para apoyarte mientras inclinas tus piernas hacia tu izquierda, hasta 45 grados y luego a tu derecha.  Esto es una repetición, haz al menos 8.»

Recuerda : Concéntrate en el ejercicio  y hazlo lentamente.  Evitarás lesiones y mejorarás el resultado.

Si eres perseverante, seguro que consigues «ser poderoso»

Fuente: lenguajecorporal

Foto: educacionfisicamateo

¿Roble o junco?

juncos

Hace bastantes años recuerdo en mi casa, cómo después de debatir hasta la extenuación diferentes temas sin moverme un ápice de mis planteamientos, mi madre y mi tía me resumían esta historia para hacerme entender las implicaciones que tenía ser tan rígida en mis planteamientos y principios.

Lejos de reflexionar sobre ella, confundía la seguridad en mi misma con no dudar de ninguno de mis argumentos o creencias, ni siquiera tamizarlos con las perspectivas y opiniones vertidas por los demás.

De repente con algunas experiencias vitales muchas de estas creencias comenzaron a caer y empecé a cuestionarme cada vez más cosas, juzgaba cada vez menos a los demás, me di cuenta de la enorme energía empleada en mantener cuestiones que ni siquiera yo había vivido pero que, sin embargo, defendía como mi realidad, lo cual me hacía desgastarme en demasía y sufrir más de la cuenta.

Algunos años después empecé a ver todas las oportunidades que ser flexible, sin renunciar a mis valores, significaba, reservar mi caudal para ser más creativa, era capaz de relacionar muchas más cuestiones y muchos de los asuntos que antes me parecían líneas rojas, ahora quedaban soslayados por la propia experiencia y el mayor conocimiento y abundamiento en muchos temas y el enriquecimiento con una variedad increíble de perspectivas antes inimaginables.

No es fácil pasar de roble a junco, a veces incluso es mejor contar con ayuda externa para hacerlo más rápido, pero son tantos los beneficios que serán una de las mejores inversiones de vuestra vida.

Os dejo la metáfora «Roble y junco»

He aquí un lugar remoto, tierra adentro, perdido en el mapa entre ríos caudalosos y montañas que se alzan cielo arriba. Un fragmento del paisaje igual a muchos otros. Nadie parece fijarse en él.

En un punto del camino hay una pequeña edificación que todos han visto miles de veces, igual a muchas otras edificaciones vistas de la misma manera. Dentro, está el motor que extrae agua de un pozo; agua más valiosa que el petróleo en este terreno seco y áspero.

Al lado de la casita, y solitario como ella, había un roble. Grande, fuerte y majestuoso, parecía acompañarla, vigilarla y protegerla. También cerca de la casa, creciendo en el mismo margen de la acequia que salía de ella, había unas matas de junco. Verde, fresco y ondeante, jugaba con el agua que manaba del pozo, centelleando con mil colores.

El roble, tan viejo que había olvidado hasta su edad, y creyéndose el dueño del paisaje, solía increpar al junto.

– ¿Pero cómo se puede ser así, como tú? –le pregunta-. Dejarse doblegar por el viento, inclinándose con el peso de cada insecto que trepa por ti… ¿No tienes personalidad, o qué? Si dejas que todo el mundo te diga “ahora ve hacia allí” o “echa para allá”, nunca harás lo que desees.

El junco, dócil por naturaleza, nunca contestaba. De hecho, no tenía ningún problema en ser flexible. Si el viento giraba a la derecha, le venía bien. Y si al día siguiente lo empujaba a la izquierda, pues también. Cuando el viento dejaba de soplar, el junco volvía a su posición original. Se sentía feliz de jugar con su amigo el viento.

Un día, el cielo se fue volviendo gris. Un grupo de nubes oscuras taparon el sol y se extendieron por todo el horizonte. El viento empezó a soplar con fuerza, cambiando incesantemente de dirección.

– ¡Míralo, el pobre junco! –se reía el roble-. Ya no sabe quién es ni a dónde va.

Y el junco callaba.

El cielo se ennegreció aún más, y la fuerza del viento aumentó. Las hojas del roble batían como las alas de mil palomas asustadas y el junco saltaba de un lado a otro como un látigo. Algunas hojas del roble salieron volando.

-¡Eh! –chilló el roble-, ¡Esas hojas son mías!

Pero el viento no hizo caso y siguió soplando más y más fuerte. Algunas ramas del roble crujieron, se desgajaron y también salieron volando.

– ¿Pero qué haces? –se enfadó el roble-, ¿No ves que me haces daño?

Finalmente, la fuerza del viento fue tal que el tronco mismo se partió y se desplomó sobre la acequia, en las proximidades del junco. Con su último aliento de vida, le dijo:

– ¿Sabes?, amigo, mucho me temo que he aprendido tarde la lección: es mejor ser flexible. De este modo, si alguien te dobla, puedes volver a ser tú mismo.

Hoy, aún existen los juncos, pero del roble sólo queda la base del tronco, seca y muerta.

«Las especies que sobreviven no son las especies más fuertes, ni las más inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor a los cambios». atribuída a Darwin está grabada en el mármol del vestíbulo de la Academia de Ciencias de California y figura actualmente en una exposición consagrada a la paleontología en la Ciudad de las Ciencias de París.

Foto: ojodigital.com

¿Quién engaña a quién?

engañar

Es irónico que lo que leo en publicaciones y libros científicos y compruebo que funciona para mí o para otras personas, a veces, cuando se lo traslado a otras personas, lo toman como una premisa que hay que rebatir y derribar con argumentos de lo más espurios para ellos mismos.

 Cierto es que  renunciar a hábitos que confundimos con nosotros mismos, puede infundir algún temor, pero muchas de estas acciones no tienen, ni quieren, la intención de ser ni siquiera consejos, como tampoco lo pretende ser este blog, sino un entrenamiento de prueba y error hasta encontrar la estrategia que nos funciona y nos hace feliz a cada uno.

 Realmente me parece increíble que, al margen de la hilaridad que pueda producir, las personas no crean, que “engañar” al cerebro con una correcta  posición andando, con una sonrisa, con el lenguaje, con determinados gestos y hábitos posturales, te cambia la percepción de ti mismo, tu confianza y tus decisiones y sin embargo no cuestionen que son ellos mismos quienes generan los pensamientos que les hace infelices, que es esa misma mente a la que también engañan basándose en experiencias pasadas vagamente  testadas y que les amargan la vida a diario.

Si alguien te pregunta cómo estás y le respondes “fenomenal”, ¿te estás engañando? Y si te lo preguntan y le respondes “fatal” o “podría estar mejor” ¿no?, ¿con quién te estás comparando?,¿en qué?,¿acaso tienes los datos suficientes para saber cómo se ve y se siente esa otra persona?, ¿en qué caso estás haciendo un resumen alejado de una visión apreciativa de lo que tienes?

 Si comparas tu interior, es decir, todo eso que estás pensando sobre ti, tu vida y tu entorno con el exterior de otras personas, en la mayoría de la ocasiones, saldrás perdiendo, porque nunca sabrás ni la mitad de cómo esa persona interpreta su realidad.

 No te rebeles contra un cambio que te puede allanar tu camino hacia la felicidad. De pensar en ser algo a serlo, es decir, que sea natural, espontáneo e inconsciente, sólo hay entrenamiento.

 Si comienzas por cambiar tu postura ante la vida, notarás un gran cambio. Si caminas erguido, seguro y con confianza, con paso firme y fuerte, mirando al frente, esto acabará trasladándose a tus pensamientos y reforzando tu persona y la creencia en ti mismo.

¿Qué fue antes que pensaste que eras inseguro y anduviste mirando al suelo  y dubitativo o que andando así te sentiste y actuaste de esa forma?

Vigílate porque así será tu día y por ende tu vida 😉

 

¿Adicto a tu química?

quimica

Piensa en alguno de estos sentimientos: culpa, ira, tristeza, vergüenza, depresión, preocupación. Ahora en las veces que crees que te asaltan y cómo responde tu cuerpo a estos sentimientos.

Imagina todos los años que has estado reproduciendo estas reacciones ante esos pensamientos hasta automatizarlos y creer que son tu realidad.

 Joe Dispenza explica con claridad como se produce químicamente este proceso:

Cada vez que se tiene uno de estos pensamientos, le indicas a tu cuerpo que produzca un serie de sustancias químicas de las que componen este sentimiento. Lo hacemos tan a menudo que nuestras células están habituadas a estar inmersas en este hábitat.

 Las células, con el paso del tiempo se adaptan y procesan mejor esta química. Empieza a ser normal para ellas este estado y lo empiezan a considerar agradable.

 ¿Recuerdas cómo te has habituado a ruidos y situaciones que al principio te resultaban molestas?

 Cuando el cuerpo se acostumbra y las células se dividen para formar otras células, éstas necesitarán un umbral más alto del sentimiento para habituarse. Estas dosis cada vez tendrán que ser más alta para sentirte mal y cuando menos te lo esperes, te habrás vuelto adicto al sentimiento de culpa, tristeza, vergüenza o miedo que tú mismo te has causado.

Esa actitud ahora te parecerá normal y ni siquiera tendrás que hacer esfuerzos para sentirte así, simplemente  te sentirás.

 Cuando leas algo sobre optimismo y pensamiento positivo  te parecerá una broma de mal gusto o algo inalcanzable porque cada vez que sigas las pautas que te recomiendan, producirás en tu mente un caos que sólo resolverás al volver a tus pensamientos y sentimientos de siempre.

De repente pensarás que “hoy no es un buen día para cambiar, que ya lo harás mañana” y volverás a buscar excusas y culpables en tu pasado, tus padres, tu pareja, profesores, compañeros, etc, para poder sentirte de nuevo como siempre. En algún lugar de tu mente, te gusta sentirte mal.

Si te identificas con este proceso y te reconoces haciendo esto, puedes llegar a  “desmemorizar” estos hábitos. Para poder llegar a hacerlo  necesitas cambiar tu estado de ser, es decir, que tu cuerpo y tu mente trabajen al unísono para modificarlo.

¡Buenas noticias! Entrenando, se puede llegar a impregnar tu subconsciente de emociones positivas.

Para empezar, consciente de este proceso.

«Holacracia»

jerarquía

Terminé el último libro de Goleman, “Focus”,el que pienso releer en un tiempo porque es cierto, que cuando vas avanzando en determinadas materias que te apasionan, cada nueva lectura, relacionas y observas algo nuevo en lo que antes no había reparado.

 Estaba pensando en los equipos en cómo se constituyen en quienes los lideran y cómo,  cuando me sorprendió la noticia de la innovación de empresa ”Zappos” en su estructura organizacional con la llamada “Holacracia”. No he podido indagar todo lo que me gustaría a este respecto, pero el fundamento de acabar con las jerarquías al uso, estableciendo reglas y procesos, no deja de ser algo apasionante para mí. De repente, todo encaja en mi mente.

Desde que me dedicaba a la política y nuestro mantra siempre había sido “Gobiérnate”,he creído que lo más importante para las personas era tomar las riendas de su vida en primera persona y dirigirla sin confiar tanto en que otras personas hiciesen su trabajo o decidiesen por ellas.

Siempre defendí que los municipios son la organización ideal para este modo de gestión, los veo como las polis griegas, claro está sin esclavos e  incluyendo en su gestión  mujeres y metecos. Ahora que las nuevas tecnologías nos lo ponen fácil, la excusa de imponer jerarquías y oscurantismo, huelga.

 Trabajar en asuntos y proyectos en distintos equipos, en  lugar de estar pendiente del título o de tus funciones puede ser un alucinante motor de creatividad e innovación, que también nos descargue del estrés competitivo. Que además  sea el  espaldarazo definitivo a quienes les mueve el compromiso y la visión y misión de sus empresas y hacer algo más grande por la sociedad y por tener una visión sistémica.

Estoy de acuerdo en que es un cambio gigantesco en las mentes y proceder de las personas, acostumbradas a jefes, órdenes y a ceñirse estrictamente a las funciones, trabajar individualmente  y que este sistema también requiere un cambio en los trabajadores,que serán más responsables, flexibles, proactivos, creativos, con capacidad para trabajar en equipo.

 Me imagino esas organizaciones donde la buena comunicación y la confianza serán la base del trabajo, en las que la empatía, la escucha activa y el feedback tendrán un valor definitivo y ser asertivo será una cuestión prioritaria para adaptarse.

 Me alegro de que muchas de las personas que he conocido en los procesos de coaching ejecutivo y que tienen inquietud por cambiar las cosas, empiecen a ver horizontes nuevos.

La “sociedad del conocimiento” no se merece menos.

Foto:unahistoriaclinica

Bienvenido a tu 2014

2014

No sé si el día 7 de un mes de Enero es el idóneo para escribir sobre Año Nuevo, propósitos, empezar… lo que sí tengo muy claro es que a veces, estas medidas temporales, los años, para marcarnos objetivos y metas, son demasiado extensas.

Un año tiene demasiados días, demasiados minutos y segundos para dilapidarlos en agobiarnos con grandes gestas que nos impidan disfrutar del camino, que no nos hagan sentirnos satisfechos y orgullosos de nosotros  mismos día a día.

Para qué una lista de deseos y propósitos de año en año que nos haga sentirnos perdedores, perezosos, si no lo conseguimos. Propósitos que englobamos en grandes cajones inespecíficos, no medibles, ni alcanzables fácilmente que nos hacen perder la fe en nosotros mismos hasta el punto de que ya ni los tenemos.

Y si comenzásemos todos los días con una pequeña tarea que nos acercase a esos grandes objetivos sin ansiedad, con planificación, pudiendo tachar de nuestra lista algo cada noche, sabiendo que cada día, nos ayuda a estar más cerca de donde queremos estar, a crecer, a mantenernos en nuestro camino, sin grandes alharacas.

Así empiezo el  2014: “Pienso en grande y actúo en pequeño”.

¿Noche buena?

christmas

¡Qué nervios! ¡Nochebuena! Otro año más que podemos celebrarla,¡con sueños y energía!

A todos los que afrontáis esta noche con precaución sobre las reuniones familiares, que vais predispuestos a hablar y discutir sobre lo mismo, pensando en que cada uno hará su papel de todos los años, sin darles oportunidad de cambio, escuchar las mismas cuestiones, críticas y a repetir las últimas cenas, pensad en…

Aceptar a las personas como son, al menos hoy, enfocarte en sus puntos fuertes y tolerar sus formas de ser, sus opiniones y criterios. Recordad que a todos nos cuesta mucho cambiar, que normalmente vemos la mota en el ojo ajeno  y muchos están librando una batalla interna que les tiene consumida la energía. Ayudadles.

Poneos una de vuestras sonrisas, aunque no sea natural, conseguiréis engañar a vuestro cerebro, y en pocos minutos será como si la hubieseis vestido siempre. Además el efecto contagio hará que los demás también la lleven y  que disfrutéis de la compañía, de la noche,  de la cena, ¡de todo!.

Quien es inteligente no se espera a que las cosas ocurran porque no cree en las casualidades. Toma la iniciativa y haz a los demás sentirse importantes. Eso dirá más de ti que intentar hablar sobre tus cosas durante horas y sólo llenar tu ego.

Os deseo que seáis capaces de hacer lo imposible para que el maravilloso resultado de vuestra cena dependa en mucho de vosotros. ¡Sed la salsa de la cena!

¡Buen trabajo!

Para ti, ¿es Navidad?

Navidad

Cada vez que pienso en Navidad, un montón de tópicos asaltan mi mente. Es cierto que en mi rostro se dibuja una sonrisa que me hace recordarlos con cariño y merecen mi reflexión.

Los fanáticos de estas fechas, sacan a relucir su mejor sonrisa y sus mejores sentimientos,  adornos, todo es poco para celebrar estos momentos, ser poseídos por un espíritu de desprendimiento, de solidaridad, de pensar en los demás y para ello, decoran las casas por dentro y por fuera, árboles, luces, guirnaldas, estrellas, belenes… Todo para impulsar ese espíritu navideño que debería durar el resto del año.

Por el contrario están los detractores, los que dicen, no poder soportar tanta impostura, artificialidad, dulzura y consumismo. Son los que prefieren pasar estos días sumidos en una nostalgia constante y una recriminación igual, a la alegría de los demás.

En medio, sitúo a los que hacen de esta época un tiempo para recordar constantemente lo que no tienen o echan de menos, y obligan a que en sus familias estos momentos, en lugar de disfrutar lo que tienen y aprovechar al máximo a los que están, prefieren hacer de su cara y de su actitud un castigo para los que graciosamente les rodean, como si mañana estuviese asegurado para alguien.

En muchas casas  los niños pequeños son la excusa perfecta para no tener que saltarse ni uno de los rituales y pasos que exige la Navidad, decorar y decorarse, cantar, comer en exceso y lucir un entusiasmo a prueba de creencias en renos,  Santas  y Reyes oriundos de tierras lejanas.Tú no necesitas excusas, ¿verdad?, ni estímulos externos…

Si recordamos cuentos antiguos, como el Navidad de Dickens o nos recreamos en nuevas versiones en películas o dibujos, alguna duda nos asalta, ¿podríamos ubicarnos o identificarnos con alguno de sus personajes?, ¿con cuál?

La Navidad es una excusa perfecta para poder lucir una actitud positiva, hacernos más felices, que esto revierta en los demás y realizarnos una cura momentánea frente a todo lo que ocurre a nuestro alrededor el resto del año. ¿por qué no poner de nuestra parte?

Te propongo que actúes como sí se gustase la Navidad, como si todos los tópicos de los que huyes y contra los que construyes, te pareciesen  instrucciones de uso de esta época.  Sé que crees que te producirá urticaria, que irás contra tus principios, que no puede funcionar esta chorrada, ¿qué te cuesta probarlo? ¿eres capaz de hacer esto por ti?, ¿ ver cómo te sienta?

Tienes casi veinte días para poder llevarlo a cabo. Alguna vez seguro que has pensado cómo te quedarían esos cuernos de reno o ese jersey de Santa o tu cara con los reflejos de las luces del árbol.

Haz algo diferente. ¡Haz como si te encantase la Navidad!

¡La actitud lo es todo!

Tu huella positiva

huella

¿En qué nos ayuda tomarnos demasiado en serio la vida?

Parece que en determinados momentos, sobre algunos temas y dependiendo de con quién estés y  lo que hagas, la vida debe tomarse a palo seco, con seriedad, sin sentido del humor.

Cada paso parece ser tan trascendental y todo tan serio que cualquier atisbo de sorna o chanza se señala como algo extemporáneo, irresponsable y a erradicar.

Quiero compartir a modo de ejemplo  mi experiencia , lo que años de dedicación política seria, en busca de la justicia, hicieron conmigo y con mi entorno.

Desde que recuerdo, siempre mi comunidad y mi alrededor han sido para mí, una preocupación constante. El cambio y el progreso, una obsesión por colaborar en conseguir un mundo cada vez mejor para más personas. Si el fin era y sigue siendo loable lo que ahora, con el tiempo vislumbré, no tan adecuado, fue el método.

Con mis años de ciencia conseguí dar demasiada importancia a los datos y a los números, que pensé como reza el Principito ”gustaban a los mayores”. Porcentajes, comparaciones, reglas, progresiones, de todo para intentar hacer ver a los demás si todo en lo que invertían y adeudaban era digno de tal esfuerzo económico. Conseguí agotar mi vital visión optimista.

Con la justicia como uno de los valores principales en mi escala y haciéndolo erróneamente depender en gran parte de mí, la lucha era diaria, intestina, agotadora y fútil.

Todo mi esfuerzo en presentar un panorama sistémico y relacionado con todo tipo de argumentos, era entendido como un tótum revolútum que según quién, había que abordar fragmentado, “como se había hecho siempre”. Nunca llegué a entender cómo se puede hacer tal cosa y después argüir “daños colaterales”.

Recordando todos mis desvelos por conseguir el cambio empujando con mis datos desde fuera, ahora creo que si no me hubiese tomado todo tan en serio y hubiese conseguido no escorar, por mi impotencia, mi sentido del humor, hubiese conseguido más.

Mis descripciones apocalípticas trufadas de datos, que por desgracia se han hecho realidad, no conseguían más resultado que el rechazo frontal de las personas. Leyendo a Goleman he descubierto el porqué.

“Centrarnos en lo negativo desemboca en el desaliento y la falta de compromiso. Y es que en el momento en que se ponen en marcha los centros neuronales que se ocupan del estrés, nuestro centro de interés pasa a ser el mismo estrés y el modo de aliviarlo”

Realmente necesitaba un cambio de visión de 180·, una visión más positiva, que ilusionase, en aquellos momentos creo que era incapaz de hacerlo. Esto que yo viví hace años ahora compruebo que lo experimentan muchas más personas.

Esta sensación negativa que consigue captar tu atención permanentemente tiene un valor motivado limitado puesto que  lo primero que persigue la mente es el modo de cambiar ese estado y se acaba ignorando. Produciendo el efecto contrario.

“La negatividad-explica Goleman- circunscribe nuestra atención a un rango muy limitado, aquello que nos perturba”. De hecho afirma que la mejor receta para la depresión consiste en centrar la atención en los aspectos negativos de la experiencia.

Pero no sólo conseguí hacerme eso a mí misma, cerrando  mi mente a las nuevas oportunidades y soluciones, sino que a base de debatir y pensar y repensar conseguí trasladarlo a mi entorno, haciendo crecer en ellos el sentimiento de que si no se preocupaban y compartían mi visión, estaban haciendo un flaco favor a la sociedad.

Años después he descubierto que “las emociones positivas abren el foco de la atención, permitiéndonos  captarlo todo. Es cierto que cuando contemplamos las cosas con una actitud positiva, nuestra percepción cambia”. Incluso como asegura la psicóloga Bárbara Fredickson “cuando nos sentimos bien nuestra conciencia se expande desde nuestro foco egocéntrico habitual, centrado en el  “mí”, hasta un foco más inclusivo y cordial centrado en el “nosotros”.

A partir de entonces pude resetearme de nuevo, volver a cargar mis programas de serie, mi pasión por las personas y mi creencia en que todos podemos ser y hacer cosas extraordinarias. Comprendí la importancia de centrarme en las fortalezas de las personas, de los temas, de todo y avanzar desde allí.

Movilizando nuevas ideas, planes, personas. Alentando la práctica y el aprendizaje conseguí en poco tiempo estar en forma de nuevo. Entiendo que la supervivencia pasa por tener en cuenta lo negativo pero ahora las proporciones entre esto y lo positivo están en mí,  mucho más equilibradas.

Si yo lo he conseguido, tú también  puedes.

¿Quieres comenzar tu viaje?

Si puedes soñarlo…

ensayo mental

 

“Si puedes soñarlo, puedes lograrlo” esta frase atribuida al genial Walt Disney que pone de manifiesto  los resultados positivos de la ensoñación, no deja de tener su vertiente sustentada  por la neurociencia, que se resume en el “ensayo mental”.

 Es cierto que cada vez escuchamos más a menudo palabras como “visualización” ya sea en tono sarcástico o como método de trabajo, el caso es que esta  técnica está calando hondo.

 Si recordamos a Aristóteles con su frase “Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia no es una acción sino un hábito” podemos tener otra pista más.

 Teniendo en cuenta que la práctica mental de instrumentos, como el piano, ha demostrado una mejora en la ejecución por las personas que la han llevado a cabo, podemos estar más cerca de creer que el ensayo mental realmente puede ayudarnos.

«Cuentan que la atleta olímpica estadounidense Laura Wilkinson, estaba entrenándose para las Olimpiadas del 2000, y  sufrió un accidente, se fracturó tres dedos de los pies. Wilkinson siguió adelante con su entrenamiento, sentándose durante horas en el trampolín a visualizar cuidadosamente cada uno de sus saltos. Tras una reñida competición logró la medalla de oro en la modalidad de salto desde la plataforma de diez metros en los Juegos Olímpicos del 2000.

Muchos atletas se sirven del ensayo mental para visualizar el éxito. Es una de las estrategias de entrenamiento más poderosas. Es una excelente estrategia de autocontrol que utilizan muchos atletas para reducir la ansiedad o aumentar la concentración.

Muchos líderes utilizan el ensayo mental para visualizar con claridad la actuación ideal y mantener la atención en esa imagen. Es una de las estrategias de entrenamiento más poderosas para conseguir un mayor control de la mente y las emociones, así como para efectuar cambios deseables en la conducta. La práctica del ensayo mental también llamada “programación de la imagen positiva o visualización”, revierte la ansiedad y consigue focalizar la atención, la confianza y la creatividad.»

Para poder llevar a cabo esta experiencia, depositar la mente en un solo pensamiento es básico, por lo tanto la atención y la focalización completas será lo importante que tengamos que trabajar.

 También necesitamos tiempo para ensayar y permanecer en silencio sentados con nosotros mismos.

El comienzo pasa por explorar territorios nuevos y por elegir y mapear nuestro cambio. Lo que queremos ser y por lo que estamos dispuestos a esforzarnos.

 Como asegura el Dr. Dispenza “ensayar un nuevo estado de confianza en nosotros mismos puede abrirnos puertas en nuestro empleo y en todos los ámbitos de nuestra vida. La mayoría de las personas cree que las emociones son reales. Las emociones y los sentimientos son el producto final, el resultado de nuestras experiencias. Si no hay experiencias nuevas o vividas de otra manera, vivimos siempre en la actualización de sentimientos pasados. Se trata del mismo proceso químico vez tras vez. Una pregunta que ayudaría a cambiarnos es: ¿qué sentimiento tengo cada día que me sirve de excusa  para no cambiar? Si las personas empiezan a decirse: yo puedo eliminar la culpa, la vergüenza, las sensaciones de no merecer, de no valer….; si podemos eliminar esos estados emocionales destructivos, empezamos a liberarnos, porque son estos estados emocionales los que nos impulsan a comportarnos como animales con grandes almacenes de recuerdos. ¿Cuál es el mayor ideal de mí mismo? ¿Qué puedo cambiar de mí mismo para ser mejor persona? ¿A quién en la historia admiro y qué quiero emular?

Además ¿qué podemos perder en algo que no nos va a costar “mover un dedo”?

 Si estás decidido a cambiar, vas a tomártelo en serio y dedicarle tiempo, trabajar para dominar la habilidad de la observación y  bajar tu volumen interior. Comienza por

  • Recordar el cambio o la práctica  que quieres llevar a cabo
  • Experimentar cómo es la acción
  • Crear un ideal de lo que se quiere ser o hacer
  • Pensar en la persona en la que nos queremos convertir
  • Hacerlo concentrado durante mínimo diez minutos al día, todos los días.

Por ejemplo si queremos ser más pacientes:

Pensar en la paciencia, ¿qué pasaría si fuésemos más pacientes? en la persona en la que nos queremos convertir, en qué haría en las distintas situaciones a las que se enfrenta. Comparar los datos antiguos con los nuevos, bloqueando eso sí a nuestro crítico interior, al que nos dice que no seremos capaces o que no lo conseguiremos.

La ciencia está de nuestra parte” una nueva mente crea un nuevo cerebro”.

¡Visualízate!, ¡Comienza tu ensayo!

 fuentes: blog direccionhabilidosa/ entrevista DR. Joe Dispenza

Calma mental

meditación

He de reconocer que en los dos fines de semana que llevo de una formación intensiva de PNL (Programación Neurolingüística) he derribado gracias a nuevas vivencias, varias creencias que me separaban de experiencias increíbles.

Hoy quiero compartir la primera de ellas, hasta hace algunos días lo había leído mil veces, dicho y practicado por infinidad de personas y personajes desde el  Dalai Lama a Daniel Goleman, pasando por el Dr. Dispenza pero nunca pensé en que fuese conmigo, asocié su práctica a los típicos tópicos con los que había vivido hasta ahora que os ahorraré, puesto que ya me parecen cosas del pasado.

 Siempre había pensado que mi estilo de vida estaba relacionado más con agotarme para desestresarme que en relajarme sin más. Por ello me agotaba en infinidad de reflexiones y preguntas sobre cualquier tema, analizando y revisando una y otra vez mis planteamientos, buscando respuestas en los libros, en conferencias en cualquier lugar o si no corriendo o en el gimnasio agotando mi cuerpo físico.

Desde ese 30 de Noviembre mi vida cambió, mi encuentro con la meditación fue un descubrimiento  que me atrevo a decir está cambiando mi mente y por ende mi vida.

Mi diálogo interior era incesante, cuando escribía sobre “Sobrepensar” veía claramente mi  imagen unida  a esta actividad y sin embargo el ruido de los “rin gong” o cuencos tibetanos, más la ayuda de Gabriela una encantadora formadora nutrida de cosmopolitas experiencias, obraron el milagro, fueron los primeros minutos de vida que transcurrieron como segundos en los que sin estar dormida, no pensé en nada. Sí, sí, sólo escribirlo me sorprende.

 Mi temperatura corporal bajó hasta hacerme al final tener demasiado  frío en mis manos, fui consciente de todas y cada una de las partes de mi cuerpo y de su funcionamiento al margen de las demás. Paré mi cadena incesante de pensamientos y descansé, de manera que cuando acabó, sentí no sólo mi energía recargada, sino que todavía tenía dificultad en volver a conectar con las autopistas de información que atraviesan de manera constante mi mente.

 A partir de ahí y adaptando mi nueva actividad a mi vida, bajé en mi móvil una aplicación que me ayuda a practicar y ya no olvido nunca mis auriculares, por los que hasta entonces sólo había escuchado música para activarme y bailar, otra de mis pasiones.

 Entiendo las reticencias de los que leáis este post porque yo también las he tenido pero si tenéis la oportunidad de probarlo, por vuestro imparable diálogo interno, por el estrés que os vuelve ansiosos,tensos y preocupados, dadle una oportunidad.

Entre algunos de los beneficios están:

  • Ganar una perspectiva nueva de las situaciones estresantes.
  • Te muestra habilidades para manejar tu estrés.
  • Incrementa tu  autoconciencia.
  • Te enfoca en el presente.
  • Reduce las emociones negativas.

Imagina las combinaciones de estos beneficios y lo que por el contrario el estrés hace contigo.

Es simple, barato y no requiere ninguna equipación determinada.

Te dejo mi aplicación, pero si buscas ,seguro que puedes encontrar la que mejor te va a ti : 1giantmind

 Si te interesa el tema te dejo un video de Redes sobre Meditación y aprendizaje

¿Qué te cuesta probarlo? ¡A mí me cambió la mente!

El traje nuevo del jefe

traje

Conoce usted a  un  CEO, Jefe, Alcalde, Presidente, en definitiva alguien que tenga poder y lo ejerza en una organización o incluso lo es. ¿Ha pensado alguna vez cuál es una de  las cuestiones  más importante a las que se enfrenta?¿ha reflexionado sobre la información que le llega de los demás y el porqué?

 Hace tiempo que escucho y leo sobre los problemas que surgen en las organizaciones desde el punto de vista de los empleados y que tienen como punto de inicio la información que se les filtra a los prebostes.

Mientras rumiaba este tema, esta semana, han caído en mis manos varios documentos que me han ayudado en la reflexión. El primero de ellos ha sido un artículo en la revista TIME titulado  “The biggest problem with being a CEO” , que os dejo y el segundo un capítulo del libro “Focus” de Daniel Goleman  “Vernos como los demás nos ven”.

Automáticamente de su lectura recordé el fantástico cuento de Andersen, que para mí refleja estupendamente la cuestión “El traje nuevo del emperador”.

Algunos de los argumentos, con respecto a la posición, que leí, han sido:

“Es común para los CEO rodearse de personas que filtran la información negativa”.

“El presidente de una compañía ya sea grande o pequeña está aislado por su posición” Peter Drucker

Una de las soluciones propuestas por Drucker, sobre  de la que éste más tarde se volvió escéptico era “dejar el despacho y mezclarse con la organización  para ver con sus propios ojos que ocurría”, acabó desestimando esto y considerándolo una pérdida de tiempo, puesto que “inducía a una falsa sensación de seguridad”  creyendo que la información que obtenían es toda la que existía y no la que, intencionadamente, les proporcionan.

Algunas de las ideas propuestas a partir de aquí, son :

“No sólo tolerar el disenso dentro de la organización sino recompensarlo”, algo que expone incluso con respecto a recompensar el fracaso Jean Claude Biver, CEO de Hublot.

“Forjar cadenas de mando lo más cortas posibles, porque cada eslabón dobla el ruido y acorta el mensaje a la mitad “

Y finalmente  “salir completamente de la organización y ver lo que está ocurriendo en el mercado, hablar con tus clientes”

Lo que me llamó la atención de la información proporcionada por el artículo y  “The Drucker Institute”,  que complementa el libro de Goleman es el tipo de líder que se requiere, que no de jefe, que inspire la suficiente confianza como para que, lo que no va tan bien en la compañía o necesite atención le sea planteado sin miedos.

Ampliar la perspectiva con respecto a nuestra imagen, a cómo nos ven  los demás y lo que sabemos sobre nosotros mismos, evitando las generalizaciones, eliminaciones y distorsiones que se producen por  las opiniones, comentarios y actos, de unos pocos, es  fundamental para el CEO.

El poeta Robert Burns lo reflejó en unos versos:

¡Ah, si nos fuera dado el poder

de vernos como los demás nos ven!

De cuántos disparates y necedades nos libraríamos!

 Si estás en esta posición, quieres comenzar a trabajar esto y no sabes cómo, pide a alguien en quien confíes con toda la humildad y comprensión de la que seas capaz,  que te cuente tu propia vida. Empieza por escuchar cómo los demás te escuchan.

El autoconocimiento es la llave, y el coaching puede ser tu guía, una persona en  la que puedes confiar, un entorno seguro para tratar cuestiones que no quieres contar a nadie cercano, ni siquiera a tus familiares y que te va a hacer crecer.

 La valentía de no descartar lo negativo y menos halagador de nosotros mismos que sabemos debemos trabajar y entrenarlo con ahínco e interés es, a mi modo de entender, la clave para poder transmitir con naturalidad y claridad lo que queremos en nuestras organizaciones,. De otra forma,  seguiremos siendo “Emperador@s desnud@s”.

“Friendly Agreement Space”

pacto

Cuando uno entra en su casa por primera vez puede actuar de muchas formas dependiendo de lo que imagine, piense o tenga en mente hacer en ella o de ella.

En cualquier caso para cada uno su casa puede significar una cosa distinta, libertad, independencia, refugio y cada uno trasladará en  ella su forma de pensar o parte de su personalidad. Hay quien puede vivir años con un casquillo de bombilla como lámpara y quien por el contrario tiene que tener hasta el más mínimo detalle para encontrarse a gusto. Hay quien atesta de muebles y adornos la casa, la pinta y rápido le pone cortinas  porque le da calidez y a quienes les sobra todo y con lo mínimo se sienten inspirados porque facilita su deambular, su claridad en el pensamiento y su organización. Algo que en comunidad habrá que negociar.

A pesar de todo esto, sobre todo cuando se va a convivir, se olvidan, en aras de la amistad o el amor, las bondades de establecer unas reglas mínimas y sin embargo se van dando bandazos a base de discusiones y malos humos, hasta que se  establecen a la fuerza,  con el tiempo o directamente, cesa la convivencia.

Me pregunto yo, ¿no será más importante acordar una estrategia desde el principio?

Para poner en marcha una idea, qué mínimo que establecer un plan de negocio. Eso que parece tan obvio a nivel laboral y empresarial y que requiere expertos de todo tipo, en nuestro entorno personal, lo dejamos al albur de la compatibilidad de caracteres o a que éstos, en el mejor de los casos, los lime y armonice el tiempo.

Pues mi propuesta de hoy, si estás dispuesto a tener un plan estratégico con tus “socias” o  “socios” es establecer un lugar en la casa que sea  “Espacio de los acuerdos amistosos” (EAA) o si queréis darle un carácter más business J  un  “Friendly Agreement Space” (FAS) en el que lo que se diga, será siempre pensando en el otro, sólo se dirá lo que se piensa, que sirva para algo y sea verdad que, para alguna de las partes, necesita tratamiento y un acuerdo

Si es así, proceder con esta estrategia:

  • Seleccionar un espacio en la casa especificando una posición, que no sea habitual para que la podáis utilizar sólo en este caso, aclarad si es sentado, de pie, apoyado, cómo,  para que sea el lugar que denominaréis como vuestra zona de consenso, ahora y en el futuro. El primero que se proponga será por pragmatismo el elegido en caso de que no exista acuerdo, aunque si os lo habéis tomado en serio, seguro que esto no ocurre. Colocaos en ese espacio y en esa posición.
  • Recordad cada uno algún momento en el que habéis llegado a un acuerdo que os satisficiera. Recuperar el estado en el que lo tomasteis, la respiración, las sensaciones, las imágenes, los sonidos, todo lo que recordéis de aquella ocasión. No tiene por qué ser la misma situación para todos. Si os ayuda cerrad los ojos.
  • Haced un rápido inventario de todo: imágenes, sonidos, sensaciones… asociadas a ese estado.
  • Seleccionad algún color, símbolo o cualquier otro indicador,  palabra o sensación interna que sirva para recordarlo, para anclar ese estado.
  • Sal del espacio elegido y despréndete del estado que has generado con el recuerdo. Ahora comprobad que funciona volviendo a la posición, entrando y saliendo del estado.
  • Repetid los pasos hasta que tengáis  un acceso fácil a esa grata sensación de consenso en cuanto estéis  en ese espacio.

No os parece útil tener un lugar donde siempre se establezca consenso en casa, sin tener que callarte cosas y  discutir luego por ellas. Usad vuestra Zona Libre de Interferencias.

¿Qué os cuesta probar?

¡¡Feliz fin de semana!!